Pensar el mundo a través de las Escrituras...

miércoles, 9 de enero de 2019

Recomiendo Axiomas de la religión de Edgar Mullins



El segundo libro traducido y publicado por la Casa Bautista de Publicaciones en 1948 de Edgar Mullins fue “Axiomas de la religión. Una nueva interpretación de la fe Bautista[1]”. Este libro es una serie de discursos dados en la Sociedad Americana de Publicaciones Bautistas en San Luis en 1905[2]. El libro está dividido en 17 capítulos y en varios de ellos trata principios bautistas y como se aplican en el contexto actual.

El primer capítulo se llama “Una nueva prueba para el Denominacionalismo” en donde Mullins reflexiona y se pregunta respecto a los desafíos que las denominaciones se enfrentan en aquella época.  Él dice que el primer desafío en la división que se ha producido por los “ultra conservadores”  y los “ultra progresistas” ya que ambos se ven mutuamente como enemigos. El segundo desafío es preguntarse respecto a la unidad entre las denominaciones, él se pregunta ¿Cuál será nuestra actitud con respecto a la gran cuestión de la unidad cristiana? ¿Son libres las denominaciones para eludir ese problema? El tercer desafío es “el cristianismo y la labor social” para algunos preocuparse de estas cosas es “liberalismo teológico” y para otros es un “deber de la iglesia”. El cuarto desafío son las misiones al extranjero en donde se pregunta ¿Qué forma de cristianismo se adapta mejor al oriente? ¿Es prudente procurar imponer nuestras formas occidentales a organizaciones eclesiásticas del oriente o de cualquier otra cultura? El quinto desafío es el que como bautistas enfrentamos ¿Cómo vamos a poder enfrentar todos estos problemas y mantener la independencia entre nosotros? ¿Cómo los bautistas vamos a responder al cristianismo anti-institucional que está creciendo? ¿Cómo los “principios bautistas” van a responder a las nuevas problemáticas culturales que enfrentamos? Mullins explica el propósito de su libro[3]:

El propósito de este libro es declarar esto desde el punto de vista de los Bautistas. ¿Cuál es el mensaje distintivo de los Bautistas para el mundo? ¿Hasta qué punto comprende nuestro sencillo gobierno congregacional las cosas que son esenciales en el cristianismo del Nuevo Testamento, y hasta dónde está adaptado al progreso presente y futuro del evangelio en la tierra? La cuestión aquí no versa primariamente acerca del bautismo ni de la Cena del Señor, ni aun acerca del gobierno eclesiástico, tal como todos estos puntos han sido discutidos en el pasado. El objeto es, más bien, presentar nuestro caso a la luz de principios primarios y universales y mostrar la relación de las ordenanzas y del gobierno con estos principios. Estos principios; por supuesto, están tomados del Nuevo Testamento. La base de nuestra apología  descansa en la autoridad de las Escrituras. Creemos que cualquier forma que rompe con las Escrituras como palabra revelada y autoritativa de Dios, no puede, servir mucho tiempo a los intereses del reino divino en la tierra de un modo satisfactorio. Por lo tanto, toda posición que adoptamos en las páginas siguientes, está directa o indirectamente basada en la revelación de Dios en Cristo, como consta en las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento.

El segundo capítulo se llama “El denominacionalismo en términos del reino de Dios” en donde Mullins examina el denominacionalismo a la luz del reino de Dios. El afirma  que el reino de Dios tiene varios puntos distintivos. El reino de Dios es un reino de una relación personal con Dios, un reino de relaciones personales con otros, un reino de revelación de Dios para con el hombre, un reino donde Cristo es el centro de la redención. Por tanto Cristo siendo la palabra misma se encarnó y vino al mundo a anunciar las buenas nuevas. La respuesta del hombre a este anuncio es la fe. Todos los hombres que responden en fe ven la necesidad de tener comunión unos con otros y esto es finalmente la iglesia.

El tercer capítulo se llama “La significación histórica de los Bautistas” y trata de responder a la pregunta de ¿Cómo contribuyen particularmente a la vida y al pensamiento religioso la doctrina bautista? Mullins argumenta que a diferencia de las demás denominaciones los bautistas tienen una historia consecuente pues fueron los únicos que siempre defendieron a cualquier precio la separación de la iglesia y el Estado y la libertad de cultos. Además señala que la doctrina distintiva de los bautistas es la competencia del alma:

“El lector observará que lo que estamos sustentando es, que la doctrina de la competencia del alma en religión bajo Dios es la significación histórica de los Bautistas. Podemos reafirmar la posición bautista en sus varias relaciones como sigue: La significación bíblica de los Bautistas es el derecho de  interpretación y obediencia privadas a las Escrituras. Su significación en relación con el individuo es la libertad del alma. Su significación eclesiástica es una comunión de miembros regenerados y la igualdad y el sacerdocio de los creyentes. Su_ significación política es la separación de la Iglesia y -el Estado. Pero cómo comprendiendo todos los puntos arriba expuestos, como una potencia exorbitante y agresiva en la historia cristiana, como distinta de todas las demás y. separada enteramente asimismo de todas, la doctrina de la competencia del alma en religión bajo Dios es la significación histórica que caracteriza a los Bautistas[4]”

El cuarto capítulo se llama “La competencia del alma en religión” en el cual busca explicar y justificar esta doctrina que según él es distintivamente bautista. Mullins argumenta que los católicos romanos no tienen este principio pues ellos dependen en todo sentido de la iglesia, fuera de la iglesia no hay salvación. Los protestantes por otro lado, aunque más cercanos, son inconsecuentes de mantener este principio debido a las jerarquías eclesiásticas o al bautismo de niños. Luego analiza la filosofía progreso humano y muestra que sin la competencia del alma ningún progreso será suficiente para el hombre pues excluye a Dios.

El quinto capítulo se llama “Axioma de religión” en el cual comienza a exponer las principales doctrinas bautistas. Mullins comienza diciendo que a los bautistas se nos mal interpreta como creyentes que buscan poner cosas como el bautismo o el sistema congregacional como algo esencial del cristianismo y por ende crear división innecesario en el cuerpo de Cristo. Por tanto Mullins quiere mostrar que los principios bautistas no provocan eso sino son “axiomas” algo evidente por sí mismo y que cualquier creyente puede aceptar.

El sexto capítulo se llama “Axioma teológico: El Dios santo y amoroso tiene derecho a ser soberano”. En este capítulo explica como del carácter santo y amoroso de Dios nos ayuda a entender correctamente lo que significa que Dios sea soberano. Mullins afirma que la plenitud del entendimiento de la soberanía se ve reflejada en la encarnación de Cristo y rechaza algunas ideas de soberanía que existían en el pasado:

“Ahora bien, la elección divina de los hombres para la salvación no es la cosa arbitraria y caprichosa que enseñaban algunas de las más antiguas y extremas formas de la doctrina de la soberanía. Es la sabiduría, la gracia y la habilidad infinitas procurando salvar al mundo por el método que alcance al número mayor en el tiempo más corto[5]”

El séptimo capítulo se llama “Axioma religioso: todos los hombres tienen igual derecho de acceso a Dios”. Mullins argumenta que este es un principio fundamental para el protestantismo pero que no siempre se ha sido consecuente con él. Él afirma que la religión cristiana es individualista (no en el sentido despectivo) en relación con Dios y a la vez comunitaria en la relación con los hermanos. Luego hace una crítica a las doctrinas del luteranismo, presbiterianismo y metodista por mantener el bautismo infantil alejándose de la doctrina individualista del Nuevo testamento.

“El argumento con que se defiende la necesidad del bautismo infantil para el nutrimento cristiano, supone falsamente que es imposible que sin él haya algún elemento verdadero de deber paternal o nutrimento cristiano. Todo deber paternal en materia de enseñanza y desarrollo religiosos es posible sin el uso de un rito que anticipa e impide la acción personal, roba al niño el gozo de una obediencia consciente a Cristo en su propia ordenanza, y desprecia y viola, en una palabra, la individualidad y la personalidad, don potísimo de Dios a nuestros hijos y que debemos proteger y conservar más que todas las cosas. Nadie puede unirse a la iglesia por otro; nadie puede hacer algún acto de obligación personal religiosa para otro; nadie puede, sin usurpación, elegir para otro en materia de religión. Si el principio de la fe y obediencia vicarios es válido en el caso del bautismo infantil, no hay  razón para que no se pueda aplicarlo en cualquier caso de la vida cristiana[6]”

El octavo capítulo se llama “Axioma eclesiástico. Todos los creyentes tienen derecho a iguales privilegios en la iglesia”. Mullins en este capítulo se expone que el gobierno congregacional bautista es una verdadera expresión del reino de Dios, en contraste con las otras formas de gobierno.

“Concluimos, por lo tanto, que la democracia pura en el gobierno eclesiástico es la única expresión constitucional- la única expresión en la forma de organización eclesiástica- de nuestros dos axiomas; el religioso o el derecho del alma para tratar directamente con Dios, y el eclesiástico, o la igualdad de los creyentes en privilegio espiritual en la iglesia. Así resulta que la cuestión del gobierno eclesiástico es más que una cuestión de algunos pocos textos aislados de prueba del Nuevo Testamento. La cuestión de la constitución de la iglesia entra esencialmente en la constitución del reino de Dios[7]” 

El noveno capítulo se llama “Axioma moral. Para ser responsable el alma debe ser libre”. En este capítulo Mullins rechaza el “extremo calvinismo[8]”, el materialismo y el bautismo de niños pues niegan la libertad de las personas que Dios le ha otorgado para elegir.

El décimo capítulo se llama “El nutrimiento cristiano”. En este capítulo Mullins responde a las objeciones de un tal “Dr Bushnell” el cual dice que los Bautistas sostienen una doctrina individualista y por ende no bíblica.

El undécimo capítulo se llama “El axioma religioso civil. Una iglesia libre en un estado libre”. En este capítulo Mullins argumenta como los Bautistas desde el principio de su historia y confesiones creyeron en la total separación de la iglesia y el Estado. En cambio las otras denominaciones defendieron teorías como Erastianismo[9] y por tanto siempre dependieron del poder del Estado para llevar a cabo sus misiones.

“Por este tenor son todos los credos bautistas. Nunca en toda su historia, hasta donde la conocemos, han vacilado en su doctrina de una Iglesia libre en un Estado libre. En ninguna parte de las colonias americanas antes de la Revolución, salvo en Rhode Island y entre los Bautistas de Virginia y unas cuantas grandes inteligencias, como Madison y otros semejantes, se había arraigado este concepto novel de tan transcendentes alcances. Los hombres en general consideraron la separación de la Iglesia y el Estado como una doctrina anárquica y caótica y creyeron con sinceridad que su aplicación práctica apagaría el sol de la religión en el cielo de las esperanzas espirituales del hombre[10]”

El duodécimo capítulo se llama “Axioma social. Ama a tu prójimo como a sí mismo”. En este capítulo Mullins advierte la aparición de la “teología social” con el fin de equilibrar el excesivo individualismo. Luego describe los males sociales que enfrentamos como el divorcio, el lucro político, la explotación del trabajo, etc y dice que los cristianos tenemos que enfrentar estos problemas sociales.

“La separación de la Iglesia y el Estado es la condición de la más alta eficiencia de la Iglesia para preparar a los hombres para el servicio social. El no tener grillos que le liguen a la intriga, a la política y a las fortunas variables del Estado hace que esté libre para rendir al Estado el más grande servicio posible. Así puede crear el carácter espiritual en hombres y mujeres, los cuales a su vez dirigen el destino del orden social. La Iglesia es la dínamo cuya labor es cargar todos los departamentos de la vida con justicia[11]”.

El décimo tercer capítulo se llama “Los bautistas y la organización general” en donde se expone que para que todos los principios bautistas actúen debe predominar el principio voluntario.

“Cuando Dios hubo terminado la creación de los seres vivientes, mandó que cada uno se reprodujese "según su especie." Los Bautistas bien pueden escuchar hoy este mandato. Nuestra fuerza está en nuestra libertad y democracia. En éstas está nuestra apelación al corazón universal de la raza. No podemos mezclar con nuestra democracia el episcopado o el presbiterianismo sin debilitar grandemente nuestra influencia sobre la humanidad y perder nuestro respeto propio y bajar nuestro tono espiritual. Hemos de desarrollamos "según nuestra especie." Si el camino parece largo y cuesta arriba y si nos cansamos de vez en cuando, es porque la meta es alta y espiritual-la Ciudad que tiene fundamentos, el Artifice y Hacedor d~ la cual es Dios[12]”

El décimo cuarto capítulo se llama “Los Bautistas y la Unión cristiana” en donde Mullins muestra la preocupación que ha comenzado a existir respecto a la unión cristiana e intenta formular alguna respuesta bautista para enfrentar este problema.

El décimo quinto capítulo se llama “Cristianismo Institucional y Anti-institucional”. Mullins habla del crecimiento de personas que creen en un cristianismo sin iglesia institucionalizada como también otras que están en iglesias institucionalizadas cuestionan la forma de la iglesia tradicional. El afirma que los que defienden de “fraternidad ilimitada” desconocen los rasgos distintivos de la iglesia.

El décimo sexto capítulo se llama “Los que los Bautistas han contribuido a la civilización Americana”. Este capítulo fue un discurso pronunciado en la Convención Bautista de Norte América por James-Town en marzo de 1907 y trata sobre el aporte de los Bautista a Estados unidos[13]. James afirma que todas las revoluciones que han existido son consecuencia de la búsqueda de la libertad de los seres humanos. Sin embargo han sido los Bautistas quienes han contribuido de una manera magistral con la idea de la libertad en Estados Unidos.

“Ahora bien: mi tesis es que los Bautistas han provisto el manojo de ideales religiosos al rededor del cual los otros se han juntado y se le han rendido; que estos ideales han impartido su peculiar gloria a ·nuestra organización temporal y política; que han caído del cielo sobre las formas duras del poder terreno y las han glorificado como un rayo del sol qué juega sobre el yelmo de Aquiles o como la luz del sol dora y glorifica la cara oscura y pálida de la luna, • hasta que esto brilla con poder capaz de guiar a su destino al viajero a quien le coge la noche. No pretendo, por supuesto, que los Bautistas tengan el monopolio de estos ideales, ni que en ningún sentido hayan dejado de existir otros algunos de ellos. Es más cuestión de grados, y lo que mantengo es que ningún otro cuerpo religioso los ha presentado adecuadamente y si lo han hecho los Bautistas[14]”

Según James la contribución a la civilización Americana puede resumirse en 1) Fueron los que interpretaron correctamente la Reforma. 2) Tuvieron una interpretación correcta de las Escrituras al excluir toda jerarquía eclesiástica y el bautismo de infantes. 3) A pesar de la amplia diversidad se ha mostrado una unidad sin comparación en pro del evangelio. 4) Enfatizaron siempre la idea de la libertad. 5) Proveyeron analogías espirituales para asuntos políticos.

El décimo séptimo capítulo se llama “Los bautistas y el progreso del mundo”. Este capítulo muestra como todos estos principios juntos son una cosmovisión bautista para el progreso del mundo.

“Ahora bien; nos proponemos mostrar en lo que sigue, por los axiomas de religión, según quedan expuestos, tomados junto con la verdad general de la competencia del alma en religión bajo Dios, contienen los elementos esenciales de la civilización moderna y son capaces de guiarla a los mejores y más elevados resultados. Primeramente los consideraremos como una fuerza moral y religiosa; en segundo lugar, como una fuerza intelectual; y en tercer lugar, como una fuerza social y política. En todas estas esferas se verá que los axiomas de religión son el principal promovedor de la civilización[15]”

El libro de Mullins es recomendable por dos razones. La primera razón es porque es un libro reflexivo que hace muchas preguntas que siguen siendo relevantes en nuestro contexto postmoderno y nos puede ayudar a dar algunas respuestas a cómo podemos enfrentar estos desafíos como denominación. La segunda razón es porque es un libro que compara las doctrinas bautistas con las demás denominaciones y nos permite ver cuáles son las implicancias de nuestras doctrinas bautistas en comparación con la inconsecuencias de las otras denominaciones.

Pero aunque es un libro recomendable esto no quiere decir que no tengo discrepancias con su forma de “reinterpretar la fe bautista”. Una de las cosas con lo cual no estoy de acuerdo es que su “reinterpretación de la fe bautista” realiza un quiebre con la tradición Bautista Calvinista del Sur abriendo la puerta a un sincretismo con el arminianismo en la confesión Fe y Mensaje Bautista[16]. Además es muy extraño que en sus análisis haya tan poca referencias a las confesiones bautistas que fueron la base de los Bautistas en Inglaterra y Estados Unidos[17]. Lamentablemente este quiebre creado por Mullins fue el que los latinoamericanos heredamos como teología y por tanto somos esclavos de un terrible minimalismo teológico del cual se piensa que ser calvinista es contrario a ser Bautista.

Otra de las cosas en las cuales no estoy de acuerdo con la “reinterpretación” de Mullins es en poner como principio esencial bautista “la competencia del alma”. Este principio fue inventado por él, pues hasta donde sé ningún bautista jamás escribió un tratado sobre ello.




[1] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948.
[2] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 3.
[3] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Páginas 23.
[4] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 50.
[5] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 76
[6] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 111.
[7] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 117
[8] Imagino que su referencia es al hipercalvinismo porque el calvinismo no niega la libertad de la personas, ver punto 9 de la confesión de fe Bautista de Londres de 1689.
[9] Propuesta en Inglaterra por el anglicano Richard Hooker.
[10] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 169
[11] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 187
[12] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 197.
[13]  Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 228
[14] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 230.
[15] Edgar Mullins. Axiomas de la religión. Casa Bautista de Publicaciones. Segunda Edición. 1948. Página 250
[16] Aquí me refiero a la primera publicación del Fe y Mensaje Bautista de 1925. Luego de eso fue revisada y adaptada en 1963 y en el 2000. Aquí se puede ver los cambios. http://www.sbc.net/bfm2000/bfmcomparison.asp
[17] Con estas confesiones me refiero específicamente a las confesiones Calvinistas de Londres de 1644, 1689; La confesión de Filadelfia de 1792 y la confesión de New Hampshire de 1833 que fueron la base de los Bautistas del Sur.

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jueves, 3 de enero de 2019

Recomiendo: Evidencias cristianas de Edgar Mullins



“Edgar Young Mullins fue el cuarto presidente del Sur, nació en el condado de Franklin, Mississippi, el 5 de enero de 1860, él fue el cuarto de once niños. Edgar Young Mullins se convirtió en uno de los Bautistas del Sur más influyentes del siglo XX. Su influencia se extendió a todas las esferas de la vida bautista del sur. Dio forma a la teología de los Bautistas del Sur a través de sus muchos artículos confesionales y libros tales como “Los axiomas de la religión”  “¿Por qué es verdadero el cristianismo?” “el cristianismo en la encrucijada”.  Mullins fue un estadista denominacional. Mullins sirvió como presidente de SBC de 1921 a 1924 y como presidente del Comité de Fe y Mensaje Bautista en 1925. Mullins era un gigante entre los bautistas del sur. Fue miembro de la Iglesia Bautista de Broadway de Louisville. Mullins falleció el 23 de noviembre de 1928 después de un ataque de parálisis[1]”

Edgar Mullins fue uno de los teólogos Bautistas más influyentes del siglo XX y escribió varios libros que eran recomendados en la revista Chilena Voz Bautista pero que en la actualidad debido a la gran ignorancia histórica que existe sobre nuestros orígenes no es conocido en el mundo bautista. El primer libro traducido por la Casa Bautista de Publicaciones fue “Evidencia cristianas[2]”. Los traductores describen esta obra como “magistral” como “un curso de profunda filosofía cristiana; pero que está escrito en un lenguaje tan sencillo que está al alcance de los menos versados en literatura.[3]” Este es un libro de apologética de 400 páginas aproximadamente y está dividido en 4 partes en las cuales Mullins va presentando evidencias desde “la naturaleza física, la revelación del Nuevo testamento, la experiencia religiosa y la historia cristiana[4]”

“En la Parte I tratamos de las teorías que se oponen a la opinión cristiana y teísta, concluyendo con las evidencias para la existencia de Dios sacadas del universo material. La conclusión de que el invisible arquitecto del mundo es una Persona da origen a la expectación de que se revelará a sí mismo[5]”

En esta primera parte Mullins comienza diciendo que las personas siempre se han hecho preguntas acerca de cómo se originó el mundo y por tanto han surgido varias teorías del universo como diversas filosofías para tratar de explicar esta pregunta. Mullins analiza y refuta brevemente el panteísmo, materialismo, agnosticismo, evolucionismo, concluyendo que el teísmo es la mejor explicación para los hechos que tenemos[6].

“En la Parte II se examinan los hechos históricos de la revelación por medio de Cristo con referencia especial a su Persona y obra. Esta es la parte más extensa del libro, la cual está en el corazón de las evidencias del cristianismo. La discusión de la autenticidad y genuinidad de los Evangelios está colocada al final de esta división de nuestro asunto por razón de que el razonamiento en las primeras partes es independiente, en una gran extensión, de las teorías críticas. Esto quiere decir que los Evangelios, tal como son, proporcionan datos que podemos emplear como base de las conclusiones que a su vez reciben apoyo adicional de los resultados del examen crítico del fin[7]”

En esta segunda parte Mullins muestra a partir de los evangelios la impecabilidad de Cristo, la autoridad en sus palabras, el cumplimiento perfecto de la ley, las profecías y los milagros para mostrar la divinidad de Cristo. Luego afirma que incluso teólogos liberales como Renán, Strauss entre otros creían en la “alta moralidad de Jesucristo” por tanto el Cristo descrito en los evangelios no pudo haber mentido acerca de quién era. Finalmente muestra como los argumentos contra la resurrección, el canon y la autenticidad de los evangelios no tienen fundamento en los hechos sino en los prejuicios de los críticos.

“En la Parte III hemos introducido una innovación en las discusiones generales de las evidencias cristianas y hemos empleado la experiencia cristiana como una evidencia importante del cristianismo. Esta forma de evidencia apela con fuerza irresistible a los hombres y a las mujeres que "saben en quién han creído;" y al mismo tiempo, es, como afirmó el Sr. Romanes, una clase de hechos abiertos a la investigación de todos los que buscan la verdad y debe concedérsele su propio peso en la determinación del resultado”

En esta tercera parte Mullins presenta su innovador argumento a partir de la experiencia de conversiones muchos cristianos como Pablo, Policarpo, Hilario, Martin Lutero, John Bunyan,  Hudson Taylor, etc. Mullins explica que la experiencia cristiana comienza con el nuevo nacimiento y continúa con la transformación moral, intelectual, emocional y volitiva. Por tanto la experiencia cristiana es fundamental para el testimonio de la fe cristiana en el mundo.

“En la Parte IV dedicamos unos pocos capítulos a la evidencia de .la historia. Para muchas mentes ésta es una forma de prueba que tiene la evidencia más grande. Por supuesto que en tan breve espacio el asunto está presentado sólo en bosquejo. El capítulo acerca del mahometanismo y del budismo, se da como una ilustración del método comparativo de considerar a Cristo y al cristianismo. La discusión final del cristianismo como respuesta a las necesidades religiosas totales del hombre, representa la conclusión general[8]”

En esta cuarta parte Mullins argumenta como el cristianismo ha sido “exitoso” influenciando positivamente a la cultura occidental en sus ideales, instituciones, movimientos culturales. Además nos dice como el cristianismo ha salido victorioso de todos sus ataques y persecuciones y ha manifestado su efectividad siendo la solución a los males sociales como la esclavitud, el asesinato y el racismo. Mullins muestra comparando el cristianismo con el mahometismo y el budismo que solo el cristianismo es la respuesta a las necesidades religiosas del hombre.

En conclusión podemos afirmar que el libro de Mullins tiene la característica de ser un libro de cosmovisión cristiana que dialoga con las diversas filosofías de aquella época y con las objeciones planteadas por los teólogos liberales. Además es un libro que no solo analiza cada una de las Filosofías y objeciones sino que provee una respuesta para cada una de ellas. Este libro de Mullins es recomendable porque sigue siendo tan actual para nuestros desafíos postmodernos que como cristianos enfrentamos cada día.  A los Bautistas actuales les haría muy bien conocer estos libros de su propia tradición Bautista para evaluar sus propias creencias a la luz de las Escrituras.




[1] http://imagenbautista.cl/historiabautista/la-presidencia-de-e-y-millins-1899-1928/
[2] Edgar Mullins. Evidencias cristianas. Casa Bautista de Publicaciones.
[3] Edgar Mullins. Evidencias cristianas. Página 3. Casa Bautistas de Publicaciones.
[4] Edgar Mullins. Evidencias cristianas. Páginas 20-21. Casa Bautistas de Publicaciones
[5] Edgar Mullins. Evidencias cristianas. Página 21 Casa Bautista de Publicaciones.
[6] Edgar Mullins. Evidencias Cristianas. Página 94. Casa Bautista de Publicaciones.
[7] Edgar Mullins. Evidencias Cristianas. Página 21. Casa Bautista de Publicaciones.
[8] Edgar Mullins. Evidencia cristianas. Páginas 22 Casa Bautista de Publicaciones.

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miércoles, 2 de enero de 2019

Luminares del Evangelio (Fil 2:12-18)



Entre el siglo II y III de la era cristiana cuando comenzaba a crecer el cristianismo en el Imperio romano muchos de los paganos de la época comenzaron a atacarlo con un sin número de acusaciones entre las cuales estaban las populares que por mal interpretar algunas cosas pensaban que los cristianos hacían practicas abominables. Por ejemplo ellos decían de las “fiestas de amor” eran orgias practicadas entre todos los cristianos y que la práctica de la Cena del Señor era eran realidad una práctica caníbal donde se comían a niños en el pan y se guardaban el secreto. Pero también había acusaciones más “serias” o “cultas” las cuales decían que los cristianos en realidad eran personas ignorantes que solo tenían doctrinas contradictorias al sentido común y por tanto debían ignorarse. Debido a esto surgen un grupo de cristianos que defenderían el cristianismo enviando cartas y explicando que es lo que en realidad creían los cristianos. Este grupo de creyentes se conoce como los “apologistas cristianos” o “los padres apologistas[1]”

Uno de ellos llamado Arístides del cual no se sabe mucho acerca de su vida escribió una carta dirigida al emperador romano para mostrar la superioridad moral del cristianismo en comparación los paganos y judíos (llamada Carta o Apología de Arístides[2]). Después de mostrar el error de las prácticas paganas y judías muestra cómo era la vida de los cristianos y escribe:

“No adulteran, no fornican, no levantan falso testimonio, no codician los bienes ajenos, honran al padre y a la madre, aman a su prójimo y juzgan con justicia. Los que no quieran se les haga a ellos no lo hacen a otros. A los que los agravian, los exhortan y tratan de hacérselos amigos, ponen empeño en hacer bien a sus enemigos, son mansos y modestos... Se contienen de toda unión ilegítima y de toda impureza... No desprecian a la viuda, no contristan al huérfano; el que tiene, le suministra abundantemente al que no tiene. Si ven a un forastero, le acogen bajo su techo y se alegran con él como con un verdadero hermano. Porque no se llaman hermanos según la carne, sino según el alma... Están dispuestos a dar sus vidas por Cristo, pues guardan con firmeza sus mandamientos, viviendo santa y justamente según se lo ordenó el Señor Dios, dándole gracias en todo momento por toda comida y bebida y por los demás bienes... Este es, pues, verdaderamente el camino al reino eterno, prometido por Cristo en la vida venidera”

Los cristianos de aquella época se caracterizaron esforzarse en obedecer la palabra de Dios y como consecuencia de eso ellos eran cristianos ejemplares en una cultura altamente malvada y pecaminosa como la romana. Así  también Pablo quiere retomar este tema en esos pasajes y llamar a los Filipenses a ver la importancia del obedecer el evangelio y así ser luz del mundo.

V12-13  Obediencia en el evangelio

Pablo había comenzado hablando acerca de la obediencia de Cristo en versos anteriores (Fil 2:8 “Se hizo obediente hasta la muerte”) y como eso se manifestó en la humillación y exaltación de Cristo (Fil 2:5-11) Pablo conecta estas ideas con los versos que ahora va desarrollar por eso usa el “Por tanto, amados míos” (RV60; RVC) “Así que, mis queridos hermanos” (NVI) “Queridos amigos” (NTV) Por tanto Pablo quiere hablarles en el verso 12 a los Filipenses sobre dos cosas importantes respecto a la obediencia en el evangelio.  En primer lugar los cristianos se caracterizan por la obediencia. Jesús ya había dicho en Juan 15:10

“Si obedecen mis mandamientos, permanecen en mi amor; así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”

Y en la carta de 1 Juan 5:2-3 se reafirmaba

“En esto sabemos que amamos a los hijos de Dios: en que amamos a Dios y obedecemos sus mandamientos. Pues éste es el amor a Dios: que obedezcamos sus mandamientos. Pues éste es el amor a Dios: Que obedezcamos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son difíciles de cumplir”

Una de los frutos del Espíritu Santo en el corazón de un cristiano es el deseo intenso de obedecer la palabra de Dios. Vamos a tener muchas luchas contra nuestro pecado, el mundo y Satanás (1 Juan 2:16) pero finalmente nuestro anhelo de una verdadera naturaleza es obedecer a Dios y deleitarnos en eso. Y observemos que Pablo está diciendo que los Filipenses han obedecido a lo que él ha dicho no solamente en su presencia sino también en su ausencia, lo cual demuestra una madurez espiritual. Esta misma idea de seguir las ordenanzas que dejo en su ausencia es repetida en otras ocasiones en las cartas de Pablo (1 Cor 4:14-21; Fil 8-9)

En segundo lugar los cristianos se preocupan por su vida espiritual. Esta frase ha llevado a hermanos a creer que la salvación se pierde pero ¿Enseña realmente eso el pasaje? Pues si esto enseña este pasaje esto iría contra las mismas enseñanzas de Pablo en otros pasajes donde muestra que la salvación es un regalo de Dios (Rom 4:5; 11:6) y por tanto las Escrituras se contradecirían. El verbo griego de “ocupaos” significa trabajar en algo sin interrupción hasta terminarlo por completo.[3] Por tanto debido a que no puede contradecir las Escrituras y que el sentido de la palabra no alude a ocuparse de un trabajo que el origino, no se puede asumir que este pasaje enseña que la salvación depende nosotros. Pues esa sería la lógica de quien cree que la salvación se pierde. Además la palabra “salvación” se usa en varios sentidos en las cartas de Pablo. Esta la salvación pasada (justificación Rom 8:24; Efe 2:5; 2 Tim 1:9; Tito 3:5) la salvación presente del poder del pecado (1 Tim 2:15) y la salvación futura (Rom 13:11, 1 Cor 5:5; 3:15; 1 Ts 5:9) Por tanto lo que Pablo está diciendo es que se preocupen por su salvación presente, en otras palabras; que se preocupen por su vida espiritual. Las palabras “temor y temblor” aluden a un temor reverente al Señor.[4] Por tanto Pablo está llamando a los cristianos a preocuparse con temor y temblor de su vida espiritual. Esto lo confirman claramente otras versiones bíblicas al traducir esta frase:

“Lleven a cabo su salvación con temor y temblor” (NVI) “Hagan efectiva su propia salvación con profunda reverencia” (DHH) “Esfuércense por demostrar los resultados de su salvación obedeciendo a Dios con profunda reverencia y temor” (NTV) El Apóstol Pedro lo dice de la siguiente manera en 2 Pedro 1:10

“Por eso, hermanos, procuren fortalecer su llamado y elección. Si hacen esto, no caerán jamás”.

Por tanto esto significa que aunque el creyente no tiene participación en la salvación, pues es obra soberana de Dios, si tiene una clara participación en el proceso de la santificación progresiva. En el versículo 13 nos encontramos sobre quién es el originador de toda esta santificación progresiva. El texto nos dice que Dios es quien pone el “querer” como el “hacer” en el creyente. “Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer” (NVI) “Pues Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a él le agrada”. Jesucristo afirmo en Juan 15:5

“Yo soy la vid y ustedes los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer”

Además es sabido que muchas de las cosas que realizamos están mezcladas con motivos pecaminosos por tanto es el Espíritu Santo el que obra en nosotros para que podamos hacer la voluntad de Dios de forma correcta. Romanos 8:26

“De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues no sabemos que conviene pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”

Si nuestra vida espiritual dependiera solamente de los que nosotros hacemos seria esto realmente un desastre. Pero esto ha producido que los cristianos se confundan pues se han preguntado si la salud de la vida espiritual depende de mí o depende de Dios. Se narra que en cierta ocasión John Wesley y George Whitefield habían estado predicando juntos y luego de un largo día de trabajo se fueron a dormir y ambos estaban en la misma habitación. Entonces ambos se pusieron de rodillas para orar antes de dormir. Whitefield oro de forma rápida por el día y se fue acostar. Wesley quien recién estaba comenzando a orar lo miro y le dijo “Señor Whitefield, ¿Es este el lugar hacía donde lo conduce su calvinismo? Y siguió orando. Whitefield se durmió y al cabo de dos horas despertó vio que Wesley aun seguía orando al lado de su cama. Entonces se acerco a él y vio que se había quedado dormido orando. Por tanto lo despertó y le dijo “Señor Wesley ¿Es este el lugar hacia donde lo conduce su Arminianismo[5]? Incluso grandes líderes cristianos han sido confundidos respecto a si nuestra espiritual depende de nosotros o de Dios.

Es sabido por nosotros que el calvinismo ha crecido entre el mundo evangélico, pero siempre hay que tener cuidado con las dos tendencias que existen. Una de ellas son los cristianos que van a decir que debido a que todo es decretado y que todo lo que nos pasa es conforme al plan de Dios no hay que poner tanto de nuestra parte pues ¿Acaso Dios no va a cumplir su plan? Por tanto son personas que no se esfuerzan en la gracia de Dios y cualquiera que les sugiera un método de cómo leer la Biblia u orar lo pueden acusar de ser “legalista”. Sin duda el legalismo puede ser un problema pero ¿Acaso no estamos preocupados por nuestra vida espiritual? ¿No deberíamos esforzarnos en la gracia para mortificar el pecado confiando en el evangelio? Por el otro lado están quienes creen que la mayoría de las cosas que hago dependen de mí, soy una persona metódica y ordenada y por tanto me mantengo orando y creciendo en la gracia de Dios. Pero sin darme cuenta eso hace que me sienta “mejor que los demás”. Yo hago esto mientras los demás no lo hacen. ¿Acaso no sabes que el poder del Espíritu Santo es quien obra en ti? ¿No sabes que lo que haces es porque el poder de Dios obra en ti? Las Escrituras nos enseñan que ambas cosas son ciertas, la responsabilidad del hombre y la soberanía de Dios van de la mano, debemos preocuparnos de nuestra vida espiritual, pero poniendo como foco central el evangelio para crecer en nuestra vida espiritual. ¿Tenemos un deseo por crecer espiritualmente?

V14-16 Obedeciendo para ser luz

Pablo vuelve en estos versículos a un tema que anteriormente había tocado (Fil 2:3-4) que es el obedecer sin “murmuraciones ni peleas (contiendas)” (RV60; RVC) “Sin quejas ni contiendas” (NVI) “sin quejarse ni discutir” (NTV) “murmuraciones ni discusiones” (LBLA) La palabra “murmuraciones” alude a musitar, gruñir o  decir algo en tono bajo.[6] Las murmuraciones van a producir como fruto “peleas” así que las dos ideas van de la mano. El punto de estos pasajes es que se puede obedecer de dos maneras. Se puede obedecer con verdadero sentido de obedecer o se puede obedecer a regañadientes y por tanto murmurando o peleando. Varias comentaristas debido al uso del griego que hace en estas frases ven una conexión con las “murmuraciones y peleas” que el pueblo de Israel tuvo contra Dios en el desierto[7]. Podemos recordar algunas de esas murmuraciones y quejas contra Moisés y contra el Señor  Éxodo 16:2-3 y Números 11:1

“Allí en el desierto, todos ellos murmuraron contra Moisés y Aarón, y les reclamaron: “Mejor nos hubiéramos muerto en la tierra de Egipto a manos del Señor. Allá no sentábamos junto a las ollas de carne, y comíamos pan hasta saciarnos. Ustedes no han sacado a este desierto para matarnos de hambre a todos nosotros”

“Y sucedió que todo el pueblo se quejo a oídos del Señor, y el Señor oyó sus quejas y ardió en ira, y un fuego del Señor se encendió en medio de ellos y consumió uno de los extremos del campamento”

Podemos ver que el Señor no se agrado en las murmuraciones y quejas del pueblo contra sus líderes (Moisés y Aarón) como contra él. Debido a esto algunos han sugerido un paralelismo que los Filipenses también podrías haber estado murmurando y quejándose de los oficiales de la iglesia que son los ancianos y diáconos (Fil 1:1) o puede también que haya sido una murmuración o queja contra algún hermano, pero cualquiera sea la situación hacer esto es pecar contra el Señor.

Por tanto lo que Pablo espera de los Filipenses es que ellos sean “Irreprensibles, sencillos e intachables como hijos de Dios” (RV60, RVC) “intachables y puros” (NVI) “limpia e inocente” (NTV) La palabra “irreprensible” significa que no puede ser llamado a rendir cuentas, o sea que no tiene acusación alguna como resultado de una investigación pública[8]. La palabra “sencillo” es literalmente sin mezcla, exento de materiales extraños, sin doblez, sincero[9]. Por tanto la idea aquí es que los Filipenses sean totalmente sinceros y transparentes en su forma de vivir. ¿Por qué debemos vivir de esta manera en este mundo? Porque vivimos en una cultura “maligna y perversa” (RV60; RVC) “torcida y depravada” (NVI) “perversa y corrupta” (NTV) esto quiere decir que el mundo siempre ha sido pecaminoso y NO  solamente donde nosotros pensamos que es algo más evidentemente malvado. Deuteronomio 32:5

“La corrupción no es suya, sino de sus hijos, que son gente torcida y perversa”

“Pero él les dijo: La generación mala y adultera demanda una señal, pero no tendrán más señal que la del profeta Jonás” Mateo 12:39

“Y con muchas otras palabras les hablaba y los animaba. Les decía: Pónganse a salvo de esta generación perversa”. Hechos 2:30

La generación mala y perversa comenzó desde la caída en el Jardín del Edén y va a existir hasta el regreso de nuestro Señor Jesucristo. ¿Qué debemos hacer mientras estamos aquí? Pablo afirma que nosotros debemos vivir como “luminares en el mundo”(RV60; RVC) “ustedes brillaran como estrellas en el firmamento” (NVI) “brillen como luces radiantes” (NTV) en medio de un mundo oscuro y pecaminoso. La metáfora es un contraste entre la luz y las tinieblas que se repite de muchas maneras en las Escrituras. Israel estaba llamado a ser luz de las naciones. Isaías 42:6; 49:6

“Yo soy el Señor. Yo te he llamado en el momento justo, y  te sostendré por la mano; yo te protegeré, y tú serás mi pacto con el pueblo y una luz para las naciones”

“Y le ha dicho: Muy poca cosa es para mí que tú seas mi siervo, y que levantes las tribus de Jacob y restaures al remanente de Israel. Te he puesto también como luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta los confines de la tierra”

Tanto Jesús en Mateo 5:14 como el Apóstol Pablo en Efesios 5:8 hicieron eco de esta misma metáfora de ser luz en el mundo:

“Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

“En otro tiempo, ustedes eran oscuridad; pero ahora son luz en el Señor. Por tanto, vivan como hijos de luz”

Para ser esos hijos de Dios que el Señor desea no solamente debemos rechazar el pecado que nos nombra aquí (murmuraciones y peleas) sino que además debemos estar “aferrados a la palabra de vida” (RVC) “asidos a la palabra de vida” (RV60) “manteniendo en alto la palabra de vida” (NVI) “aférrense a la palabra de vida” (NTV) “sosteniendo firmemente la palabra de vida” (LBLA) “manteniendo firme el mensaje de vida” (DHH) La idea de esta frase es que nos mantengamos apegados a las Escrituras, apegados al evangelio, apegados a Cristo para poder brillar como una luz verdadera en el mundo. Pablo dice que los Filipenses deben seguir perseverando en obedecer al Señor, rechazando al pecado y profundizando en las Escrituras para honrar al Señor. De esta manera el apóstol Pablo podrá ver que todo el esfuerzo que él hizo en esta iglesia no fue en vano.

Estos versos nos muestran un patrón  de cómo debemos obedecer al Señor. En primer lugar debemos rechazar todo pecado. ¿Estás practicando un pecado actualmente? Debes rechazarlo inmediatamente, debes humillarte ahora mismo y buscar la gracia de Cristo. Si estas pasando por diversas pruebas vas a tener la tentación de murmurar o quejarte contra Dios pero eso pecado. Puede que no estés reclamando evidentemente pero en tu corazón obedeces a regañadientes. Por tanto no hay un corazón sincero delante de Dios. ¿Nunca te ha pasado que obedeces al Señor pero en tu interior no hay gozo?

En segundo lugar para ser luminares del evangelio y resplandecer en esta generación maligna y perversa debemos estar aferrados a la palabra de Dios. Esto significa que debemos conocerla y practicarla. Esto se puede aplicar en las diversas esferas de la vida. Por ejemplo en una cultura de maridos egoístas, los maridos cristianos deben resplandecer con su amor sacrificial a su esposa. En una cultura de esposas empoderadas que rechazan los hijos, las esposas cristianas deben resplandecer adornando el evangelio sometiéndose a su esposo y amando a sus hijos (Tito 2:4) en una cultura donde la mayoría de las personas busca el ascender sin servir, prosperar sin trabajar, comodidad sin sacrificarse debemos mostrar que el evangelio se trata de ser siervos, trabajadores, que probablemente nunca estemos cómodos en este mundo porque nuestros anhelos son más trascendentales que las cosas de este mundo pasajero. Nosotros anhelamos ver personas que son salvadas por el poder del evangelio, cristianos llenos de frutos de justicia por medio de Cristo (Fil 1:11) cristianos que dicen que para ellos el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Cristianos apasionados, sufridos y gozosos por el evangelio, ya que sabemos que nuestro trabajo no es en vano (1 Cor 15:58)

V17-18 La vida derramada de Pablo

En estos últimos versos Pablo toma una imagen de la época que se usaba en los sacrificios y la aplica a su propia vida. El habla acerca de la “libación” que era la costumbre de derramar un líquido que podía ser agua, vino, aceite, miel o leche sobre el sacrificio hecho y ese líquido se evaporaba. El vapor simbolizaba la elevación de la ofrenda a la deidad a la cual se le daba el sacrificio. Esto se practicaba en los sacrificios que Dios había mandado como en las otras culturas. Éxodo 29:40

“Con cada cordero ofrecerás dos libros de flor de harina, amasada con un libro de aceite de olivas machacadas. Para la libación, ofrecerás un libro de vino”

Por tanto lo que Pablo está diciendo es que él se va a derramar sobre el sacrificio que los Filipenses han hecho como por ejemplo al enviarles ayuda al Apóstol cuando no tenia necesidades (Fil 4:18) como también han mostrado el servicio a pesar de la oposición que han enfrentado (Fil 1:28-29) Hay comentaristas que apoyan que el Apóstol Pablo aquí está hablando del derramamiento de  su sangre como la libación[10] y otros apoyan que se trata del ministerio sacrificado del Apóstol Pablo.[11] Pero por el contexto de toda la carta parece más probable que Pablo este pensando en su futura muerte como sacrificio agradable a Dios.

Pablo nos muestra que si la muerte llega sobre él su respuesta es “Me gozo y regocijo con todos ustedes” (RVC; RV60) “Me alegro y comparto con todos ustedes mi alegría” (NVI) “Y quiero que todos ustedes participen de esta alegría” (NTV) Pablo se alegra en poder entregar su vida por causa de los hermanos Filipenses y llama a que no solamente se alegre él, sino que todos ellos se alegren junto a él. ¿Qué es lo produce en Pablo esa entrega, ese sacrificio, ese gozo por la obra de Dios? ¿Cómo es que alguien pueda llegar a sentir ese gozo impresionante que Pablo manifestaba? Pablo podía vivir así porque en realidad había comprendido y vivido el evangelio.

Es cierto que la mayoría de los que estamos aquí decimos que conocemos el evangelio y sabemos del gran sacrificio de Cristo, pero ¿Por qué entregamos tan poco para la obra de Dios? ¿Por qué no estamos dispuestos a sacrificar más de nuestras vidas por el evangelio? ¿Por qué parece que la vida nos inmoviliza de vez en cuanto y nuestra fe esta fría? Es porque aún no hemos comprendido que para preocuparse más por nuestra vida espiritual no debemos simplemente crear un rutina. Para alejarnos del pecado no debemos simplemente ponernos reglas que seguir. Para vivir como hijos de luz no es simplemente que debemos aferrarnos a su palabra, sino que lo necesitamos es sorprendernos, asombrarnos y maravillarnos constantemente con la obra de Cristo y entonces el gozo de estar en su presencia será tan impresionante que la única opción que tendrás entregar su vida en sacrificio gozoso por la obra del Señor.


[1] Justo L. González. Historia del Cristianismo. Páginas 68-72
[2] http://www.mercaba.org/TESORO/427-9.htm
[3] Diccionario Vine. Página 600.
[4] Diccionario Vine. Página 878.
[5] John Macarthur. A Solas con Dios. Página 78.
[6] Diccionario Vine. Página 577
[7] Craig Keener. Comentario cultural de la Biblia. Página 556. Frank Thielman. Comentario NVI. Filipenses. Página 237. Comentario Mundo Hispano. Filipenses. Página 171
[8] Diccionario Vine. Página 468
[9] Diccionario Vine. Página 827
[10] William Hendriksen. Filipenses. Página 93. Frank Thielman. Comentario NVI. Filipenses. Página 240.
[11] John MacArthur. Biblia de Estudio. Su argumento es que el verbo griego esta en presente. Página 1675

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