Pensar el mundo a través de las Escrituras...

jueves, 24 de mayo de 2018

Hechos 14:19-23 La iglesia que adora, parte 2


Una de las críticas que enfrenta la iglesia reformada el día de hoy es que ellas tienen la teología correcta pero no ponen énfasis en la oración, la predicación del evangelio y el plantar iglesias. Por tanto las iglesias reformadas son pequeñas y no se expanden. A veces hay hermanos reformados que con orgullo se mofan de los hermanos pentecostales sin embargo ellos si evangelizan y sus congregaciones si se multiplican. ¿Cuál es el problema? El pastor Augustus Nicodemus escribió un interesante artículo en donde hace observaciones que debe llevarnos a reflexionar[1].

Aunque yo mismo soy un pastor reformado, quisiera hacer seis observaciones sobre esta tendencia preocupante: 1. Al rechazar la idea de que, en términos de crecimiento, los números no lo dicen todo, muchos de nosotros olvidamos que ellos sí dicen algo. ¿De verdad podemos decir que para una congregación reformada está bien el crecer un uno por ciento en los últimos veinte años.

Igual de funesta es la actitud que justifica su pequeño tamaño acudiendo a la soberanía de Dios. Como creyente reformado entiendo claramente que es Dios quien da el crecimiento (1 Cor. 3:6-7). Sin embargo, también creo que antes de echarle a Dios una “culpa respetuosa”, debemos hacernos preguntas. Temo que muchos pastores reformados culpan a la soberanía de Dios antes de hacer su trabajo. ¿Por qué desearía Dios que congregaciones reformadas sean tan pequeñas? ¿Que no se desarrollen en un país libre en donde otras iglesias evangélicas están creciendo dramáticamente? ¿Predestinó Dios tales iglesias para que sean doctrinalmente correctas pero pequeñas en tamaño, y las otras que crezcan a pesar de su teología infiel y su metodología? ¿No ha predestinado Dios a pastores reformados para que sean ganadores de almas, evangelistas, plantadores de iglesias, y heraldos del Reino? 

Los pastores reformados generalmente tienden a considerar la sana doctrina como el aspecto más importante de la vida de iglesia. Pero en la búsqueda por reforzar algunas verdades, temo  de que no prestemos la debida atención a otras verdades tales como la espiritualidad bíblica, la oración, y el evangelismo planificado. Yo creo que la doctrina debe ser siempre evangelística, y que el evangelismo siempre debe ser doctrinal. “La predicación”, en palabras de Charles Spurgeon, “es teología que sale de labios en llamas”. Algunos pastores reformados se sienten tan paralizados por la doctrina de la depravación total que no saben cómo invitar a pecadores a que crean en Cristo.

Para los pastores reformados parece ser una virtud ser simplemente una iglesia pequeña que no se multiplique ni haga evangelismo, pero el problema es que en el libro de Hechos no tenemos eso. Lo más trágico es que muchos parecen excusarse en la soberanía de Dios para no realizar de forma constante y mejor este trabajo. Si uno hace una simple revisión de la historia se encontrará que los mayores evangelistas fueron reformados. ¿Quién podría decir que William Carrey no fue un misionero comprometido? ¿Quién podría decir que George Whitefield no fue un evangelista constante? ¿Quién podría decir que Charles Spurgeon no fue un evangelista formidable? ¿O quienes podrían decir que las iglesias reformadas no se dedican al evangelismo y plantación de iglesias? Claramente nadie puede decir eso. La pregunta que debemos pensar es ¿Queremos una iglesia que no evangelice, queremos una iglesia que no plante otras iglesias, queremos una iglesia que no levante nuevos ancianos (lideres)?

Ahora cuando observamos el libro de Hechos encontramos que la evangelización, el crecimiento, la formación de nuevas iglesias y el levantamiento de líderes (ancianos) era algo natural. Ya vimos la semana pasada que la iglesia que adora a Dios es una iglesia que está centrada en el evangelio, todo comienza por allí. Luego vimos que la iglesia que adora a Dios es una iglesia que persevera en la doctrina de los apóstoles, en otras palabras que estudia constantemente las Escrituras (Hechos 2:42) Además la iglesia que adora a Dios es la iglesia que vive en comunidad y se exhorta y anima constantemente y finalmente una iglesia que adora a Dios es una iglesia que ora junta. Por tanto hoy veremos otras características que muestran como es una iglesia que adora Dios.

Hechos 14:21 La evangelización en la iglesia

Estos versos están en el contexto del primer viaje misionero de Pablo (Hechos 13-15) Pablo y Bernabé habían sido elegidos por el Espíritu Santo para la obra de plantación de iglesias, los cristianos habían ayunado, orado, impuesto las manos y enviados a cumplir ese propósito (Hechos 13:1-3) Ellos habían comenzado viajando de Antioquia a Seleucia, Chipre, Salamina y la isla de Pafos. Estando allí predicaron el evangelio en las sinagogas y tuvieron oposición de un falso profeta judío llamado Barjesus  o Elimas (Hechos 13:4-12) Luego se fueron de allí a Perge de Panfilia y a Antioquia de Pisidia donde nuevamente predicaron el evangelio en las sinagogas. Allí tuvieron un interés tremendo por parte de los gentiles, pero los judíos se opusieron por celos a ellos (Hechos 13:13-52) Después de allí se fueron a Iconio donde muchas personas creyeron pero también tuvieron mucha oposición de los judíos. De Iconio se fueron a Listra donde Pablo sano a un cojo de nacimiento y el pueblo como era mayormente pagano comenzaron a trata de dioses a Pablo y a Bernabé (Hechos 14:1-18) Es debido a esto que la multitud judía apedrearon a Pablo, pues se consideraba una tremenda blasfemia adorar a un hombre como Dios. Por tanto la multitud pensó que Pablo estaba muerto y lo saco fuera de la ciudad, pero Pablo estaba vivo y después que los discípulo lo rodearon el se levanto y se fueron a la ciudad de Derbe donde seguiría predicando y haciendo discípulos.

Una de las cosas que podemos ver del primer viaje misionero de Pablo y Bernabé es que ellos a pesar de la oposición jamás dejaron de predicar el evangelio. Tuvieron la oposición de un falso profeta, tuvieron la oposición de muchos judíos, tuvieron la oposición de una multitud de judíos que lo apedrearon pero jamás dejaron de predicar el evangelio. Años después Pablo iba a escribir algo sobre esto en 2 Corintios 11:23-28

¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.
Pero este no fue solo un trabajo de Pablo y Bernabé sino que la iglesia siempre estuvo dispuesta a predicar sin importar las circunstancias que ellos enfrentaban. Mire como los creyentes predican después de las amenazas y persecución: 
“Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios” Hechos 4:31
“Y Saulo asolaba a la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel. Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio” Hechos 8:3-4
Como vemos en estos pasajes la iglesia que adora al Señor es una iglesia que está dispuesta predicar en todo momento. Es por esto que es tan importante que el evangelio sea el centro en la vida de la iglesia, porque solo teniendo el evangelio en el centro es que predicaremos constantemente y sin temor por confiar en nosotros mismos. Lamentablemente es común que los cristianos prediquen poco a otros personas en nuestros días, ¿Por qué? Fundamentalmente por dos razones.
La primera es porque se sienten inseguros de ellos mismos y dicen ¿Seré yo capaz de predicarle a esa persona? Y se enfoca en sus miedos y poca capacidad para predicarles a otro, esto pasa mucho al principio de la vida cristiana, pero si nunca le predicas a otro y no confías en el poderoso evangelio entonces nunca crecerás espiritualmente ni obedecerás el mandato de Dios. La segunda es porque no te sientes preparado. La iglesia tiene como propósito entrenar a los santos para la obra del ministerio que es la predicación del evangelio. Es por eso que las enseñanzas que se enfatizan en los estudios son como predicarles a otras personas para que seas capacitado para hacerlo. Pero lo más esencial del evangelismo se basa en que si realmente estamos agradecidos por la salvación que Dios nos ha regalado nos podremos dejar de predicar, no podremos dejar pasar la oportunidad de hablarles de otro de la salvación porque entendemos el inmenso regalo de Dios y sabemos hacia la condenación que dirigen las personas.  ¿Acaso no creemos en la condenación del infierno a la cual se dirigen? ¿Acaso no estamos en este mundo para anunciar el evangelio? ¿Acaso no queremos ser usados por Dios? La iglesia que adora al Señor evangeliza siempre.
Hechos 14:21 El discipulado en la iglesia
La iglesia no solamente evangelizaba y dejaba a las personas abandonadas, sino que después que les predicaba el evangelio ellas eran discipulados. ¿Qué es un discípulo? ¿Qué es un discipulado? Un discípulo es un creyente que es un aprendiz de las enseñanzas del Jesús[2] y el discipulado es el proceso que dura de por vida. Por tanto cuando un nuevo creyente llega a la iglesia se le debe “discipular” para que aprenda las principales doctrinas de la fe cristiana. El discípulo es un bebé espiritual que debe tomar la “leche de la palabra”.
“desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” 1 Pedro 2:2
Luego que comienza a crecer debe comer del alimento sólido de la palabra de Dios, porque no lo contrario no va a crecer espiritualmente. Hebreos 5:12-14
Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
En este proceso el creyente debe aprender a aplicar los principios bíblicos a su propia vida y a discernir bíblicamente como enfrentar y responder a los problemas de la vida cotidiana. Pero además de eso el creyente ahora debe ser capaz de discipular a otra persona así como el mismo fue discipulado. Fíjense que este es claramente el orden que Dios mando en la gran comisión para todos los cristianos.
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” Mateo 28:19-20
Los cristianos predican mientras van en el camino y discipulan a las personas enseñándoles todas las  cosas que Cristo les ha mandado sabiendo que Dios está con ellos.  Pero ¿Por qué el cristianismo actual parece incapaz de esto? Esencialmente porque el modelo de iglesia que tenemos actualmente no es bíblico. Por tanto las iglesias que no son bíblicas no pueden hacer esto. Cuando me refiero a una iglesia bíblica me refiero a lo que la Biblia nos dice como ser una iglesia y como la iglesia históricamente ha practicado ser iglesia y que en la actualidad no se practica. Por ejemplo en una iglesia bíblica e histórica tú llegabas y los ancianos te enseñaban las doctrinas más esenciales de aquella iglesia antes de admitirte como miembro y luego de ser miembro comenzabas a servir en esa iglesia. En una iglesia contemporánea tu llegas y te “conectan” con un sin número de actividades y la doctrina es lo que menos importa. Esto lleva a que el creyente no crezca y por tanto sea un “niño espiritual” y por tanto se incapaz de predicar y discipular a otra persona.
Ahora no quiero que se equivoquen pensando que discipular es “traspasar doctrina solamente”. El discipulado es compartir de las enseñanzas de las Escrituras experimentadas en tu vida cotidiana. Por ejemplo si yo voy hablar de la fe salvífica voy hablar de mi conversión, si voy hablar de la providencia de Dios voy a contar como Dios ha obrado en mi vida, si voy hablar del pecado voy a ejemplicarlo en como yo he tenido que luchar con el pecado y como Dios me ayudado. El discipulado no tiene que ver con cosas teóricas, sino que es totalmente práctico. ¿Te imaginas tu discipulando a otro creyente? ¿Enseñándole la palabra de Dios? Pues ese es el llamado que como cristiano tienes.

Hechos 14:22 El sufrimiento por el evangelio

Luego que los apóstoles anunciaron el evangelio y discipularon a muchos creyentes en Derbe, ellos volvieron por el mismo camino que habían venido. O sea de Derbe se fueron a Listra, de Listra a Iconio y de Iconio a Antioquia. En todo ese camino Pablo y Bernabé se encontraron con todos los creyentes a los cuales ellos le habían predicado y discipulado y lo que hicieron fue “confirmar y exhortar a los discípulos a que permanecieran en la fe” (RV60) o como en otras versiones dice “Fortalecer a los creyentes y animarles a perseverar” (NVI) “Fortalecieron a los creyentes y animaron a continuar en la fe” (NTV) Pero ¿Por qué los discípulos necesitaban fortaleza y animo? Porque ellos se habían desanimado lo más probable que por las dos cosas que nosotros también experimentamos, las luchas internas y las luchas externas.

Por lucha interna me refiero a lo que todos nosotros como pecadores redimidos experimentamos. Cuando un cristiano se convierte inmediatamente su único deseo es servir al Señor por el agradecimiento de ser tan grande amor de Dios hacia él y aborrece todo lo que tenga relación con el pecado. Pero luego comienza a darse cuenta como Pablo que “El querer hacer el bien esta mí, pero no el hacerlo” (Rom 7:18) Por lo que puede caer en un profundo desanimo sino es ayudado por sus hermanos a admirar que los mares de la gracia son altos que las montañas del pecado.

Pero lo más evidente en este pasaje son las luchas externas que los cristianos enfrentaban. ¿Cuál era esa? La persecución. Desde un principio la iglesia primitiva había sido perseguida por su mensaje del evangelio. Pedro y Juan fueron dos veces amenazados y una vez azotados por predicar el evangelio (Hechos 4; 5:17-42) Esteban fue asesinado por predicar el evangelio (Hechos 7) Jacobo asesinado y Pedro encarcelado (Hechos 12) Pablo y Bernabé muchas veces perseguidos por los judíos y tuvieron oposición en todo sentido.

Cuando Pablo paso animando a los discípulos de todas las ciudades que habían predicado no paso diciéndoles “tranquilo, todo va a estar bien” “van a vivir su mejor vida ahora” “Como cristiano no tendrás problemas” sino lo que le dijo fue algo muy poderoso. “Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos al reino de los cielos”. Dios va a usar las tribulaciones y el sufrimiento para que nuestra vida sea formada como Dios quiere. ¿Estás sufriendo por algo?  ¿Problemas en el matrimonio? ¿Problemas con la crianza? ¿Problemas con el dinero? ¿Problemas con la familia? ¿Problemas con el pecado? ¿Problemas con la iglesia? ¡Es necesario que enfrentes muchas tribulaciones antes que entres en el reino de los cielos! Porque Dios ha establecido que no solamente heredemos el reino de los cielos sino que suframos por el reino de los cielos.

“Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él” Filipenses 1:29

Si tú lees la historia de la iglesia, sus reformadores y sus misioneros rápidamente te darás cuenta que reino de Dios no ha avanzado sin sufrimiento. Hambre, miseria, persecución, angustia, muerte esposos, muerte de hijos, enfermedades, etc. Pero en esta época cristiana creemos que la iglesia puede avanzar sin eso. Creemos que podemos tener seguridad, comodidad y prosperidad y luego vamos a servir en la obra de Dios. Los hermanos y hermanas tienen ideas románticas sobre lo que es vivir en comunidad, lo que es ser misionero, lo que es ser pastor, lo que es ser parte de la iglesia.

La vida cristiana está llena de obstáculos y pruebas y cuando a pesar de todos esos obstáculos y pruebas tenemos gozo porque estamos sufriendo por el evangelio, entonces hemos comprendido cual es nuestro llamado en este mundo.

“Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre” Hechos 5:41

Hechos 14:23 Ancianos en cada iglesia

En este verso nos dice algo tan sencillo pero tan lejano de las iglesias bautistas actuales que debemos considerarlo con toda seriedad. Nos dice “que constituyeron ancianos en cada iglesia” (RV60) “En cada iglesia nombran ancianos” (NVI) “Nombran ancianos en cada iglesia” (NTV) La idea de los ancianos viene desde el Antiguo testamento en donde se relacionaban generalmente con aquellos líderes espirituales que se sentaban fuera de las puertas de la ciudad y tomaban decisiones importantes. Pero en el nuevo testamento se le llama “ancianos” a los pastores de la iglesia y su primera mención aparece en Hechos 11:30

“Lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y Saulo”
Muy contrario a lo que piensa hoy la gran mayoría de la iglesia bautista chilena los ancianos son parte esencial de la iglesia. Nehemias Coxe escribió un tratado sobre los ancianos y diáconos en la iglesia y dijo[3].

“La edificación y belleza de la iglesia depende mucho de su orden, no un orden dictado por supersticiones ni por discusiones sobre menudencias, sino por lo que ya hemos descrito, que la ubica en conformidad con la voluntad de Cristo, y especialmente en llenar los cargos que el Señor ha mandado, con personas calificadas para su administración y su función regular tanto de los oficiales como de los miembros en sus respectivas posiciones”

Lo que la Escritura y los Bautistas tenían claro era que para edificar una iglesia sana era necesario tener varios ancianos en una iglesia.  Por tanto lo que debemos anhelar como iglesia es no solamente predicar y discipular a los miembros de la iglesia, sino que de los mismos miembros de la iglesia salgan ancianos y diáconos conforme a las Escrituras. Una iglesia bíblica es una iglesia que tiene ancianos y prepara ancianos para las futuras iglesias.

Pero fijémonos con atención que Pablo y Bernabé están terminando su primer viaje misionero que comenzó en Hechos 13 desde Antioquia. Cuando estuvieron en Chipre tuvieron oposición pero el procónsul creyó (Hechos 13:12) Cuando estuvieron en Antioquia de Pisidia ellos tuvieron oposición de los judíos pero varios creyeron (Hechos 13:48) En Iconio varios judíos y griegos creyeron (Hechos 14:1) y también tuvieron oposición.  Lo que podemos ver en común en estos viajes es que las personas que creyeron con el tiempo volverían a ser visitadas con Pablo y Bernabé para ser animadas por el sufrimiento que enfrentarían. Pero además de eso ese pequeño grupo de personas con los años iban a crecer y a establecerse en nuevas congregaciones en las cuales Pablo podría ancianos.

Podemos ver dos cosas importantes en estos versículos. Lo primero es que la iglesia que adoran a Dios crece espiritualmente y numéricamente. Vemos en el libro de hechos iban juntas, no podemos solamente decir que queremos espiritualmente o solo numéricamente sino que debemos crecer en ambas maneras. El crecimiento es soberano de Dios, pero el trabajo de evangelizar y discipular es responsabilidad nuestra de hacerlo para que la iglesia crezca y entonces se levanten nuevos ancianos y diáconos en cada iglesia. Lo segundo es que la iglesia debe crear otras iglesias. Una de las cosas características de la iglesia primitiva era la plantación de nuevas iglesias. Esto era tan evidente que a los cristianos se les considera como personas que trastornan el mundo entero con sus enseñanzas (Hechos 17:6) o en el caso de Pablo se les consideraba una “plaga” por la multiplicación de cristianos en todo ese tiempo (Hechos 24:5) ¿No ven a nosotros de la misma manera? ¿Somos cristianos que trastornan el mundo con la predicación de evangelio? ¿Somos vistos como una plaga que va por todas partes predicando del evangelio? Una iglesia que adora al Señor y que pone el evangelio como el centro de sus vidas manifiesta esto por medio de la evangelización, discipulado, sufrimiento y reproducción de iglesias y ancianos porque Cristo mismo evangelizo, discípulo, sufrió y por su muerte justifico a muchos (Isa 53:11)


[1] https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/solidamente-reformada-sorprendentemente-pequena/
[2] Diccionario Vine. Página 285
[3] Nehemias Coxe. Ancianos y Diáconos bíblicos. Página 4

Share:

martes, 22 de mayo de 2018

Hechos 2:42-47 Una iglesia que adora


El restauracionismo es una doctrina que dice que la iglesia debe volver a ser restaurado a su origen apostólico y primitivo que el libro de Hechos nos relata. Esta doctrina ha ido apareciendo y desapareciendo a través de la historia de la iglesia. Por ejemplo durante y después de la reforma protestante había movimientos anabaptistas que decían que la iglesia había estado todos estos siglos en apostasía y lo que necesita era ser restaurada a su origen apostólico.[1] Lo interesante de esto es que este mismo argumento ha sido planteado una y otra vez por los adventistas del séptimo día[2], los testigos de Jehová[3] y los mormones[4]. Se dice que la iglesia cristiana ha caído en apostasía y que solamente ellos van a ser quienes van ser los restauradores de la verdadera iglesia cristiana.

Podríamos pensar que esta idea se encuentra solamente en estos grupos pero la verdad es que dentro del mismo cristianismo también existen movimientos actualmente que repiten esta idea. Por ejemplo el pentecostalismo tiene sus raíces en esta idea de “restaurar la iglesia a su origen primitivo[5]” por eso es que su insistencia tiene que ver con el “pentecostés” y la “experiencia del bautismo del Espíritu Santo” porque ellos creen que esto debe repetirse. Por otro lado hace décadas que un movimiento llamado el “restauracionismo apostólico” o “la Nueva reforma apostólica” ha ido aparecido e influyendo en un sin número de iglesias diciendo que lo que necesitamos como iglesias es restaurar el oficio de apóstol dentro de ellas[6]. Esta es la explicación de por qué hay tantas iglesias y personas hoy en día se llamen “apóstol”, pues ellos creen en la restauración del apostolado en todas sus funciones. ¿Cuáles son las intenciones de estos movimientos al buscar la restauración de lo apostólico? ¿Qué es lo que nosotros deberíamos responder a estos grupos?

Lo primero que tenemos que reconocer es que la mayoría de estos grupos han surgido porque han visto a la iglesia primitiva como una iglesia viva y vibrante y cuando han mirado a la iglesia de hoy se han encontrado con una iglesia muerta y sin vida. Martin Lord Jones comento sobre esto en su libro biográfico de los puritanos[7]:

el hecho de que lo mismo ocurra con los reformados, no solo me sorprende, sino que lo encuentro trágico […] ¿Cómo es posible que los hombres de tradición reformada hayan perdido aparentemente el interés por el tema del avivamiento? Ya te he dado una razón para ello: el peligro de abrazar un enfoque meramente teórico e intelectual. Existe tal cosa como la ortodoxia muerta, así que es posible tener una iglesia completamente ortodoxa, y al mismo tiempo, completamente inútil. Por encima de todo {en la iglesia primitiva} estaba aquella demostración – aquella unción -, aquella autoridad, aquel derramamiento del espíritu de Dios…He ahí la única explicación de las cosas sorprendentes que ocurrían” 

Debemos recordar siempre que una iglesia es una iglesia viva porque está basada en la resurrección de Jesucristo y en poder del Espíritu Santo (Hechos 1:3, 8) Por tanto podemos decir que en este punto tienen cierta razón, pero entonces ¿Debemos volver a la iglesia primitiva? ¿Esperar un nuevo pentecostés, tener nuevamente apóstoles, esperar manifestaciones extraordinarias? Lo que afirman esta idea no pueden escapar al hecho de que si realmente deben existir apóstoles ellos deberían escribir cartas inspiradas y añadirlas a las Escrituras, podrían citar nuevamente a concilios (Hechos 15) y tendrían que explicar en qué parte de las Escrituras se promete un “pentecostés constante”. Es evidente que la promesa del Padre se cumplió en aquella ocasión, así como Jesucristo nació, vivió, murió, resucito y ascendió una sola vez para que aparezca por segunda vez sin relación con el pecado para juzgar a vivos y muertos. Aunque rechazamos esta idea restauracionista, en lo que si podemos estar de acuerdo es que la iglesia debe ser viva y vibrante. Una iglesia de tales características es una iglesia que adora al Señor constantemente.

Hechos 2:42-47 Una iglesia que adora en el evangelio

Cuando observamos la descripción que nos da el libro de Hechos respecto a la vida de los primeros cristianos quedamos asombrados de la forma vibrante y pujante con la cual ellos vivían. Podemos ver muchas actividades en los pasajes que acabamos de leer como que “reciben la palabra” se “añaden” “perseveran” “están todos juntos” “reparten según su necesidad”. Pero ¿Por qué la iglesia primitiva se ve tan apasionada y viva en esta descripción? Porque la iglesia adoraba al Señor. Los cristianos habían estado esperando la promesa del Padre de la cual Jesús les había hablado:

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, el os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” Juan 14:26

Jesús le había dicho que esperaran la promesa del Padre en Jerusalén porque cuando vengan van a recibir poder de Dios para testificar (Hechos 1:4,8) Por tanto cuando el Espíritu de derrama en todos los creyentes el poder de Dios se hace evidente en la vida de cada uno de ellos (Hechos 2) La adoración al Señor no tiene que ver lo que nosotros hacemos sino que tiene que ver con lo que Dios ya hizo. El Dios eterno se hizo hombre y vivió en este mundo de forma perfecta para luego morir  en nuestro lugar, el resucito al tercer día para vencer a la muerte y al pecado y el ascendió a los cielos para luego regresar por segunda vez. Además de eso, el envía al Espíritu Santo para recordarnos toda esta obra que él ha hecho. ¿No nos debería llevarnos a adorar todo esto que Dios ha hecho en la cruz del calvario por pecadores como nosotros? ¿No es asombroso pensar que merecedores del infierno tengan salvación en Cristo? ¡Es por esto que la iglesia primitiva estaba tan viva! Porque tenía el evangelio presente en cada momento y área de sus vidas.
¿Has pensado alguna vez que es lo que motivo a los discípulos a perseverar juntos? ¿Qué lo que los motivo a tener todas las cosas en común y vender cosas si es necesario para ayudar al hermano? ¿Qué es lo que los motivo para estar juntos alabando al Señor? ¿Has pensado que motivo a todos los discípulos a predicar el evangelio por todo lugar a costa de sus vidas? ¿Qué los llevo a sacrificarse de tal manera que fueron capaces de evangelizar a la mayoría de las personas de su época? La respuesta es que fue el evangelio. Para cada uno de ellos el evangelio era tan precioso, tan asombroso, tan glorioso que sus vidas no valían nada en comparación con lo que eran y hacían.

“Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, lo que son mis parientes según la carne” Romanos 9:3

“Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna” 2 Timoteo 2:10

¿Por qué Pablo puede llegar a amar de esta manera? ¿Por qué él puede decir que soporta todo por amor a los escogidos? Porque Pablo está centrado en el evangelio, el ve como el centro de su vida la adoración a Dios y se presenta ante él como un sacrificio agradable a Dios.
Una de las ideas erradas de esta época es pensar que cuando uno no conoce a Cristo necesita el evangelio, pero luego que lo conoce ya no necesita el evangelio. Pero en verdad el evangelio se aplica a toda área de nuestras vidas, pues es la base de todas las cosas que hacemos.  Piensa por un momento en ¿Por qué no oramos, estudiamos la Biblia y evangelizamos constantemente? Porque estamos confiando en nuestras obras y no en el evangelio. La verdad no es porque necesitamos más reglas para hacerlo, lo que necesitamos es más evangelio para hacerlo. Es recordar lo que Cristo hizo en la cruz del calvario lo que nos llevará a desear acercarnos más a él por medio de la oración, lo que nos llevará al deseo de conocerlo más por medio de las Escrituras, lo que nos llevará a estar agradecido y evangelizar. En el fondo mientras más reconozcamos lo glorioso que es el evangelio más vamos a adorar al Señor y eso más nos llevará a vivir como cristianos que anhelamos servir al Señor. Por lo tanto, podemos decir que una iglesia que adora es una iglesia que tiene el evangelio en el centro de su vida.

Una iglesia que adora estudia la palabra de Dios (Hechos 2:42)

El adorar al Señor no incluye solamente una parte de nuestra vida, sino que tiene que ver con todo lo que somos. Significa presentar toda nuestra vida como ofrenda y perfecta al Señor. Por tanto todas las actividades que nos describen estos versículos son parte de adorar al Señor. Una de las primeras cosas que vemos después de que “reciben la palabra” (v41) y se añaden a la iglesia (41) es que perseveran en la doctrina de los apóstoles. El perseverar en la doctrina de los apóstoles significa que la iglesia estaba constantemente estudiando lo que los apóstoles que le entregaron como doctrina.

En un principio lo que los apóstoles hacían era mostrar por medio de las Escrituras como se cumplía la promesa del Mesías. Pedro hace esto en su primer sermón citando varias Escrituras del Antiguo testamento como Joel 2:28-32 y Salmos 16:8-11; 89:3-4; 132:11; 110:1. Pero luego de esto los apóstoles escribían revelación directa del Señor que era enseñada de forma oral o por medio de cartas enviadas a las distintas comunidades cristianas (1 Cor 11:23)

“Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra”  2 Tes 2:15.

Es por eso que cuando los apóstoles andaban predicando por diversos lugares usaban las Escrituras del Antiguo testamento mostrando como ellas se cumplían en Cristo. Esto lo podemos ver por todo el libro de los Hechos en los sermones de Pedro (Hechos 3:11-26) y los viajes misioneros de Pablo (Hechos 13:5, 15; 14:1) incluso los hermanos de Berea quisieron comprobar por medio de las Escrituras a ver si estas cosas eran realmente así.

 “Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” Hechos 17:11

Pero además de estas explicaciones del Antiguo testamento, también los apóstoles por medio de sus cartas explicaban la revelación que Dios les había dado respecto al evangelio. Basado en todo esto podemos decir con seguridad que una iglesia que adora a Dios es una iglesia que estudia las Escrituras. Perseverar en la doctrina de los apóstoles es perseverar en lo que el Nuevo testamento nos ha revelado acerca de Cristo, su obra y sus mandatos. Una iglesia que adora realmente a Dios es una iglesia estudiosa de las Escrituras.

Pero es curioso que hoy en día no se asocie el estudiar las Escrituras con adorar a Dios. Gran parte de lo que las personas llaman “adorar a Dios” tiene que ver con cantar al Señor, incluso cuando uno busca libros se va encontrar libros que hablan de adoración refiriéndose exclusivamente a la música que se canta en los cultos. Por eso es que como iglesia debemos enfatizar la importancia de adoremos al Señor siendo estudiosos de la palabra de Dios. Una de las cosas que podemos ver en el Nuevo testamento es que Jesús pasó aproximadamente 3 años y medio enseñándoles a los discípulos para que luego enseñaran a otros las mismas cosas. El apóstol Pablo pasaba también años enseñando a las iglesias respecto al evangelio y todas sus implicancias para que como iglesias sean fortalecidas. Es por eso que Dios instauro los ministerios de enseñanza liderados por los ancianos para que los creyentes crezcan en el Señor.

“A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” Efesios 4:12-13

Una de las principales forma de crecer espiritualmente es ser expuesto a la palabra constantemente, de aquí deriva la importancia de congregarse constantemente. Pero además de eso, como cristiano que dices amar y adorar a Dios ¿Estas estudiando su palabra? ¿Estás como los hermano de Berea profundizando en ella? ¿Estás analizando lo que estudiamos aquí a través de las Escrituras? ¿Anhelas conocer más profundamente a Dios? No hay otra manera de crecer y conocer más a Dios sino es a través de su palabra. Uno de los problemas del cristianismo evangélico de Chile es su poca disposición a estudiar las Escrituras. Por consecuencia esto traerá poca adoración y crecimiento espiritual.

Una iglesia que adora vive en comunión (Hechos 2:42)

Otra de las características de una iglesia que adora al Señor es que ellos están “comunión unos con otros” esto significa literalmente “compañerismo” o “participación”. Como los cristianos son hijos de Dios ellos van a buscar estar con familia espiritual que son otros hijos de Dios. Si nos fijamos en los versos 44 y 45 vemos que nos dicen que vivían en comunión de tal manera que vendían algunos cosas suyas para ayudar a los hermanos en sus necesidades. Por supuesto que estos versículos no significan que no existía la propiedad privada o que vivían todos juntos en la misma casa, sino que significa simplemente había una profunda preocupación por las necesidades de los hermanos.

En el libro de los hechos tenemos los primeros “diáconos” que surgieron para no descuidar a las viudas de las iglesias (Hechos 6:1) y cuando los hermanos iban a experimentar hambre los hermanos decidieron enviarles ayuda (Hechos 11:28-29) Pablo fue muchas veces hospedado por casa de diversos hermanos (Hechos 9:43: 16:14-15). A través de todo el nuevo testamento se da por sentado que existirá una comunión de unos con otros en las congregaciones locales. Es deber espiritual de los creyentes animarse mutuamente en la obediencia al Señor.

“También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco animo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. 1 Tesalonicenses 5:14

“Antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado” Hebreos 3:13

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca” Hebreos 10:24-25

Preguntas sencillas pueden brotar de estos pasajes ¿Amonestas al hermano ocioso, alientas al de poco animo, sostienes al débil, eres paciente con todos? ¿Estimulas a los hermanos en el amor y te preocupas de ellos cuando no se congregan? Esto es un deber que como creyentes tenemos unos con los otros.

Todos sabemos que vivimos en una sociedad altamente individualista y consumista, pero muy pocos nos preguntamos qué repercusiones tiene eso para la vida de la iglesia. Un director italiano llamado Erik Gandini hizo un documental en el año 2015 llamado “la teoría sueca del amor[8]” en donde plantea como el estado de bienestar promueve la vida individual de cada una de las personas. El problema es que como el individuo se volvió el centro de la sociedad ahora hay muchas personas que viven solas y mueren solas sin que nadie se sepa de su existencia. La mitad de la problema de Suecia vive sola y para solicitar hijos basta pedirlos amazon en los bancos de esperma que ofrecen[9]. Podríamos decir que esa sociedad lo tiene todo materialmente, pero no tienes relaciones profundas. Podemos decir que lamentablemente mucha de esa mentalidad se traslada a la iglesia cuando los creyentes quieren vivir sus vidas espirituales privadas solos y apartadas de los demás, pero la verdad es que no es más que la individualidad fría del mundo. Muchas personas buscan iglesia con la mentalidad de “que puede darme la iglesia” y no que puedo dar yo a una iglesia, como puedo servir en ella. En esto queda evidenciada la mentalidad individualista y consumista que traemos del mundo.

Un ejercicio que como cristianos tenemos que hacer constantemente es preguntarnos ¿Conocemos a los hermanos que asisten con nosotros en la congregación? ¿Sabemos cómo son sus vidas en la semana? ¿Conocemos cuáles son sus luchas espirituales? ¿Sabemos si nuestros hermanos están enfrentando una prueba o una necesidad que podamos cubrir? ¿Cómo puedo servir con mi tiempo y mis dones a cada uno de ellos? Dios es adorado y glorificado cuando nuestra mentalidad no venir a la congregación simplemente a consumir “información” sino que además a manifestar el amor de Dios en el servicio a Cristo en su iglesia.

Una iglesia que adora ora junta (Hechos 2:42)

Además de adorar al Señor por medio de la comunión de unos con otros también adoramos al Señor cuando oramos juntos como cristianos. Desde antes que el Espíritu Santo se derramará sobre toda carne los discípulos ya se reunían a orar. 

“Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos” Hechos 1:14

Luego de la venida del Espíritu los discípulos seguían yendo al templo a orar como era de costumbre de los judíos (Hechos 3:1) como también oraron en los momentos de dificultad (Hechos 4:31) o por la liberación de alguien (Hechos 12:5) Por tanto podemos ver que desde el principio los cristianos se reúnan a orar juntos porque comprendían la necesidad de estar orando en comunión. Pero muchas personas se pueden preguntar ¿Por qué son importantes las reuniones de oración? Hay varias razones que podemos pensar[10]. En primer lugar porque así mostramos que realmente dependemos del Señor. Cuando oramos estamos mostrando que es Dios y nosotros quienes controlamos nuestras vidas por eso es que el pedimos a él que nos ayude. En segundo lugar centrar nuestras mentes en la iglesia. Cuando nos reunimos a orar nos centramos en la expansión del reino de los cielos y en la vida y dificultades de nuestros hermanos. En otras palabras dejamos de preocuparnos tanto de nosotros para enfocarnos en la gloria de Dios y en el servicio de los hermanos. En tercer lugar para ampliar los horizontes de la fe. A veces como iglesia podemos tener una visión limitada de lo que es la vida espiritual o el propósito de la iglesia, pero por medio de la oración nos abre los ojos de nuestro entendimiento para entender las cosas más profundamente. En cuarto lugar para educarnos en la oración. Como creyentes necesitamos aprender a orar por las cosas correctas y no para nuestros propios deleites (Stgo 4:3) y entre más lo practicamos nuestras peticiones serán conforme a la voluntad de Dios.

Aquellos que no ven importante asistir a las reuniones de oraciones están diciendo que no necesita depender del Señor, que no necesitan centrar sus mentes en la iglesia, que no necesitan ampliar sus horizontes de la fe ni que necesitan ser educados en la oración ¿No les suena arrogante eso? ¿Alguien puede realmente creer esto? Si miramos las cartas de Pablo veremos como él oraba para que la iglesia.

“No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él” Efesios 1:16-17

“Siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el evangelio” Filipenses 1:4-5

“Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos” Colosenses 1:3-4

Como vemos para Pablo la oración era algo muy importante, orar por la vida de nuestros hermanos, por la comunión que tengan en el evangelio y por el amor que tenemos como hermanos.

Una iglesia que adora alaba junta (Hechos 2:47)

La iglesia no solamente estudia, tiene comunión y ora sino que además alaba junta. Cuando nos reunimos como iglesia lo que buscamos es adorar al Señor por medio de todos los elementos del culto que son lectura de la Biblia, la exposición de ella, la comunión, las oraciones y la alabanza a él. Debemos terminar preguntarnos ¿Qué va a motivar que seamos una iglesia que alaba al Señor estudiando, teniendo comunión y orando? Lo que lo va a motivar es el evangelio, es mirar y confiar en la obra de Cristo lo que nos llevará a ser una iglesia viva en la obra de Dios.


[1] George Williams. La reforma radical. Pagina 952
[2] La profeta de los adventistas Elena de White afirma esto en sus libros. https://www.lasprofecias.com/temas/14/32
[3] Una respuesta sutil pero que afirma esto. https://www.jw.org/es/testigos-de-jehov%C3%A1/preguntas-frecuentes/religi%C3%B3n-verdadera/
[4] https://www.lds.org/youth/article/true-and-living-church?lang=spa
[5] https://www.menonitas.org/publicaciones/driver_fe_en_periferia/driver_fe_periferia_20.pdf
[6] http://elhogarcristiano.org/v1//Pure%20CSS%20Version/articulos/restauracionismo_siglo_XXI.pdf
[7] http://www.solideogloria.cl/2016/04/03/la-ortodoxia-muerta-parte-1/
[8] https://www.youtube.com/watch?v=iFZFGRbR0Wg
[9] http://www.cabezascortadas.com/la-teoria-sueca-del-amor-documental/
[10] Peter Masters. El poder de las reuniones de oración.

Share:

Podcast

Con tecnología de Blogger.