Pensar el mundo a través de las Escrituras...

martes, 9 de febrero de 2021

En orden y para edificación. Parte 2 1 Corintios 14:34-40

Desde el principio de la creación podemos ver que la tierra estaba desordenada y vacía (Gen 1:2) y Dios la ordeno mediante el proceso de la creación en 7 días. Podemos ver este orden reflejado en que Dios puso a los padres como autoridad sobre los hijos para ellos los guiaran (Gen 1:26-28; Dt 6:6) también lo podemos ver cuando Dios estableció autoridades civiles en el pueblo tanto en el antiguo pacto como en el nuevo pacto (Rom 13:1-6; 1 Pedro 2:13-14) y específicamente en el nuevo pacto Dios puso a los pastores como autoridad sobre los creyentes (Hebreos 13:17-19) Por tanto podemos concluir que Dios siempre ha establecido el orden en la creación para que esta tenga un correcto funcionamiento. De la misma manera que podemos ver esto a través de las Escrituras Pablo ha estado tratando este tema del orden y la decencia en la iglesia de Corinto. Este tema había comenzado a tratarse desde el capítulo 12 donde Pablo señalo que en el cuerpo de Cristo hay diversidad de dones y de ministerios para combatir la idea de que solo algunos dones son importantes como los milagros, las profecías y las lenguas. Luego en el capítulo 13 mostro como lo más importante de todos es el amor porque todos los otros dones van a cesar cuando el Señor regrese sin embargo el amor va a prevalecer.

El capítulo 14 iba a comenzar a enseñar lo absurdo que sería hablar en lenguas si no hay intérprete en la iglesia ya que finalmente nadie iba a entender nada que iban a pensar que estaban todos locos. En cambio muestra lo beneficioso que sería profetizar ya que sería beneficioso para los cristianos para los incrédulos que llegaran a la congregación. Luego de establecer los principios generales de la enseñanza comienza a establecer las enseñanzas específicas sobre el don de lenguas el cual no se debía usarse por turnos y con intérprete. Si es que no había intérprete no debe hablarse en lenguas. De la misma manera que la profecía que se hablaba en la congregación debía ser por turno y todos los que estuvieran allí presente debían juzgar la profecía que se exponía. Por tanto Pablo concluye diciendo que “Dios no es Dios de confusión sino de paz” (1 Cor 14:33) Entonces al finalizar este capítulo Pablo expone una enseñanza específica sobre el rol de las mujeres en el culto público que veremos hoy.

Las rol de las esposas en el culto y los esposos en la casa 1 Corintios 14:34-35

La mayoría de comentaristas bíblicos admite que este es un pasaje sumamente difícil de traducir, interpretar y explicar y por tanto existen varias posturas para tratar de explicarlo. En primer lugar tenemos los comentaristas que asumen que este pasaje no es original sino que es un añadido al texto original lo que se conoce técnicamente como una interpolación[1]. Los comentaristas que asumen esta posición argumentan que el texto no es original por tres razones. 1) Razones textuales pues no encaja con el argumento de Pablo. 2) Contradice otros versículos de Pablo (específicamente capítulo 11) 3) El estilo no parece ser el de Pablo. Para estos comentaristas cualquier explicación del texto resulta insuficiente. Sin embargo a pesar de ofrecer estos argumentos esta posición debe ser rechazada principalmente porque no existe evidencia textual de que este texto sea algo añadido.

En segundo lugar tenemos los comentaristas que asumen que lo que Pablo está tratando en estos pasajes es que las mujeres están interrumpiendo durante los periodos de enseñanza de la iglesia y que por tanto les está diciendo que no hagan eso pues con eso distraen a todas las personas del culto público.[2] Pero aunque esta propuesta resulta atrayente para muchos tiene algunos problema como 1) ¿Cómo se reconcilia el hecho de que Pablo permitió que las mujeres oren, profeticen o canten en público con este mandato de silencio total en el culto público? 2) Si Pablo está exhortando a algunas mujeres de la iglesia por hacer preguntas en el culto público ¿Por qué dice que todas las mujeres deben mantenerse en silencio? ¿Por qué culpa de una todas son culpables? 3) ¿Acaso no existían hombres que interrumpieran en el culto público y si era así ¿Debían también quedarse en silencio absoluto?

En tercer lugar tenemos los comentaristas que asumen que lo que Pablo está tratando en estos pasajes no es que las mujeres no puedan orar, profetizar o cantar como ya lo había establecido en capítulo 11 sino que siguiendo el contexto de lo que Pablo ha venido diciendo respecto a las lenguas y a las profecías Pablo quiere decir aquí es que a las mujeres no se les está permitido juzgar las profecías de los hombres.[3] Yo creo que esta es la posición correcta porque tiene coherencia con todo el contexto del capítulo como con el argumento general que Pablo ha estado dándonos.

Por tanto lo que Pablo está enseñando en estos versículos 34 y 35 es que cuando se esté dando la práctica de juzgar las profecías ellas no pueden participar en ese juicio porque estarían mostrando que no están “sujetas” a su esposo. Para sostener su argumento Pablo apela a la “ley” como lo ha hecho en otras ocasiones en la misma carta (1 Cor 9:9; 14:21) Pero es difícil tratar de saber a qué parte de la ley se está refiriendo por tanto la mayoría de los comentaristas cree que Pablo se está refiriendo a la ley en un sentido general pero a la vez está pensando en Génesis 2:18-24 en donde Moisés escribe acerca de la creación del hombre y la mujer y ya está mostrando la diferencia de roles que existe entre hombres y mujeres. A través de toda la carta podemos ver que Pablo usa varias veces la creación para argumentar de varias formas como por ejemplo cuando trata de la inmoralidad sexual (1 Cor 6:16) cuando habla de los papeles en la creación (1 Cor 11:8-9) Por tanto no sería raro que volviera a usar el mismo argumento aquí. Entonces lo que Pablo está diciéndoles a los hermanos es que las mujeres no pueden juzgar la profecía de los hombres en el culto público porque lo que estaría haciendo es ir contra los roles que Dios estableció que se expresan en la familia como en la iglesia. Las mujeres y los hombres pueden orar, predicar, visitar, aconsejar, ayudar en la vida cotidiana como cristianos pero en el culto público solo algunos hombres han sido llamados por Dios para ser pastores de su rebaño como también solo los hombres llamados y calificados por Dios son quienes deben predicar en el culto público. 1 Timoteo 2:11-14; 3:1-2

“Que la mujer aprenda en silencio y con toda sujeción, pues no permito que la mujer enseñe ni ejerza dominio sobre el hombre, sino que guarde silencio. Porque primero fue formado Adán y después Eva; y el engañado no fue Adán, sino que la mujer, al ser engañada, incurrió en trasgresión”

“Esta es la palabra fiel: Si alguno anhela ser obispo, desea una buena obra. Pero es necesario que sea irreprensible”

Ahora una de las cosas que solemos olvidar del contexto porque queremos leer estos pasajes con la mentalidad moderna es que era algo revolucionario que las mujeres estuvieran presentes en los cultos con los hombres ya que en la sinagoga estaban separados y que Dios permitiera que las mujeres aprendieran (Lc 10:38-42; Hechos 18:26) En el mundo antiguo las mujeres no eran educadas y por tanto el cristianismo iba a hacer algo revolucionario en la época que era decir que la mujeres eran iguales a los hombres y que por tanto podía aprender y ser enseñadas como los hombres. Pero además de eso el verso 35 nos dice que si las mujeres quieren aprender algo ellas debían aprenderlo en sus casas con sus maridos. Esto es sumamente interesante pues aunque ellos no podían juzgar las profecías de los hombres en las iglesias si podían en su casa pedirles a sus maridos que les enseñen las Escrituras. Esto está en armonía con otros pasajes que hablan de la responsabilidad del hombre para con su esposa. Efesios 5:25-27; Colosenses 3:19

“Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amo a la iglesia y se entregó a si mismo por ella, para santificarla. El la purifico en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, santa e intachable, sin mancha ni arruga ni nada semejante”

“Ustedes los esposos, amen a sus esposas, y nos las traten con dureza”

En el primer pasaje vemos la labor sacerdotal que tuvo Cristo y como los hombres tenemos el llamado sacerdotal de “purificar a nuestras esposas” con la palabra de Dios. En otras palabras tenemos el rol de enseñar constantemente a nuestras esposas la palabra de Dios. En el segundo pasaje vemos que los esposos están llamados a no tratar con dureza a sus esposas y sin duda muchas veces las enseñanzas que los esposos den a sus esposas pueden ser con dureza.

La enseñanza que nos dan estos pasajes es que hay roles claro para hombres y mujeres en el hogar y en la iglesia.  Esto es algo que Pablo ha estado enseñando durante toda la carta así que no es gran novedad (1 Cor 11) Pero sin embargo debe haber sido muy difícil de escuchar para una iglesia que se creía madura y espiritual y sin embargo esta ignorando los principios más básicos del cristianismo. Sin embargo este problema aun lo podemos ver en muchos lugares entre nosotros. Tenemos hombres que se creen muy espirituales porque leen muchas cosas de la Biblia pero no son capaces de sustentar a su familia ni amar a sus esposas de tal forma que puedan enseñarles las Escrituras en su vida cotidiana ¿Cómo podemos pensar que el rol de los hombres se reduce solamente a traer alimento físico al hogar pero no alimento espiritual? ¿Desde cuándo los hombres dejaron de preocuparse por el bienestar de la iglesia local porque tenían mucho “trabajo que hacer”? ¿Desde cuándo los grupos de hombres desaparecieron de las iglesias para solo juntarse a ver “futbol o ver series”? ¿En serio creemos que ser hombres y amar a nuestras esposas no requiere ningún sacrificio de nuestra parte? Pero también tenemos mujeres que se dicen espirituales y sin embargo no “respetan a su marido” en lo más mínimo y lo tratan de la forma más ofensiva posible. Otras son guiadas por otras mujeres que le dicen que deben ser líderes de la iglesia o incluso pastoras.  Algunas incluso le dicen que una iglesia que no permite mujeres pastoras o dirigiendo son “machistas” o “cuaticas”. Pero ¿Desde para las mujeres se convirtió en algo opresivo el amar a su esposo y criar hijos? ¿Cómo es que las mujeres son aquellas que quieren liderar en las iglesias? ¿Desde cuándo los grupos de mujeres terminaron convirtiéndose en una propia iglesia en vez de servir a las iglesias locales a la cual pertenecen? La Biblia establece con claridad los roles que hombres y mujeres tenemos en el reino de los cielos y disminuir esas diferencias no puede ser más que la influencia de diversas filosofías del mundo que quieren distorsionar lo que las Escrituras nos dicen para decir que lo que la Biblia enseña no es correcto.

Los espirituales se someten a la autoridad apostólica. 1 Corintios 14:36-38

Después que Pablo abordo el tema de los roles en el culto de hombres y mujeres ahora pasa a confrontar a los hermanos como lo ha venido haciendo durante toda la carta respecto a su actitud inmadura que cree que ellos son “espirituales” o “maduros” cuando en realidad son “carnales” e “inmaduros”. Pablo les hace una pregunta retórica para hacerlos pensar en su condición.

“La palabra de Dios ¿se originó entre ustedes, o más bien solamente llego a ustedes? (RVC; LBLA) ¿Acaso la palabra de Dios procedió de ustedes? ¿O son ustedes los únicos que la han recibido? (NVI)

Lo que Pablo les está diciendo aquí a los hermanos ¿Ustedes son los originadores del evangelio o más bien ustedes son los receptores del evangelio? ¿La verdad nació en ustedes como iglesia o más bien ustedes simplemente son receptores de esa verdad? La respuesta obvia a esta pregunta es que ellos no son los que originaron el evangelio o que la verdad nació con ellos sino que simplemente recepcionaron esa verdad. En los versículos 37 y 38 Pablo es complemente directo y claro con ellos al decirles que si ellos realmente se creen profetas o espirituales van a reconocer la autoridad apostólica de Pablo.

“Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que les escribo son mandamientos del Señor; pero si alguien no quiere reconocerlo, que no lo reconozca” (RVC) “Si alguno se cree profeta o espiritual, reconozca que esto que les escribo es mandato del Señor. Si no lo reconoce, tampoco el será reconocido” (NVI) Si alguno piensa que es profeta o espiritual, reconozca que lo que os escribo es mandamiento del Señor. Pero si alguno no reconoce esto, él no es reconocido” (LBLA)

En la iglesia de Corinto habían varias personas que se creían profetas o espirituales por tener el don de lenguas a tal punto que incluso algunos de ellos cuestionaban la autoridad apostólica de la cual tuvo que defenderse (1 Corintios 9) Por tanto la lógica de Pablo es que si ellos recibieron el evangelio de él y en aquel momento creyeron fue porque él tenía la autoridad apostólica dada por Dios y por tanto así como en ese momento la reconocieron ahora mismo deberían reconocerla. Sin embargo si ellos se negaban a reconocer esta autoridad apostólica entonces Pablo nos dice que ellos “tampoco el será reconocido” (NVI) “Él no es reconocido” (LBLA) ¿Por quienes no serán reconocidos? Algunos sugieren que se refiere a que no será reconocido por la iglesia local pero creo que es mejor entenderlo como que no será reconocido por Dios, o sea que va a ser juzgado por Dios. El no reconocer a los apóstoles es no reconocer que esa autoridad viene de Dios. Hechos 2:42; Efesios 2:20

“Las cuales se mantenían fieles a las enseñanzas de los apóstoles, y en mutuo compañerismo, en el partimiento del pan y en las oraciones”

“Y están edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, cuya principal piedra angular es Jesucristo mismo”

Como podemos observar en estos pasajes la enseñanza apostólica tenía una autoridad única e irrepetible y los hermanos en Corinto que se creían espirituales y maduros estaban desechando esta autoridad. Esto significa que no solamente rechazaban a los apóstoles sino a Dios mismo. Por ejemplo si rechazamos la autoridad que los padres tienen sobre los hijos ¿Acaso no rechazamos a Dios que la estableció así? Si rechazamos la autoridad que tiene el gobierno sobre las naciones ¿Acaso no rechazamos a Dios que la estableció así? Si rechazamos la autoridad de los pastores que puso en la iglesia ¿Acaso no rechazamos a Dios que la estableció así? Estos hermanos no se daban cuenta que estaban rechazando a Dios mismo cuando rechazaban la autoridad apostólica.

Por tanto estos pasajes nos enseñan en primer lugar que la autoridad apostólica está en la Escritura. Sabemos que en la iglesia cristiana actual tenemos dos tendencias por un lado están las personas que dicen solamente someterse a Dios pero no se sirven en ninguna iglesia local, no se comprometen con ninguna iglesia ni con ningún pastor porque ellos dicen que solo se someten a Dios. Esto suena espiritual pero va contra las Escrituras. Por otro lado tenemos a las personas que se someten a cualquier persona que dice ser “apóstol”, “profeta”, “pastor” sin analizar si esta persona este oficio está vigente o si esa persona tiene las características bíblicas de esa autoridad. Como cristianos debemos actuar como los hermanos de Berea los cuales examinaron las enseñanzas del mismo apóstol Pablo. Hechos 17:11

“Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con mucha atención y todos los días examinaban las Escrituras para ver si era cierto lo que se les anunciaba”

Hermanos ¿Vamos a las Escrituras para analizar todas las cosas? ¿Examinamos las Escrituras cuando escuchamos las predicaciones de los pastores? ¿Vemos si la autoridad a la cual estamos sometidos es conforme a los requisitos bíblicos? Todo debe ser analizado a partir de la palabra de Dios.

En segundo lugar que los profetas se deben someter a la autoridad apostólica que está en las Escrituras. Este pasaje resulta muy interesante ya que en el primer siglo las profecías debían ser examinadas y debían estar sometidas a la autoridad apostólica. En otras palabras las profecías podían equivocarse y decían ser examinadas por lo que los apóstoles enseñaban. Esto resulta particularmente interesante para el debate que existe entre cristianos sobre continuismo y cesacionistas porque varios continuistas hemos afirmado que el creer en la profecía no atenta contra la suficiencia de las Escrituras ya que ella misma nos muestra que las profecías pueden llamar y deben ser examinadas y estar bajo la autoridad apostólica. ¿Acaso esto era un problema para la iglesia primitiva? Para nada, este es un problema más moderno que pone la Escritura contra la profecía. Todas las cosas deben ser analizadas por la Biblia.

No impidan practicar los dones pero háganlo todo en orden. 1 Corintios 14:39-40

Pablo después de exponer todo el orden de cómo deberían hacerse las cosas ya sean las profecías o las lenguas termina resumiendo todo esto con estos versículos que nos muestran un equilibrio perfecto sobre el practicar los dones de profecía y lenguas en la iglesia y el orden y la decencia en la iglesia.

“Así que, hermanos, procuren profetizar, y no impidan que se hable en lenguas extrañas, siempre y cuando todo se haga decentemente y con orden” (RVC) “Así que, hermanos míos, ambicionen el don de profetizar, y no prohíban que se hable en lenguas. Pero todo debe hacerse de manera apropiada y con orden” (NVI) “Por tanto, hermanos míos, anhelad el profetizar, y no prohibáis hablar en lenguas. Pero que todo se haga decentemente y con orden” (LBLA)

Pablo aquí reitera algo que ya había dicho en otras ocasiones que era anhelen profetizar (1 Cor 14:1) o que hablen en lenguas pero solo si hay interprete porque el fundamento de toda la enseñanza que ha dado es que las cosas se hagan de forma decente y en orden. Al igual que en la iglesia de Corinto hoy en día tenemos hermanos que en sus cultos hacen dejan que se profetice o se hable en lenguas pero ignorando totalmente los mandatos que el Apóstol Pablo da aquí. Por otro lado también tenemos hermanos que enfatizan tanto la decencia y el orden que terminan por anular la práctica de esos dones o tienen posturas que creen que no debe hacer nada de esto. Sin embargo el apóstol nos presenta este perfecto equilibro entre practicar estos dones y mantener el orden en los cultos. De estos versículos finales podemos extraer implicaciones muy prácticas para nosotros como iglesia. Primero hay que incentivar los dones y ministerios que haya en la iglesia para la edificación de ella misma. A veces las personas tienden a pensar que con una iglesia pequeña van a encontrar pocas personas con dones pero debemos recordar que alguien que ha nacido de nuevo y que es hijo de Dios tiene dones por tanto todo cristiano verdadero tienes dones y algún ministerio en particular para desarrollar en la iglesia para la edificación de los santos. ¿Ya sabes cuál es el tuyo? ¿Ya sabes cómo vas a servir en la iglesia local? Debemos buscar incentivar el servicio en la iglesia local para que todos puedan desarrollar la santa vocación a la cual fueron llamados por el Señor y por la cual va a dar cuenta. Incluso aquellos que son profetas o hablan en lenguas como nos dice Pablo aquí.

Segundo debemos estar siempre pensando y analizando nuestros cultos para reflejen los mandatos del Señor a su iglesia. Pensar y reflexionar a partir del culto es algo que no hacemos comúnmente pero ¿Cuándo fue la última vez que pensaste por qué hacemos las cosas como la hacemos? ¿Solo porque el pastor lo dice? ¿Cuál es la base bíblica para hacer el culto como lo hacemos? Estos versículos que hemos estado analizando nos deben ayudar a pensar en nuestros cultos y como lo hacemos para la gloria de Dios y según los parámetros que la misma Escritura nos muestra. Nosotros no podemos hacer nuestros cultos como queremos sino como las Escritura nos manda.


 

 



[1] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Páginas 661-666.

[2] Craig Keener. Comentario Cultural del Nuevo testamento. Páginas 481-482.

[3] Donald Carson. Manifestaciones del Espíritu. Páginas 182-194. Los comentaristas William Hendriksen y Gary Shogren siguen esta misma posición.

Share:

martes, 29 de diciembre de 2020

Orar, cantar y predicar con entendimiento 1 de Corintios 14:13-19



Toda denominación tiene sus controversias y por supuesto la denominación bautista ha tenido varias una de ellas. Hay una que se llama “la controversia del canto de himnos” la cual surge porque en las primeras etapas de las iglesias bautista no se cantaba himnos en las iglesias. Pero un pastor llamado Benjamin Keach introdujo un himno al final de la Cena del Señor basado en Mateo 26:30 donde Jesús canta un himno después de la Cena. Varios miembros de esa misma iglesia no estuvieron de acuerdo con la posición del pastor y después de una votación en donde la mayoría de la iglesia apoyo a su pastor los que no estuvieron de acuerdo se fueron de la iglesia[1].

Luego de esa salida de esos hermanos esta controversia comenzó a llegar a todas las iglesias bautistas y a dividirse respecto al tema. El pastor que más fervientemente se opuso a esta práctica fue un pastor de apellido Marlow el cual el cual etiquetaba a Benjamín Keach como un “escritor ridículo”, “entusiasta”, “ignorante”, “cuáquero”. Por supuesto ambos creían basar sus argumentos en la Escrituras y que las interpretaban correctamente. Finalmente después de años de controversia Benjamín Keach resulto ganador en esta dispuesta pues pudo refutar cada uno de los argumentos planteados por Marlow y mostrar que su posición era más convincente a través de las Escrituras. Un profesor del Seminario del Sur escribió sobre esto[2]:

“A Benjamín Keach se le puede agradecer no solo por los bautistas, sino por los cristianos en general por el privilegio a menudo despreciado, de sostener un himnario en la mano y cantar alabanzas y oraciones en la congregación de los santos”

Con esto podemos ver que para los bautistas históricamente lo que se hace en el culto y como se practica el cual ha sido importante. Y esto mismo es lo que el apóstol Pablo a está desarrollando con los hermanos en Corinto. Pablo comenzó en el capítulo 12 a hablar del culto y en este capítulo 14 en general ha querido tratar el tema de las lenguas en contraste con la profecía (1 Cor 14:1-5) y luego ha dado diversas analogías para ejemplificar como las lenguas no resultan edificante si no hay interpretación (1 Cor 14:6-12) Por tanto lo que ahora quiere mostrarnos es que pasaría si usamos la lenguas en el culto sin interpretación en las oraciones cantos y enseñanzas de la iglesia.

Orar y cantar en lenguas 1 Corintios 14:13-17

Pablo vuelva a retomar aquí lo que había establecido en los primeros versículos de este capítulo que fue poner en contraste las lenguas con la profecía (1 Cor 14:1-5) y como el que habla en lengua extraña se edifica a si mismo mientras que el profetiza edifica al a iglesia. Versículos 13-14

“Por tanto, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla. Porque, si yo oro en una lengua extraña, es mi espíritu el que ora, pero mi entendimiento no se beneficia” (RVC) “Por esta razón, el que habla en lenguas pida en oración el don de interpretar lo que diga. Porque, si yo oro en lenguas, mi espíritu ora, pero mi entendimiento no se beneficia en nada” (NVI) “Por tanto, el que habla en lenguas, pida en oración para que pueda interpretar. Porque si yo oro en lenguas, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto” (LBLA)

Pablo comienza esta nueva sección con un “por tanto” (RVC; LBLA) “por esta razón” (NVI) habiendo la conexión con las analogías que había usado para explicar que deben procurar la edificación de la iglesia. En términos generales lo que Pablo nos dice aquí es que si uno habla en lenguas (idiomas) es mejor pedirle al Señor poder interpretarla porque sino no será edificante para el mismo (1 Cor 14:4, 14) ni mucho menos será edificante para los demás pues nadie entendería nada. Ahora si observamos el versículo 14 un poco más detenidamente vemos que Pablo hace una distinción cuando ora en lenguas y es el espíritu el que ora pero el entendimiento no se beneficia. ¿A qué se refiere con eso? Quiere decir que el espíritu de Pablo ora en lenguas según lo que el Espíritu Santo le da a Pablo para que ore.[3] Romanos 8:26

“De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues no sabemos que nos conviene pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”

Por tanto lo que Pablo nos está mostrando es que si él hablaba en un idioma extraño no solamente él no tendría ningún beneficio sino tampoco la congregación que escuchaba la lengua extraña entendería. Algunos comentaristas ven todas palabras de Pablo como algo hipotético que él se está refiriendo a que si “yo hablara en lengua y no entendería” esto es lo que sucedería y no que necesariamente Pablo haya hablado en lenguas[4]. Sin embargo aunque es posible que esta parte Pablo fuera hipotética queda claro en versículos más adelante que Pablo si hablaba en lenguas (1 Corintios 14:18) Ahora no debemos olvidar que la oración publica muy importante en el culto desde el Antiguo testamento (Esdras 10:1; 1 Reyes 8:22-23) En el nuevo testamento Pablo da instrucciones sobre las oraciones públicas. 1 Timoteo 2:1-2

“Ante todo, exhorto a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad y reposo, y en toda piedad y honestidad”

Como podemos ver las oraciones que se hacían en público eran todas en el idioma común de las personas por tanto el hacer oraciones en un idioma diferente solamente traería confusión en vez de claridad. Versículo 15

“Entonces ¿Qué debo hacer? Pues orar con el espíritu, pero también con el entendimiento; cantar con el espíritu, pero también con el entendimiento” (RVC) “¿Qué debo hacer entonces? Pues orar con el espíritu, pero también con el entendimiento; cantar con el espíritu, pero también con el entendimiento” (NVI) “¿Qué, pues? Orare con el espíritu, pero también con el entendimiento; cantare con el espíritu; pero cantare también con el entendimiento” (LBLA)

En este versículo Pablo nos muestra cómo solucionar el problema que es orar en lenguas sin ningún beneficio para él ni la reunión de hermanos en el culto público. El no niega la posibilidad de seguir “orando en el espíritu en lenguas” sino más bien nos dice que debe hacerlo también con el “entendimiento”. Luego de hablar de la oración vemos que introduce también el cómo se debe cantar en el culto público. El cantar congregacionalmente era algo comúnmente practicado en las iglesias. Efesios 5:19; Colosenses 3:16

“Hablen ustedes con salmos, himnos y canticos espirituales; canten y alaben al Señor con el corazón”   

“La palabra de Cristo habite ricamente en ustedes. Instrúyanse y exhórtense unos a otros con toda sabiduría; canten al Señor salmos, himnos y canticos espirituales, con gratitud de corazón”

Por tanto Pablo aquí nos dice que quien “cante en el espíritu” o sea en lenguas debe hacerlo también con el entendimiento. De lo contrario nadie entenderá lo que se canta. Y luego para ejemplificar todo esto que viene mostrándonos respecto al culto público pone un ejemplo y termina con un comentario en los versículos 16 y 17.

“Porque si tu alabas a Dios solo con el espíritu, ¿Qué hará el que solamente está escuchando? ¿Cómo dirá “Amen” a tu acción de gracias, sino sabe lo que has dicho? Tu acción de gracias puede ser muy buena, pero el otro no será edificado” (RVC) “De otra manera, si alabas a Dios el espíritu, ¿Cómo puede quien no es instruido decir “amen” a tu acción de gracias puesto que no entiende lo que dices? En ese caso tu acción de gracias es admirable, pero no edifica a otro” (NVI) “De otra manera si bendices solo en el espíritu ¿Cómo dirá Amen a tu acción de gracias el que ocupa el lugar del que no tiene ese don puesto que no sabe lo que dices? Porque tu das gracias bien, pero el otro no es edificado” (LBLA)

Después que Pablo hablo de orar en espíritu y de cantar en el espíritu ahora quiere mostrarnos como hacer eso afecta en el culto público con un ejemplo. Pablo se imagina la escena en donde una creyente en la congregación “alaba a Dios” y da “acción de gracias” en la congregación. Estas dos frases deben tomarse en conjunto pues implican las acciones litúrgicas de orar y cantar. En este contexto, bendecir significa ofrecer alabaza a Dios en adoración.[5] En las sinagogas judías como en las iglesias cristianas se practicaba las oraciones y cantos públicos en donde se acostumbraba a expresar un fuerte “amen” al final de ello. Por tanto si las personas no había entendido nada de lo que había orado o cantado. ¿Cómo podrían decir “Amen” a lo que había dicho? Si observamos con atención el verso 16 podemos ver que la persona que va a decir “Amen” es descrito como la “persona que está escuchando” (RVC) “Quien no es instruido” (NVI) “El que ocupa el lugar del que no tiene ese don” (LBLA) las diferentes traducciones de esta persona no dejan claro si se trata de un “no creyente que está escuchando” “un cristiano nuevo que está escuchando” o “un cristiano que no tiene el don para discernir lo que se está orando y cantando”. La razón de esta dificultad es que en griego esta es una palabra difícil de traducir. Esto se puede ver en versículos más adelante donde se vuelve a usar esta palabra y es traducido por las diferentes versiones como “alguien que sepa poco de la fe cristiana” (1 Cor 14: 23 RVC) “algunos que no entienden o no creen” (NVI) “algunos sin ese don o son incrédulos” (LBLA) Debido a que sería muy extraño pensar que una persona no creyente digiera “amen” (aunque no imposible) es mejor entender a la persona que dice “amen” aquí como un creyente que no tiene el don de interpretación respecto a lo que se está diciendo en oración y en canciones[6]. Por tanto Pablo concluye en el verso 17 que aunque las oraciones y las canciones pueden ser “muy buena” (RVC) o “admirable” (NVI) los hermanos no son edificados con ninguna de ellas porque no entienden lo que se está diciendo.

Como podemos ver en este ejemplo que Pablo nos da se está describiendo algunos elementos del culto de la iglesia primitiva y como ellos debían practicarse en las reuniones públicas. Por tanto en primer lugar las oraciones públicas deben ser claras, sencillas y en el idioma de las personas comunes para que sea de edificación para ellos. Este mandato que parece bastante simple es sin embargo muy transgredido en el pasado con el catolicismo romano y su culto en latín como lo es en la actualidad en muchos cultos evangélicos.  Por ejemplo podemos pensar en muchas congregaciones donde se ora abiertamente en lenguas sin que nadie de la congregación entiende lo que se está orando ¿No es acaso esto una evidente desobediencia a lo que las Escrituras nos dicen aquí? O por ejemplo si vamos a una iglesia donde se ora se la siguiente manera: “Señor, en este año atamos al diablo y sus maldiciones sobre nuestras vidas y desatamos prosperidad sobre nuestras vidas” aparte del evidente error bíblico que tiene esta afirmación es una afirmación oscura para la mayoría de las personas. Porque ¿A qué te refieres con atar al diablo? ¿A qué te refieres desatar prosperidad sobre nuestra vida? Si tu conversas con hermanos que recién están asistiendo a la iglesia y les preguntas sobre esto ellos reconocen que no entienden nada de esto por lo que se ora. O también podemos pensar en las personas que oran con palabras rebuscadas o porque aprecian una cierta versión de la Biblia lo hacen usando palabras que muy pocas personas comunes entienden ¿No es acaso esto una trasgresión a este mandato de hacer todo claramente en el culto? ¿Cómo los hermanos podrían decir “amen” a todo esto sino lo entienden? ¿No ves que esto es un pecado contra el Señor y contra los hermanos?

En segundo lugar las canciones deben ser claras, sencillas y en el idioma de las personas comunes para que sea de edificación para ellos. Como vimos al principio en algunas iglesias bautistas ni siquiera se cantaba al Señor por tanto pecaban delante de Dios. Pero aunque hoy en día en muchas iglesias se canta mucho no todas estas canciones son claras y sencillas. Por ejemplo al igual que las oraciones tenemos personas que dicen que cantan en lenguas y en realidad ninguna de las personas que están en las congregaciones puede entender lo que la persona está cantando. O por otro lado tenemos toda una práctica en las iglesias evangélicas que no cantamos con entendimiento las canciones que escuchamos sobre Cristo. A modo de ejemplo hay una canción que dice:  

“Hoy me apodero de lo que me pertenece, lo que me has quitado me lo devolverás con creces[7]

Hay muchas personas que cantan estas canciones sin analizar lo que están cantando y finalmente está cantando cosas anti bíblicas. Por supuesto hay muchos otros ejemplos en el mundo de canciones cristianas que tienen herejías o se repiten como “mantras” pero son canciones pecaminosas. ¿No es acaso esto un pecado contra el Señor al hacerse una falsa idea de él? ¿No es un pecado contra el prójimo hacerle oír estas canciones que le trasmiten ideas falsas sobre Dios? El cantar no es solo un ejercicio emocional sino que también debe realizarse comprendiendo lo que estamos cantando. No hacerlo sería como decir “amen” a algo que no entiendes.

Enseñar o predicar en lenguas 1 Corintios 14:18-19

Después que Pablo da estos ejemplos de cómo las oraciones y las canciones deben usarse en el culto público ahora el mismo lo ejemplifica con su propia practica como es común en esta carta (1 Cor 4:16; 11:1)

“Doy gracias a Dios de que hablo en lenguas más que todos ustedes, pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para poder enseñar a los demás que diez mil palabras en una lengua extraña” (RVC) “Doy gracias a Dios porque hablo en lenguas más que todos ustedes. Sin embargo, en la iglesia prefiero emplear cinco palabras comprensibles y que me sirvan para instruir a los demás que diez mil palabras en lenguas” (NVI) “Doy gracias a Dios porque hablo en lenguas más que todos vosotros; sin embargo, en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para instruir también a otros, antes que diez mil palabras en lenguas (LBLA)  

Pablo comienza dando gracias a Dios del porque habla en lenguas más que los hermanos de Corintio. Pablo reconoce que todo viene del Señor por eso comienza dando gracias y en seguida hace una afirmación que debe haber sorprendido a muchos hermanos en Corinto como sorprende a muchos cristianos que Pablo hablaba en lenguas. Por supuesto algunos insisten que estas son afirmaciones hipotéticas pero a mí no me convence a la luz del contexto y la clara oración en la cual Pablo está afirmando que hablaba en lenguas[8]. El apóstol hace un contraste entre el hablar en lenguas y el hablar en un idioma conocido en el contexto de las reuniones públicas. Él nos dice que prefiere hablar “cinco palabras” con su entendimiento ya que esto va enseñar a los demás, o sea va ser de edificación para los creyentes. En cambio si habla diez mil palabras en una lengua extraña no va a ser edificación para los creyentes. El apóstol Pablo enseño con tal claridad en Corinto que era acusado de poco sofisticado en el mensaje que predicaba. 1 Corintios 1:23; 2:1

“Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que para los judíos es ciertamente un tropezadero, y para los no judíos una locura”

“Así que, hermanos, cuando fui a ustedes para anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con palabras elocuentes ni sabias”

Podemos ver la forma simple y directa en como Pablo predico el evangelio y como en otras ocasiones se está poniendo el mismo como ejemplo y los está confrontando como diciéndoles ¿Yo les escribí cartas en lenguas? Cuando estuve con ustedes ¿Yo les predique en otras lenguas? ¿No he acaso escrito y hablado en la lengua común de ustedes? ¿Entonces porque hablan en lenguas en la asambleas publicas donde nadie va a ser edificado? Y esto nos debe llevar a una aplicación para nosotros también que es que las enseñanzas deben ser claras, sencillas y en el idioma de las personas comunes para que sea de edificación para ellos. Al igual como los elementos del culto la enseñanza o predicación son parte fundamental del culto cristiano y este debe hacerse en el idioma común de las personas. Pero en algunas iglesias tenemos a personas que predican y cada cierto tiempo hablan en lenguas mientras predican ¿No es acaso esa una clara violación al mandato que el Apóstol Pablo escribió aquí? Y esto es aún más claro cuando vemos que el mismo Apóstol Pablo que hablaba en lenguas no las hablaba en la adoración publica porque no edificaba a los demás. Ahora aunque tú puedes enseñar o predicar en el idioma común de las personas en las cuales estas al prepararte un poco más teológicamente puedes caer en la tentación de usar un lenguaje que las personas no lograrían entender ¡Eso sería igual de pecaminoso! J.C Ryle fue conocido predicador anglicano el cual tuvo la mejor educación de la época y Dios lo llamo a ser pastor de una congregación donde mayormente había granjeros, agricultores y ganaderos, o sea gente sencilla.

“Sin embargo, no hay un ápice de desdén u orgullo de Ryle hacia su congregación. Ryle, había sido educado en el colegio más prestigioso de Inglaterra, recibido la mejor educación posible de Oxford, y venia de una familia rica y se encontraba ministrando en un contexto muy diferente al cual estaba acostumbrado. Sin embargo la iglesia pronto se llenó para escuchar al joven predicador que predicaba de Cristo en los términos más simples y sencillos[9] 

Como podemos ver un predicador tan usado por el Señor se esforzó por ser “simple y sencillo” a la hora de explicar el evangelio. Por tanto la idea de enseñar o predicar en el lenguas es algo absurdo pues ¿Cómo van a entender las enseñanzas? ¿Cómo van a decir “amen” a algo que no entienden? ¿Cómo van a crecer espiritualmente? ¿Cómo van juzgar con las Escrituras lo que escuchan? Es seguro que todos en algún momento hemos pecado orando, cantando o enseñando en lenguas o en un lenguaje elevado para mostrarnos a nosotros mismos como los inteligentes, sabios o espirituales dejando de lado el lenguaje más sencillo que deberíamos usar para con nuestros hermanos. Pero he aquí una realidad asombrosa por nuestras propias fuerzas nunca hubiéramos entendido a Dios, Dios hubiera sido eternamente incomunicable para nosotros sino fuera porque el mismo decidió hacerse hombre como nos dice el evangelio de Juan 1:14

“La Palabra se hizo carne, y habito entre nosotros y vimos su gloria (la gloria que corresponde al unigénito del Padre), llena de gracia y de verdad.

Que cosa más asombrosa es pensar que Dios se hizo hombre y hablo en nuestro idioma común y corriente revelando y explicando los misterios más profundos de la forma más simple que nos pudiéramos imaginar. ¡Que amor! ¡Que gracia más grande para con los pecadores!  



[1] https://imagenbautista.cl/historiabautista/la-primera-guerra-sobre-la-adoracion-entre-los-bautistas-parte-1-jeff-robinson/

[2] http://imagenbautista.cl/historiabautista/la-primera-guerra-sobre-la-adoracion-entre-los-bautistas-parte-3-jeff-robinson/

[3] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Página 635.

[4] William Hendriksen. 1 de Corintios. Página 428.

[5] William Hendriksen. 1 de Corintios. Página 430.

[6] William Hendriksen. 1 de Corintios. Página 431. Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Página 638. Fee cree que no es correcto entender este pasaje como un creyente que no tiene el don de interpretación.

[7] https://www.youtube.com/watch?v=02bVexQdi7g

[8] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Páginas 639-640.

[9] Grandes líderes del siglo XVIII. Una era de avivamientos. Editado por Jaime Caballero. Página 21. Editorial teología para vivir.

Share:

martes, 15 de diciembre de 2020

Buscando la edificación de la iglesia. 1 de Corintios 14: 1-5


Desde un comienzo de la historia cristiana lo que se ha buscado es que el mensaje del evangelio sea claro y sencillo para todos. Esto era particularmente importante en el mundo antiguo porque había mucho analfabetismo y muy poco acceso a los libros. Es por eso que era crucial tener la Biblia traducida y accesible a todos. Por tanto cuando alguien revisa la historia cristiana vera un fuerte énfasis en la traducción de la Biblia. Antes de la formación del Nuevo testamento tenemos traducciones como la llamada “Septuaginta” que es una traducción del hebreo al griego con el propósito de ser más accesible a los judíos que hablaban el griego[1]. Después de la formación del Nuevo testamento el idioma que prevalecía era el griego pero con los años comenzó a prevalecer el latín hasta que finalmente se convirtió en el idioma oficial. Es por eso que un estudioso llamado Jerónimo se le encargo traducir la Biblia del hebreo y griego al latín que llego a conocer como la “Vulgata latina”[2]:

El propósito siempre era que el la Biblia estuviera accesible a todas las personas para que ella accedieran y entendieran las Escrituras. Durante el contexto de lo que llamamos hoy la pre-reforma y la reforma protestante también hubo varias traducciones como las de John Wycliffe y William Tyndale para traer la Biblia al inglés o la traducción de Martin Lutero para traer la Biblia al alemán. Ciertamente no todos resultaron con vida en ese intento pero todos ellos tenían profunda convicción de que las Escrituras debían estar en el idioma del pueblo. Hoy en día disfrutamos de una diversidad de versiones bíblicas que buscan el mismo propósito que las Escrituras sean claras y sencillas. Esto es importante de señalar porque el argumento de Pablo en este capítulo va a decirnos que lo que es más edificante para la iglesia es lo que tiene un mensaje claro, sencillo y directo y no lo que es confuso y extraño como las lenguas. Pablo había comenzado en el capítulo 12 de este libro a tratar temas relacionados con el culto cristiano que iba a terminar en este capítulo 14 que leímos. El había escrito que en el cuerpo de Cristo hay una diversidad de dones, ministerios y actividades pero todas ellas habían sido dadas por el Señor (1 Cor 12:1-10) Es por eso que Pablo usa la metáfora del cuerpo para explicarnos como todos nos necesitamos para un funcionamiento adecuado a sano (1 Cor 12:11-27) Luego en el capítulo 13 Pablo enseña que para que podamos usar los dones con una motivación correcta debemos hacerlo en amor. Si hacemos las cosas sin amor entonces aunque hablemos en lengua, tengamos todos los dones o demos nuestra vida por ayudar a otro no vale nada (1 Cor 13:1-3) luego nos da una descripción del amor y termina mostrándonos que todos estos dones van cesar en la segunda venida del Señor y que solo el amor va a permanecer (1 Cor 13:4-13)

Tres mandamientos. 1 Corintios 14:1

Pablo comienza en este primer versículo haciendo una especie de resumen de lo que ya había venido exponiendo. En este versículo hay 3 verbos, donde que son imperativos y uno que se puede tomar como una mandato indirecto[3]. Por tanto podemos decir que aquí hay 3 mandatos.

“Ustedes vayan en pos del amor, y procuren alcanzar los dones espirituales, sobre todo el de profecía” (RVC) “Empéñense en seguir el amor y ambicionen los dones espirituales, sobre todo el de profecía” (NVI) “Procurad alcanzar el amor; pero también desead ardientemente los dones espirituales, sobre todo que profeticéis” (LBLA)

El primer mandamiento que Pablo da está conectado con todo el capítulo anterior que habla del amor. “Vayan en pos del amor” (RVC) “Empéñense en seguir el amor” (NVI) Procurad alcanzar el amor” (LBLA) Pablo usa en otros lugares este imperativo de seguir relacionado con la justicia, hospitalidad o la paz (Rom 9.30: 12:13) Romanos 14:19

“Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación”

Como cristianos estamos llamados a amar con todo nuestro ser a Dios y al prójimo (Mc 12:30-31) Por tanto para nosotros no es opción seguir el amor es una mandato de Dios de vivir en el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones. El segundo mandamiento que Pablo da es “procurar los mejores dones” (RVC) “ambicionen los dones espirituales” (NVI) “Pero también desead ardientemente los dones espirituales” (LBLA) Pablo ya había usado una frase muy similar a esta en 1 Corintios 12:31

“Como no es así, ustedes deben buscar los mejores dones” (RVC) “Ustedes por su parte, ambicionen los mejores dones” (NVI) “Mas desead ardientemente los mejores dones” (LBLA)

Vimos que existían varias interpretaciones[4] a este pasaje pero la que tomaba yo era la que sostiene que Pablo no tiene problema en llamar a los hermanos a buscar los mejores dones porque si hace con el deseo del servicio al prójimo y el celo por la gloria de Dios entonces se está haciendo con una correcta motivación. De la misma manera Pablo retoma aquí este mandato y les está diciendo a los hermanos que es un mandato de Dios desear los mejores dones para el servicio de la iglesia. El tercer mandamiento que Pablo da está muy relacionado con el segundo y es que busquen los mejores dones pero sobre todo el de profecía. “Sobre todo el de profecía” (RVC; NVI) “Sobre todo que profeticéis” (LBLA) En las Escrituras podemos ver el profetizar se practicaba en la iglesia y que se evaluaba. 1 Tesalonicenses 5:20.

“No menosprecien las profecías”

Pablo les estaba diciendo a los hermanos en Corinto que como creyentes debían obedecer estos mandatos que Dios les daba que eran seguir el amor o sea el camino que Jesucristo nos ha mostrado, desear los mejores dones para poder servir en la iglesia de Dios y por sobre todo profetizar. Ahora como creyentes de esta época estamos llamados a obedecer estos mandatos también. El amor cristiano es algo abstracto sino algo que se manifiesta si guardamos o no los mandamientos de Dios expresados en su palabra. Juan 14:15, 21, 23

“Si me aman, obedezcan mis mandamientos”

“El que tiene mis mandamientos, y los obedece, ese es el que me ama; y el que ama, será amado por mi Padre, y yo lo amare, y me manifestare a el”

“El que me ama, obedecerá mi palabra; y mi Padre lo amara y vendremos a él, y el con él nos quedaremos a vivir”

Jesús nos dice en tres ocasiones aquí que si sus discípulos lo aman entonces debes manifestarlo amando sus mandamientos. ¿Realmente estas amando a Dios? ¿Estudias su palabra cada día para conocer su voluntad? ¿Realmente estas escuchando la palabra de Dios y poniéndola en práctica o solo la oyes y actúas de forma hipócrita? Amar a Dios es amar a su palabra.

Las lenguas y las profecías en la edificación de la iglesia 1 Corintios 14:2-4

Después que Pablo da estos mandatos ahora comienza las lenguas y las profecías y como ellas ayudan o no ayudan a la edificación de la iglesia. Que Pablo ponga estos dos dones aquí quiere decir que existían ciertos conflictos en la iglesia respecto a estos dones[5]. Pablo comienza en el versículo 2 con las lenguas.

“Pues el que habla en lenguas extraña le habla a Dios, pero no a los hombres; y nadie le entiende porque, en el Espíritu, habla de manera misteriosa” (RVC) “Porque el que habla en lenguas no habla a los demás, sino a Dios. En realidad, nadie le entiende lo que dice, pues habla misterios por el Espíritu” (NVI) “Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios, pues nadie lo entiende, sino que en su espíritu habla misterios” (LBLA)

Pablo había dicho que los diversos géneros de lenguas y el don de interpretación de lenguas era un don dado por Dios (1 Cor 12:10) y ahora lo vuelve a retornar para explicar cómo este don funciona dentro del contexto del culto. Y Pablo dice tres cosas sobre las lenguas[6]. Primero que esta persona le está hablando a Dios, es decir que está en comunión con Dios por el Espíritu. Por tanto el creyente que habla en lenguas no lo uso para la iglesia sino como una oración privada al Señor. Esto quiere decir que el hablar en lengua es fundamentalmente una forma de oración y alabanza privada (1 Cor 14:13-17) Segundo que la persona que habla en lenguas habla de manera “misteriosa” o “habla misterios”. Esto podría significar que habla acerca del misterio del evangelio que fue revelado por parte de los apóstoles (Col 1:26) o el misterio en el sentido de algo que supera el entendimiento de quien lo habla.[7] Cualquiera de los sentidos a los cuales se refiera no es el punto sino que el punto es que como habla misterios y nadie logra entenderlo no tiene sentido que los hable en el culto público. Tercero nos dice el versículo 4 que el hablar en lengua extraña hace que se edifique a sí mismo. 1 Corintios 14:4

“El que habla en lengua extraña, se edifica a sí mismo” (RVC) “El que habla en lenguas se edifica a sí mismo” (NVI) El que habla en lenguas, así mismo se edifica” (LBLA) 

Algunos comentaristas creen que Pablo aquí está siendo irónico pues piensan que debido al contexto en donde la edificación debe ser comunitaria no tiene sentido el pensar en edificarse a sí mismo. Pero el Apóstol no lo ve esta forma sino que simplemente está haciendo con contraste del don de lenguas con el don de profecía que va a ir desarrollando más adelante. El punto de Pablo no es que es malo edificarse a sí mismo ¿Acaso no hacemos eso con la oración y las Escrituras? El punto es que si hablo en lenguas y nadie me entiende entonces no tiene sentido que hable porque eso no edifica a la iglesia. El culto público tiene el propósito de que sea para la gloria de Dios y para la edificación de los creyentes no para centrarnos en los dones de las personas. En el versículo 3 Pablo trata sobre las profecías.

“Pero el que profetiza les habla a los demás para edificarlos, exhortarlos y consolarlos” (RVC) “En cambio, el que profetiza habla a los demás para edificarlos, animarlos y consolarlos” (NVI) “Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación” (LBLA)

Pablo había hablado acerca del don de profecía que era dado por Dios a la iglesia (1 Cor 12:10) y aquí vuelve a retomarlo para explicar cuál es su función en la edificación de la iglesia. Para entender a qué se refiere con la profecía debemos definir ¿Qué es profecía? La idea más común que existe es la persona que nos dice que va a pasar en el futuro. ¿Pero es esa la idea Bíblica? Desde el Antiguo testamento vemos que algunos como Abraham (Gen 20:7) o Moisés (Dt 34:10) fueron llamados profetas. Pero más conocemos a los profetas por lo que los cristianos llamados profetas mayores y profetas mayores los cuales generalmente traían un mensaje de arrepentimiento al pueblo de Dios por haberse desviado de la voluntad de Dios. La idea de que los profetas son los que “ven” el futuro es una idea reduccionista de lo que hace un profeta pues como dijimos su principal labor es llamar al arrepentimiento al pueblo y de vez en cuando hablan de algo profético que ni ellos mismo sabían a que se refería (Isaías 53) En el Nuevo testamento tenemos el caso del profeta Juan el bautista el cual llama al arrepentimiento a los judío y no anuncio nada del futuro (Mateo 3:1-12; 11:13) y por otro lado tenemos el caso de Agabo el cual no tiene llamados al arrepentimiento pero anuncio dos cosas futuras que pasarían (Hechos 11:27-28; 21:10-11) Por tanto si tenemos un cuadro completo de los profetas es que ellos son personas que predican la palabra de Dios especialmente el arrepentimiento a su pueblo y en ocasiones dicen cosas del futuro que a veces si ellos tienen conciencia que lo son. Teniendo en mente esto podemos ver lo que este verso 4 nos dice acerca de las 3 cosas que ellos hacen en la iglesia.

En primer lugar ellos “edifican” a la iglesia. Pablo ha estado hablando sobre que “todo está permitido pero no todo edifica” (1 Cor 6:12; 10:23) y había señalado que el “conocimiento envanece, pero amor edifica” (1 Cor 8:1) por tanto a diferencia de las lenguas en la cual uno se edifica a si mismo las profecía busca edificar a la iglesia. Las Escrituras nos señalan la importancia de edificarnos como creyentes. Romanos 15:2; Efesios 4:29

“Cada uno de nosotros debe agradar a su prójimo en lo que es bueno, con el fin de edificarlo”

“No pronuncien ustedes ninguna palabra obscena, sino solo aquellas que contribuyan a la necesaria edificación y que sean de bendición para los oyentes”

En segundo lugar ellos “exhortan” a la iglesia. Este es un término un poco más ambiguo y puede significar “estimulo” “ruego” o “consuelo[8]”. Las profecías a diferencia de las lenguas pueden “animar” y “estimular” con las palabras dadas. 1 Tesalonicenses 5:11; Hebreos 10:24.

“Por lo tanto, anímense y edifíquense unos a otros, como en efecto ya lo hacen”

“Tengámonos en cuenta unos a otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras”

En tercer lugar ellos “consuelan” a la iglesia. Este término va muy unido a lo anterior y nos muestra que las profecías a diferencia de las lenguas consuelas a los creyentes. 2 Corintios 1:3-6

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que también nosotros podamos consolar a los que están sufriendo, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. Porque así como abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así también por el mismo Cristo abunda nuestra consolación. Si nosotros sufrimos, es para que ustedes reciban consolación y salvación; si somos consolados, es para que ustedes reciban consuelo y puedan soportar como nosotros cuando pasen por los mismos sufrimientos”

Podemos ver entonces el contraste que existe entre el que habla en lenguas y el que profetiza. Por un lado el que habla en lenguas “se edifica a sí mismo: en cambio, el que profetiza, edifica a la iglesia” (RVC 1 Cor 14:4) Estas enseñanzas de Pablo pone en cuestionamiento todas las maneras en las cuales los Corintios están usando el don de lenguas en el culto público ya que seguramente ellos mostraban que lo hacía era edificante pero en realidad no lo era. De estos versículos podemos extraer las siguientes verdades. En primer lugar en el culto público deben hacerse cosas que sean de edificación para todos por tanto debe ser un mensaje claro, directo y sencillo para todos.  El argumento central de Pablo aquí es que en el culto se deben hacer cosas que sean para la edificación del cuerpo y el hablar en lenguas no caía en esa categoría. Por tanto todo lo que sea de un mensaje confuso, poco claro o enredado no estaría aplicando esto que el apóstol Pablo está enseñando acá. El ejemplo más claro son los hermanos que hablan en lenguas en el culto público sin embargo como nadie puede entender lo que dicen ¿Es acaso esto algo edificante para la iglesia? ¡Para nada! Pero podemos pensar en otros ejemplos como en los casos en donde los hermanos usan términos teológicos que nadie puede entender o quiere mostrar que es muy estudioso citando palabras en hebreo o griego y sin embargo en vez de traer más claridad trae más confusión. También tenemos hermanos que a veces por amar mucho una versión bíblica prefieren usar la lengua “bíblico clásico” pero como están fuera de nuestro contexto parece un lenguaje bastante alejado de lo cotidiano de los hermanos. ¿Es clara la forma en que explicas el evangelio? ¿Es sencilla y clara la forma en que enseñas la palabra? ¿Usas tantos términos teológicos que nadie te entiende? ¿Has preferido un lenguaje rebuscado que finalmente no edifica a la iglesia?

En segundo lugar la profecía debe abundar en la iglesia. El primer acto profético que tenemos en la iglesia es la predicación de las Escrituras. 2 Timoteo 3:16-17; Hebreos 4:12

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”

“La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que las espadas de dos filos, pues penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”

La palabra predicada de Dios es profética porque habla a los corazones. El segundo acto profético es la palabra hablada entre creyentes. Efesios 5:19; Colosenses 3:16

“Hablen entre ustedes con salmos, himnos y canticos espirituales; canten y alaben al Señor en su corazón”

“La palabra de Cristo habite ricamente en ustedes. Instrúyanse y exhórtense unos a otros con toda sabiduría; canten al Señor salmos, himnos y canticos espirituales, con gratitud de corazón”

Pero además de esta forma de profecías que vemos aquí tenemos también las palabras proféticas que son espontaneas y que deben evaluarse. 1 Corintios 14:29

“De la misma manera, que hablen dos y hasta tres profetas, y que los demás juzguen lo dicho”

Pablo nos dice que debemos anhelar profetizar entre nosotros ¿Anhelamos que la “profecía abunde entre nosotros? ¿Anhelamos ser exhortados o consolados por la palabra de Dios? ¿Deseamos tener conversaciones “piadosas” acerca de la voluntad de Dios y de cómo se aplica a nuestra vida? ¿Es el anhelo de nuestro corazón hacer todas estas cosas para la edificación de la iglesia? Los cristianos tienen un deseo innato por la palabra de Dios y por tanto van a buscar edificarse mutuamente constantemente a través de la palabra de Dios. Si es que no es así entonces eso revelaría muchas cosas sobre las personas que afirman ser creyentes.

El contraste entre las lenguas y el profetiza 1 Corintios 14:5

Finalmente Pablo después de mostrarnos que las lenguas no son para la edificación de la iglesia sino para la edificación personal y que las profecías son para la edificación de la iglesia el termina haciendo un contraste que ya ha venido haciendo pero que ahora es mucho más marcado entre las “lenguas” y las “profecías”.

“Así que, yo quisiera que todos ustedes hablaran en lenguas, pero más quisiera que profetizaran; porque profetizar es más importante que hablar en lenguas, a menos que el que les hable también les interprete, para que la iglesia sea edificada” (RVC) “Yo quisiera que todos ustedes hablaran en lenguas, pero mucho más que profetizaran. El que profetiza aventaja al que habla en lenguas, a menos que este también interprete, para que la iglesia reciba edificación” (NVI) “Yo quisiera que todos hablarais en lenguas, pero aún más, que profetizáis; pues el que profetiza es superior al que habla en lenguas, a menos que las interprete para que la iglesia reciba edificación” (LBLA)

Pablo comienza hablando de el deseo que el tenia de que todos hablaran en lenguas como había dicho en otra ocasión que el deseara que todos fueran como el en estado civil, o sea soltero (1 Cor 7:7) Pero Pablo mismo había dicho que no todos iban a hablar en lenguas así mismo como no todos van a ser solteros (1 Cor 12:30) Es simplemente que el apóstol expresa su deseo que no necesariamente se va a llevar a cabo. Luego nos dice que el espera que más que hablar en lenguas el desea que todos profeticen porque si se contrasta con las lenguas el profetizar “es más importante” (RVC) “aventaja al que habla en lenguas” (NVI) “El que profetiza es superior a la que habla en lenguas” (LBLA) Esta ventaja no tiene que ver con que la profecías es esencialmente mayor a la profecía sino que tiene que con que la profecía sirve de edificación para la iglesia mientras que las lenguas no siempre sirven para la edificación de la iglesia. Pablo nos dice al final de este versículo que la única manera que las lenguas sean de edificación para la iglesia es que exista “que el que las hable también la interprete” (RVC) “a menos que este también interprete” (NVI) “A menos que las interprete” (LBLA) 1 Corintios 14: 27-28

“Si se habla en una lengua extraña, que hablen dos, y hasta tres, pero que lo hagan por turnos, y que uno de ellos interprete lo que se diga. Pero si no hay quien interprete, esa persona debe guardar silencio en la iglesia, y hablar para sí misma y para Dios”

Las lenguas como las profecías son dones dados por Dios para la edificación de la iglesia cuando estos dones no se usan para eso entonces simplemente pierden el propósito de su existencia. Por tanto esto nos dice que todo lo que hacemos debemos hacerlo para la edificación de la iglesia pero recuerda tu vida como cristiano ¿Has hecho siempre todo la edificación de la iglesia? ¿Has usado siempre tus dones para la gloria de Dios y el servicio al prójimo? ¿Nunca has buscado ser el centro de atención en las cosas que haces? ¿Siempre has usado tus palabras para edificar a otros? ¿Nunca has pensado palabras obscenas o dicho palabras obscenas? ¿Siempre has exhortado, animado y estimulado a tus hermanos en la fe? Es seguro que como cristianos has fallado en una o más de estas acciones que como cristiano debieras hacer y es porque somos pecados que en vez de edificar a nuestros hermanos muchas veces solo pensamos en nosotros mismos y pecamos contra Cristo y contra nuestro prójimo. Pero hay uno solo que no solo edifico la iglesia con sus palabras y sus acciones sino que edifico la iglesia con su vida. Cristo siendo perfecto entrego su vida para que la iglesia tuviera un fundamento sólido que es su sacrificio y resurrección y volverá nuevamente por ella.

 

 



[1] http://etimologias.dechile.net/?Septuaginta

[2] https://biteproject.com/vulgata-latina/

[3] William Hendriksen. Comentario de 1 de Corintios. Página 415.

[4] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Páginas 597-598. Pagina. William Hendriksen. Comentario de 1 de Corintios. Páginas 390-391. Gary Shogren. 1 de Corintios. Páginas 323-324

[5] Donald Carson. Manifestaciones del Espíritu. Página 145.

[6] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Páginas 624-626.

[7] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Páginas 625

[8] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Páginas 626



Share:

Podcast

Con tecnología de Blogger.