Pensar el mundo a través de las Escrituras...

miércoles, 17 de abril de 2019

Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios Mateo 5:9



Entre los cristianos existen dos puntos de vista respecto a los temas relacionados con la guerra y la paz. El primer punto de vista es el pacifismo cristiano el cual sostiene que bajo ninguna circunstancia es válida la guerra como un medio de ataque o de defensa. El segundo punto de vista es la teoría de la guerra justa la cual sostiene que hay algunas circunstancias en las cuales es válido hacer la guerra. Nuestra confesión Bautista de 1689 en el punto 24:2 sigue la posición reformada respecto a este tema[1].

“Es licito para los cristianos aceptar cargos dentro de la autoridad civil cuando sea llamados a ocuparlos en el desempeño de dichos cargos deben mantener especialmente la justicia y la paz, según las buenas leyes de cada reino y estado; y así, ahora con este propósito, bajo el Nuevo testamento, pueden hacer lícitamente la guerra en ocasiones justas y necesarias”

Generalmente quienes adhieren a la posición pacifista piensan que sostener esta posición es algo problemático con las Escrituras (especialmente con Jesucristo) y difícilmente reconciliable con los que nos dice esta bienaventuranza. Pero ellos olvidan que en el Antiguo testamento Dios no solamente manda guerras sino que además establece leyes para ellas (Deuteronomio 20) En el Nuevo testamento vemos que Pablo escribe que este mismo rol tiene el gobierno civil (Rom 13:4) y que Jesucristo en ninguna ocasión condena a los soldados por hacer su trabajo relacionado con la seguridad o guerras (Luc 3:14) ¿Significa esto que Dios es un Dios de guerra? ¿Qué le gusta ver guerras y violencia en el mundo?  ¿Qué Dios aprueba cualquier actitud agresiva? De ninguna manera. Ya que las mismas Escrituras nos señalan que el Mesías será un Mesías de paz y que Dios es un Dios de paz. Isaías 9:6; Romanos 15:33; 16:20

“Porque un niño nos ha nacido, ¡un hijo nos ha sido concedido! Sobre sus hombros llevará el principado, y su nombre será “Consejero admirable” “Dios fuerte” “Padre Eterno” y “Príncipe de paz”

“Que el Dios de paz sea con todos ustedes. Amén”

“Muy pronto el Dios de paz aplastará a Satanás bajo los pies de ustedes. Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con ustedes”

Toda guerra que no tenga como propósito la defensa de la vida humana, la liberación del prójimo contra la opresión y la gloria de Dios resulta simplemente pecaminosa.  La triste realidad de este mundo es que aunque Dios lo creo en paz en el jardín del Edén desde que entró el pecado lo único que ha existido en una multitud infinitas de guerras y por tanto en ocasiones la actitud más pacifica que como cristianos podemos tener es hacer la guerra para destruir a quienes asesinan al prójimo. Como cristianos somos quienes principalmente debemos buscar la paz porque Dios es un Dios de paz. ¿Qué significa entonces ser un pacificador? Para ponerlo en términos claros un pacificador no tiene que ver con un “pacifista cristiano” porque como vimos esta posición que suena piadosa no es una posición realista ni bíblica. Tampoco tiene que ver con las personas “pacificas” esas personas que tímidas y calladas son a las cuales nosotros las vemos como personas “pacificas” mientras que dentro de sus corazones pueden tener una guerra contra Dios y su prójimo. Esto no tiene que ver con algo “natural” de la persona sino que es una obra del Espíritu Santo.

¿Qué significa pacificador? ¿Quién es un pacificador?

Esta es la séptima bienaventuranza y nos dice que son “Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios” (RV60; RVC) “Dichosos los que trabajan por la paz porque serán llamados hijos de Dios” (NVI) “Dios bendice a los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios” (NTV) ¿Qué es lo que esto significa? En el Antiguo Testamento el uso de la palabra “paz” unas 237 veces[2]. La palabra hebrea que traduce que se traduce “paz” al español es mucho más amplia de lo que generalmente se entiende en nuestro idioma[3]. Esta palabra alude a variadas cosas como paz, bienestar, liberación, preservación, salvación, estar en buena salud, etc. La Septuaginta traduce la palabra Shalom por paz (eirene) y tiene la misma idea que el antiguo testamento donde alude a integridad, salvación, salud[4], etc. Por tanto pacificador alude a la persona que es hacedora de la paz.

Esto resulta interesante porque ¿No es esto lo que los hombres desean? ¿No son esos discurso utópicos de paz mundial el que la mayoría de la humanidad escucha y desea? ¿Si deseamos eso porque no lo conseguimos? ¿Por qué no dan fruto todas las relaciones diplomáticas para que esto suceda? La razón es que aunque por un lado los seres humanos anhelan eso por otro lado debido a su naturaleza pecaminosa no pueden hacerlo. El apóstol Santiago lo describe perfectamente. Santiago 4:1

¿De dónde vienen las guerras y las peleas entre ustedes? ¿Acaso no vienen de sus pasiones las cuales luchan dentro de ustedes mismos?

La naturaleza caída, el corazón perverso, y el anhelo de saciar su propio pecado llevan al hombre en un estado continuo de guerra contra Dios y contra el prójimo. La historia de la humanidad es una constante historia de guerra de uno contra otros y por tanto ningún ser humano puede ser pacificador “por naturaleza” sino que necesita que alguien lo haga pacificador y ese alguien es Jesucristo. ¿Cómo hace Dios esa paz? Colosenses 1:20; Efesios 2:14-16

“Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”

“Porque él es nuestra paz. De dos pueblos hizo uno solo, al derribar la pared intermedia de separación y al abolir en su propio cuerpo las enemistades él puso fin a la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo, de los dos pueblos, de una nueva humanidad, haciendo la paz, y para reconciliar con Dios a los dos de un solo cuerpo mediante la cruz, sobre la cual puso fin a las enemistades”

Este mensaje del evangelio era totalmente ofensivo para los judíos quienes habían llegado a pensar que el reino de los cielos se debía imponer por medio de la fuerza. Muchos judíos esperaban que el mesías llegara con armas, fuerzas y violencia a destruir al imperio romano y lamentablemente también así han pensado algunos a través de la historia de la iglesia. En la actualidad las personas y los gobiernos buscan la paz por medio del dialogo y las relaciones internacionales pero ellos no entienden que esto está destinado al fracaso porque la paz solamente es posible cuando el corazón del hombre es transformado por medio del evangelio. ¿Quién es entonces un pacificador? Un pacificador es un hombre transformado por el Espíritu Santo que esta paz con Dios por medio de la obra de Cristo.

Probablemente muchos de nosotros hemos conocido a personas que eran violentos y cuando conocen el evangelio son transformados de una forma impresionante y dejan esa violencia que practicaban. Charles Spurgeon cuenta una historia sobre un caso así[5].

“Hubo una vez un soldado en la India, un tipo muy fornido, que había sido, antes de alistarse en el ejército, un pugilista[6], y después había realizado muchos hechos de valor. Cuando fue convertido a través de la predicación de un misionero, todos sus compinches lo convirtieron en el hazmerreír. Consideraban imposible que un hombre que hubiera sido como él, se convirtiera en un cristiano pacífico. Así que un día, cuando celebraban una comida, uno de ellos le arrojó protervamente[7] a su cara y a su pecho un recipiente lleno de sopa escaldante[8]. El pobre hombre rasgó sus vestidos para secarse el hirviente líquido, y sin embargo, guardando su compostura en medio de su excitación, dijo: "yo soy un cristiano, yo debo esperar esto", y les sonrió. El que lo hizo comentó: "si yo hubiera sabido que lo tomarías de la manera que lo hiciste, no lo habría hecho nunca. Lamento haberlo hecho." La paciencia del hombre reprendió a la malicia de ellos, y todos dijeron que era un cristiano. De esta manera fue llamado un hijo de Dios. Vieron en él una evidencia que era para ellos sumamente impactante, porque sabían que ellos no podrían haber hecho lo mismo”

Los cristianos hemos sido transformados por el evangelio por tanto somos por naturaleza divina personas pacíficas. La paz dada por el Señor es una paz permanente para todas las circunstancias que enfrentemos. Juan 14:27; 1 Tesalonicenses 5:23

“La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da. No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo”

“Que el mismo Dios de paz los santifique por completo; y que guarde irreprensible todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, para la venida de nuestro Señor Jesucristo”

Los cristianos anuncian y viven la paz

Los apóstoles en muchas de sus cartas saludan con el característico mensaje apostólico de “gracia y paz” (Efe 1:2; 2 Cor 1:2; 2 Ped 1:2) y esto porque quienes han recibido la gracia del Señor conocen esa “paz” del Señor. Pero quienes han recibido esta paz del Señor no se quedan solamente con esta paz para sí mismos sino que la anuncian al mundo. 1) Por tanto quien es pacificador anuncia el mensaje de paz del Señor. Esto es lo que escribe el Apóstol Pablo en Romanos 10:15 citando Isaías 52:7

“¿Y cómo predicarán sino son enviados? Como está escrito: ¡Cuan hermoso es la llegada de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!”

Los cristianos somos quienes poseemos la paz del Señor y la ¡Anunciamos al mundo! ¿Cómo sería posible no anunciar el amor, la gracia, la misericordia, la bondad de nuestro Señor a las personas a quienes decimos amar? ¿Cómo podríamos ser tan malvados de no gritarles a todo pulmón de los peligros del pecado y la muerte al cual están expuestos? El ministerio de nuestro Señor Jesucristo está caracterizado por ir por todo lugar predicando el evangelio (Mt 4:23; 9:35) ¿Por qué tú no harías lo mismo? Si tú eres un pacificador entonces vas anunciando la paz por toda tu familia, trabajo, amistades, conocidos y por toda la ciudad de dónde vives ¿Lo estás haciendo? En ocasiones la aceptación del mensaje podría ser superficialmente amable pero en ocasiones puede un abierto rechazo. Mateo 10:34-36

“No piensen que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. He venido para poner al hijo contra su padre, a la hija contra su madre, a la nuera contra su suegra. Los enemigos del hombre serán los de su casa”

2) Un pacificador busca y practica la paz entre los hermanos. Alguien que es pacificador no solamente anuncia la paz sino que busca la paz entre los hermanos y la práctica de forma continua. Pablo escribió en Gálatas 5:22

“Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe…”

Y esto nos muestra que la paz es un fruto que el Espíritu Santo produce en nosotros. He conocido muchos cristianos que les gusta “ganar debates” que finalmente contribuyen solamente a la división y discusión. Con esto no quiero decir que los debates no sean importantes pero el tema es discutir sabiamente en el Señor y otro es discutir de forma contenciosa. Pablo escribe el mandato a que los siervos del Señor no deben contenciosos (2 Timoteo 2:24) este mismo principio se debe aplicar a todo cristiano. Esto incluso se puede manifestar en cuando discutimos cosas en las cuales tenemos diferentes puntos de vista y cuando nuestra razones no pueden convencer a nuestros hermanos es bueno simplemente no seguir con un espíritu contencioso respecto a nuestra posición. ¿No deberíamos acaso ser más sabio y poner más énfasis en el amor a nuestros hermanos ante que a nuestra propias opiniones? Efesios 4:3

“Procuren mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”

¿O nunca ha experimentado una acalorada discusión donde en vez de responder de forma suave decidió responder más duro y finalmente provocar heridas en la otra persona? El proverbio 15:1 sabiamente nos dice:

“La respuesta amable calma la ira; la respuesta grosera aumenta el enojo”

El provocar ira en el hermano es tan pecaminoso como que yo mismo sienta ira por él. Los cristianos estamos llamados a ser pacificadores y no provocadores de ira.

3) Un pacificador busca la paz entre todos los hombres. Como cristianos no es suficiente solamente buscar la paz y practicarla con hermanos sino que también debemos practicarla con todas las personas del mundo. Un cristiano debería ser conocido como alguien que está buscando la paz en todo sentido. El no busca los conflictos en su familia, en el trabajo ni en el vecindario. Lo que el busca promover es la paz entre todas las personas. Las cartas apostólicas también nos dan exhortaciones en como relacionarnos con los demás. Romanos 12:18; Hebreos 12:14

“Si es posible, y en cuanto dependa de nosotros, vivamos en paz con todos”

“¨Procuren vivir en paz con todos, y en santidad, sin la cual nadie verá a Dios”

Nuestro deber como cristianos es ser sal y luz en este mundo oscuro y no será evidente si nosotros somos personas peleadoras, contenciosas y agresivas con los demás. Todo eso es simplemente pecaminoso y no debe ser practicado por creyentes.

4) Un pacificador busca la paz entre las naciones. Hay cristianos que pueden ser llamados a servir en el gobierno civil y una de las cosas por los cuales más se debe preocupar un cristiano es por la “justicia” y la “paz tal como lo señala nuestra confesión.

“Es licito para los cristianos aceptar cargos dentro de la autoridad civil cuando sea llamados a ocuparlos en el desempeño de dichos cargos deben mantener especialmente la justicia y la paz, según las buenas leyes de cada reino y estado;

Tanto José, Esdras y Daniel buscaron esto cuando fueron llamados por el Señor para servir en aquellos lugares. Las relaciones con otros países siempre deben enfatizar nuestra actitud pacífica hacia ellos. Un ejemplo de justicia lo podemos encontrar en William Wilberfoce el cual fue un luchador incansable por la justicia en el parlamento británico y el cual dijo[9]:

“¿No es el gran fin de la religión y, en particular, la gloria del cristianismo, extinguir las pasiones malignas, frenar la violencia, controlar los apetitos y suavizar las asperezas del hombre; para hacernos más compasivos y amables y perdonarnos unos a otros?

Por otro lado un ejemplo de paz lo podemos ver en el pastor Bautista Martin Luther King en cual dijo[10]:

“La paz no es solamente un objetivo distante que buscamos sino un medio por el cual llegamos a ese objetivo”

Todo cristiano debe aspirar a ser un pacificador por naturaleza porque esa es la naturaleza de su Dios.

Los pacificadores serán llamados “hijos de Dios”

Entonces habiendo descrito que es un pacificador y como los cristianos debemos ser pacificadores la bienaventuranza nos dice cuál es la promesa de ser un pacificador. La promesa es que “Ellos serán llamados hijos de Dios”. Algunos de nosotros es probable que hayamos heredado alguna herencia de nuestros padres o nuestros abuelos, algunos quizás no heredamos nada físico pero tal vez un legado piadoso. Otros de nosotros probablemente no heredamos ninguna de las dos opciones. Pero sea que heredamos o no algo de nuestros familiares en este mundo, hay una herencia mucho más preciosa y esa herencia es ser hijos de Dios. Aquellos que son pacificadores evidencian con su actitud que son herederos de Dios y por tanto hijos de Dios.

En el Nuevo testamento existen dos palabras en griego (Teknon, Huios) que nos hablan de la relación que existe entre nosotros y Dios nuestro Padre. La primera palabra (Teknon) nos habla de la ternura y el afecto que hay en esta relación (Jn 1:12; Efe 5:8; 1 Pe 1:14) y la segunda palabra nos habla más sobre la dignidad que tenemos como hijos. El teólogo Donald Carson lo explica de la siguiente manera[11]:

“La diferencia es sutil, pero importante. Dentro del pensamiento judío, la palabra “hijo” suele implica una connotación de “participante del carácter de” o algo así. Si alguno te llama “animal”, este no es un insulto dirigido a tus padres, sino a ti mismo: participas del carácter de un animal. Así, la expresión “hijo de Dios” tiene una connotación especial. Hay un par de expresiones que se refieren a cierto tipo de relación filial, pero ésta pone una mayor énfasis en el carácter, no en la posición”

En otras palabras es cierto que somos hijos de Dios y que nuestro mismo interior clama “Abba Padre” (Rom 8:15; Gal 4:6) Pero esta promesa no tiene tanto que ver tanto con la relación de hijos adoptados que tenemos con nuestro Dios, sino con que al ser hijos de Dios comenzamos manifestar el carácter pacificador de Dios en todas las cosas. En el mismo sermón del Monte Jesucristo pone un ejemplo de ser como el Padre Celestial. Mateo 5:44-45

“Pero yo les digo: amen a sus enemigos, bendigan a los que os maldicen, hagan bien a los que los odian, y oren por quienes los persiguen, para que sean ustedes hijos de su Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

El ser pacificadores evidencia que tenemos el carácter de nuestro Padre porque “la ira del hombre no obra la justicia de Dios” (RV60 Stgo 1:20) por tanto quien es pacificador evidencia que hemos sido salvados por la obra perfecta de Cristo ¿Estás tú en paz con Dios? Si eres un pacificador, sino no es así eres un enemigo de Dios.




[1] https://chapellibrary.org:8443/pdf/books/lbcos.pdf
[2] Diccionario Vine. Página 238.
[3] En español paz significa “Situación y relación mutua de quienes no están en guerra” http://lema.rae.es/drae2001/srv/search?id=0dfCryrSGDXX2iKjOaCH
[4] Diccionario Vine. Página 640.
[5] http://www.spurgeon.com.mx/sermon422.html
[6] Luchador profesional y, más especialmente, boxeador. https://dle.rae.es/?id=UbJCBFz
[7] Perverso, obstinado en la maldad. https://dle.rae.es/?id=US3iOQX
[8] Introducir algo en agua hirviendo. https://dle.rae.es/?id=G6ZBjh0
[9] https://www.goodreads.com/author/quotes/191362.William_Wilberforce
[10] https://peacealliance.org/tools-education/peace-inspirational-quotes/
[11] Donald Carson. El sermón del monte. Páginas 33-34

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