Pensar el mundo a través de las Escrituras...

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Predicando a los mormones. Parte 1.




Predicando a los mormones[1]

Hay una página de ex mormones[2] que dan testimonio de cómo salieron de esas falsas enseñanzas llegando a las enseñanzas de la salvación por gracia. Uno de ellos se llama Lee B el fue miembro y Obispo de la iglesia Mormona por 32 años[3]. El nos dice:

“He pasado muchos años en varias posiciones del liderazgo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, documentando, verificando y estudiando, específicamente, las enseñanzas originales de la iglesia.  He descubierto que muchas de las enseñanzas más fundamentales están completamente fuera de armonía con las enseñanzas del Señor que se encuentran en la Biblia”

“Para mis antiguos hermanas y hermanos del mormonismo, mi testimonio es el siguiente: Jesús es el Cristo y no tenemos que adorarle detrás de las sombras oscuras de hombres que nos hicieron creer que Él es individualmente el autor de la Poligamia, Poliandria, Expiación de la sangre, el Mentir por el Señor, y miles de otras corrupciones motivadas por razones personales. Él desea tener una relación directa y muy personal con cada uno de nosotros, puesto que Él pagó por nuestros pecados. No por medio de un laberinto de doctrinas variables o por medio de capas innumerables de oficiales y empleados administrativos, comités, consejeros o presidencias ejecutivas de la iglesia. Él desea que de verdad le conozcas. Quiero que sepas que una relación dulce y espiritualmente plena con el Señor Jesucristo te espera en cuanto descartes las enseñanzas particulares del mormonismo. Lee y estudia todas las doctrinas y enseñanzas mormonas que puedas, y luego consulta con tu Obispo si te sientes confundido.  Por esto llegarás a saber que el Señor no es el autor del mormonismo y serás capaz de dejar a la iglesia SUD para adorarlo en verdad y gracia pura”.

He documentado mi excomunión obligatoria de la Fe mormona al formular preguntas y buscar la verdad en:  (El mormonismo – Una vida fraudulenta – La historia verdadera del viaje de descubrimiento de un Obispo mormón).  Mormonism – A Life Under False Pretenses – The True Story of a Mormon Bishop’s Journey of Discovery
“En mi libro, hablo acerca de las diferencias fundamentales que separan a la iglesia mormona de todas las iglesias verdaderamente cristianas—la distorsión siniestra y egoísta de la misma personalidad y el carácter del Señor Jesucristo.  Para que el mormonismo sea verdadero, Cristo mismo debe ser corrompido para ser alguien que autorizó conductas horribles y por lo tanto hizo que los Profetas mormones del pasado quedaran completamente libres de culpa con respecto a las motivaciones de sus acciones atroces”
La historia de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días[4].

Para la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días los libros canónicos son 4: La Biblia, El libro del mormón, doctrinas y convenios y la perla de gran precio[5]. Por tanto son estos libros que debemos buscar su historia y sus doctrinas. El libro la perla de gran precio José Smith escribe una breve autobiografía[6]:

“Nací en el año de nuestro Señor mil ochocientos cinco (1805) el día veintitrés de diciembre, en el pueblo de Sharon, condado de Windsor, estado de Vermont. . . Tendría yo unos diez años de edad, cuando mi padre, que también se llamaba José [Joseph] Smith, salió del estado de Vermont y se trasladó a Palmyra, condado de Ontario (hoy Wayne), estado de Nueva York. Como a los cuatro años de la llegada de mi padre a Palmyra, se mudó con su familia a Manchester, en el mismo condado de Ontario.  Once personas integraban su familia, a saber, mi padre Joseph Smith; mi  madre, Lucy Smith (cuyo apellido de soltera era Mack, hija de Solomon Mack); mis hermanos  Alvin (fallecido el 19 de noviembre de 1823, a los veinticinco años de edad), Hyrum, yo, Samuel Harrison, William, Don Carlos, y mis hermanas Sophronia, Catherine y Lucy”.

“Durante el segundo año de nuestra residencia en Manchester, surgió en la región donde vivíamos una agitación extraordinaria sobre el tema de la religión. Empezó entre los metodistas, pero pronto se generalizó entre todas las sectas de la comarca. En verdad, parecía repercutir en toda la región, y grandes multitudes se unían a los diferentes partidos religiosos, ocasionando no poca agitación y división entre la gente; pues unos gritaban:  “¡He aquí!”; y otros: “¡He allí!”. Unos contendían a favor de la fe metodista, otros a favor de la presbiteriana y otros a favor de la bautista”

“Tan grande e incesante eran el clamor y el alboroto, que a veces mi mente se agitaba en extremo. Los presbiterianos estaban decididamente en contra de los bautistas y de los metodistas, y se valían de toda la fuerza del razonamiento, así como de la sofistería, para demostrar los errores de aquellos, o por lo menos, hacer creer a la gente que estaban en error. Por otra parte los bautistas y los metodistas, a su vez, se afanaban con el mismo celo para establecer sus propias doctrinas y refutar las demás. En medio de esta guerra de palabras y tumulto de opiniones, a menudo me decía a mí mismo: ¿Qué se puede hacer? ¿Cuál de todos estos grupos tiene razón; o están todos en error? Si uno de ellos es verdadero, ¿cuál es, y cómo podré saberlo?”

En medio de toda esta confusión de que José Smith enfrentaba leyó las Escrituras y encontró la respuesta en Santiago 1:5 el cual le impacto mucho. Por tanto se fue al bosque a orar en donde experimento en su oración primero densa oscuridad y luego y luego una luz más brillante que el sol. Luego vio a dos personajes que no podía describir pero que le dijo “Este es mi hijo amado; escúchalo”. Smith les pregunto cuales de las sectas estaban correcta y el les dijo que ninguna.

“Se me contestó que no debía unirme a ninguna, porque todas estaban en  error; y el Personaje que me habló dijo que todos sus credos eran una abominación a su vista; que todos aquellos profesores se habían pervertido; que “con sus labios me honran, pero su corazón lejos está de mí; enseñan como doctrinas los mandamientos de los hombres, teniendo apariencia de piedad, mas negando el poder de ella”

Después de aquella visión Smith vuelve a casa y unos pocos días después se encuentra con unos metodistas a los cuales les cuenta su visión y él le argumenta que no existen tales visiones en esta época porque ya habían cesado. Smith dice que debido a esta visión el sufrió mucha persecución y prejuicio de las demás sectas. Por tanto el concluye que el pasaje de Santiago era cierto, pues quien no tiene sabiduría puede pedirla a Dios y él le dará. El 21 de Septiembre de 1823 José Smith se sintió culpable por todos sus pecados y se puso a orar para que Dios lo perdone. Mientras hacía esto una luz ilumino su cuarto:

“Cuando lo vi por primera vez, tuve miedo; mas el temor pronto se apartó de mí. Me llamó por mi  nombre, y me dijo que era un mensajero enviado de la presencia de Dios, y que se llamaba Moroni; que Dios tenía una obra para mí, y que entre todas las naciones, tribus y lenguas se tomaría mi nombre para bien y para mal, o sea, que se iba a hablar bien y mal de mí entre todo pueblo. Dijo que se hallaba depositado un  libro, escrito sobre planchas de oro, el cual daba una relación de los antiguos habitantes de este continente, así como del origen de su procedencia. También declaró que en él se encerraba la plenitud del evangelio eterno cual el Salvador lo había comunicado a los antiguos habitantes. Asimismo, que junto con las planchas estaban depositadas dos piedras, en aros de plata, las cuales, aseguradas a un pectoral, formaban lo que se llamaba el  Urim y Tumim; que la posesión y uso de estas piedras era lo que constituía a los “videntes” en los días antiguos, o anteriores, y que Dios las había preparado para la traducción del libro.
                                                                                                                              
Después de decirme estas cosas, empezó a citar las profecías del Antiguo Testamento. Primero citó parte del  tercer capítulo de Malaquías, y también el cuarto y último capítulo de la misma profecía, aunque variando un poco de la forma en que se halla en nuestra Biblia. En lugar de citar el primer versículo cual se halla en nuestros libros, lo hizo de esta manera: Porque, he aquí, viene el día que arderá como un horno, y todos los soberbios, sí, todos los que obran inicuamente, arderán como rastrojo; porque los que vienen los quemarán, dice el Señor de los Ejércitos, de modo que no les dejará ni raíz ni rama. Entonces citó el quinto versículo en esta forma: He aquí, yo os revelaré el sacerdocio por medio de Elías el Profeta, antes de la venida del grande y terrible día del Señor. También expresó el siguiente versículo de otro modo: Y él plantará en el corazón de los hijos las promesas hechas a los padres, y el corazón de los hijos se volverá a sus padres. De no ser así, toda la tierra sería totalmente asolada a su venida. Aparte de estos, citó el undécimo capítulo de Isaías, diciendo que estaba por cumplirse; y también los versículos veintidós y veintitrés del tercer capítulo de los Hechos, tal como se hallan en nuestro Nuevo Testamento. Declaró que ese profeta era Cristo, pero que aún no había llegado el día en que “toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo”, sino que pronto llegaría. Citó, además, desde el versículo veintiocho hasta el último, del segundo capítulo de Joel. También indicó que todavía no se cumplía, pero que se realizaría en breve; y declaró, además, que pronto entraría la plenitud de los gentiles. Citó muchos otros pasajes de las Escrituras y expuso muchas explicaciones que no pueden mencionarse aquí.  Por otra parte, me manifestó que cuando yo recibiera las planchas de que él había hablado — porque aún no había llegado el tiempo para obtenerlas— no habría de enseñarlas a nadie, ni el pectoral con el Urim y Tumim, sino únicamente a aquellos a quienes se me mandase que las enseñara; si lo hacía, sería destruido. Mientras hablaba conmigo acerca de las planchas, se manifestó a mi mente la visión de tal modo que pude ver el lugar donde estaban depositadas; y con tanta claridad y distinción, que reconocí el lugar cuando lo visité.  Después de esta comunicación, vi que la luz en el cuarto empezaba a juntarse en derredor del personaje que me había estado hablando, y así continuó hasta que el cuarto una vez más quedó a obscuras, exceptuando alrededor de su persona inmediata, cuando repentinamente vi abrirse algo como un conducto que iba directamente hasta el cielo, y él ascendió hasta desaparecer por completo, y el cuarto quedó tal como había estado antes de aparecerse esta luz celestial”

Esta misma visita del Ángel Moroni se repitió durante 2 veces más en la misma noche y cuando termino de hablar con él ya había amanecido. Después de esto el fue a buscar las “planchas de oro”

“Cerca de la aldea de Manchester, condado de Ontario, estado de Nueva York, se levanta una colina de tamaño regular, y la más elevada de todas las de la comarca. Por el costado occidental del cerro, no lejos de la cima, debajo de una piedra de buen tamaño, yacían las planchas, depositadas en una caja de piedra. En el centro, y por la parte superior, esta piedra era gruesa y redonda, pero más delgada hacia los extremos; de manera que se podía ver la parte céntrica sobre la superficie del suelo, mientras que alrededor de la orilla estaba cubierta de tierra. Habiendo quitado la tierra, conseguí una palanca que logré introducir debajo de la orilla de la piedra, y con un ligero esfuerzo la levanté. Miré dentro de la caja, y efectivamente vi allí las planchas, el  Urim y Tumim y el  pectoral, como lo había dicho el mensajero La caja en que se hallaban estaba hecha de piedras, colocadas en una especie de cemento. En el fondo de la caja había dos piedras puestas transversalmente, y sobre estas descansaban las planchas y los otros objetos que las acompañaban. Intenté sacarlas, pero me lo prohibió el mensajero; y de nuevo se me informó que aún no había llegado la hora de sacarlas, ni llegaría sino hasta después de cuatro años, a partir de esa fecha; pero me dijo que fuera a ese lugar precisamente un año después, y que él me esperaría allí; y que siguiera haciéndolo así hasta que llegara el momento de obtener las planchas. De acuerdo con lo que se me había mandado, acudía al fin de cada año, y en cada ocasión encontraba allí al mismo mensajero, y en cada una de nuestras entrevistas recibía de él instrucciones e inteligencia concernientes a lo que el Señor iba a hacer, y cómo y de qué manera se conduciría su reino en los últimos días”

El 18 de Enero de 1827 José Smith se casaría con Emma Hale y debido a las diversas persecuciones (incluso de su suegro) que enfrentaba por su visión tuvo que mudarse a Pensilvania. Estando allí comenzó a copiar los caracteres y traducirlos por medio de la ayuda del Urim  y Turim. Una amigo llamado Martin Harris tomo los caracteres que Smith había escrito y los lleva donde a Nueva York donde el profesor Charles Anthon el cual dijo que los caracteres eran egipcio, caldeo, asirio y árabe y que las traducciones eran correctas. El 5 de Abril de 1829 Oliver Cowdery supo de la vida de José Smith y vino a su casa a interrogarlo. Dos días después Oliver era quien escribía la traducción de José Smith hacia de las planchas.

“El mes siguiente (mayo de 1829), encontrándonos todavía realizando el trabajo de la traducción, nos retiramos al bosque un cierto día para orar y preguntar al Señor acerca del bautismo para la remisión de los pecados, del cual vimos que se hablaba en la traducción de las planchas. Mientras en esto nos hallábamos, orando e implorando al Señor, descendió un  mensajero del cielo en una  nube de luz y, habiendo puesto sus manos sobre nosotros, nos ordenó, diciendo: Sobre vosotros, mis consiervos, en el nombre del Mesías, confiero el Sacerdocio de Aarón, el cual tiene las llaves del ministerio de ángeles, y del evangelio de arrepentimiento, y del bautismo por inmersión para la remisión de pecados; y este sacerdocio nunca más será quitado de la tierra, hasta que los hijos de Leví de nuevo ofrezcan al Señor un sacrificio en rectitud.  Declaró que este Sacerdocio Aarónico no tenía el poder de imponer las manos para comunicar el don del Espíritu Santo, pero que se nos conferiría más adelante; y nos mandó bautizarnos, indicándonos que yo bautizara a Oliver Cowdery, y que después me bautizara él a mí. Por consiguiente, fuimos y nos bautizamos. Yo lo bauticé primero, y luego me bautizó él a mí —después de lo cual puse mis manos sobre su cabeza y lo ordené al Sacerdocio de Aarón, y luego él puso sus manos sobre mí y me ordenó al mismo sacerdocio— porque así se nos había mandado.* El mensajero que en esta ocasión nos visitó y nos confirió este sacerdocio dijo que se llamaba Juan, el mismo que es conocido como Juan el Bautista en el Nuevo Testamento, y que obraba bajo la dirección de  Pedro,  Santiago y Juan, quienes poseían las llaves del Sacerdocio de  Melquisedec, sacerdocio que nos sería conferido, dijo él, en el momento oportuno; y que yo sería llamado el primer Élder de la Iglesia, y él (Oliver Cowdery) el segundo. Fue el día quince de mayo de 1829 cuando este mensajero nos ordenó, y nos bautizamos”

Después de esto Smith y Cowdery fueron llenos del Espíritu y profetizaron las cosas que sucederían en la iglesia de los Santos de los últimos días. Debido a que pocas personas creían en José Smith y las planchas en donde está el mensaje de mormón cuando comienza el libro del mormón hay tres testigos que afirman haberlas visto las planchas y después ocho testigos más afirman lo mismo[7]. Poco tiempo después le aparecerían los apóstoles Pedro, Santiago, Juan para imponerles las manos para el sacerdocio de Melquisedec entre otras ordenaciones El 6 de Abril de 1830 se organiza la iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días.[8] El gobierno de la iglesia debía ser restaurado como lo afirmo Smith[9]:

“[El Libro de Mormón] nos dice que nuestro Salvador hizo Su aparición en este continente [americano] después de Su resurrección; que estableció aquí el Evangelio en toda su plenitud y abundancia y poder y bendición; que tuvieron apóstoles, profetas, pastores, maestros y evangelistas; el mismo orden, el mismo sacerdocio, las mismas ordenanzas, dones, poderes y bendiciones que se disfrutaron en el continente oriental”
                                          
“Creo firmemente en los profetas y apóstoles, siendo Jesucristo la principal piedra del ángulo, y hablo como quien tiene autoridad entre ellos, y no como los escribas”

“Los Presidentes o [Primera] Presidencia están sobre la Iglesia, y las revelaciones de la disposición y voluntad de Dios para la Iglesia deben venir por medio de la Presidencia. Tal es el orden celestial, así como el poder y privilegio del sacerdocio [de Melquisedec]”

“¿Qué importancia lleva el llamamiento de los Doce Apóstoles que sea diferente de los otros llamamientos u oficiales de la Iglesia?... Son los Doce Apóstoles los que han sido llamados al oficio del Sumo Consejo Viajante, y son los que deben presidir las iglesias de los santos… Tendrán las llaves de este ministerio, de abrir la puerta del reino de los cielos a todas las naciones y predicar el Evangelio a toda criatura. Éste es el poder, la autoridad y la virtud de su apostolado”

El sistema de gobierno de la iglesia de Jesucristo de los últimos días consiste en un presidente y dos consejeros. Luego en un Quórum de los 12 apóstoles, estos apóstoles están bajo la supervisión del presidente y los consejeros[10]. Después de organizar la iglesia José Smith sería asesinado a balazos mientras estaba encarcelado[11].  

El 24 de junio, José y Hyrum Smith se despidieron de sus respectivas familias y salieron a caballo para Carthage con otros funcionarios de la ciudad, entregándose voluntariamente al día siguiente a los funcionarios del condado, en Carthage. Después que habían dejado libres a los hermanos bajo fianza por la primera acusación, los acusaron falsamente de traición al estado de Illinois, los arrestaron y los encerraron en  la cárcel de Carthage en espera de un juicio… “Poco después de las cinco de la tarde, un grupo grande de atacantes asaltó la prisión disparando sus armas a los hombres que estaban dentro. En pocos minutos, dieron fin a su infame acción: Hyrum Smith fue el primero al que se le disparó y murió casi inmediatamente; la herida del élder Richards fue milagrosamente superficial, y élder Taylor, aunque fue gravemente herido, sobrevivió y llegó a ser el tercer Presidente de la Iglesia. José Smith corrió hacia la ventana, donde recibió heridas mortales. El Profeta de la Restauración y su hermano Hyrum habían sellado su testimonio con su sangre”.

La historia no oficial de José Smith.

José Smith practico la poligamia a la cual su esposa Emma Hale se oponía[12] y en el escrito original de su primera visión el ángel que se le aparece no se conoce como “Moroni” sino con “Nefi.[13]” Cuando el profesor Charles Anthon (1797-1867) el cual era gramático vio los caracteres que Martin Harris le había traído el dijo que se trataba de un engaño e incluso mando una carta informando que esto se trataba de una estafa solo para sacer dinero[14]. En varias ocasiones personas que conocían del griego o de lenguas antiguas llevaron cosas con idiomas antiguos para ver si José Smith sabia que se trataba y varias veces salieron decepcionados viendo que se trataba de un engañador más[15]. Martin Harris comentaría que la declaración de los 8 en el libro del mormón era falsa. El idioma de “egipcio reformado” del libro del mormón era simplemente un invento[16]. La oposición a los mormones no era simplemente por su fe sino que en muchas ocasiones ellos querían instaurar una especie de teocracia en donde se practicaba la poligamia e incluso en ocasiones hicieron guerras.[17] En la última etapa de vida de José Smith él iba a estar relacionado con prácticas masónicas y traería prácticas con la multiplicidad de dioses y frecuente practica de la poligamia que muchos miembros rechazarían. Es por eso que varios miembros de los mormones crean un diario en el cual se acusaban a Smith de todas estas prácticas. Pero en vez de asumir sus errores Smith y sus seguidores queman la imprenta donde se publica el diario. Es por causa de estos disturbios es que el estaba encarcelado y que fue asesinado cuando estaba en la cárcel[18].

Los mormones después de José Smith[19]

Después de la muerte de José Smith hubo varios conflictos por poder nombrar un sucesor de Smith. El primer candidato era su hijo José Smith III quien tenía 11 años cuando muere su padre.  El segundo era Sidney Rigdon quien era el único miembro vivo desde la Primera Presidencia. El tercero era Brigham Young quien era parte del Quórum de los Doce apóstoles, el tercero Debido a que no hubo acuerdo entre los 3 cada cual creó su rama de mormones. José Smith hijo fundaría la “Iglesia reorganizada de Jesucristo de los últimos días” conocida hoy en dia como la “Comunidad de Cristo”. Signey Rigdon organiza su propia iglesia que se conoce como los “rigdonitas”. Y Brigham Young es quien se autoproclama como el segundo presidente “oficial” después de la muerte de José Smith, este es el presidente de la conocida Iglesia de Jesucristo de los últimos días. Los presidentes que siguieron después de Brigham Young (1801-1877) fueron John Taylor (1808-1897) Wilford Wooddruff (1807-1898) Lorenzo Snow (1814-1901) Joseph Fielding Smith (1838-1918) Heber Jeddy Grant (1856-1945) George Albert Smith (1870-1951) David Oman Mackay (1873-1970) Joseph Fielding Smith (1876- 1972) Harold Bingham Lee (1899-1973) Spencer Woolley Kimball (1895-1985) Ezra Taft Benson (1899-1994) Howard William Hunder (1907-1995) Gordon Bitner Hinckley (1910-2008) Thomas Spencer Monson (1927)





[1] El libro del mormón. Doctrinas y convenios. La perla de gran precio. Jose Smith Enseñanzas de los presidentes de la iglesia. Sermones de Joseph Fielding Smith La doctrina de la salvación. Bruce R. McConkie (3 tomos). James E. Talmage. Artículos de Fe. Doctrina mormona. Jerald y Sandra Tanner. La doctrina cambiante del mormonismo. Vicente Jara y Jorge Nuñez. Los mormones. Toni Berticci. Jose Smith. El Norteamericano de la rebelión. Bill H. Reeves. El mormonismo.
[2] http://www.4mormon.org/es/
[3] http://www.4mormon.org/es/el-testimonio-de-lee-b/
[4] https://www.lds.org/?lang=spa
[5] Doctrina y convenios. Página 4.
[6] La Perla de gran precio. Páginas 53-69
[7] El libro del mormón. Páginas 10-11.
[8] Doctrinas y convenios. Página 5.
[9] Jose Smith. Enseñanzas de los presidentes de la iglesia. Páginas 148-149.
[10] https://www.saladeprensamormona.cl/articulo/sucesi%C3%B3n-en-la-presidencia-de-la-iglesia-de-jesucristo-de-los-santos-de-los-%C3%BAltimos-d%C3%ADas
[11] José Smith. Enseñanzas de los presidentes de la iglesia. Páginas 564-565.
[12] Vicente Jara, Jorge Nuñez. Los mormones. Página 13.
[13] Vicente Jara, Jorge Nuñez. Los mormones. Página 15.
[14] Vicente Jara, Jorge Nuñez. Los mormones. Página 21.
[15] Vicente Jara, Jorge Nuñez. Los mormones. Página 22-23.
[16] Vicente Jara, Jorge Nuñez. Los mormones. Página 24.
[17] Vicente Jara, Jorge Nuñez. Los mormones. Páginas 29-32
[18] Vicente Jara, Jorge Nuñez. Los mormones. Páginas 35-36
[19] Vicente Jara, Jorge Nuñez. Los mormones. Página 38- 43

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lunes, 12 de noviembre de 2018

Sufriendo en el evangelio (Fil 1.12-18)




C.S Lewis fue un conocido cristiano anglicano, apologista, crítico literario y escritor de varios libros entre los cuales los más conocidos son las crónicas de Narnia, Mero Cristiano y el problema del dolor. Cuando tenía 57 años se caso Helen Joy Davidman de 40 años (más conocida como Joy Gresman por el apellido de su primero esposo) y con la cual pudo vivir 4 años de su vida. Debido a ese intenso dolor por la pérdida de su amada Joy el escribió un libro traducido al español como “Una pena en observación[1]” en donde el reflexiona en torno a este profundo sufrimiento que está experimentando por la pérdida de su amada.

“La pena es comparable a un bombardero que nos sobrevuela dando vueltas y dispuesto a soltar una bomba cada vez que una de estas vueltas desde arriba coincide justamente con nuestra cabeza. El dolor físico es como el fuego constante en una trinchera durante la Primera Guerra Mundial, horas y horas sin cejar ni un minuto. El pensamiento nunca es estático, el dolor físico lo es muchas veces”

“Parece como si no valiera la pena empezar nada. No soy capaz de encontrar asiento, ando azogado y nervioso, bostezo, fumo muchísimo. Antes nunca llegaba a tiempo para nada. Ahora no hay nada más que tiempo. Tiempo en estado casi puro, una vacía continuidad”

“Incluso ella y yo nos habíamos prometido sufrimientos. Eso formaba parte del programa. Nos habían dicho: «Bienaventurados los que lloran», y yo lo aceptaba. No me ha pasado nada que no tuviera previsto. Claro que es diferente cuando una cosa así le pasa a uno y no a los demás, cuando pasa en realidad, no a través de la imaginación. Sí, pero a pesar de todo, ¿puede suponer una diferencia tan enorme para un hombre en sus cabales? No. Ni tampoco para un hombre cuya fe no fuera de pacotilla y al que de verdad le importaran los sufrimientos ajenos. La cuestión está bien clara. Si me han derribado la casa de un manotazo, es porque se trataba de un castillo de naipes. La fe que «contaba con todas esas cosas» no era fe, sino simple imaginación”

C. S Lewis se ve enfrentando con el sufrimiento en su vida cotidiana y nada parece tener sentido, incluso siente que su fe no es una verdadera fe porque no la está llevando a la práctica, pues asumió que enfrentaría el sufrimiento de una forma diferente a lo que lo enfrenta ahora. Ciertamente todos nosotros podemos “presumir” como valientemente vamos a enfrentarnos al sufrimiento pero en cuando el sufrimiento llega de verdad que cuando vemos como esta nuestra fe. Todas las personas en el mundo van a experimentar el sufrimiento y esto se debe a que vivimos en un mundo caído, incluso como cristianos debemos saber que vamos a enfrentar diversos momentos de dolor: una relación quebrada, un engaño, una tradición, accidentes, enfermedades, divisiones, malos entendidos, enojos, iras, desacuerdos, desastres naturales, persecuciones por la fe, etc. Pero las preguntas que debemos hacernos son: ¿Cómo los vamos a enfrentar? ¿Cuál va a hacer nuestra actitud? ¿Cómo vamos a reaccionar? ¿Cuáles van hacer nuestras preguntas? ¿Qué vamos hacer con ese sufrimiento? El Apóstol Pablo nos provee de un ejemplo como enfrentar el sufrimiento en el evangelio.

Sufriendo en el evangelio (Fil 1:12-13)

Pablo nos dice que “que lo que me ha sucedido más bien a servido para el avance del evangelio” (RVC) “Lo que me ha pasado a contribuido al avance del evangelio” (NVI) “Todo lo que me ha sucedido en este lugar ha servido para difundir la buena noticia” (NTV) Por tanto las preguntas son: ¿Qué le había sucedido a Pablo? ¿Como lo que le había sucedido a Pablo había servido para el avance del evangelio? En general a Pablo le habían sucedido muchas cosas que el mismo describe en 2 Corintios 11:23-28.

¿Son ministros de Cristo? (Hablo como si estuviera loco.) Yo lo soy más. Mis trabajos son más abundantes; mis azotes, innumerables; mis encarcelamientos, muchos más; muchas veces he estado en peligro de muerte. Cinco veces he recibido de los judíos treinta y nueve azotes; Tres veces he sido azotado con varas; una vez he sido apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar. Son muchas las veces que he estado de viaje corriendo peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de mi propia gente, peligros de los no judíos, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos. He pasado por muchos trabajos y fatigas; muchas veces me he quedado sin dormir; he sufrido de hambre y de sed; muchas veces no he comido, y he pasado frío y desnudez. Además de todo esto, lo que cada día pesa sobre mí es la preocupación por todas las iglesias.

Sin duda Pablo se había enfrentado diversos sufrimientos por el evangelio pero específicamente se refiere aquí a los sufrimientos que enfrento camino a Roma o en Roma mismo. Esto lo registra el libros de Hechos 27-28 en donde si hacemos un breve resumen podemos ver que Pablo había sufrido. En primer lugar el estaba sufriendo un encarcelamiento injusto (Hechos 27:1) En segundo lugar el sufriría un naufragio en el cual quedaría sin esperanzas. Hechos 27:20

“Durante muchos días no pudieron verse el sol ni las estrellas, y la fuerte tempestad nos seguía azotando, así que ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos”

En tercer lugar después de llegar a la isla de Malta una víbora pondría en riesgo la vida del Apóstol Pablo pero él se sacudió su mano y no sufrió ningún daño (Hechos 28: 3-5) En cuarto lugar experimento el rechazo de la predicación del evangelio por parte de los judíos (Hechos 28:24) como podemos ver el Apóstol Pablo sufrió bastante por el evangelio camino a Roma. Entonces ¿Qué cosas habían servido para el avance del evangelio? Una de las cosas importantes a recordar es que en general las persecuciones han ayuda para la expansión del evangelio. Podemos ver esto en un ejemplo que se registra en el libro de Hechos cuando después de asesinar a Esteban se inicia la persecución (Hechos 8:4)

“Mientras tanto los que se habían dispersado iban por todas partes anunciando el evangelio”

Para los cristianos las persecuciones se transformaban en una oportunidad para predicar el evangelio a otras personas y las asesinados a los creyentes en una oportunidad dar testimonio al mundo que es un mensaje verdadera por el cual se está dispuesto a morir. Es por eso que uno de los padres de la iglesia Tertuliano decía "La sangre [de los mártires] es semilla de los cristianos[2]".

En el caso específico de Pablo se habían dado muchas oportunidades para testificar mediante el viaje como prisionero a Roma y en la misma cárcel de Roma.  Pablo había podido testificar del evangelio a personas importantes y con autoridad  como Festo, Agripa y Berenice (Hechos 25-26) además en su viaje como prisionero había podido predicar el evangelio a las personas después del naufragio e incluso sanar a muchas personas que estaban enfermas (Hechos 27-28:1-10) ¿Acaso no había servido todos estos sufrimientos para el avance del evangelio? Evidentemente sí.

Aun más en el verso 13 nos dice: “De tal modo que mis encarcelamientos por Cristo se han hecho evidentes en todo el pretorio, y a todos los demás” (RVC) “Es más, se ha hecho evidente a toda la guardia del palacio, y a todos los demás que estoy encadenado por causa de Cristo” (NVI) “Pues cada persona aquí, incluida toda la guardia del palacio, sabe que estoy encadenado por causa de Cristo” (NTV) Con la idea de “pretorio” se refiere a la “guardia del palacio” el cual era un grupo de militares que le prestaban protección a los emperadores romanos. Esta guardia consistía en unos 13.000 o 14.000 soldados y se les mantenía fieles mediante una paga más alta que los militares romanos[3]. Por tanto Pablo estaba custodiado con la mejor guardia del imperio romano. ¿Cuál era la ventaja de esto? La ventaja de esto es que como todas las guardias militares ellas iban rotando por lo podían ver la fidelidad, perseverancia, paciencia, mansedumbre y además podría predicarles del evangelio a miles de ellos[4]. Mediante los sufrimientos de Pablo se abría una puerta inesperada para la prédica constante del evangelio. ¿Puedes tu ver como en tus sufrimientos ver como son una oportunidad para la predicación del evangelio? ¿Puedes tu sufrir en el evangelio sabiendo que aunque no lo entiendas todo obra para bien? ¿Puedes tu ver la mano del Dios soberano actuando en medio del sufrimiento?

En el año 2006 John Piper fue diagnosticado con cáncer de próstata y debía ser operado por lo que él escribió un texto de 10 puntos llamado “No desperdicies tu cáncer[5]”. 1) Desperdicias tu cáncer si no crees que fue diseñado por Dios con un propósito para ti. 2) Desperdicias tu cáncer si lo percibes como una condena y no con un regalo. 3) Desperdicias tu cáncer si buscas alivio en tus probabilidades en vez de buscarlo en Dios. 4) Desperdicias tu cáncer si te niegas a pensar en la muerte. 5) Desperdicias tu cáncer si “luchas” contra él solo para estar vivo y no para anhelar más de Cristo. 6) Desperdicias tu cáncer si dedicas más tiempo leyendo acerca de tu enfermedad y menos tiempo leyendo acerca de Dios. 7) Desperdicias tu cáncer si dejas que te conduzcan a la soledad en vez profundizar en tus relaciones. 8) Desperdicias tu cáncer tu cáncer si te entristeces como quienes no tienen esperanza. 9) Desperdicias tu cáncer si continúas pecando igual que antes. 10) Desperdicias tu cáncer si tu cáncer no lo usas como un medio para testificar  la verdad y la gloria de Dios. ¿Estás pensando en tus sufrimientos como una oportunidad para vivir el evangelio, para predicar el evangelio y para glorificar a Dios?

El sufrimiento en el evangelio produce testificar (Fil 1:14)

Pablo nos dice que sus encarcelamientos no solamente fueron de ayuda para la expansión del evangelio sino que además sirvieron para la edificación de los hermanos. El versículo 14 nos dice que con los encarcelamientos de Pablo “los hermanos han cobrado animo en el Señor, y más y más se atreven a hablar la palabra sin temor” (RVC) “Gracias a mis cadenas, ahora más que nunca la mayoría de los hermanos, confiados en el Señor, se han atrevido a anunciar sin temor la palabra de Dios” (NVI) “y dado que estoy preso, la mayoría de los creyentes de este lugar ha aumentado su confianza y anuncia con valentía el mensaje de Dios sin temor” (NTV) Esto mismo se puede ver en Hechos 4:23-31 cuando los creyentes estaban con temor después de que Pedro y Juan habían sido puestos en libertad y ellos oran al Señor por ese temor y:

“Cuando terminaron de orar, el lugar donde estaban congregados se sacudió, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y proclamaban la palabra de Dios sin ningún temor”

El Espíritu Santo es quien produce esa valentía en nosotros para poder predicar el evangelio, pero también el Espíritu Santo ha usado a hombres y mujeres como ejemplo para aumentar nuestra valentía de predicar. El Apóstol Pablo había determinado desde un principio a sufrir por el evangelio. En una ocasión cuando los hermanos le decían que NO subiera a Jerusalén porque iba ser atado por los judíos y entregado a los romanos (Hechos 21:11-13) Pero él respondió

“¿Por qué lloran? ¡Se me parte el corazón! Por el nombre del Señor Jesús, yo estoy dispuesto a no solo a que me aten, sino que me maten en Jerusalén”

La valentía de Pablo traía valentía a los hermanos para predicar el evangelio, por supuesto el no ha sido el único en mostrar esta valentía sino un sin número de creyentes a través de los siglos. Uno de ellos es Blandina, una mujer cristiana que fue torturada en un sin número de ocasiones y que siempre se mantuvo fiel al Señor. Eusebio de Cesárea relata un poco de su historia en su libro Historia Eclesiástica.

“Blandina fue llena con tal poder como para ser librada y levantado sobre aquellos que la estaban torturando por turnos desde mañana hasta la noche en todo tipo de formas, así que ellos reconocieron que ellos fueron conquistados, y no podían hacerle nada más. Y ellos estaban asombrados de su fortaleza, mientras su cuerpo entero estaba arrancado y quebrado; y ellos testificaron que una de estas formas de tortura era suficiente para destruir la vida, ni hablar de muchos y grandes sufrimientos. Pero la bendita mujer, como un noble atleta, renovó sus fuerzas en su confesión; y su conforte y recreación y alivio del dolor de sus sufrimientos fue en exclamar, “Yo soy cristiana, y no hay nada malo hecho por nosotros.”

 “Luego de todas estas cosas, Blandina fue traída de nuevo, con Ponticus, un jóven de casi 15 años de edad. Ellos habían sido traídos cada día a presenciar los sufrimientos de los demás, y habían sido presionados para que juraran por sus ídolos. Pero debido a que ellos permanecían fuertes, la multitud se puso furiosa, y no tuvieron compasión con el joven ni por la mujer. Por lo tanto los expusieron a torturas, repetidamente, pero siendo incapaces de hacerlos negar, pues Ponticus siendo alentado por su hermana así que ni el pueblo podía ver que ella lo estaba fortaleciendo, habiendo soportado las torturas, entregó su espíritu”

“Pero Blandina, la última de todos, habiendo, como una noble madre, alentado a sus hijos y enviéandolos victoriosos al Rey, toleró sus conflictos y se fue como si fuera a una cena de bodas en lugar de a las bestias salvajes. Y luego de ser torturada, luego de las bestias salvajes, y luego del asiento en llamas, fue puesta en una red, y tirada frente a un toro. Y habiendo sido golpeada por el animal, pero sin sentir estas cosas, debido a su esperanza, y a su comunión con Cristo, ella también fue sacrificada. Y el mismo pueblo confesó que ellos nunca habían visto a una mujer que perdurara tantas y terribles torturas[6]

Los sufrimientos que experimentamos como creyentes en el evangelio pueden ser de gran ayuda para hermanos que se sienten débiles y temerosos en la fe y el ver que una persona que está enfrentando la tortura aun así predica el evangelio ¿Qué más queda de nosotros que vivimos cómodamente en nuestras casas? ¿Qué más queda de nosotros que no estamos siendo perseguidos? ¿Qué más queda de nosotros que ponemos frases de predicadores en facebook o en twitter pero que simplemente no vivimos como nuestros hermanos?

Dos grupos de predicadores del evangelio (Fil 1:15-17)

Pablo aquí se detiene por un momento para decirnos algo parece impresionante pero que aun continua en nuestro mundo y es que hay dos grupos de personas que predican el evangelio. Sobre el primer grupo Pablo dice que “algunos predican a Cristo por envidia o por pelear” (RVC V15) “Uno anuncian a Cristo por pelear y no con sinceridad” (RVC V16) “Es cierto que algunos predican a Cristo por envidia y rivalidad” (NVI V15) “Aquellos predican a Cristo por ambición personal y no por motivos puros” (NVI V18) “Es cierto que algunos predican acerca de Cristo y por celos y rivalidad” (NTV V15) “Los otros no tienen intenciones puras cuando predican de Cristo. Lo hacen con ambición egoísta” (NTV V17) ¿Quiénes eran estas personas que predicaban el evangelio  por envidia, por pelear y no sinceramente? Sin duda se trata de los judaizantes a los cuales Pablo describe en Filipenses 3:2-3

“Tengan cuidado de los perros, cuídense de los malos obreros y de los que mutilan el cuerpo. Porque nosotros somos la circuncisión; somos los que servimos a Dios en el Espíritu, los que nos gloriamos en Cristo Jesús y no ponemos nuestra confianza en la carne”

Antes de la llegada ya habían predicadores en Roma por tanto cuando llega Pablo muchos comienzan a tomar interés en él y esto provoca celos en los otros predicadores. También habían judaizantes que siempre fueron detractores del Apóstol Pablo y tenia envidia que la gente lo escuchara y se ponían celosos por su poder y autoridad. Ahora que Pablo estaba encarcelado ellos seguramente lo acusaban de que Dios no estaba con él (pues está encarcelado) y también se jactaban de que ellos estaban predicando el evangelio. La idea de este grupo era tan malvada que anhelaban que el Apóstol Pablo sufriera estando en la cárcel. 

Sobre el segundo grupo Pablo dice que “otros lo hacen con sinceridad” (RVC V15) “Otros lo hacen con amor” (RVC V17) “Estos últimos predican porque me aman” (NTV V16) Este grupo de hermanos predica el evangelio con una verdadera motivación que Cristo le ha puesto en el corazón y por tanto no buscan la fama personal, el éxito o el reconocimiento como los judaizantes sino que buscan la sincera y clara predicación de la palabra de Dios. Además de esto ellos saben y entienden que la razón por la cual Pablo está encarcelado no es que Dios lo haya castigado sino esta allí para defender el evangelio (hacer apología del evangelio).

Las envidias, los celos, las peleas o rivalidades provienen todo de la carne y son pecados contra el Señor (Gal 5:19-21) Pero una de las cosas más impresionantes es que estas cosas de la carne se pueden dar entre los ministerios de predicadores del evangelio. Uno puede llegar a sentir celos porque alguien es más escuchado que otro o más considerado que otro, el pecado no excluye el ministerio pastoral. Pero también las personas que no están en un ministerio pastoral pueden predicar el evangelio con una motivación pecaminosa. He conocido personas que se sienten “orgullosas” porque predican siempre el evangelio y se sienten superiores a los demás porque lo hacen más seguidos que cualquiera ¿No es eso vanagloria y legalismo? Por otro lado he conocido a cristianos que jamás le han predicado a nadie y dicen que como Dios es soberano el hará la obra ¿No es eso desobediencia y libertinaje? Como cristianos debemos predicar el evangelio porque estamos agradecimos del infinito y maravilloso amor que Jesucristo ha mostrado por nosotros.

El Gozo de Pablo en el Evangelio.

Pablo reflexiona finalmente en el verso 18 que de cualquier manera “sea por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado. Y en esto me gozo, y me gozaré aún” (RVC) “¿Qué importa? Al fin y al cabo, y sea como sea, con motivos falsos o con sinceridad, se predica a Cristo. Por eso me alegro; es más, seguiré alegrándome” (NVI) “Pero eso no importa; sean falsas o genuinas sus intenciones, el mensaje acerca de Cristo se predica de todas maneras, de modo que me gozo. Y seguiré gozándome” (NTV) Lo que intentaban los judaizantes era que él se sintiera mal porque ellos predicaban el evangelio y tenían desde su punto de vista más éxito que Pablo en la cárcel. Pero a Pablo no le importa su éxito, su prestigio, su poder, su reconocimiento, hay solo una cosa que lo alegra y es el avance del evangelio. Como cristianos debemos comprender que nuestro llamado de glorificar a Dios incluye el sufrimiento.  Romanos 8:17.

“Y si somos hijos, somos también herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”


[1] https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/una-pena-en-observacion/9788433906533/PN_302
[2] http://www.clerus.org/clerus/dati/2004-05/31-13/12MarSp.html
[3] Craig Keener. Comentario cultural del nuevo testamento.
[4] William Hendriksen. Comentario a Filipenses. Página 52
[5] https://www.desiringgod.org/articles/dont-waste-your-cancer?lang=es
[6] https://sujetosalaroca.org/2008/02/14/morir-por-cristo-blandina-y-los-martires-de-lyon/

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lunes, 5 de noviembre de 2018

Comunión en el evangelio (Fil 1.1-11)




Pablo escribe esta carta a la iglesia que se encuentra en la ciudad de Filipos. La ciudad de Filipos era la ciudad principal de la provincia de Romana de Macedonia (Hechos 16:12) a la cual Pablo había llegado en su segundo viaje misionero. En esta ciudad Pablo había experimentado la conversión de Lidia (Hechos 16:14) la oposición de la joven endemoniada y la persecución de los amos de esta joven que les daba dinero (Hechos 16:17-19) y el juicio de las autoridades de esa ciudad  por ser acusados de enseñar costumbres contrarias a la de los romanos (Hechos 16:20-22) fueron azotados y encarcelados pero ellos cantaron y oraron viniendo un terremoto que termino con la conversión del carcelero (Hechos 16: 23-34) Cuando supieron que eran ciudadanos romanos tuvieron mucho temor y les pidieron con ruegos que salieran y se fueran de la ciudad. Después de salir e ir a la casa de la hermana Lidia se consolaron y se fueron (Hechos 16:35-40) Pablo visito una vez más Filipos en su tercer viaje misionero (Hechos 20:6) y probablemente una vez para recoger las ofrendas que se había reunido para los hermanos necesitados en Jerusalén (2 Cor 8:1 “Las iglesias de Macedonia”) La iglesia se Filipos se caracterizaba por preocuparse de ofrendarle al Apóstol Pablo en sus necesidades (Fil 4:14-16) Al pasar los años la iglesia de Filipos se había convertido en una iglesia completamente plena ya que cuando comienzan las iglesias generalmente comienzan con un pastor y los miembros de la iglesia pero para que sea una iglesia totalmente plena y desarrollada es necesario que la iglesia tenga sus oficiales bíblicos que son los “Obispos y diáconos” (Fil 1:1; Tito 1:5) Un pastor Bautista llamado Nehemias Coxe escribió:

“La edificación y belleza de la iglesia depende mucho de su orden, no un orden dictado por supersticiones ni por discusiones sobre menudencias, sino por lo que ya hemos descrito, que la ubica en conformidad con la voluntad de Cristo, y especialmente en llenar los cargos que el Señor ha mandado, con personas calificadas para su administración y su función regular tanto de los oficiales como de los miembros en sus respectivas posiciones[1]

Cuando leemos el libro de Hechos podemos ver que Pablo había sido encarcelado en Cesarea por dos años (Hechos 23:33; 24:27) y también estuvo encarcelado en Roma (Hechos 28:16) además el dice que había estado en “mis encarcelamientos, muchos más” (2 Cor 11:23) por tanto es difícil determinar con exactitud cuántas veces el Apóstol Pablo estuvo encarcelado. Cuando Pablo escribió esta carta lo hacía desde la cárcel (Fil 1:7; 13, 17) y también suponía que su situación podría terminar con la muerte (Fil 1:20; 2:17) Todos los estudiosos saben que esta carta fue escrita desde la cárcel pero hay distintos puntos de vista respecto desde que lugar especifico (o desde que cárcel) fue escrita esta carta.[2] Las tres opciones que hay nos dicen que Pablo escribió esta carta desde Cesarea, Éfeso o Roma.

La opinión de Cesarea tiene algunas cosas a su favor como el propio encarcelamiento de Pablo allí por dos años, pero la recepción de visita en ese encarcelamiento estaba muy limitada y por tanto poco probable el intercambio de cartas que se ve en Filipenses (Fil 2.25) Además la oposición de los falsos maestros ya estaba bien desarrollada y por tanto no tiene coherencia con el encarcelamiento en Cesarea.

La opinión de Éfeso debido a los diversos encarcelamientos de Pablo se piensa que pueden haberse dado en Éfeso (1 Cor 15:32; 2 Cor 1:8-11) y al haber estado encarcelado en esa ciudad él escribió esta carta. Si esto fue así esto tendría más sentido con falsos maestros que eran judaizantes que los cristianos de Éfeso tuvieron que enfrentar (1 Tim 1:3) Sin embargo no hay ninguna declaración explícita que Pablo haya sido encarcelado en ese lugar por tanto sino estuvo encarcelado allí no puede haber escrito la carta desde ese lugar.

La opinión de Roma esta ha sido la posición tradicional y es la que seguimos porque sabemos que Pablo fue encarcelado en Roma (Hechos 28:16) sabemos que en ese encarcelamiento se le permitía tener muchas visitas y hasta predicar libremente (Hechos 28:30-31) además los datos internos de la carta permiten identificar que el lugar es Roma (Fil 1: 13 “pretorio” “guardia del palacio”; Fil 4: 23 “La casa del Cesar”) Por tanto podemos concluir que Pablo escribió esta carta desde la cárcel de Roma.

Pablo ora agradecido por la comunión del evangelio (Fil 1:3-5)

Como en la mayoría de sus cartas Pablo y Timoteo se presentan como “siervos de Jesucristo” (RVC) que quiere decir que son esclavos del Señor “esclavos de Cristo Jesús” (NTV) Saluda a los miembros de la iglesia (santos) como a los oficiales (Obispos y diáconos). Pablo estando en la cárcel en Roma comienza su carta comienza agradeciendo a Dios por la vida de los hermanos de Filipo. Por ejemplo se descubrió una carta del año 168 A.C en la que una mujer egipcia le escribía a su esposo la petición que ella tenía a sus dioses[3]

“Si te encuentras bien y todos los demás asuntos se encuentran del mismo modo, esa era mi continua petición a los dioses; yo también me encuentro bien, y tu hijo y todos los que están aquí están pensando en ti constantemente.

El agradecer a los “dioses” en las cartas era algo común por eso Pablo comienza agradeciendo su Dios por los hermanos de Filipos, pero observemos que la oración de Pablo no era un oración esporádica por los hermanos de Filipos, sino que él oraba cada que se acordaba de ellos, esto quiere decir que oro constantemente por ellos. Pablo era alguien que se caracterizaba por “orar sin cesar” (1 Tes 5:17) y bajo cualquier circunstancia como lo vemos ahora en la cárcel. En el verso 4 se nos dice que en “todas mis oraciones siempre ruego con gozo” (RVC) “siempre oro con alegría” (NVI) “pido por todos ustedes con alegría” (NTV). La oración de Pablo por los Filipenses no era solamente constante sino que además era una oración gozosa. El gozo va a ser una de las características que tiene la carta de Filipenses en donde Pablo se goza por la expansión del evangelio (Fil 1:18) se goza con los hermanos (Fil 2:17-18) se goza en el Señor (Fil 3:1; 4:4) para Pablo el gozo no está basado en las circunstancias sino en la obra de Cristo. Pero ¿Qué es lo que específicamente lleva a Pablo a orar constantemente y con gozo por los hermanos de Filipos? ¿Había una razón en particular? La razón nos la da el verso 5 que nos dice “Por su comunión en el evangelio desde el primer día hasta hoy” (RVC) “Porque han participado en el evangelio desde el primer día hasta ahora” (NVI) “Porque han colaborado conmigo en dar a conocer la Buena Noticia acerca de Cristo desde el momento que la escucharon por primera vez hasta ahora” (NTV) La palabra comunión significa “participación, colaboración” esto en primer instancia se refiere al compañerismo. Pablo tuvo “participación, colaboración y compañerismo” con Timoteo y Epafrodito a quienes describe como sus compañeros de lucha. Filipenses 2:22; 25

“Pero ya conocen los meritos de él, que ha servido conmigo en el evangelio como sirve un hijo a su padre”

“Pero consideré necesario enviarles a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de lucha, y además mensajero de ustedes y proveedor de mis necesidades”

Pero la “comunión” en el evangelio no significa un simple “compañerismo” sino que hace referencia al apoyo practico que los filipenses le brindaron al Apóstol Pablo en sus esfuerzos por proclamar el evangelio y le ofrendaron para sus necesidades. Filipenses 4:15-16

“Y bien saben ustedes, hermanos filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en cuestiones de dar y recibir sino solo ustedes. Incluso a Tesalónica una y otra vez ustedes me enviaron para cubrir mis necesidades”

Pablo está agradecido al Señor porque aunque en momentos tuvo que enfrentar a falsos hermanos y gente que lo traicionó en su ministerio, pero también Dios en su providencia le ha regalado compañeros fieles como Timoteo y Epafrodito y además una iglesia con santos que comprenden la seriedad y el compromiso de lo significa la expansión del evangelio.

Estos pasajes que el Apóstol Pablo escribió nos deja claro que la comunión en el evangelio NO es una comunión “abstracta” humana, natural, romántica, etc. sino que es una comunión que el evangelio produce debido a la salvación que Cristo ha realizado en la cruz y al Espíritu Santo que se ha derramado en nuestros corazones (Jn 17:2, 9; Rom 5:5 ) Aquí tenemos personas de caracteres distintos, contextos distintos, gustos distintos, intereses distintos, pero que nos une una sola cosa esencial: el evangelio. Por tanto nuestra comunión en el evangelio tiene varias características.

Estamos unidos en la misma fe  (Efe 4:1-6; Judas 3) Por lo que podemos hablar el mismo “idioma” de cómo esa fe cada día crece en nosotros.  Estamos unidos las oraciones y acciones de gracias (Stgo 5:16) cada día oramos unos por los otros y agrademos al Señor porque él nos permite tener una relación con nuestros hermanos. Estamos unidos en la ayuda mutua (Gal 6:10; 1 Tim 5:8) el tener comunión se manifiesta también cuando alguno de nuestros hermanos está pasando necesidad  y nosotros como hermanos mostramos esa ayuda materialmente. Estamos unidos en las tentaciones y luchas espirituales (Mt 6:13) todos nos vamos a enfrentar a diversas tentaciones y luchas espirituales ¿No sería bueno tener con quien compartir esas tentaciones y luchas para poder orar juntos? ¿No sería mejor dejar nuestras mascaras y presentarnos como pecadores que somos delante de nuestros hermanos? Dios nos ha regalado la comunión para poder caminar juntos en este campo de batalla que es el mundo. Estamos unidos en la expansión del evangelio al igual como Timoteo y Epafrodito fueron compañeros de luchas para la expansión del evangelio así mismo debemos nosotros apoyarnos unos a otros en este trabajo que el Señor no ha dado. ¿Le agradeces al Señor por regalo de la comunión que él nos ha dado en los hermanos? ¿No te asombras de su bondad y misericordia al poderte proveer de hermanos que estén en la misma lucha que tu y que vivan por el mismo fin que tú?

Pablo está persuadido del poder de la gracia (Fil 1:6-8)

Pablo después de orar con perseverancia y gozo ahora se muestra totalmente “persuadido de que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (RVC) “Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús” (NVI) “Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva” (NTV) Pablo se muestra absolutamente convencido en estos versículos de que el Señor que comenzó la obra en ellos la va a terminar pero ¿Qué es lo que ha llevado a convencer a Pablo tanto?

En primer lugar Pablo como predicador del evangelio sabia que “es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree; en primer lugar para los judíos, y también para los que no son” (Rom 1:16) el presenció en muchas ocasiones y de muchas maneras lo poderoso que es el evangelio.

En segundo lugar el verso 7 nos dice que él los lleva de una manera especial en el corazón porque tanto en las prisiones (que no sabemos cuántas son) como en la defensa (apología) y confirmación del evangelio ellos han participado de la gracia de Dios con él. Esto quiere decir que Pablo reconoce la gracia de Dios trabajando en el corazón de los filipenses es por eso mismo que ellos lo han ayudado antes de estar en prisión y durante esta en prisión. Ninguna de las obras que los filipenses hicieron eran porque ellos eran buenos sino simplemente por la  gracia de Dios ha trabajo en ellos. Debido a eso, Pablo está plenamente convencido que la gracia va a seguir trabajando en ellos de una manera impresionante. Efesios 3:20

“Y Aquel que es poderoso para hacer que todas las cosas excedan a lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”

En tercer lugar por lo que el evangelio ha hecho en Pablo. Sabemos que Pablo había sido un perseguidor de la iglesia y el tenia de que gloriarse en la carne (Fil 3:4-6) pero al ser salvo de su manera pecaminosa de vivir el Espíritu Santo le reveló que todo eso perdida en comparación con Jesucristo. Una de las cosas que Pablo siendo Saulo de Tarso sentía por los cristianos era odio y deseo de matarlos (Hechos 8:1-3) pero el Señor ahora había transformado de tal manera que los “llevaba en el corazón” (RVC) “ocupan un lugar especial en el corazón” (NTV) Y en el verso 8 nos dice que “Dios es testigo de cuanto los amo a todos ustedes con el entrañable amor de Jesucristo” (RVC) “Dios es testigo de cuanto los quiero a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús” (NVI) “Dios sabe cuánto los amo y los extraño con la tierna compasión de Cristo Jesús” (NTV) El evangelio había transformado de forma total el corazón de Pablo que de ser un hombre que odiaba ahora se había convertido en un hombre tierno que amaba. 1 Tesalonicenses 2:7-8, 11

“En vez de eso, los hemos tratado con ternura, con el mismo cuidado de una madre por sus hijos. Tan grande es nuestro cariño por ustedes, que hubiéramos querido entregarles no solo el evangelio de Dios sino también nuestra propia vida ¡A tal grado hemos llevado a amarles!

“Ustedes saben, además, que los hemos exhortado y consolado, como lo hace un padre con sus hijos”

¡Qué manera más sublime de amar que el Señor puso en el corazón del Apóstol Pablo! Hermanos ¿Por qué creemos que la iglesia de Cristo va avanzar y crecer? ¡Porque el evangelio es poderoso! La idea de que los pecadores pueden resistir el poder soberano de Dios es tan alejada de las Escrituras. ¿Cómo sabes realmente que eres salvo y que la gracia de Dios está trabajando en ti? Porque hoy mismo te ves como un pecador necesitado de la gracia de Dios y lleno de pecado que necesita confiar en Cristo. La gracia de Dios si ya ha estado trabajando en ti, si has visto su poder en tu vida ¿Por qué piensas que se detendrá? ¿Crees acaso que tus pecados son más grandes que la infinita gracia?  ¿Crees acaso que tus pecados no fueron cubiertos en la cruz de Cristo? Seguramente muchos de nosotros antes de ser creyentes odiábamos a todo el mundo (Dios y el prójimo incluido) pero cuando conocimos el amor de Dios la gracia de Dios cayó como una inmensa lluvia de amor sobre nosotros de la cual quedamos impactados. Pero esta gracia de Dios debe seguir transformando nuestros corazones para que nos lleve a amar profundamente a Dios y a nuestros hermanos y podamos amar con esa ternura que solo Cristo puede dar a nuestras vidas.

Pablo ora por más amor, ciencia y conocimiento en el Señor (Fil 1:9-10)

Pablo ora por los creyentes para que ellos abunden en amor, ciencia y conocimiento. “Que el amor de ustedes abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento” (RVC) “Que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio” (NVI) “Que el amor de ustedes desborde cada vez más y que sigan creciendo en conocimiento y entendimiento” (NTV)

En primer lugar abunden en amor. Los filipenses han mostrado amor al Apóstol y amor al prójimo, pero Pablo no quiere que piensen que es suficiente sino que el siempre quiere que el mar de la gracia muestre olas más grande de su amor cada día más. El mismo Apóstol al final de sus días consideraba que no había alcanzado la perfección en Cristo. Filipenses 3:12-14

“No es que lo haya alcanzado, ni que ya sea perfecto, sino que sigo adelante, por ver si logro alcanzar aquello para lo cual fui también alcanzado por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo alcanzado ya; pero una cosa si hago; me olvido ciertamente de lo que ha quedado atrás, y me extiendo hacia lo que esta adelante; ¡prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús!

Los filipenses podían caer en la tentación de pensar que por haber mostrado un poco de amor ya había hecho suficiente para poner en práctica el amor que Dios les demandaba (Jn 13:34-35) 

En segundo lugar que abunden en conocimiento. El conocimiento que aquí se refiere es el conocimiento de la palabra de Dios revelado en las Escrituras sobre Dios (Rom 1:28; Efe 1:17) justicia de Dios (Rom 10:2) de su Hijo (Efe 4:3) de su voluntad (Col 1:9) del pecado (Rom 3:20) de la verdad (1 Tim 2:4; 2 Tim 2:25; 3:7) El conocimiento no es malo en sí mismo pero causa del pecado puede llevar a algunas personas a envanecerse (1 Cor 8:1)

En tercer lugar que abunden en ciencia. Con esta palabra no se está refiriendo a ciencia en el sentido moderno de la palabra sino a lo que algunas bíblicas traducen como “sabiduría” (DHH) “discernimiento agudo” “buen juicio” (TLA) Esto quiere decir que el cristiano debe tener discernimiento para distinguir lo bueno y lo malo, lo importante y lo superficial, lo espiritual y lo carnal. Una persona “juiciosa” es una persona que pueda usar todas las cosas para la gloria de Dios.

Como cristianos tendemos a hacer una separación entre el amor, la ciencia y el conocimiento. Por ejemplo decimos que “amoroso” es este hermano o “que sabio es este hermano” o “tiene mucho conocimiento” ese hermano pero en las Escrituras las tres deben ir de la mano. Tener puro “amor” sin conocimiento es vació porque no tendrá el fundamento de ese amor. Cuando Pablo habla del crecimiento lo une:

“Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en aquel que es la cabeza, esto, es Cristo” (RV60) 

Por otro lado poseer puro conocimiento sin amor es una razón poderosa para el orgullo, la jactancia y la vanagloria. 1 Cor 8:1

“En cuanto a los que se ofrece a los ídolos, es cierto que todos sabemos algo de eso. El conocimiento envanece, pero el amor edifica”

Finalmente la “ciencia”, “sabiduría”, “discernimiento agudo”, “buen juicio” proviene del uso adecuado del amor con el conocimiento. En las Escrituras podemos hallar algunos ejemplos de cómo la sabiduría de Dios fue aplicada. Tenemos el caso de Salomón (1 Rey 3:16-28) al cual se le presentaba un caso muy difícil de resolver en donde dos prostitutas que vivían en la misma casa y cada cual había tenido un hijo y una de ellas había aplastado a su hijo en la noche dándole muerte a su bebe y la otra la acusaba de que mientras dormía le había cambiado el bebe y que por tanto el bebe muerto no era de ella. Así se acusaban la una a la otra hasta que Salomón mando que se partiera en dos y una de ellas dijo que no hagan eso sino que la den a ella, mientras que la otra decía que se partiera, entonces Salomón dijo que la madre del niño es que pidió compasión. ¿No es sorprendente la aplicación de Sabiduría en este caso?

Con esta abundancia de amor, conocimiento y ciencia Pablo dice en el verso 10 que los cristianos “aprueben lo mejor” (RVC) “disciernan lo que es mejor” (NVI) “entiendan lo que realmente importa” (NTV) En el cristianismo va haber muchas circunstancias en donde no es simplemente que la Biblia nos va a decir explícitamente que hacer por lo que debemos “discernir” la situación y aplicar el entendimiento de las Escrituras a cada circunstancia en particular. Filipenses 4:8

“Por lo demás, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es digno de alabanza; si hay en ello alguna virtud, si hay algo que admirar, piensen en ello”

Para que cuando llegue el Señor podemos presentarnos “sinceros e irreprensibles” (RVC) “puros e irreprochables” (NVI) “puros e intachables” delante del Señor.

Los frutos de justicia por medio de Jesucristo (Fil 1:11)

Pablo nos dice que no es suficiente orar para presentarnos sinceros e irreprensibles delante de Dios sino que debemos presentarnos “llenos de frutos de justicia” (RVC) “Que estén siempre llenos de frutos de salvación” (NTV) Esto quiere decir que la fe debe manifestar frutos (Mt 7:17-19)  La fe viva debe manifestar obras (Stgo 2:17) Estos frutos no nacen de la voluntad humana, ni de la inteligencia humana sino del decreto de Dios que ha predestinado estos frutos (Efe 2:10) Estos frutos son “por medio de Jesucristo” ¿Por qué? Porque él es nuestra justicia. Ninguno de nosotros podría tener comunión en el evangelio, amar a los hermanos profundamente, abundar en amor, conocimiento y ciencia si no fuera por la obra perfecta de Jesucristo. El es la vid verdadera de la cual nosotros como ramas no podemos hacer nada sin él (Jn 15:1-5) y todo lo que hacemos se convierte en gloria y alabaza a Dios.





[1] Nehemias Coxe. Ancianos y diáconos bíblicos. Página 4 https://www.chapellibrary.org/files/4914/9790/7080/beads.pdf
[2] Para la discusión ver. Una introducción al Nuevo Testamento. D. Carson y Douglas Moo. Páginas 431-434.
[3] Frank Thielman. Comentario a Filipenses. Página 60,

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