Pensar el mundo a través de las Escrituras...

lunes, 1 de febrero de 2016

Grandes sistemas teológicos: Dispensacionalismo

Teología dispensacional: Su origen

Hemos visto el primer sistema teológico. Ahora veremos el segundo conocido como el sistema dispensacional. Como vimos el primer sistema estaba basado en el Pacto. Este segundo sistema está basado en las dispensaciones. ¿Qué son las dispensaciones? La dispensación es según la biblia anotada Scofield:

“Una dispensación es un período de tiempo durante el cual el hombre es puesto a prueba con referencia a cierta revelación específica de la voluntad de Dios. Hay siete distintas dispensaciones en las Escrituras[1]

Entonces el sistema dispensacional son periodos de tiempo en los cuales administra el pacto (o los diferentes pactos como ellos lo entienden).

El origen del dispensacionalismo es muy debatido, debido a que algunos afirman que es una doctrina nueva (por tanto una herejía) y otros dicen que el dispensacionalismo proviene desde los mismos padres de la iglesia (no como sistema sino ciertas nociones). José Grau en su obra “Escatología, final de los tiempos” nos habla del origen del dispensacionalismo:

Los orígenes de la escatología dispensacionalista se remontan a una pretendida ≪revelación≫ que una joven escocesa de 15 años. Margaret McDonaId, tuvo el mes de abril de 1830 en Port Glasgow, su ciudad natal. Según esta ≪revelación≫, la segunda venida de Cristo tendría lugar en dos etapas: la primera, para recoger a un grupo selecto de creyentes, que sería arrebatado al cielo para ir al encuentro del Señor antes de la aparición del Anticristo, antes de la gran tribulación. Un amigo de la familia, R. Norton, escribió el relato de la ≪visión≫, insistiendo en que era la primera vez que alguien dividiese en dos la segunda venida. Estos escritos han estado fuera de circulación durante mucho tiempo, hasta que la labor infatigable de investigadores como Dave McPherson dio su fruto con el hallazgo de los documentos que prueban de modo irrefutable el verdadero origen de lo que constituye el núcleo mismo del dispensacionalismo: el arrebatamiento secreto de la Iglesia, para dar paso al cumplimiento final de todas las profecías relativas a Israel.
Las ≪visiones≫ de Margaret McDonaId fueron notorias en toda Escocia, y muy especialmente entre los grupos interesados en los fenómenos ≪carismáticos≫ que allí se manifestaban. Entre los visitantes de Port Glasgow se hallaba John Darby, el fundador de los ≪Hermanos Cerrados≫, aunque por entonces no se había separado todavía de otros dirigentes de las Asambleas —tales como Newton, Chapman y Tregelles—, quienes diferían de él en varias cosas; entre ellas los nuevos conceptos escatológicos, los cuales llegaron, sin embargo, a alcanzar luego un enorme grado de penetración en los Hermanos[2].


El argumento de Grau parece ser que el sistema dispensacional nace de una pretendida de revelación de una niña. El cual luego toma John Darby y lo hace su teología. A John Darby se le considera el padre del dispensacionalismo, el se unió a los hermanos de Plymount (o más conocido como la iglesia de los hermanos o hermanos libres) en donde al parecer experimento esa escena que describe Grau. Darby era un ministro anglicano, pero tuvo un accidente en caballo y cuando estuvo postrado por un tiempo, comenzó a Estudiar más las Escrituras y llego a la conclusión del sistema dispensacional.  Por otro lado Charles Ryle nos dice sobre el dispensacionalismo:


Justino Mártir (110-165)
Pues si alguien os preguntase por qué, desde Enoc, Noé con sus hijos, y todos los otros en circunstancias similares, quienes ni fueron circuncidados ni guardaron el sábado, agradaron a Dios, Dios requirió, por medio de otros líderes y por medio de la introducción de la ley después de un tiempo de muchas generaciones, que aquellos que vivieron entre los tiempos de Abraham y Moisés fuesen justificados por la circuncisión y las otras ordenanzas, a saber: el sábado, los sacrificios, las libaciones y las ofrendas


Ireneo (130-200) “Y el evangelio es cuadriforme, como lo es también el curso seguido por el Señor. Por esta razón ha habido cuatro pactos principales dados a la raza humana: Uno, antes del diluvio, bajo Adán; el segundo, después del diluvio, bajo Noé; el tercero, el de la ley, bajo Moisés; el cuarto, que es el que renueva al hombre, y abarca todas las cosas en sí mismas por medio del evangelio, levantando y llevando a los hombres en sus alas hacia el reino celestial.

El no se refirió a esos períodos llamándolos dispensaciones, aunque frecuentemente habló de las dispensaciones de Dios y especialmente de la dispensación cristiana.

Clemente de Alejandría (150-220) diferenció tres dispensaciones patriarcales (en Adán, Noé y Abraham), como también la mosaica. Samuel Hanson Coxe (1793-1880) basó su propio sistema de siete dispensaciones en la cuádruple división de Clemente.

Agustín de Hipona (354-430) “La institución divina del sacrificio era adecuada en la antigua dispensación, pero no lo es ahora porque el cambio conveniente a la edad presente ha sido introducido por Dios, quien conoce infinitamente mejor que el hombre lo que es apropiado para cada edad, y ya sea que quite o añada, cancele o prohíba, aumente o disminuya, el creador inmutable de cosas mutables, ordenando todos los eventos en Su providencia hasta que la hermosura de lo completo y final, cuyas partes componentes son las dispensaciones adaptadas a cada edad sucesiva, sea consumada, como la gran melodía de algún maestro inefable de la música, y éstos pasan a la inmediata contemplación eterna de Dios, quien aquí, aunque es un tiempo de fe, y no de vista, están adorándole aceptablemente”.

No se está sugiriendo ni tampoco debe de inferirse que estos primeros padres apostólicos eran dispensacionalistas en el sentido moderno de la palabra. Pero sí es verdad que algunos de ellos enunciaron principios que posteriormente se desarrollaron en el dispensacionalismo y que puede decirse correctamente que mantuvieron conceptos primitivos o tempranos del dispensacionalismo.

Desde este tiempo hasta pasada la reforma no hubo contribuciones sustanciales a lo que después fue sistematizado como el dispensacionalismo. Después de que las importantes cuestiones doctrinales de la reforma fueron resueltas, los teólogos pudieron volver su atención nuevamente a estos asuntos que envuelven el trato de Dios con el hombre[3].

Lo que Ryle muestra con estas citas es que de alguna u otra forma siempre han existido nociones dispensacionales en la historia de la iglesia. Siempre ha existido persona que no solamente ven dos pactos (teología del pacto) sino que saben que existen más pactos (o dispensaciones) en la Biblia. También se dice que hubo desarrollos modernos en algunos teólogos no muy conocidos como: Pierre Poiret, John Edwards, Isaac Watts (conocido compositor de himnos)[4]


Como vemos el debate por el origen dispensacional seguirá, pero en lo que si se está más o menos de acuerdo es que el sistema dispensacional nació con John Darby. Las ideas de Darby tenían que ser difundidas por alguien, aunque el mismo la difundió en algunas conferencias por Estados Unidos, la base para difundir el sistema dispensacional fue la Biblia Scofield. Scofield fue un ministro cristiano, presbiteriano, el cual colaboro mucho con Hudson Taylor (su amigo) y el famoso predicador Moody. En 1924 se funda el seminario de Dallas y el primer rector llamado Lewis Sperry Chafer escribió una teología sistemática (de 8 volumenes), la cual le dio aun más fuerza al sistema dispensacional. En la actualidad el sistema dispensacional es promovido por novelas populares en el mundo evangélico. “Dejados Atrás” de Tim Lahaye es la más popular, ya que incluso fue llevada al cine. Podríamos decir que el sistema dispensacional es casi el sistema universal de la iglesia, incluso muchos de los que se atreven a cuestionarlo son vistos como herejes. Una razón es quizás porque el dispensacionalismo es asociado al fundamentalismo y el fundamentalismo fue muy bueno al principio, pues se oponía al liberalismo teológico (controversia liberalismo-fundamentalismo). Pero con los años ese fundamentalismo fue llevado a que aquel que no adhiere al sistema dispensacional es un hereje.


Teología dispensacional: El sistema

Después de ver un poco la historia pasaremos a describir el sistema. La palabra “Dispensación” como vimos al principio es “una economía o administración distinguible en el cumplimiento del propósito de Dios”. Dispensación viene de la palabra griega “oikonomia” cuyo significado es administración (se usa en Lucas 16:2, 3, 4; 1 Cor 9:17; Efe 1:10; 3:2, 9; Col 1:25[5]. El dispensacionalismo tiene dos principios básicos muy esenciales. 1) mantener un método de interpretación consistentemente literal. 2) mantener la distinción entre Israel y la iglesia. Basado en estos principios se mantiene toda su hermenéutica.  Cada dispensación tiene 3 elementos (1) prueba, (2) fracaso, (3) juicio. En cada una de las dispensaciones Dios pone a prueba al hombre, este fracasa y hay juicio.

¿Cuáles son las dispensaciones? El número de dispensaciones ha variado de autor en autor (al igual que el sistema) pero hay un consenso en el cual se establecen 7 dispensaciones, las cuales son:


1)    Inocencia (Gen 1:28-3:6) antes de la caída.  Esta dispensación cubre el período de Adán y Eva en el Jardín del Edén. En esta dispensación los mandatos de Dios eran (1) poblar la tierra con hijos, (2) sojuzgar la tierra, (3) tener dominio sobre los animales, (4) cuidar del jardín, y (5) abstenerse de comer el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Dios les advirtió del castigo de muerte física y espiritual si desobedecían. Esta dispensación tuvo una vida corta, y llegó a su fin por la desobediencia de Adán y Eva al comer el fruto prohibido y su consecuente expulsión del Jardín del Edén[6].


2)    Conciencia (Gen 4:1-8:14) significa que Dios trato con el hombre por medio de la conciencia antes de la ley. Algunos llaman a este periodo “auto-determinación” o “responsabilidad moral”. Esta dispensación demuestra lo que la humanidad hará si se le deja a su voluntad y conciencia, la cual ha sido contaminada por su heredada naturaleza pecaminosa. Los cinco aspectos más importantes de esta dispensación son 1) una maldición sobre la serpiente, 2) un cambio en la femineidad y la maternidad, 3) una maldición sobre la naturaleza, 4) una imposición de trabajo sobre la humanidad para producir comida, y 5) la promesa de Cristo como la simiente que heriría a la serpiente en la cabeza (Satanás)[7]


3)    Gobierno (Gen 8:15-11:9) Dios había destruido la vida sobre la tierra con el Diluvio universal, salvando solo una familia para reiniciar la raza humana. Dios les dio las siguientes promesas y mandatos a Noé y su familia: 

1.    Dios ya no maldeciría la tierra nuevamente.
2.    Noé y su familia deberían repoblar la tierra con gente.
3.    Ellos tendrían dominio sobre el reino animal.
4.    Se les permitía comer carne.
5.    Es establecida la ley de la pena capital.
6.    Nunca habría otro diluvio universal.
7.    La señal de la promesa de Dios sería el arco-iris.
Los descendientes de Noé no se dispersaron y repoblaron la tierra como Dios les ordenó, por tanto, fracasaron en su responsabilidad en esta dispensación. Cerca del 325 años después del diluvio, los habitantes de la tierra comenzaron a construir una torre, un gran monumento a su solidaridad y orgullo (Génesis 11:7-9). Dios puso fin a la construcción, creando diferentes lenguajes y forzando Su mandato de repoblar la tierra. El resultado fue el nacimiento de las diferentes naciones y culturas. A partir de ese momento, los gobiernos humanos han sido una realidad[8]. 


4)    Promesa La cuarta dispensación, llamada la ‘Dispensación de la Promesa,’ comenzó con el llamado de Abraham, continuando a través de las vidas de los patriarcas, y terminando con el éxodo del pueblo judío de Egipto, un período de aproximadamente 430 años. Durante esta dispensación, Dios desarrolló a una gran nación que Él había elegido como Su pueblo (Génesis 12:1  Éxodo 19:25).
La promesa básica durante la ‘Dispensación de la Promesa,’ fue el Pacto Abrahámico. Estos son los puntos clave de ese pacto incondicional: 
1.    De Abraham, saldría una gran nación que Dios bendeciría con prosperidad física y espiritual.
2.    Dios haría grande el nombre de Abraham.
3.    Dios bendeciría a aquellos que bendijeran a los descendientes de Abraham, y maldeciría a aquellos que los maldijeran.
4.    En Abraham, todas las familias de la tierra serían bendecidas. Esto fue cumplido en Jesucristo y Su obra de salvación.
5.    La señal del pacto es la circuncisión.
6.    Este pacto, que fue repetido a Isaac y Jacob, está reservado para el pueblo hebreo y las 12 tribus de Israel[9].


5)    Ley mosaica La quinta dispensación es la llamada ‘Dispensación de la Ley.’ Duró casi 1,500 años, desde el Éxodo, hasta que fue suspendido después de la muerte de Jesucristo. Esta dispensación continuará durante el Milenio, con algunas modificaciones. Durante la Dispensación de la Ley, Dios trató específicamente con la nación judía, a través del Pacto Mosaico, o la Ley, que se encuentra en Éxodo 19-23 hasta Hechos 1:26 La dispensación incluyó la adoración en el templo dirigida por sacerdotes, con la dirección adicional dicha a través de los voceros de Dios, los profetas. Eventualmente, debido a la desobediencia del pueblo al pacto, las tribus de Israel perdieron la Tierra Prometida y fueron sujetos a servidumbre[10]. 


6)    Gracia La sexta dispensación, la que estamos viviendo ahora, es la ‘Dispensación de la Gracia.’ Comenzó con el Nuevo Pacto en la sangre de Cristo (Lucas 22:20). Esta “Era de la Gracia” o “Era de la Iglesia” ocurre entre la 69 y 70ª semana de Daniel 9:24. Comienza con la muerte de Cristo y termina con el Arrabatamiento de la iglesia (1 Tesalonicenses 4). Esta dispensación es mundial e incluye tanto a judíos como a gentiles. La responsabilidad del hombre durante la Dispensación de la Gracia, es creer en Jesucristo, el Hijo de Dios (Juan 3:18). En esta dispensación, el Espíritu Santo mora en los creyentes como el Consolador (Juan 14:16-26). Esta dispensación ha durando ya más de 2,000 años, y nadie sabe cuándo terminará. Lo que sí sabemos es que terminará con el Arrebatamiento, y todos los creyentes del mundo nacidos de nuevo, irán al cielo con Cristo. Después del Arrebatamiento, tendrán lugar los juicios de Dios que durarán siete años[11]. 


7)    Milenio La séptima dispensación es llamada ‘El Reino Milenial de Cristo’ y durará por 1,000 años mientras Cristo Mismo gobernará sobre la tierra. Este Reino cumplirá la profecía para la nación judía, de que Cristo regresará y será su Rey. Los únicos a quienes se le permitirá la entrada al Reino, son los creyentes nacidos de nuevo de la Era de la Gracia y los justos que sobrevivieron los siete años de la tribulación. A ninguna persona no salva se le permitirá el acceso a este reino. Satanás es atado durante los 1,000 años. Este período termina con el juicio final (Apocalipsis 20:11-14). El viejo mundo es destruido por fuego, y dará comienzo el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra de Apocalipsis 21 y 22[12]


Cuando este sistema nació al principio tuvo que enfrentar muchas acusaciones por las dispensaciones y  por la distinción Israel/Iglesia. Entre ellos está la idea de que uno puede tener a Jesús como Salvador y no como Señor. Esta idea fue combatida por John MacArthur en su primer libro llamado el evangelio de Jesús[13]. Otro problema que se dio fue la discusión de ¿Dónde empieza la iglesia y cuáles son los mandamientos a cumplir? Por ejemplo se decía que el sermón del monte era solo para los judíos, pues aun no existía la iglesia y solamente las cartas paulinas se aplicaban a Jesús.  La otra discusión fue por el tema de la salvación, algunos creían que la salvación en el antiguo testamento no era por gracia. Este tipo de discusiones se generaron. Hoy en día ya no existe este problema (ahora se le llama dispensacionalismo extremo)


Ahora si nos damos cuenta el sistema dispensacional interpreta las Escrituras, ya sean profecías o no de forma literal.  Los dispensacionalistas creen que las promesas hechas a Israel en el pacto Abrahamico son incondicionales. Dios le prometió tierra y bendiciones físicas, les prometió que volveria a su tierra (en el pacto Davidico)  que se cumplirán en el Israel futuro (en el milenio). Para esta idea se basan en que las promesas hechas a Israel, repartidas por todo el AT fueron hechas a Israel y no a la iglesia.  Ellos creen que la iglesia fue algo desconocido en el AT y fue un nuevo misterio revelado (o dispensación) al Apóstol Pablo (Efe 3:1-9; Col 1:26) por tanto ellos creen que la iglesia realmente empezó en Hechos 2. Piensan que la iglesia dejará de existir cuando venga el arrebatamiento y la iglesia se vaya. Entonces comenzaran los 7 años (basado en la profecía de Daniel y Apocalipsis) y en los 3 años y medio se revelara el Anticristo e intentara destruir al pueblo de Israel en la gran tribulación. En esa época muchos judíos se convertirán entregando sus vidas en la gran tribulación. Al final de los 7 años llegará Cristo y peleara contra el Anticristo y los destruirá y comenzara el reinado de 1.000 años en la tierra donde se cumplirán la promesas a Israel, prosperidad física y bendición. Al final del milenio se revelara Satanás y Cristo los vencerá y terminara todo para el Estado eterno.


Las críticas al sistema dispensacional son que la separación de Israel y la iglesia no son válidas a la luz del nuevo testamento. Se señalan pasajes como (Rom 2:28, 9:6) que hablan sobre quiénes son los judíos Efesios 2: 11-17, Gal 4:1-5 no hace distinción y termina llamado a la iglesia “Israel de Dios” (Gal 6:16) señala que existe un solo pueblo, también se aplican termino “exclusivos de Israel a la iglesia” (1 Pedro 2:9-10) se dice que la idea de que la iglesia es un paréntesis en el plan de Dios no existe en el nuevo testamento.

 ¿Era la iglesia un misterio escondido? Jer 31:31; Mt 26:27; Hebreos 8:8-11. El misterio es que se revelo que los gentiles son coherederos con los santos  (Efe 3:4-6)

¿Habrá un rapto? Primeramente ¿Habrá dos venidas de Cristo? En segundo lugar ¿Alguien sabe el día y la hora? Porque lo que afirman el rapto de alguna manera lo sabe. El pasaje sobre el rapto es 1 Tesalonicenses 4.13-18 se cuestiona que no tiene nada que ver con el contexto. Se le critica que más bien se interpreta así para “cuadrar” su sistema.




Teología dispensacional: los representantes

Los representantes de la teología dispensacional son de variados sectores de los protestantes. Sin duda tenemos A John Darby como el “padre” del sistema. Luego tenemos a Scofield con su biblia anotada. A ellos les siguen el teólogo Lewis Sperry Chafer que explico exhaustivamente el sistema dispensacional en su teología sistemática. El distinguido pastor Charles Ryle es un conocido y distinguido dispensacional. Daniel Bock es un importante teólogo que sigue la línea dispensacional. John Macarthur también es un conocido dispensacional. En general la teoría dispensacional ha influenciado bastante en el mundo evangélico latinoamericano. Muchos predicadores populares como Yiye Avila son dispensacionales.







[1] Charles Ryle Dispensacionalismo Hoy. Pág. 14.
[2] José Grau. Escatología: final de los tiempos. Pág. 107. 
[3] Charles Ryle Dispensacionalismo Hoy. Pág. 40-42.
[4] Compendio de teología cristiana  pág. 535-537.
[5] Compendio de Teología Cristiana. Pág. 238.
[6] http://www.gotquestions.org/Espanol/siete-dispensaciones.html
[7] Ibíd.
[8] http://www.gotquestions.org/Espanol/siete-dispensaciones.html
[9] Ibíd.  
[10] http://www.gotquestions.org/Espanol/siete-dispensaciones.html
[11] Ibíd.
[12] http://www.gotquestions.org/Espanol/siete-dispensaciones.html
[13] http://www.gracia.org/Productos.aspx?product=461110 
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jueves, 21 de enero de 2016

Biblia y Liberalismo económico.

En mis dos entradas anteriores, he estado escribiendo de lo que la Biblia habla sobre el Estado, especialmente el Estado del bienestar. Sé que algunos después de haber leído lo que escribí van a etiquetarme como un “liberal” en economía, lo cual está bien, pues no me ofende. Pero quiero que sepan que aunque considero que el sistema liberal esta en lo correcto, también considero que posee errores  fundamentales. Supongo que para un liberal eso no es ningún problema, ya que saben que el mundo es imperfecto. Por tanto todo sistema diseñado por los hombres es imperfecto; o en lenguaje económico, el mercado en ocasiones falla.


El gran problema con la visión marxista de un gran Estado que regule todo y distribuya, es que cree que puede solucionar todos los problemas. Cree que puede instalar el reino de Dios en la tierra pero sin Dios. Cree que puede lograr el paraíso en la tierra donde haya justicia e igualdad para todos. Es sabido que esto es imposible, y la base bíblica para eso es que el mundo está caído. Por tanto ese “ideal” jamás se llevará a cabo. El “salvador” estado no podrá redimirnos, solamente Cristo nos puede salvar de nuestra condición pecaminosa. Esa es la razón fundamental para rechazar la visión marxista del Estado, que quiere sustituir a Dios por medio del Estado. Que constantemente quiere ignorar la realidad con lo que “podría ser”.


Pero el sistema de libre mercado tampoco está libre de sus errores. Es cierto que es el mejor sistema económico que existe para un mundo caído, donde se reconoce que hay personas malvadas y egoístas entre nosotros. La antropología del libre mercado no es que “considere a las personas buenas” como he leído algunas veces por allí, sino al contrario. Ellos reconocen las paradojas de la humanidad, que un día puede crear la cura para millones de enfermedades, pero al otro día en el poder puede matar a millones de personas. El ser humano es tanto bueno como malo. ¿No les parece conocido esta antropología? ¡Pues es bíblica!. El hombre es imagen y semejanza de Dios (imago dei), por que en ocasiones hará “cosas buenas para la humanidad”. Pero también es un ser caído por lo que también hará cosas malvadas en este mundo. En este punto la antropología del libre mercado es muy bíblica. El sistema de libre mercado también reconoce la libertad de las personas y la igualdad de trato para con el otro. 

Paradójicamente el error fundamental del libre mercado es no reconocer que estos “valores” no se sostienen sin el cristianismo. Ellos reconocen que gran parte de la raíz que dio vida al libre mercado es el cristianismo, pero no parecen reconocer que sin él no se pueden mantener en pie. Ellos hablan constantemente de la libertad y el respeto por el otro pero ¿Quién fundamenta esos valores? Para los partidarios del libre mercado la “libertad” se ha hecho una religión. Incluso muchas veces he oído que las personas pueden usar su libertad en prácticas pecaminosas claramente condenables en las Escrituras. Y aquí es donde entramos en su talón de Aquiles. Si yo fuera marxista simplemente les preguntaría a los libre mercado que si ellos creen que la propiedad privada, la vida y la libertad lo son todo ¿Quién sustenta esas creencias? Quizás ellos responderían siempre ha servido para el orden social o que es un acto de fe simplemente creer en eso, pero la pregunta para ellos sigue siendo pero ¿y quién me obliga a respetarlos? ¿No es acaso una construcción social más? ¿No es acaso un arma para oprimir a los demás y nada más? El punto es que el sistema de libre mercado sin su raíz que lo nutre de vida no tiene sentido. Por supuesto puede servir en el discurso público, pero filosóficamente esta vacio.



Es por eso mismo que jamás podría sacar pecho y sentirse orgulloso diciendo que soy un “liberal”. El simple hecho es que yo soy cristiano y mi cristianismo me lleva a lo que han separado de la Biblia para hacerlo el “libre mercado”. El libre mercado por si mismo nunca podrá defenderse de forma totalmente coherente o consecuente, porque ese sistema supone valores  morales absolutos que un Dios reveló a la humanidad. Las personas que profesan el libre mercado y no creen en Dios se les deben señalar la contradicción de su discurso y que ellos necesitan arrepentirse y venir a la reconciliación con Dios. 
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Biblia y Estado continua.

El verdadero problema con el Estado Bienestar es que atenta directamente con la libertad de las personas para escoger vivir sus vidas como ellos realmente quieren. Algunos seguramente se preguntaran ¿Un cristiano diciendo eso? ¿Qué las personas vivan sus vidas como ellos “quieran”? ¡Por supuesto! El cristianismo siempre ha sido quien ha promovido la “libertad de conciencia” de las personas, cada una de ellas serán juzgadas por sus hechos ante Dios. Los cristianos estamos llamados predicar, a dar razones sobre nuestra fe y demostrarle a los incrédulos lo ilógico de su cosmovisión, pero ciertamente no “podemos convertirlo”(El espíritu Santo hace ese trabajo) ¿Por qué? Porque ellos en su libre conciencia pueden rechazar a Dios y serán condenados por eso. Muy diferente es el Estado de bienestar que cuando se impone como sistema en una sociedad, no te deja elegir vivir tu vida, sino que simplemente te impone su visión en la salud, en la educación, en la elección de casas, etc. Lo hace especialmente cobrando altos impuestos por todo, o sea robando tu dinero de forma “legal”.


El Estado y el libre comercio[1]


La primera libertad con la que atenta el sistema estatal es con el libre intercambio de bienes. En la Biblia nunca se ve que Abraham o Job (los cuales fueran muy ricos) estuvieran regulados por algún estado. Es más no vemos en la Biblia ni un solo ejemplo de un gobierno que regula para el “bien común”. En cambio si vemos que los impuestos, el robo de tierra y propiedades, llega cuando Israel pide un Rey a Dios (1 Sam 8) y de allí de adelante tenemos muchas “regulaciones” que son simples robos y atentado contra la libertad de la personas. Podemos decir que el Estado existe solamente como un elemento de juicio de Dios (en su voluntad permisiva) y que la mayoría de cosas que hace son negativas. Por tanto las regulaciones que exige el Estado solo deben respetarse por razones pragmáticas (para no ofender ni causar tropiezo al evangelio) y no teológicas (como un mandato directo de Dios) por ejemplo si yo tengo un negocio que me va muy bien y el Estado me regula mi negocio exigiéndome altos impuestos que yo sé que son para los privilegiados del Estado y  para contribuir con su agenda pagana, estoy en mi libertad de conciencia de desobedecer tales regulaciones. No hay nada en las Escrituras que me obligue a pagarlas. Ahora, si alguno está pensando en los pasajes que hablan de “impuestos” debería considerar seriamente a que “impuestos” se está refiriendo y  no aplicar de forma acrítica eso a este tiempo. Eso es lo que logra el Estado bienestar, restringir la libertad a comerciar y obtener ganancias con eso, por eso crea “desigualdad”. Toda esta filosofía es simplemente anti bíblica.


El Estado y la Educación[2].


La segunda libertad con la que atenta el Estado de bienestar, es la libertad de enseñanza. Los cristianos que se adhieren a la idea de que la “educación es un derecho”, desconocen su biblia y la historia de la iglesia. No hay ninguna parte en las Escrituras donde la educación se presente como un derecho. Es más, la educación dada por un sistema estatal es algo moderno y ajeno a la mayoría de las culturas de la antigüedad. Lo común en las culturas antiguas era que los padres les daban educación a sus hijos. El hijo generalmente aprendía el oficio del padre y a eso se dedicaba, como Jesús por ejemplo. También existía la educación por medio “rabies” o “ayos” como el ejemplo de Aristóteles con Alejandro Magno o Pablo a los pies de Gamaliel. ¿Producía problemas eso en la sociedad? Para nada, era lo mejor para las personas porque los padres son los mejores educadores de sus hijos, ya que ellos van conociendo  sus gustos y necedades mejor que cualquier otra persona. Es increíble como los cristianos se han tragado el cuento de que necesitan “estudiar pedagogía” para poder enseñarle a sus hijos, como si ese curriculum universitario tuviera algo mágico que otros no pueden obtener. El sistema Estatal ignora lo particular de cada niño y les impone a todos un curriculum igual y normativo para todos.  Cuando el niño no se adapta a ese curriculum, es un niño “atrasado” o con algún “problema”. Lo más grave para los padres cristianos debe ser que el curriculum estatal es francamente secular, pagano, incrédulo, satánico. Hace todo lo posible por ignorar a Dios en todas las asignaturas que se le imparte. Usted solo puede escoger o “ética” o “religión” (donde le contaran lindas historias o pintar dibujos). Además de eso, debemos recordar nuevamente que la famosa “educación gratuita” será hecha con fondos robados (con altos impuestos, como trate en mi entrada anterior) Como cristianos necesitamos recuperar nuestra responsabilidad sobre la educación de nuestros hijos. Homeschool es sin duda la mejor opción para guiar a nuestros hijos (y sin duda la más bíblica) pero en el caso que no se pueda llevar a cabo, la segunda opción sería enviarlo a una escuela privada donde le provean una cosmovisión cristiana de todas las cosas. Jamás deberíamos pensar enviar a nuestros hijo a la escuela estatal donde solo lo van adoctrinar por 12 años y luego nos preguntaremos ¿Cómo perdió la fe si iba conmigo todos los domingos a la Escuela dominical?


Estado y subsidios (hogar, Salud)


La tercera libertad que atenta el  Estado de bienestar, es el hogar y la salud. Sobre este punto he leído muy poco así que es probable que tenga errores en ideas que tengo. Pero la esencia de mi argumento sigue siendo que todo lo que uno recibe del Estado es robo, porque viene de dinero de otras personas. Por tanto en este sentido si yo recibo un “subsidio de vivienda”  estoy recibiendo plata robada. El caso de Fonasa en Chile quizás es un poco más discutible porque yo mismo pago cierta cantidad de plata por cada atención, pero igual si voy una letra de indigente recibo el pago por todo, o sea robo plata de otra persona. Aun así es mejor buscar las manera de adherirse a un plan de salud privado para no pecar en este sentido, así como para adquirir un hogar debo ser un cristiano disciplina para ahorrar.


¿Entonces como comercio, me educo, y tengo hogar y salud?


La respuesta a esta pregunta es primeramente confiando en la providencia de Dios. En segundo lugar, debo ser alguien que trabaja muy duro para la gloria de Dios. Dentro del cristianismo existen personas, especialmente jóvenes que creen que la han venido a pasar bien a esta tierra, así que pasan mucho perdiendo el tiempo. Es triste ver que antiguamente los jóvenes empezaban muy temprano a trabajar y ahorrar para sus vidas, pero hoy los jóvenes no sienten esa necesidad porque los padres los mantienen y les compran muchas cosas para que no se aburran. En las iglesias tenemos grupos de jóvenes, donde la mayoría solo existe para divertirse y no considerar seriamente estas cosas. La biblia se enseña de una forma tan superficial que hasta condorito es más profundo. ¿Y después nos sorprendemos que los jóvenes sean tan superficiales? La única forma de obtener dinero para solventar todas las cosas en esta vida es trabajar mucho, aprovechar la fuerza joven para ahorrar, siendo sabio con lo que Dios te dio. La tercera manera, aunque ya la dijimos de alguna u otra manera es ahorrar. Ese es un impresionante problema también entre los cristianos de hoy, es muy escasa las personas que ahorran. Incluso quien ahorra es considerado como “mano de guagua” porque está pensando en el futuro. Entonces la única forma de que podamos glorificar a Cristo con una educación “gratuita” y de calidad es que nosotros mismos eduquemos a nuestros hijos en el hogar. Que para obtener una casa, nos dediquemos a trabajar duro y ahorrar disciplinalmente hasta que podamos comprar alguna casa por allí y que también podamos pagarnos un plan de salud privada dentro de lo posible. Sé que algunos lo verán esto como una locura o algo imposible, pero déjenme recordarles que los cristianos sobrevivieron o murieron en el intento con mucha menos comodidad que la nuestra y vivieron para la gloria de Dios. ¿No deseas tú lo mismo?



[1] Las ideas de aquí salen del libro de John Cobin, Biblia y gobierno, una perspectiva cristiana de políticas públicas.
[2] Todas estas ideas están tomadas de los excelentes recursos que hermanos están traduciendo en esta pagina. http://www.altisimo.net/escolar/index.html 
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martes, 19 de enero de 2016

La Biblia y el Estado

Estudiar una confesión de fe es bastante beneficioso para los creyentes de la congregación, ya que les ayuda a entender de forma sistematizada que es lo que creen. Pero no solamente les ayuda a ellos, sino que también ayuda a quien expone a profundizar más en lo que las Escrituras enseñan en algún tema en particular. Esto ha sido lo que me ha sucedido cuando he llegado a la sección “Las autoridades civiles”  de la confesión bautista de 1689.  Sin duda nuestra confesión es distinta a la visión que expone la confesión de fe de Westminster respecto a las autoridades civiles. Por eso mismo es que el teólogo presbiteriano Charles Hodge en su comentario a la confesión de Westminster puede hacer comentarios como este:

“Porque como Gobernador providencial del mundo, Dios usa del gobierno, como de un instrumento para promover los grandes fines de la redención y para el establecimiento de su reino en este mundo[1]


Sin duda podemos afirmar que el gobierno ha sido providencia de Dios (parte del decreto permisivo de Dios) pero afirmar que Dios ha usado el gobierno para “promover los grandes fines de la redención y para el establecimiento de su reino en el mundo” es desconocer lo que las Escrituras enseñan sobre el Estado. Gran parte del problema de esta visión, que es popular entre el mundo evangélico y reformado por igual, es porque solamente toman Romanos 13:1-5 y 1 Pedro 2:13-14 de forma aislada. Es sabido que para interpretar cualquier pasaje de las Escrituras debemos tomar todo el consejo de Dios revelado en su santa palabra. Entonces ¿Qué nos dice la Biblia sobre el Estado?. Para comenzar sería bueno hacer una distinción entre “gobierno” y “Estado”. El gobierno son las personas que dirigen una nación (Generalmente por un cierto tiempo) según una Ley establecida. Por ejemplo en los primeros 7 libros de la Biblia vemos distintos gobiernos en el pueblo de Israel. No hay un Estado centralizado que les dice a los pueblos como deben guiarse en sus vidas. Simplemente ellos son gobernados por la palabra de Dios, o sea por Dios. Este es por supuesto el caso de Israel, ya que las otras tribus o “naciones” son gobernadas por las supuestas leyes dadas por sus supuestos dioses. El Estado en cambio es un ente abstracto, que tiene una visión de vida y por esa visión de vida gobierna a una nación. Por tanto gobierno y nación no son lo mismo necesariamente, pero cualquier manera, para no confundir, usaré el término intercambiablemente. En la Biblia no existe un Estado centralizado que “gobierna” a las personas para el “bien público”. Todo esto cambia cuando llegamos a 1 Samuel Capitulo 8, donde esta la primera implementación del Estado. Conocemos la historia: El pueblo de Israel solicita un rey para que los gobierne, abandonando así el gobierno que Dios para con ellos. Pero Dios les dice cuales serian las consecuencias de escoger a un rey:

Samuel comunicó entonces el mensaje del Señor a la gente que le estaba pidiendo un rey. 11 Les explicó:
—Esto es lo que hará el rey que va a ejercer el poder sobre ustedes: Les quitará a sus hijos para que se hagan cargo de los carros militares y de la caballería, y para que le abran paso al carro real. 12 Los hará comandantes y capitanes, y los pondrá a labrar y a cosechar, y a fabricar armamentos y pertrechos. 13 También les quitará a sus hijas para emplearlas como perfumistas, cocineras y panaderas. 14 Se apoderará de sus mejores campos, viñedos y olivares, y se los dará a sus ministros, 15 y a ustedes les exigirá una décima parte de sus cosechas y vendimias para entregársela a sus funcionarios y ministros. 16 Además, les quitará sus criados y criadas, y sus mejores bueyes y asnos, de manera que trabajen para él. 17 Les exigirá una décima parte de sus rebaños, y ustedes mismos le servirán como esclavos. 18 Cuando llegue aquel día, clamarán por causa del rey que hayan escogido, pero el Señor no les responderá.


El rey o reyes que iba a tener el pueblo de Israel simplemente los oprimirían con imposición militar, con trabajo extra, les robaría a sus hijas, les robaría sus tierras, les cobraría altos impuestos para dárselas a los suyos, etc. En sencillas palabras, la elección de un rey, le traería mucha opresión al pueblo de Israel por medio del robo. ¿No es acaso esto lo que paso en los reinos del norte y el sur? Los 20 reyes que tuvo el reino del norte no hubo ningún buen rey y de los 20 que tuvo el sur, podríamos decir que solo 10 fueron “buenos”. O sea de los 40 reyes que tuvo el reino dividido 30 fueron malos y tan solo 10 fueron tal “buenos”. Esto indica que el Estado en general en las Escrituras es malo. Si pensamos en el Nuevo testamento la situación es peor, el Imperio Romano era quien gobernaba en aquella época ¿Podríamos decir que fue un buen Estado? A la luz de todo esto ¿Cómo podemos afirmar que el Estado existe para promover los grandes fines de la redención y del reino de Dios en el mundo? Si pensamos en los Estados del siglo XX la situación es aún peor, ya que los Estados marxistas asesinaron a millones de personas, restringieron la libertad y la libre expresión. El Estado sin duda ha sido instrumento de Dios, como todo en la creación, pero han sido mayormente para juzgar al mundo  y no para “promover” el reino de Dios.


Entonces ¿estaban locos Pablo y Pedro cuando escribieron estas palabras, pensando que ellos estaban bajo el imperio del sanguinario Nerón? Pues no, no lo estaban. Ellos escribieron estos mandatos para someterse al Estado no de forma absoluta, sino de forma condicional. De la misma manera que el mandato a someterse de la esposa al marido es condicional, ya que si el marido ordena algo que es pecaminoso a la esposa, ella no debe someterse. Respecto al Estado es similar, nosotros nos sometemos al Estado solamente cuando el Estado está promoviendo algo que no es contrario a la voluntad de Dios. No podemos someternos a llamar “matrimonio” a la unión entre homosexuales o a estar a favor del aborto. La idea de algunos cristianos de someterse a todo lo que dice el Estado es una mala interpretación de este pasaje. (Además de peligrosa) Por ejemplo hay iglesias que creen que el 18 de Septiembre debe cantarse el himno nacional en el culto porque “deben honrar a nuestras autoridades o nuestra nación” eso es francamente un error. Otros dicen que si uno no participa de las votaciones de nuestro país esta deshonrando a Dios (lo cual sería pecado). Otros cristianos creen que tenemos que rendir cuenta al Estado por el dinero de nuestra iglesia porque eso dice “la ley”. Todos estos ejemplos prácticos muestran como la interpretación de Romanos 13, es torcido para decir que nosotros debemos someternos a toda ordenanza del Estado. Por supuesto esto no significa que debemos ser revolucionarios o armar una campaña contra el Estado, sino que debemos ser sabios en este tema y someternos al Estado porque Dios lo ordena. Pero también debemos ser cuidadosos en creer que esto significa someterse a todo mandato del Estado de forma acrítica. Sin duda debemos cuestionar algunas cosas que el Estado promueve y en nuestra libertad de conciencia debemos determinar si someternos o no (como por ejemplo pagar altos impuestos que sabemos que van para promover una visión falsa y satánica del matrimonio o del sexo)


Ahora, es importante preguntarse ¿Cuál es entonces el Rol del Estado en la Biblia? En la Biblia vemos que el Estado debe tener una política reactiva o defensiva. Esto quiere decir que el gobierno debe preocuparse de proteger la vida, la propiedad y la libertad de las personas. En la Biblia tenemos ejemplos de estas 3 cosas. Las personas que le quitaban la vida a otros debían pagar con la suya (Gen 9:6). El asesinato debe pagarse con pena de muerte (Ex 21:12) El robo en la Biblia igual está claramente condenado, pues atenta contra la propiedad de otro. Fíjense que dos de los 10 mandamientos están relacionados con ello. “No robaras” (Ex 20:15) robar obviamente es atentar contra la propiedad privada de otro. “No codiciaras la casa de tu prójimo ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de su prójimo” (Ex 20:17) codiciar, es el deseo de querer adquirir lo del otro, ya sea por engaños o por la fuerza. Las personas que le robaban a otros de su propiedad debían pagar con los robaban, o sea restituir lo robado (Ex 22:1) La libertad de las personas igual es algo común en las Escrituras. Hacer negocios (ningún Estado regulo a Abraham, Job) o educar a sus hijos con plena libertad siempre y cuando sea según la voluntad de Dios (Dt 6:6-9).  ¿De dónde hemos sacado que el Estado debe regular nuestros negocios, imponernos su curriculum (pagano) en la educación de nuestros hijos, y darnos supuesta salud “publica y calidad”? Todas estas ideas no están por ninguna parte en las Escrituras. ¿De dónde provienen entonces? Proviene de la visión humanista del marxismo.


La mayoría de los cristianos en Latinoamérica serian realmente sorprendidos si supieran que la mayoría de las cosas que “creemos” sobre el Estado o las políticas públicas, es una agenda pagana contraria a las Escrituras. La raíz del problema proviene de pensar que necesitamos como cristianos un “Estado de Bienestar”. ¿Qué es un Estado de bienestar? El estado de bienestar un estado que provee los servicios en cumplimiento con los derechos sociales de una nación. Esta teoría supone que los derechos sociales de los ciudadanos son el derecho a la alimentación, educación, salud y vivienda. ¿Pero son estos “derechos sociales” algo que revela el Señor en su palabra? Para nada. Es más el Estado de bienestar está basado en un supuesto igualitarismo marxista utópico. El Estado de bienestar está basado en el robo legalizado, le cual se lleva a cabo mediante altos impuestos a los ciudadanos. Para que estos impuestos no se noten, ellos llevan distintos nombres “bienes raíces”, “contribuciones”, “permisos”, “deberes”, “aranceles”, “multas”, “peajes”, “citaciones”, etc. Estos nombres son solo eufemismos para ocultar lo que realmente son: un robo. El Estado justifica este robo argumentando que él le provee cosas a las ciudadanos como “salud  pública”, “educación gratis” “subsidios de casa”, etc.  Pero en el fondo lo único que se logra a través de este Estado de bienestar es crear un grupo de burócratas que se enriquecen a costa de los altos impuestos de los ciudadanos,  y los servicios que producen son muy malos, ¿Recuerdan lo que decía 1 Sam 8, no es acaso exactamente lo que pasa hoy respecto al Estado? ¿Acaso no es algo evidente que el Estado roba  nuestras cosas con altos impuestos? ¿Qué chileno puede decir sinceramente que tenemos una salud, educación o casas de calidad? Generalmente nos damos cuenta que lo provee el Estado es miserable. Ningún cristiano debería recibir tales “beneficios” del Estado”, por el simple hecho de que provienen de dinero robado. El recibir estas cosas del Estado es pecaminoso, por lo que ningún cristiano debería estar involucrado en ello.


El Estado para muchas personas es el verdadero salvador de sus vidas, el mesías que viene a “liberarlos” de la injusticia del mundo. La agenda del Estado es el reino de Dios para el mundo. Por eso mismo muchos adoran al Estado de forma a crítica sin cuestionar sus mecanismos de adquirir el dinero para “proveer los servicios” (Salud, educación, casas).  Realmente es sorprendente ver como muchos cristianos sin darse cuenta viven en una cultura pecaminosa y adoran al Dios pagano de este siglo llamado “Estado de bienestar”.




[1] Charles Hodge. Comentario a la confesión de Westminster. Pág. 273.  
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