Pensar el mundo a través de las Escrituras...

jueves, 31 de octubre de 2019

Como escoger una buena esposa (o) Génesis 24:1-27



John Angell James (1785-1859) fue un pastor y escritor congregacional. Fue conocido como un gran predicador y un fuerte oponente a la esclavitud.[1] Uno de sus escritos llamados “Pensamientos sobre cómo encontrar una pareja matrimonial” que fue recopilado por Jeff Pollard y Stott Brown en el libro “Una teología de la familia” dice lo siguiente:

“Es obvio que ninguna decisión en toda nuestra existencia terrenal requiere más calma que ésta, pero la realidad es que, rara vez, tal decisión es el resultado de un análisis desapasionado, sino que, por lo general, las ilusiones falsas y las pasiones son las que determinan el rumbo que la pareja toma. Gran parte del sufrimiento y el crimen que flagela a la sociedad es el resultado de matrimonios mal constituidos. Si se permite que la mera pasión sin prudencia o los deseos sexuales sin amor guíen la elección de la pareja, es lógico ir al matrimonio erróneamente con consecuencias desastrosas[2]

Esta lamentable descripción no solo fue parte del siglo 18 en el cual escribía este autor sino que sus palabras siguen totalmente vigentes en la actualidad cuando observamos a nuestro alrededor. Pero debo añadir que aunque esto fue cierto en el pasado podemos decir que en la actualidad es aún peor ya que parte de la filosofía postmoderna es el individualismo radical que el posee.

Antonio cruz Suarez es un cristiano español que es doctor en Biología por Universidad de Barcelona.[3] Ha escrito interesantes libros como Bioética cristiana, ¿La ciencia encuentra a Dios?, Sociología una desmitificación, etc. El escribió uno llamado postmodernidad en donde analiza como pasamos de la modernidad a la postmodernidad. En ese libro él escribe[4]:

“Si la modernidad se caracterizó por su reverencia ante la poderosa razón, la postmodernidad gritara todo lo contrario. ¡Muera la razón, viva el sentimiento! El individuo contemporáneo, harto de escuchar las históricas “batallitas” racionales de sus antecesores, se ha convertido en un sentimental que valora las emociones personales por encima de la razón”

Este breve análisis de Antonio cruz nos revela algo que todos nosotros hemos visto a nuestro alrededor y es que las personas juzgan todas las cosas a partir de los sentimientos. Lo que yo siento es lo que se ha vuelto el estándar social para evaluar todas las cosas. Aún más se ve como algo totalmente intolerante y dañino que existan los “discursos de odio” que ofendan a las personas. Generalmente pensamos en esto como algo que esta fuera de nosotros o alejado de los juicios que como cristianos hacemos. Pero cuando se trata del noviazgo y de buscar en las Escrituras que es lo que ellos nos relatan sobre esto creo que entran en juegos todas estas variables como que los creyentes tendemos a poner el sentimiento como el estándar para juzgar una relación. Además nos resulta sumamente desagradable y ofensivo escuchar a nuestros padres, amigos o pastores cuestionar una relación en donde “yo creo que es lo correcto” o “yo siento que es lo mejor”. A esto tenemos que añadirle otra característica de la postmodernidad de la cual Antonio Cruz escribe llamándola el crecimiento del narcisismo[5] (e individualismo)

“El individuo narcisista es que paulatinamente se va desligando de la sociedad en la que vive por medio de sus fantasías personales de grandeza. Pasa tanto tiempo reconociendo sus valores y virtudes que no le queda nada que pensar en los demás o en el resto del mundo. A la vez que idealiza su persona menosprecia a los que les rodean. Los otros solo cuentan si le son útiles. Si le admiran o le alaban. Si necesidad de ser amado hace que la mayoría de las relaciones con los demás sean interesadas. Utiliza a los amigos sin ningún tipo de consideración. Cuando ya no le siguen el juego los abandona sin remordimiento. El narcisista se caracteriza por su superficialidad. Mucha palabrería y poca sustancia. Gran apariencia externo, pero por dentro, el vacío más desolador”

Este es un punto ciego que muchas veces no vemos en el noviazgo debido a la influencia de la filosofía postmoderna pues si nos ponemos a analizar de forma estricta podríamos decir que incluso la pregunta de escoger un buen esposo o esposa tiene algo de individualismo narcisista que no vemos. Si les preguntas a las personas que están de novios porque desean casarse la mayoría responderá que es porque se “aman” o “porque se sienten bien el uno al otro” por supuesto esto debe existir si va haber un futuro matrimonio. Pero ¿Acaso debería ser el único fundamento? Creo que el texto que acabamos de leer va dirección contraria de lo que la filosofía predominante.

El contexto de Génesis

Este capítulo no está escrito en el vacío sino que esta insertado en todo un contexto y una estructura que posee el libro de Génesis. La estructura más reconocida por los académicos es la estructura de los “Toledot”. Esta frase en hebreo se encuentra 11 veces a través de todo el libro de Génesis.[6] Aunque dependiendo de las diferentes versiones bíblicas la frase se traduce como “Estos son los descendientes” (RV60; RVC; NVI; NTV) “Estas son las generaciones”, “esta es la historia familiar” o “este es el relato”.

“Estos son los orígenes de los cielos y la tierra cuando fueron creados, el día que Dios el Señor hizo la tierra y los cielos” Génesis 2:4

“Este es el libro de los descendientes de Adán. El día en que Dios creo al hombre, lo hizo a su semejanza” Génesis 5:1

“Noé era un hombre justo. En sus acciones fue perfecto, pues siempre anduvo con Dios. Estos fueron sus descendientes” Génesis 6:9

“Estos son los descendientes de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, quienes tuvieron hijos después del diluvio” Génesis 10:1

“Estos son los descendientes de Sem: Dos años después del diluvio, Sem engendro a Arfaxad. Tenía entonces cien años de edad” Génesis 11:10

“Estos son los descendientes de Teraj. Teraj engendro a Abran, a Najor y a Harán: y Harán engendro a Lot” Génesis 11:27

“Estos son los descendientes de Ismael, el hijo que Abrahán tuvo con Agar la egipcia, sierva de Sara” Génesis 25:12

“Estos son los descendientes de Isaac, hijo de Abrahán: Abrahán engendro a Isaac” Génesis 25:19

“Estos son los descendientes de Esaú, que también es Edom” Génesis 36:1

“Estos son las generaciones de Esaú, padre de Edom, en el monte de Seir. Génesis 36:9

“Esta es la historia de la familia de Jacob: José tenia diecisiete años de edad, y apacentaba las ovejas con sus hermanos. El joven José estaba con los hijos de Bila y con los hijos de Zilpa, las mujeres de su padre; y José informaba a su padre de la mala fama de ellos” Génesis 37:2

Como podemos ver el contexto de Génesis está basado en las “descendencias” de cada uno de los hombres que Dios uso. Pero la principal descendencia en la cual la enfoca Moisés es en la de Abran. En el capítulo 12 Dios escoge a Abran para llevar a cabo el desarrollo de su plan y le hace la promesa de la tierra y la descendencia (Gen 12:1.3) y luego especifica que la descendencia que tendrá vendrá por medio de un hijo suyo lo que Abran creyó (Gen 15:1-6) Abran y Sarai en vez de esperar en el Señor “ayudaron a Dios” con su esclava Agar y Abran tuvo a Ismael (Gen 16) Pero Ismael no era el hijo de la promesa sino Isaac (Gen 18) y así nace Isaac y luego la fe Isaac es probado (Gen 21-23) Por tanto, en estos versículos vemos que Abraham tenía una preocupación con quien se casaba Isaac debido a la descendencia. En el mundo antiguo esto era común, los padres se preocupaban por sus hijos con quienes se casaban. 1 Corintios 7:36-38

“Pero si alguno piensa que es impropio que su hija continúe siendo soltera después de cierta edad, que haga lo que quiera. Con eso no peca. Que se case. El que está plenamente convencido, y no se siente obligado y es dueño de su propia voluntad, y decide que su hija no se case, hace bien. De manera que quien permite que si hija se case, hace bien; y quien prefiere que no se case, hace mejor”

¿Puedes ver en este pasaje la participación de los padres en la decisión de casarse de los hijos? En el caso de Abraham vemos a un padre preocupado por la futura esposa de su hijo. En el caso que escribe el Apóstol Pablo vemos que los padres estaban preocupados por el futuro esposo de su hija. Pero la participación de los padres no solamente para darles mensajes acerca del matrimonio sino que le ayudarían a tomar una decisión sabia acerca de un esposo (a) para su hijo (a) ¿Qué tanto te preocupa les preocupa hoy en día la elección de matrimonio que hacen sus hijos? ¿Qué tanta participación tienen en esta elección trascendente? Juan Calvino comentando este pasaje escribe[7]

“Ahora, ese ejemplo deberíamos tomarlo como una regla común, para mostrar que no es licito para los hijos de una familia contraer matrimonio, excepto con el consentimiento de los padres; y ciertamente, la equidad natural dicta que, en un asunto de tal importancia, los hijos debiesen depende de la voluntad de los padres”

Ahora esto no significa que los hijos no puedan tomar sus propias decisiones y que ellos simplemente deban casarse con quienes sus padres les impongan sino que también él debe participar. Juan Calvino comentando los versículos 57-58 escribe[8]:

“Verdaderamente, en este asunto, la autoridad de los padres debiese ser sagrada: pero se ha de buscar un curso medio, de modo que las partes involucradas puedan hacer un contrato espontáneamente, y con mutuo consentimiento. No es correcto entender que Rebeca al responder tan explícitamente, mostrara desprecio por el cuidado paternal, o deseara con demasiada ansiedad un esposo; pero al ver que el asunto había sido negociado por la autoridad del padre, y con el consentimiento de su madre, también ella consintió en ello”

Este capítulo podemos estructurarlo en 4 escenas. 1) Abraham y el esclavo. 2) El esclavo y Rebeca 3) El esclavo en la casa de Laban. 4) El esclavo lleva a Rebeca con Isaac.[9] Pero pretendo solo ver dos de estas escenas pues son las más relevantes para ver el tema de hoy.

Abraham y el esclavo Génesis 24:1-10

Abraham había vivido un largo camino para llegar a tener a su hijo Isaac. Dios le había prometido una “nación grande” (Gen 12:2) esta nación seria la descendencia que Dios le daría a Abraham y seria como el polvo de la tierra (Gen 13:16) como las estrellas de los cielos (Gen 15:5) que nadie podría contar y Abraham creyó a la promesa de Dios (Gen 15:6) y como dice Pablo “Le fue contado por justica” (Rom 4:3; Gal 3:6) Pero tanto Abraham como Sara no confiaron en esa promesa y quisieron tener hijos por medio de su esclava Agar (Gen 16:1) De esta relación con Agar nació Ismael cuando Abraham tenía 86 años (Gen 16:16) A los 90 años Dios se le apareció y le reafirmo su promesa del pacto con su descendencia y le dijo que sería padre a lo cual Abraham y Sara dudaron (Gen 17-18) Pero Dios cumplió su promesa y Abraham a los 100 años es padre (Gen 21:5) y Sara a los 90 años era madre (Gen 17:17) Luego Ismael se burlaba de Isaac y son expulsados por Sara porque la descendencia prometida vendría por medio de Isaac y no por Ismael (Gen 21: 12) Esto mismo es explicado por Pablo en Gálatas (Gal 4:31) Luego Abraham se enfrenta a la prueba que Dios le pone al sacrificar a Isaac y el confía en Dios (Gen 22) su amada esposa Sara muere a los 127 años (Gen 23:1) o sea cuando Abraham tiene 137 años.

Entonces el relato comienza diciendo que Abraham era muy viejo ¿Qué edad tenia Abraham? Si vemos que Abraham tenía 100 años cuando nació Isaac (Gen 21:5) y que Isaac se casó a los 40 años (Gen 25:20) entonces podemos presumir que Abraham tenía 140 años cuando sucede todo esto. O sea habían pasado 3 años desde la muerte de su esposa Sara y estaba preocupado por cuidar su descendencia. También se nos dice que el Señor había bendecido a Abraham en todo (Gen 12:15-16; 14:14; 17:23, 27) Esta bendición incluía muchos animales y también esclavos que había nacido en su casa. Génesis 24:35

“Y el Señor ha bendecido mucho a mi amo, y lo ha engrandecido; le ha dado ovejas, vacas, plata, oro, siervos y siervas, camellos y asnos”

Es por eso que cuando decide emprender el buscar esposa para su hijo un esclavo que era el más viejo de todos y quien administraba todo lo que tenía. Sin duda debe haber sido una persona de confianza.  Abraham estaba preocupado porque su hijo no se casara con los hijos de los cananeos ¿Por qué? Porque a Abraham se le había profetizado que a su descendencia se le daría la tierra donde habitaban varios pueblos paganos incluyendo los cananeos los cuales tenían otros dioses y otras prácticas pecaminosas que Dios aborrecía. (Gen 15:13-21) Isaac y Rebeca iba a experimentar esta amargura con su hijo Esaú el cual se unió a paganas (Gen 26:34-35) Este es un principio que se ve a través de todas las Escrituras (Dt 7: 3-4; 20:17; 2 Cor 6:14) Entonces Abraham le dijo a su esclavo que le jurara que no iba a traer a una mujer cananea para su hijo Isaac. El esclavo le pone como objeción de que hace si ella no quiere venir. Él le responde que Dios va a obrar porque 1) Es parte de la promesa de Dios y 2) porque Dios enviara un ángel delante que hará que el objetivo se logre (Gen 24:7) EL juramento que hace el esclavo con Abraham es similar al que hace José con su padre Jacob (Israel) en Génesis 47:29

“Cuando llego el momento de su muerte, Israel llamo a su hijo José, y le dijo: Si puedo pedirte un favor, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y me jures que me trataras con misericordia y verdad ¡Por favor no me entierres en Egipto!

Los juramentos en el mundo antiguo siempre se hacían en el nombre de un dios para ponerlo como testigo de que si no lo cumplía seria castigado por él. El poner la mano en el muslo (o sea cerca de los genitales) el esclavo ligaba su juramento de obediencia a su amo para perpetuar la descendencia de Abraham[10].

Entonces ¿Cómo escoger un buen esposo (a)?

Este texto es realmente chocante con la mentalidad postmoderna ya que tiene la historia un patriarca (patriarcal) que busca esposa para su hijo (viola la autonomía de la persona) y usa un esclavo para ello (la esclavitud como algo malvado). Pero aunque resulte así para nuestra cultura ella tiene principios eternos que nos pueden mostrar cómo encontrar. 

En primer lugar no es una búsqueda solitaria. Es realmente preocupante que los padres no se involucren en esta decisión tan importante para los hijos. Las Escrituras nos muestras que los hijos deben escuchar la voz de los padres. Proverbios 1:8

“Atiende, hijo mío, las correcciones de tu padre, y no menosprecies las enseñanzas de tu madre”

Pero tal vez algunos de ustedes esté pensando pero yo no tengo padres creyentes o piadosos, pues entonces los pastores o ancianos de la iglesia deberían ser tus padres espirituales quienes deben guiarte en esta área de tu vida. 1 Tesalonicenses 2:11

“Ustedes saben, además, que los hemos exhortado y consolado, como lo hace un padre con sus hijos”

Pero quizás algunos de ustedes este pensando es que los pastores de la iglesia no son piadosos, entonces deberías buscar hermanos maduros en la fe que puedan guiarte en esto. Proverbios 11:14

“Cuando no hay buen guía, la gente tropieza; la seguridad depende de los muchos consejeros”

En segundo lugar es una búsqueda a la cual necesitas renunciar a tu orgullo. Una de las tentaciones comunes de los jóvenes es pensar que ellos no necesitan consejos porque ellos “ya lo saben todo”. Esto siempre ha existido por causa del pecado pero en el mundo antiguo era menor que en la actualidad pues se sabía que “la vejez es la corona de una vida honrada, y se halla en el camino de la justicia” (Prov 16:31) Pero en la actualidad tenemos una cultura que desprecia a los ancianos y no los considera como fuente de sabiduría. 1 Pedro 5:5

“También ustedes, los jóvenes, muestren respeto ante los ancianos, y todos ustedes, practiquen el mutuo respeto. Revístanse de humildad, porque: “Dios resiste a los soberbios, pero se muestra favorable a los humildes”

J. C. Ryle en su libro “Pensamientos para hombres jóvenes” expone el peligro del orgullo del cual muchos jóvenes son esclavos.

“¡Qué frecuente es ver a jóvenes testarudos, altaneros e impacientes cuando alguien quiere darles consejos! ¡Son frecuentemente groseros y descorteses con todos los que los rodean, pues piensan que no son valorizados y honrados como lo merecen! ¡Con cuánta frecuencia ni se detienen para escuchar lo que un adulto les sugiere! Se creen que lo saben todo, y, por eso, son muy engreídos. Consideran que los mayores, especialmente los de su parentela, son estúpidos, aburridos y atrasados. No quieren ni creen necesitar que les enseñen o instruyan. Según ellos, lo entienden todo. El mero hecho de que les hablen los pone de mal humor. Como los potros, no soportan el menor control. Quieren ser independientes y salirse con la suya. Parece que piensan como los que menciona Job, “Ciertamente vosotros sois el pueblo, y con vosotros morirá la sabiduría” (Job 12:2). Y todo esto es orgullo[11]”.

Hermano (a) ¿Qué tan dispuesto estas a que te digan “ese hermano no es para ti”? Que te digan que no estas siendo objetivo. Que muestren con hechos que él o ella no es alguien piadoso. ¿Qué tan dispuesta estas a ver que estas equivocado? ¿Qué tan dispuesto estar a ver que tú no eres alguien piadoso? ¿Qué tan dispuesto estas a darte cuenta que no estás preparado a casarse con el pensamiento infantil que tienes actualmente?

El esclavo y Rebeca Génesis 24:11-27

El esclavo sigue adelante con lo que juro a su amo Abraham y después de tomar los camellos y los regalos que le llevaría a la futura esposa de Isaac emprende su camino. Llegando cerca de la ciudad de Najor en Mesopotamia hace que sus camellos se arrodillen fuera de la ciudad junto a un pozo donde las personas salían a buscar agua para ellos mismos y sus animales. Las personas salían en el fresco del amanecer o del atardecer pues había que caminar hacia el pozo y generalmente las mujeres se movían en grupo por seguridad.[12]

Entonces el esclavo ora delante de Dios en el nombre de su amo Abraham. Hay dos cosas que resultan interesantes en esta oración. En primer lugar recordemos que la Escritura nos dijo que este era el esclavo más viejo de todos por tanto durante toda su vida tuvo que haber visto u oído a Abraham orando o hablando de su Dios y por tanto aprendió mucho de él. En segundo lugar este esclavo tiene que haber creído en el Dios de su amo Abraham para poder orar de esta manera y que Dios respondiera su oración ya que Dios no escucha las oraciones de los incrédulos pues no vienen por medio de Jesucristo.[13]

Lo impresionante es que apenas termino de orar apareció Rebeca e hizo exactamente lo que el había pedido. ¡El Señor respondió inmediatamente a su petición! Ahora debemos ser cuidadosos de pensar que Dios siempre va a responder de esta manera. Tenemos ejemplos en las Escrituras donde el Señor responde después de una persistencia de oración. Daniel 10:12

“Entonces aquel hombre me dijo: No tengas miedo, Daniel, porque tus palabras fueron oídas desde el primer día en que te dispusiste tu corazón a entender y humillarte en la presencia de tu Dios. Precisamente porque causa de tus palabras he venido”

En otros casos la respuesta de Dios fue no. 2 Corintios 12:8-9

“Tres veces le he rogado al Señor que me lo quite, pero él me ha dicho: Con mi gracia tienes más que suficiente, porque mi poder se perfecciona en mi debilidad”. Por eso con mucho gusto habré de jactarme en mis debilidades, para que el poder de Dios repose en mi”

Por tanto debemos ser cuidadosos en poner un ejemplo de la Biblia como la regla para todas nuestras circunstancias. Solo Dios es soberano para determinar como él va a responder a cada una de nuestras peticiones.

La descripción que nos da los textos acerca de Rebeca se pueden dividir en tres maneras. Primero nos da la descendencia de Rebeca. Abraham tenía un hermano llamado Najor. Este hermano se casó con Milca con la cual tuvo 8 hijos. De estos 8 hijos nació Betuel y este Betuel tuvo a Rebeca (Gen 22:20-24) Esto quiere decir que Isaac y Rebeca eran primeros en segundo grado.

Segundo la belleza integral de Rebeca. Las Escrituras que Rebeca era de un aspecto muy hermoso y virgen. Pero además de eso nos muestra a una Rebeca muy piadosa. Nunca debemos olvidar que las Escrituras nos advierten sobre el peligro que guiarnos solamente por la belleza física. Proverbios 11:18; 31:30

“La mujer bella pero fatua es como argolla de oro en hocico de cerdo”

“La belleza es engañosa y hueca la hermosura, pero la mujer que teme al Señor será alabada”

Rebeca demuestra que no solamente una “cara bonita” sino que demuestra su piedad por medio de la hospitalidad. En el mundo antiguo una forma de medir la piedad era la hospitalidad. Como cristianos también estamos llamados a ser hospitalarios de nuestros hermanos con lo que Dios nos haya provisto (Rom 12:13; 1 Pedro 4:9) Ella le dio de beber a él y a los 10 camellos que el traía. Un camello podía beber docenas de libros de agua en pocos minutos, por lo que sacar agua para 10 camellos requirió muchos viajes ida y vuelta al pozo con el cántaro de agua. Con esto podemos ver que la belleza física tiene su importancia pues físicamente debe gustarte la persona con la cual te vas a casar pero no es lo fundamental. Lo fundamental es encontrar un hombre o mujer piadosa.

Tercero la adoración de esclavo a Dios. El esclavo estaba asombrado mirando como Rebeca mostraba su piedad. Cuando ella termina él le da algunos regalos que tenía a ella como símbolo de su interés. Luego le pregunta quien es ella y ella le responde quien y además le ofrece quedarse en su casa la cual era otra muestra de hospitalidad piadosa. El esclavo no pude hacer más que adorar a Dios por ver como Dios respondió. ¿No es acaso sorprendente como Dios responde?

Entonces ¿Cómo escoger un buen esposo (a)?

Estos versículos podemos destacar dos cosas para escoger o buscar un buen esposo (a). En primer lugar orando al Señor. El esclavo lo que hizo fue orar y Dios respondió conforme a su misericordia. Por tanto lo que tenemos que hacer nosotros es orar. Esto puede sonar bastante simple pero es muy real. La oración es algo fundamental para toda la vida cristiana incluso que Dios guie la dirección de la elección de nuestra esposa. Filipenses 4:6; Lucas 11:9-10

“No se preocupen por nada. Que sus peticiones sean conocidas delante de Dios en toda oración y ruego, con toda acción de gracias”

“Así que pidan, y se les dará, busquen y encontraran. Llamen y se les abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca encuentra; y al que llama, se le abre”

Es posible que pidamos mal porque lo pedimos para nuestros deseos egoísta (Stgo 4:3) Pero entonces pidámosle a Dios que nos de sabiduría para pedir conforme a su voluntad. Una de las cosas extraordinarias que pasan en la oración es que nuestras propias oraciones son transformadas cuando nos acercamos a Dios pidiendo ciertas cosas y terminamos simplemente diciendo “Hágase tu voluntad”. Algunos hermanos pareciera que les da temor o vergüenza decía que están orando por ello pero ¿Cuál es el problema con pedir un esposo (a) para vivir juntos en la voluntad de Dios? ¿Por qué no pedir al Señor que te de una compañera para no servir solo en el reino de Dios?

En segundo lugar esperar en el Señor. El esclavo después de orar vio la respuesta de Dios. O sea lo que lo nosotros hacemos al orar es esperar cual será la respuesta de Dios conforme a su misericordia. Esto de esperar en Dios va conectado directamente con la providencia de Dios. Como bautistas confesionales sabemos que el la providencia de Dios se enseña en el capítulo 5 de nuestra confesión.[14] Y que se define como que es Dios sostiene, dirige, dispone y gobierna todas las cosas. John Flavel fue un puritano que escribió una de las obras más leídas por muchos hombres de Dios llamada “El misterio de la providencia” en esa obra aplica la providencia a todos los acontecimientos de la vida del cristiano.

“Esta no solo tiene su mano en este o aquello, sino en todo lo que viene que ver con los santos. Tiene su ojo sobre cada cosa que se relaciona con ellos a lo largo de sus vidas, desde el primero hasta el último. No solamente grandes e importantes, sino los más diminutos y ordinarios asuntos de nuestras vidas son gestionados y dirigidos por ella. Esta toca todas las cosas que nos tocan, ya sea de manera más cercana o remota[15]

Esto significa que esperamos ver como el Señor va a responder en nuestra vida cotidiana. Entonces la oración y la providencia se combinan para que Dios lleve a cabo su propósito en nuestras vidas. Por ejemplo en mi caso fue que yo oraba poco a Dios por mi esposa aunque si deseaba casarme no solía decirlo mucho. Fue entonces en una ocasión en el Sur de Chile que providencialmente conocí a una joven morena la cual me llamo la atención cuando la vi. Una de las cosas que más destaque al conocerla fue su sincero interés por servir en la obra de Dios yo vi la forma en la cual ella servía a los niños y eso atrajo con fuerza mi atención. Conversaciones acerca de Biblia, misiones y teología nos acercaron más y seguimos de novios y finalmente casándonos. ¡Eso fue obra de la providencia de Dios en nuestras vidas!

En tercer lugar adorando a Dios. Nuestra principal preocupación debe ser adorar al Señor en todo lo que hacemos pero cuando vemos en lo poder de Dios manifestado en nuestra vida cotidiana nos asombramos y decimos ¡Gloria a Dios! ¡Nuestro Dios está realmente vivo! Nuestro Dios vino y se encarnó, nuestro Dios vino y vivió, nuestro Dios vino murió y resucito ¡Nuestro Dios está vivo! Nuestra principal razón de nuestra existencia es que ya sea que nos casemos o no, todo lo hacemos para glorificar a Dios.



[1] https://www.monergism.com/topics/puritans/john-angell-james-1785%E2%80%941859
[2] Jeff Pollard y Scott Brown. Una teología de la familia. Página 184 (PDF)
[3] http://www.creacionismo.net/genesis/Autor/antonio-cruz-suarez
[4] Antonio Cruz. Postmodernidad. Página 57.
[5] Antonio Cruz. Postmodernidad. Página 73
[6] Tremper Longman III. Raymond B. Dillard. Introducción al Antiguo testamento. Introducción al Antiguo testamento. Página 64.
[7] Juan Calvino. Comentario sobre Génesis. Tomo 2. Página 16
[8] Juan Calvino. Comentario sobre Génesis. Tomo 2. Página 30
[9] Aquí sigo la estructura planteada por Gerhard Von Rad pero cambiando los títulos. El libro de Génesis. Página 319.
[10] John H. Walton, Victor H. Matthews, Mark W. Chavalas. Comentario del Contexto cultural de la Biblia. Página 46.
[11] J. C. Ryle. Pensamientos para hombres jóvenes. Página 8.
[12] John H. Walton, Victor H. Matthews, Mark W. Chavalas. Comentario del Contexto cultural de la Biblia. Página 47.
[13] https://www.youtube.com/watch?v=jw5eG8pH_Ok
[14] https://chapellibrary.org:8443/pdf/books/lbcos.pdf
[15] John Flavel. El misterio de la providencia. Página 92.

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martes, 15 de octubre de 2019

Cosmovision cristiana y trabajo. Parte 1.



Cosmovisión cristiana y trabajo[1]

Lo primero que hay que hacer para comenzar a ver el trabajo es definir que es el trabajo. Según la Rae el trabajo es[2] “acción y afecto de trabajar. Ocupación retribuida. Obra, resultado de la actividad humana. Operación de la máquina, pieza, herramienta o utensilio que se emplea para algún fin. Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza, en contraposición a capital.  Lugar donde se trabaja”.  Podemos ver que el trabajo involucra cosas como “esfuerzo, retribución, actividad humana” etc. Muchos cristianos tienen una visión negativa del trabajo y por tanto usan frases como “trabajar es consecuencia de la maldición” o “hay que trabajar para alimentar a la familia” u otros piensan que el trabajo es algo que hay que hacer pero que no tiene ninguna relación con la fe cristiana sino que es simplemente algo “secular”. Las personas que realmente están trabajando son los pastores porque ellos están trabajando por la obra de Dios, los demás simplemente están en los trabajos “seculares” alimentando a sus familias y dando dinero a la iglesia para que el reino de Dios avance. ¿Es esa la visión cristiana del trabajo?

La creación del trabajo

Dios creo todas las cosas en 7 días y finalmente concluyo diciendo que todo lo que había hecho era bueno en gran manera (Gen 1:31) Luego Dios creo al hombre y le dio el mandato del polvo de la tierra y lo puso en el jardín para que lo cultivara y guardara (Gen 2:15) Tom Nelson en su libro Trabajo y redención escribe sobre lo que significaba esto[3]:

“En Génesis 2:15 el lenguaje de trabajo como cultivo y creación está contenido en la palabra hebrea avodah. Esta palabra es traducida de varias formas en el Antiguo testamento. Muchas veces traduce “trabajo”, “servicio” o “artesanía”, pero otras veces traduce “adoracion”. Avodah se utiliza para describir el trabajo arduo y doloroso del pueblo de Dios durante el tiempo de esclavitud en Egipto, cuando tenían que hacer ladrillos (Ex 1:14) El servicio laboral de los artesanos construyendo el tabernáculo (Ex 35:24) y la gran artesanía de los que trabajan el lino (1 Cro 4:21) Avodah también es utilizada en el texto que narra la dedicación del templo. Salomón utiliza la palabra cuando instruye a los sacerdotes y levitas con respecto a su servicio como líderes de adoración colectiva al único Dios verdadero (2 Cro 8:14)”

Estos mandatos significan que Dios puso al hombre en el jardín para que trabajara. Juan Calvino comenta este mandato lo siguiente[4]

“Moisés añade ahora que el hombre recibirá la tierra con esa condición, que se ocupara de su cultivo. De ahí se sigue que el hombre fue creado para ocuparse en alguna labor; y no para reclinarse en la inactividad y pereza. Esta labor, ciertamente, es placentera y llena de deleite, eximida de todo problema y cansancio; dado que Dios ordeno que el hombre se ocupara en el cultivo de la tierra, condeno en su persona todo reposo indolente. De allí que nada se opone más al orden de la naturaleza que consumir la vida comiendo, bebiendo y durmiendo sin proponernos nada. Moisés añade que al hombre se le encargo la custodia del huerto, para mostrarnos que poseemos aquello que Dios ha puesto en nuestras manos, bajo esta condición, que contentos con el uso frugal y moderado que hagamos de ello, cuidemos de todo lo que quede. Que aquel que posee un campo, participe de sus frutos cada año de tal manera que no dañe la tierra por su negligencia; pero que se esfuerce por pasarlo a las generaciones siguientes tal y como lo recibió o incluso mejor cultivado. Que se alimente de sus frutos de tal manera que no los disipe por el lujo ni permite que se dañen o se arruinen por descuido. Más aun, que esta economía y esta diligencia, con respecto a lo bueno que Dios nos ha dado para disfrutar, florezca entre nosotros; que cada uno se considere mayordomo de Dios en todo lo que posee. Entonces no se conducirá disolutamente ni se corromperá por el abuso de lo que Dios quiere que preserve”

John Gill comenta[5]:

“De modo que parece que el hombre no debía vivir una vida ociosa en su estado de inocencia; pero esto no debe ser entendido como trabajo, fatiga, problemas, pena y sudor como después de la caída, sino más bien para su recreación y placer”

Desde el principio de la Biblia vemos que el trabajo es algo bueno creado por Dios para que el hombre trabajara en el jardín en el cual no iba a ver ningún tipo de inconveniente cuando el cuidara y cultivara el jardín del Edén. Además Adán trabajo poniéndole nombre a los animales que Dios le traía a él para que se diera cuenta que no había ayuda idónea para el (Gen 2:19-20) El Señor creo a Eva para que sea su ayuda idónea en el trabajo de cuidar y cultivar el jardín (Gen 2:23) Esto significa que ambos trabajan para cumplir el propósito de Dios en la creación, es decir trabajan para la gloria de Dios. Sin embargo el mundo occidental ha tendido a ver el trabajo eclesial como el trabajo que se hace para Dios pero cualquier otro trabajo como “secular” que se hace solo para subsistir. Darrow Miller escribe:[6]

“En el mundo occidental, muchos adultos pasan la mitad de sus horas de vigilia trabajando. En muchos países en desarrollo, el número de horas dedicas al trabajo es aún mayor. Y, pese a tanto tiempo consumido, rara vez se reflexiona en estas cuestiones. ¿Qué es el trabajo? ¿Por qué trabajamos? Arrastramos mayormente vidas irreflexivas; hacemos las cosas que nuestros padres y madres hicieron, en algunos países por generaciones, sin ninguna explicación. El solo hecho de tener cuenta estos asuntos podría originar un reordenamiento radical en la vida”

“La Biblia no divide la existencia en una esfera natural y otra sobrenatural, o material o espiritual. La separación que el mundo moderno tiende hacer es completamente extraña a la cosmovisión bíblica. Es dudoso que los personajes bíblicos hubieran podido comprender la manera en que tendemos a concebir la vida y el mundo de hoy. La biblia revela que Dios es el Creador de los cielos y la tierra. No solo es el trascedente y eterno, también es el Dios de la historia, en todos sus detalles. Es rey de los cielos y también Señor de toda la vida”

Esto lo podemos con claridad cuando vemos los trabajos que la Biblia describe de quienes fueron usados por Dios. Vemos por ejemplo que Caín y Abel trabajaron como pastor de ovejas y agricultores (Gen 4:2) que Abraham (Gen 13:1-7) Isaac-Rebeca (Gen 26:12-13) y Jacob-Raquel (Gen 29:9; 30:31-32) trabajaron como pastores de ovejas que José trabajo siendo encargado de Egipto (Gen 41:42-43) que Moisés fue formado en Egipto pero trabajo como pastor de ovejas (Exo 1-3:1). Ya en la época de Moisés hubo ancianos que trabajaron junto a él en impartir justicia (Exo 18;13-27) como también los sacerdotes que trabajaron en el templo (Exo 28-29) Dios le dio sabiduría a hombres para trabajaran en la construcción del tabernáculo (Exo 35:30-35) Josué trabajo siendo un sucesor de Moisés y guerrero (Josué 4:14) En el libro de los jueces vemos que Dios levanto a 14 guerreros (contando a Débora) que trabajaron para liberar al pueblo de Israel por causa de su pecado. Samuel seria el ultimo juez de Israel (1 Sam 7:15-17) para luego comenzar la época de los reyes. Saúl. David y Salomón trabajaron como reyes del reino unido y luego de la división del reino, los reyes del norte y del sur trabajaron en sus reinos. Ester trabajo en el reino de Dios siendo reina (Est 2:16-18) y Nehemías trabajo siendo copero (Neh 1:11) y Daniel fue un importante político del reino de Babilonia (Dan 2:48) La mujer virtuosa trabajaba dentro del hogar (Prov 30:15-18)

En el Nuevo testamento nos encontramos que Jesús era un carpintero (Mt 13:55; Mc 6:3) Simón y Andrés eran pescadores y Santiago y Juan trabajan con padre (Mt 4:18-22) Levi recolector de impuestos (Mt 9:9-11; Luc 5: 27-29) de los demás apóstoles no sabemos mucho sobre sus oficios. Pablo que era un estudioso de las Escrituras pero también un constructor de carpas (Hechos 18:1-3) Los ancianos trabajan en las iglesias (1 Tim 3:1; 5; 17)

Todos estos datos nos muestran que Dios usa a las personas en distintos trabajos y que todos ellos sirven glorificando a Dios. Por tanto bíblicamente podemos decir que no existe un “trabajo secular” para los cristianos sino que todos los trabajos (remunerado o no) lo hacemos para la gloria de Dios. La tradición reformada, desde los reformados a los puritanos ha entendido exactamente esto.  Martin Lutero escribe[7]

“Cuando una sirvienta cocina y limpia y hace otras tareas domésticas es porque el mandato de Dios está allí, incluso un trabajo tan pequeño debe ser alabado como un servicio a Dios que supera con creces la santidad y el ascetismo de todos los monjes y monjas”

“El trabajo doméstico no tiene apariencia de santidad; y, sin embargo, estas mismas obras en relación con el hogar son más deseables que todas las obras de todos los monjes y monjas… las obras aparentemente seculares son una adoración a Dios y una obediencia que agrada a Dios”

Juan Calvino escribe[8]:

“Es un error que aquellos que huyen de los asuntos mundanos y se dedican a la contemplación lleven una vida angelical… Sabemos que los hombres fueron creados para ocuparse en el trabajo y que ninguna sacrificio es más agradable para Dios que cuando uno atiende su llama y estudia para vivir bien por el bien común”

William Perkins escribe[9]

“La acción de un pastor de cuidar ovejas…es una obra tan buena ante Dios como la acción de un juez al dictar sentencia, o un magistrado al gobernar, o un ministro al predicar”

Thomas Gataker escribe[10]

Un hombre no debe imaginar que cuando es llamado a ser cristiano debe abandonar todos los empleos mundanos y aplicarse por completo a la oración y la contemplación, pues debe retener el llamado tan bien como el otro, siguiendo el uno con el otro”

Abraham Kuyper escribe[11]

“No hay esfera de la vida humana concebible sin que la religión no mantenga su exigencia de que Dios debe ser alabado, que sus ordenanzas deben ser observadas y que todo trabajo (labora) debe ser empapado con su oración en actitud ferviente e incesante. Donde quiera que el hombre se situé, cualquiera cosa que haga o a cualquiera cosa que aplique su mano, ya sea en la agricultura el comercio y la industria, o su mente en el mundo del arte y la ciencia, esta, en todo lo que sea, delante, continuamente delante del rostro de Dios; esta empleado al servicio de su Dios, tiene que obedecer estrictamente a su Dios, y, por encima de todo tiene que apuntar a la gloria de su Dios”

En la teología reformada ha existido el concepto de “la vocación” el cual se refiere a que cada creyente está llamado a realizar algo específico a lo cual Dios lo llamo[12]. Un cristiano puede ser un pastor, científico, agricultor, medico, artista, cineasta, poeta, escritor, cocinero, electricista, filosofo, profesor, enfermero, y estar sirviendo al reino de Dios en su lugar de trabajo. ¿Cómo saber que trabajo escoger para servir al reino de Dios? Los dones dados por Dios y la providencia de Dios te llevan a ello.


[1] Darrow Miller. Vida, vocación y trabajo. Michael R. Baer. La empresa como misión. Mark Green. Por fin es lunes. David Ortega Ibañez. Y tú de mayor qué quieres ser. Paul Valler. Esto es vida. Ian Cofffey. Dios, tú y tu trabajo.
[2] http://lema.rae.es/drae2001/srv/search?id=lpUyJOhYWDXX20yTxB4W
[3] Tom Nelson. Trabajo y Redención. Paginas 22-23
[4] Juan Calvino. Comentario sobre Génesis. Tomo 1. Editorial Clir. Páginas 83.84
[5] https://www.studylight.org/commentaries/geb/genesis-2.html
[6] Darrow Miller y Marit Newton. Vida, Vocación y trabajo. Editorial Jucum. Página 3 y 17.
[7] Leland Ryken. Worldly Saints. Página 209.
[8] Leland Ryken. Worldly Saints. Página 209.
[9] Leland Ryken. Worldly Saints. Página 33.
[10]  Leland Ryken. Worldly Saints. Página 34.
[11]  Darrow Miller. Vida, trabajo y vocación. Página 72
[12] Leland Ryken. Worldly Saints. Página 34.

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Jesús y el leproso Mateo 8:1-4


Cuando Jesús termina el sermón del monte muchas personas están admirada, impresionadas o asombradas por la manera en la cual el Señor había enseñado todas las cosas que los escribas también habían intentado enseñar pero no lo habían hecho con la misma autoridad que Jesucristo lo había hecho (Mt 7:28-29) Y ahora Jesús se propone a mostrar todo lo que había enseñado en el sermón del monte de forma práctica. Varios comentaristas han dicho que el sermón del monte son los dichos o palabras de Jesús y los milagros de Jesús que hay en esta sección son las obras u actos de Jesús[1]. Si observamos con cuidado el capítulo 8 y 9 de Mateo nos vamos a encontrar con 9 milagros de Jesús que son sanidades, control de la naturaleza o exorcismos que él va a realizar a diversas personas como un leproso, un hombre enfermo, la suegra de Pedro y otros enfermos, calmar la tempestad, endemoniados, paralíticos, enfermo de muerte y mudos (aunque algunos sostienen que hay 10 milagros)

Esto toma mayor sentido si consideramos que el evangelio de Juan está construido a partir de señales que manifestaban que las obras de Jesús manifestaban su divinidad. Por ejemplo en varias ocasiones cuando Jesús era criticado por hacer milagros el respondía que el había venido hacer las obras del Padre y que serían juzgado por no creer en las obras del Padre.

“Y es que el Padre ama al Hijo, y le muestra todo lo que él hace; y mayores obras que estas le mostrara, para el asombro de ustedes” Juan 5:20

“Pero yo cuento con un testimonio mayor que el de Juan, y son las obras que el Padre me dio par que llevara a cabo. Las obras mismas que yo hago son las que dan testimonio de mí, y de que el Padre me ha enviado” Juan 5:36

“Jesús les respondió: Ya se lo he dicho, y ustedes no creen; pero las obras que yo hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mi” Juan 10:25

“Si no hago las obras de mi Padre, no me crean. Pero si la hago, crean a las obras, aunque no me crean a mí, para que sepan y crean que el Padre está en mí, y que yo estoy en el Padre”

“Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora las han visto y nos han aborrecido tanto a mi como mi Padre” Juan 15:24

Por tanto, al igual que Jesús lo había hecho con las palabras en el sermón del monte ahora con los hechos manifestaba quien era realmente él.

Mucha gente sigue a Jesús Mateo 8:1

Jesús comenzó a predicar y llamo a Pedro, Andrés, Jacobo y Juan para que lo siguieran (Mateo 4:12-22) Luego de eso Jesús recorría toda Galilea y su fama se difundió. Así nos relata el final del capítulo 4:25

“Y lo seguía mucha gente de Galilea, de Decapolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán”  

Y también comienza Jesús viendo una multitud (Mateo 5:1) antes de subir al monte y empezar el sermón del monte. Al terminar el sermón el “desciende del monte” y vemos que la “gente que se admiraba” (Mt 7:29) y luego a lo largo de los evangelios que la “gente rodeaba a Jesús” (Mt 8:18) y que Jesús al seguir con su ministerio de predicación y sanidad él tendría compasión de las multitudes. Mateo 9:35-36

“Jesús recorría todas las ciudades y las aldeas, y enseñaba en las sinagogas de ellos, predicaba el evangelio del reino y sanaba toda enfermedad y toda dolencia del pueblo. Al ver las multitudes, Jesús tuvo compasión de ellas porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor”

Los evangelios nos muestran que las personas seguían a Jesús por diversas razones. Algunos pensaban que sería el libertador militar que los libraría de la opresión de Roma por eso querían hacerlo rey (Jn 6:15) otros lo seguían porque pensaban que iba a solucionar todos los problemas materiales (Jn 6:26) y probablemente algunos pensaban que él venía a eliminar la pobreza del mundo (Jn 12:4-8) Estos pensamientos no son exclusivamente del primer siglo ya que en la actualidad las personas también siguen a Jesús por estas razones o por otras. En la actualidad hay personas que sufren alguna enfermedad y hay falsos maestros enseñando que Jesús va a sanarles todas las enfermedades que tengan de forma inmediata pero aunque Jesús puede hacerlo él no está obligado a hacerlo y ni siquiera es lo central del evangelio. Hay otros que tienen problemas matrimoniales o con los hijos y piensan que al acercarse a Jesús van a poder resolver sus problemas pero no se dan cuenta que el verdadero problema lo tienen en su corazón que necesita ser transformado por el evangelio. O puedes ser que tú que estas sentado y escuchando la predicación del evangelio de forma constante consideres a Jesús como un simple ejemplo moral o un gran maestro pero en realidad no te has dado cuenta quien es realmente Jesucristo ¿Por qué sigues a Jesús? ¿Qué esperas de el? ¿Cómo sabes que no lo sigues solamente por lo que él te puede dar y no por quien es realmente?

El leproso se acerca Mateo 8:2

La lepra es una enfermedad infecciosa crónica, caracterizada principalmente por síntomas cutáneos y nerviosos, sobre todo tubérculos, manchas, ulceras y anestesias.[2] La misma palabra “lepra viene de la palabra griega “lepos o lepis” que significa escama. Algunos creen que la lepra del mundo antiguo es igual a la enfermedad de Hansen en la actualidad[3], pero no todos están seguros que sea lo mismo. Sin embargo ambas son muy similares. William Hendriksen describe como era la lepra en el mundo antiguo.[4]

“La enfermedad que en la actualidad llamamos lepra generalmente empieza con dolor en ciertas zonas del cuerpo. Luego sigue el entumecimiento de miembros. Pronto la piel pierde su color original en aquellos puntos. Comienza a engrosarse, a ponerse brillante y escamosa… a medida que progresa la enfermedad, los lugares donde la piel se ha engrosado llega a tener llagas sucias y ulceras provocadas por un pobre riego sanguíneo. La piel, especialmente alrededor de los ojos y de las orejas, comienza a formar protuberancias con profundos surcos entre las hinchazones, de tal modo que el rostro de la persona afectada comienza a parecerse a la cara de un león. Los dedos se caen o son absorbidos; los dedos de los pies se ven afectados de la misma manera. Se caen las cejas y las pestañas. Ya ahora se puede ver que la persona en esta lamentable condición leprosa. Al tocar con el dedo también se puede palpar. Aun se puede oler, porque el leproso emite un olor muy desagradable. Además, en vista del hecho que el agente productor de la enfermedad frecuentemente ataca también la laringe, la voz del leproso adquiere aspereza. “Su garganta adquiere ronquera, y ahora no solamente puede palpar, ver y oler al leproso, sino también se puede oír su desagradable voz. Y si usted permanece con él durante un tiempo, puede imaginar un sabor peculiar en la boca, probablemente provocado por el olor. Todos los sentidos de una persona sana captan la presencia de la lepra”

En el Antiguo testamento las personas con lepras debían ser examinadas por el sacerdote para proteger al pueblo. Levítico 13:43-46

“El sacerdote lo examinara, y si la hinchazón de la llaga blanca o rojiza en su calva o en su anti calva tiene el aspecto de la lepra de piel, entonces ese hombre esta leproso y es inmundo. Así lo declara el sacerdote. Es impuro por la llaga que tiene en la cabeza. La persona leprosa y llagada se vestirá con andrajos y andara con la cabeza descubierta, y cubriéndose la boca gritara: “¡Impuro! ¡Impuro!”. Mientras la llaga permanezca en él, será impuro y vivirá solo y fuera del campamento”

Las personas con lepra sufrían la exclusión social debido a su enfermedad, pero además sufrían la exclusión moral debido a que se comenzó a pensar que las personas con lepras (u otras enfermedades) eran maldecidas por Dios. Esto lo podemos ver en los argumentos que los amigos de Job los cuales le dicen que si Job estaba sufriendo era por algún pecado que el había realizado (Job 4:7; 8:20; 11:6) y también lo vemos cuando los discípulos del Señor preguntan a Jesús acerca de un ciego que si era ciego por causa del pecado de sus padres o de su propio pecado y el Señor responde que por ninguna de las dos maneras sino solamente para que la gloria de Dios se manifestara (Jn 9:2) La teología de los maestros de la ley había llevado estos mandatos ceremoniales al extremo que los leprosos o cualquier persona con otra enfermedad eran visto como personas maldecidas por Dios y a las cuales ni siquiera se les podía dirigir la palabra.

Las Escrituras nos dicen que el leproso se acercó a Jesús y a partir del versículo 2 podemos ver 3 maneras en las cuales el leproso se acercó a Jesús. En primer lugar el leproso se acercó con confianza. Es probable que el leproso haya visto de lejos o escuchado por testimonio de otras personas lo que Jesucristo hacía. Sabiendo que los escribas, fariseos y maestros de la ley veían a las personas como el cómo maldecidas por Dios y jamás se acercarían el ya había visto u oído que Jesús se acercaba a las personas más excluidas y pecadoras de la sociedad. Debido a eso el leproso tuvo confianza para acercarse a Cristo pues creía que él no lo iba a rechazar como era la común entre las personas de su época. Esto nos dice algo muy extraordinario acerca del evangelio y es que en el evangelio no hay raza mayor que otra, no hay estrato social mayor que otro, no hay sexo mayor que otro. Gálatas 3:27-29

“Porque todos ustedes, los que han sido bautizados en Cristo, están revestidos de Cristo. Ya no hay judío, ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer, sino que todos ustedes son uno en Cristo Jesús. Y si ustedes son de Cristo, ciertamente son linaje de Abraham y, según la promesa, herederos”

Nuestra sociedad vive constantemente preocupada por los excluidos sociales y hay grupos religiosos que luchan porque no hayan excluidos sociales[5]. Esto es algo bueno de hacer pero se equivocan cuando piensan que esto se va eliminar por nuestras propias fuerzas ya que esto solamente puede ser producido por el evangelio. Aunque nuestro mundo viva en desconfianza y exclusión el uno al otro en Cristo podemos encontrar confianza para acércanos a él. Hebreos 4:16

“Por tanto, acerquémonos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para cuando necesitemos ayuda”

En segundo lugar el leproso se acercó con reverencia. Al acercarse a Jesús lo primero que hizo el leproso es que se “arrodillo ante él y le dijo: Señor”. La palabra para arrodillarse allí es la palabra griega “proskuneo” que se traduce generalmente como “adorar” (Mt 2:2; 4:9; 10; Jn 4:20-24; Hch 7:23; Apo 4:10; 19:10) la actitud de reverencia se ve desde el principio cuando él se acerca a Jesús. Pero además de arrodillarse delante de Jesús él lo llamo “Señor”. Los discípulos usaron la palabra “Señor” como sentido de respeto en algunas ocasiones (Mt 18:21; 26:22) como también en el sentido de Señor de todas las cosas (Rom 10:9; 1 Cor 8:6) Por tanto podemos pensar que el leproso tenía un leve entendimiento de quien era Jesucristo. Tal vez comprendía que se estaba acercando al Mesías redentor que había sido prometido en las Escrituras del Antiguo testamento. Cuando vemos algunos registros de las personas que se acercaron o encontraron con Dios vemos que todos ellos se encontraban con reverencia delante de Dios. ¿Recuerdan el encuentro de Moisés con Dios? La Escritura nos dice que Moisés cubrió su rostro porque tuvo miedo de mirar a Dios (Exo 3:6) ¿Recuerdan el encuentro de Isaías con Dios? Él se sintió de labios inmundos delante de su presencia (Isa 6:5) ¿Recuerdan el encuentro de Pedro con Jesús en la pesca milagrosa? Pedro cayo se rodillas y le dijo a Jesús que se apartara de un hombre pecador como él (Lc 5:8)

Nadie de nosotros puede quedar indiferente cuando comprende quien es verdaderamente Jesucristo. Ninguno de nosotros va delante de Dios para jactarse de todo lo bueno que ha hecho o de todas las grandes obras que ha realizado para él. Alguien que ha sido transformado por Dios y comprendido que es un leproso pecador que ha quebrantado toda la ley de Dios y ha hecho todo lo contrario de lo que el mandando se presenta delante del Señor con reverencia a reconocer su gracia y misericordia. ¿Así es como te presentas a Dios? ¿Así es como te diriges ante el Señor?  ¿Es esa la actitud de tu corazón?

En tercer lugar el leproso se acercó con humildad y fe. El leproso al estar frente a la grandeza de Jesús pidió humildemente que si él quería podría limpiarlo. El leproso no llego con exigencias delante de Cristo pues eso sería absurdo pues él no tenía ninguna obligación de sanarlo. Pero además de humildad el leproso se acercó con fe pues ¿Cómo sabía el que Jesús podía sanarlo? ¿Cómo era posible curar una enfermedad que no tenía cura? ¿En qué basada su afirmación para pedirle a Jesús algo así? El leproso tenia fe en lo que había visto y oído de la persona de Jesucristo y es por eso al tener fe en el cree que es posible que él lo sane de forma inmediata. 

Esto es muy interesante si lo ponemos en contraste con esa falsa enseñanza de algunos maestros que sostienen que tú puedes exigirle cosas a Dios, que podemos declarar o mandar a Dios a que cumpla nuestras peticiones. ¿Quiénes somos nosotros para pedirle a eso al soberano Señor? O también al ponerlo contraste con las personas que enseñan que tú no puedes ser sanado porque no tienes suficiente fe pues lo que vemos aquí es que no es la suficiente fe lo que salva o sana sino la fe en Cristo y la soberana voluntad de Dios de hacerlo o no y eso lo sabía el leproso. ¿Acaso diríamos que era injusto Dios sino sanaba al leproso? Para nada. ¿Cómo te acercas a Cristo? ¿Te acercas en humildad reconociendo tu debilidad? ¿Te acercas con fe sabiendo que él va actuar conforme a su soberana voluntad? ¿Son tus oraciones un reflejo de eso?

Jesús muestra misericordia Mateo 8:3

A través del evangelio de Mateo podemos ver que Jesucristo siempre tuvo misericordia de las personas (Mt 9:36; 14:14; 15:32; 20:34; 23:23) y eso es porque Dios es un Dios misericordioso. Éxodo 34:6

“Luego el Señor paso por delante de Moisés y proclamo: ¡El Señor! ¡El Señor! ¡Dios misericordioso y clemente! ¡Lento para la ira y grande en misericordia y verdad!

El leproso vino con confianza, reverencia, humildad, fe y encontró en Jesucristo misericordia. Este versículo nos dice que el Señor extendió la mano y lo toco. Algunos autores han sugerido que Jesucristo quebranto la ley de Dios cuando realizo esto debido a que la ley decía que no debía tocarse a un leproso. Yo creo que esto no tiene sentido cuando Jesús mismo había sostenido que él no había venido abrogar la ley y los profetas (Mt 5:17) y además en el versículo siguiente el obedece la ley mandando al leproso a ver al sacerdote (Mt 8:4) ¿Cómo Jesús podría quebrantar la ley de Dios para luego obedecer la ley de Dios? Lo que yo veo es que Jesucristo hizo esto para contrastar la teología de los escribas y fariseos que decían que los leprosos eran malditos y no podían acercarse a ellos ni tocarlos debido a esto. Lo que Jesús quebranto fue la interpretación rabínica y legalista que ellos hacían respecto a la ley de Dios.

Por tanto cuando Jesús extiende la mano y toca al leproso hace algo muy radical para la religión de la época ¡Se ensucia ceremonialmente y públicamente con maldecido por Dios y excluido por la sociedad! Jesús ha ensuciado sus manos con la de un pecador. Esta actitud misericordiosa de Jesús se repite constantemente cuando toca a las personas para sanarlas.

“Cuando Jesús le toco la mano, la fiebre se le quito” Mateo 8:15

“Pero luego de despedir a la gente, el entro y tomo de la mano a la niña, y ella se levantó” Mateo 9:25

“Entonces les toco los ojos, y les dijo: que se haga con ustedes conforme a su fe” Mateo 9:29

El toque de Jesús era totalmente poderoso y sanador de tal forma que se nos dice del leproso que después de que Jesús lo toco “Y al instante su lepra desapareció” La sanidad fue inmediata, completa y directa sin ningún truco de por medio sino simplemente a Jesucristo manifestando el poder que tiene sobre vencer cualquier tipo de enfermedad que oprima al hombre. Algo importante a recordar es que Jesucristo puede sanar a las personas de cualquier dolencia si es su voluntad. He conocido a personas que me han dicho que han sido sanadas de forma milagrosa por Dios y por eso creen en Dios. Pero muchas de esas personas jamás se dan cuenta que ser sanado de una enfermedad no es suficiente. No se dan cuenta que Jesucristo no solo vino a sanar a las personas sino que vino a salvar a las personas de la muerte eterna. En una ocasión Jesús sano a 10 leprosos pero solamente uno de ellos volvió (Luc 17:11-19) ¿Qué dijo el Señor sobre el que volvió? Lucas 17:19

“Y al samaritano le dijo: Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”

Esto nos muestra que no es suficiente tener noches de milagros y cosas por el estilo lo que necesitamos es día tras día predicación del evangelio que les muestre a las personas su condición y su necesidad de Cristo. La lepra es una perfecta ilustración de cuál es nuestra condición delante de Dios, nosotros creemos que estamos bien delante de Dios, vivimos nuestra vida pensando que todo lo que hacemos está bien. Pero la verdad es que condición delante de Dios es como un leproso, llenos de llagas por el pecado, el olor que sale de nosotros es a putrefacción por el pecado. Nuestra carne se está pudriendo cada día a causa del pecado y nuestra muerte está próximo a llegar. Lo peor de todo es que es la condición en la cual pasaremos la eternidad sin Dios. Pero de pronto oímos de un Jesús que puede salvarnos de nuestra desesperada condición, él puede limpiarnos de nuestra lepra espiritual.  Entonces vamos delante de su presencia reconociendo nuestra lepra. Nos acercamos con confianza, reverencia, humildad y fe creyendo que él puede salvarnos. Pensamos ¿Acaso Jesús mirara a un leproso como yo? ¿Querrá el salvarme de mi miserable condición? Y el con amor extiende su mano y nos salva. ¡De forma milagrosa transforma nuestra naturaleza leprosa a una naturaleza limpia! ¿No es esto algo impresionante? ¿Ser amado por Dios de esta manera?

Jesús cumple la ley y manda a no decir nada al leproso Mateo 8:4

Después de esta milagrosa sanidad de Jesús él le dice al leproso que cumpla lo que la ley exigía en el Antiguo testamento. Levítico 14:1-4

“El Señor hablo con Moisés y le dijo: Esta es la ley para el leproso, cuando sea declarado limpio: será llevado ante el sacerdote; quien saldrá del campamento para examinarlo. Si el sacerdote ve que el leproso ha sanado de la plaga de lepra, ordenara que se tomen dos aves vivas y puras, maderas de cedro, grana e hisopo, para el que se purifica”

Como Jesús mismo había dicho el no había venido a anular la ley o los profetas sino a cumplir la ley de Dios y él lo realizaba con hechos concretos. Para la teología cristiana reformada es importante reconocer la triple distinción que hacemos respecto a la ley. La ley moral que sigue que sigue vigente (los 10 mandamientos) la ley ceremonial que Jesús cumplió perfectamente pero que los cristianos ya no usamos y la ley ceremonial que fue dada para el Israel nacional y que fue anulada por Cristo. Por tanto como cristianos sabemos que Cristo fue el único que cumplió la ley de forma perfecta, pero que eso no anula el beneficio que tiene la ley para nuestra santificación. Jesús mismo uso la ley cuando evangelizo (Mt 19:16-22) y el apóstol Pablo nos dijo que la ley es buena, santa y justa (Rom 7:12) por tanto los cristianos históricamente no han rechazado la ley como aplicable a los cristianos que nos lleva a ver que somos incapaces de vivir según ella y que por eso necesitamos cada la obra perfecta de Jesucristo.

Un mandato que Jesús le da al leproso es que no le cuente a nadie sobre la sanidad que ha realizado con él. ¿Por qué Jesús da este mandato tan extraño? Se han sugerido 4 posibles respuesta.

La primera dice que Jesús le prohibió hablar al leproso para que fuera revisado por el sacerdote para que se dieran cuenta que realmente estaba sanado y así no pudieran objetarle a Jesús como un falso milagro.

La segunda dice que Jesús le ordeno que no dijera nada para no alterar el orden del imperio pues así pensarían que él venía a ser un nuevo rey y pensarían que traería una revolución.

La tercera dice que Jesús no quería ser conocido como un simple milagrero y no como el Mesías redentor que venía a traer el evangelio.

La cuarta dice que no sería correcto que Jesús alentara su aclamación durante su tiempo de humillación.

Aunque me siento más convencido por la primera y la segunda creo que puede haber algo de verdad en la tercera y cuarta.

El leproso da testimonio de Jesús

El evangelio de Mateo termina de forma abrupta esta historia y pareciera que no pasa nada más. Pero el evangelio de Marcos nos da un poco más de detalles de lo que sucede con el leproso. Marcos 1:45

“Pero una vez que aquel hombre se fue, dio a conocer ampliamente lo sucedido, y de tal manera lo divulgo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ninguna ciudad, sino que se quedaba afuera, en lugares apartados. Pero aun así, de todas partes la gente acudía a el”

Jesús le había mandado al leproso a que no dijera nada por alguna de las razones que señalamos arriba pero su corazón estaba tan agradecido que no pudo contenerse y tuvo que contar todo lo que Jesús había hecho. Ahora la única diferencia entre nosotros y el leproso no es su lepra. Nosotros al igual que el leproso estábamos llenos de pecado y un día escuchamos acerca de un tal Jesús. Entonces comenzamos acercarnos con confianza, reverencia, humildad y fe creyendo que este Jesús podía transformar nuestra vida ¡Y así lo hizo! ¡Limpio nuestra vida de pecado en una vida limpia! ¡Entendió su misericordia sobre nosotros! Por decirlo de alguna manera tomo nuestra lepra para que nosotros podamos ser limpios. ¿No es increíble? ¿Cuál es entonces nuestra diferencia con el leproso? Es que a él se le prohibió contar sobre lo que Jesús había hecho y a nosotros se nos manda a contarlo. Nuestros corazones agradecidos deben contar lo que Cristo ha hecho en nosotros.



[1] William Barclay. Mateo. Página 155. Michael J Wilkins. Comentario bíblico con aplicación de Mateo. Página 334.
[2] http://lema.rae.es/drae2001/srv/search?id=UYG5hmxNYDXX2inJgfp8
[3] https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/infecciosas/lepra.html
[4] William Hendriksen. Mateo. Página 293.
[5] https://www.hogardecristo.cl/noticias/la-realidad-de-la-exclusion-en-chile/

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