Pensar el mundo a través de las Escrituras...

lunes, 19 de octubre de 2020

Tomando la cena indignamente 1 Corintios 11:27-34



Dietrich Bonhoeffer fue un teólogo alemán asesinado durante el contexto de la segunda guerra mundial y que es conocido por haber escrito pocos libros pero muy profundos sobre algunos temas. Uno de ellos es el libro “Vida en comunidad” en el cual explica lo que significa vivir en comunidad. Cuando habla de “La comunidad de la mesa” escribe[1]:

“Cada vez que los creyentes comparten la mesa, confiesan que Jesús está presente en medio de ellos como su Señor y su Dios. Y no es que se ceda la tendencia enfermiza de espiritualizar los dones temporales, sino que los creyentes reconocen a Jesucristo como autor de esos dones, y además, como el mismo don supremo, el verdadero pan de vida, que nos invita al banquete gozoso en el reino de Dios. De este modo, la comunidad de mesa cotidiana vincula a los cristianos con su Señor y les une entre si de una forma especial. Reconocen que es Jesucristo quien parte el pan, se les abren los ojos de su fe”

El vivir en comunión como cristianos tiene la idea de poner a Jesucristo en el centro de toda comunión. Y aunque los Corintios vivían en comunidad dentro de esa iglesia había muchos pecados los cuales tenían que corregirse como el culto por ejemplo. Pablo ha estado hablando en este capítulo 11 acerca del culto del Señor y comenzó felicitándolos porque habían mantenido algunas cosas que él les había trasmitido (1 Cor 11:2) Luego hablo del origen o procedencia de Cristo, del hombre y la mujer y que finalmente todo proviene del Dios creador. En este contexto habla de que los que hacemos en el culto público es muy importante. El hombre no debe cubrirse la cabeza porque en aquella cultura significaba actuar como los sacerdotes paganos. Por otro lado las mujeres deben cubrirse la cabeza porque en esa cultura el andar con la cabeza descubierta o tener el pelo corto o rapado significaba actuar como las mujeres paganas. Toda esta reflexión seguramente habría causado mucha discusión de la tal el Apóstol Pablo pretende no involucrarse (1 Cor 11:16)

Pero luego en la segunda parte de este capítulo 11 Pablo nos los felicita en como celebran la cena del Señor (1 Cor 11:17) La razón es porque se ha causado muchas divisiones entre ellos que ha revelado quienes son verdaderamente creyentes y quienes no (1 Cor 11:18-19) Pero el conflicto más grande se debe a como los hermanos que son ricos tratan a los hermanos que son pobres siguiendo el patrón de las comidas grecorromanas en donde solo las personas ricas se juntaban a comer excluyendo a los hermanos pobres (1 Cor 11:20-22) Esto no reflejaba en ningún sentido como el Señor instituyo la cena del nuevo pacto en donde habían personas de distintos trasfondo sociales y económicos

Examinarse a sí mismos 1 Corintios 11:27-29

Pablo comienza en estos versículos con el “Así que” mostrando una especie de conclusión respecto a lo que había dicho en como celebrar la Cena del Señor entre los diversos hermanos en la iglesia. Verso 27

Así que cualquiera que coma este pan o beba esta copa del Señor de manera indigna, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor (RVC)

Por lo tanto, cualquiera que coma el pan o beba de la copa del Señor de manera indigna será culpable de pecar contra el cuerpo y la sangre del Señor (NVI)

De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor (LBLA)

Pablo habla que cualquiera que coma el pan y la copa de forma “indigna”. ¿A qué se refiere con indigna? Comer de manera indigna se refiere a comer de forma no consciente de la situación social que está dividiendo a la iglesia en Corinto.[2] O sea si los hermanos ricos se acercan a comer a la cena del Señor sin considerar o arrepentirse del pecado que ellos les están haciendo a sus hermanos está comiendo la cena de una forma indigna. Por tanto quien come así la Cena del Señor será “culpable del cuerpo y la sangre del Señor” (RVC) “Sera culpable de pecar contra el cuerpo y la sangre del Señor” (NVI; LBLA) ¿A que refiere con ser culpable del cuerpo? Hay algunos comentaristas dicen que aquí se podría referir a que “profana la cena del Señor de tal forma que es como si mismo asesinara a Cristo[3]” pero la forma más general de entenderla que aquel que participa de la cena del Señor y la profana se hace responsable de la muerte de Jesucristo[4]. Por tanto aquellos que se acercan a la Cena practicando el pecado contra sus hermanos es como si fueran igual como aquellos que lo asesinaron a Jesucristo. Hebreos 10:26-31

“Si con toda intención pecamos después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados sino una terrible expectativa del juicio y del fuego ardiente que devorará a los enemigos de Dios. Cualquiera que desobedece la ley de Moisés, muere sin falta, siempre y cuando haya dos o tres testigos que declaren en su contra.  ¿Y qué mayor castigo piensan ustedes que merece el que pisotea al Hijo de Dios y considera impura la sangre del pacto, en la cual fue santificado, e insulta al Espíritu de la gracia? Bien sabemos que el Señor ha dicho: «Mía es la venganza, yo pagaré», y también: «El Señor juzgará a su pueblo». ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!”

El autor de hebreos nos recuerda lo terrible que es ser culpable pisotear la obra de Cristo. Pablo les está diciendo a los hermanos Corinto ¿Saben lo grave que es hallado culpable de la sangre y el cuerpo de Cristo? ¿Se dan cuenta de lo que están haciendo? Versos 28-29.

Por tanto, cada uno de ustedes debe examinarse a sí mismo antes de comer el pan y de beber de la copa. Porque el que come y bebe de manera indigna, y sin discernir el cuerpo del Señor, come y bebe para su propio castigo (RVC)

Así que cada uno debe examinarse a sí mismo antes de comer el pan y beber de la copa.  Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo[d] come y bebe su propia condena (NVI)

Por tanto, examínese cada uno[l] a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí. (LBLA)

Por tanto lo que Pablo nos dice que cuando alguien se acerque a la mesa se “examine” o “discierna” el cuerpo antes de participar de la cena porque de lo contrario come y bebe “para su propio castigo” “para su propia condena” (NVI) “come y bebe juicio para sí” (LBLA) ¿A qué se refiere con examinarse y discernir el cuerpo? La primera alternativa es hacer una introspección de nuestro propio corazón antes de participar de la cena. Salmos 26:2; 139:23-24

“¡Ponme a prueba, Señor! ¡Examíname! ¡Escudriña mis anhelos y mis pensamientos!

“Señor examina y reconoce mi corazón; pon a prueba cada uno de mis pensamientos. Así veras si voy por mal camino, y me guiaras por el camino eterno”

Aunque ciertamente hay algo de esto en el sentido de examinarse y discernir[5] es mucho más que eso. Se trataría más bien de examinar la situación en la cual estoy participando. ¿Puedo examinar y discernir que estoy participando en una situación injusta donde se permite oprimir al pobre o donde yo mismo lo estoy haciendo? Este es un examen no solo referente a Dios sino referente en como trato a mi prójimo antes de participar en la Cena del Señor[6] que proclama el evangelio donde hay personas de todo estrato social, sexo y cultura. Así como Pablo llama a los Corintios a examinarse y discernir también nos llama a nosotros a hacer lo mismo antes de participar en la Cena del Señor.

En primer lugar examina tu relación con Cristo. Hermano (a) ¿Cómo estás viviendo tu fe cristiana? ¿Estas usando toda tu energía, tiempo, dinero, vida para conocer más a Dios y predicar el evangelio? ¿Cómo está tu comunión con Dios? ¿Cuáles son tus prioridades en tus oraciones: tus peticiones o reino de Dios y su justicia? ¿Cómo te acercas a la mesa del Señor? ¿Practicando algún pecado? ¿Frio e indiferente? ¿Te das cuenta lo que evidencia este nuevo pacto que el triunfo sobre el pecado y la muerte? Salmos 42:1-2

“Como ciervo que brama por las corrientes de agua, así mi alma clama por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de ti, Dios de la vida; ¿Cuándo vendré a presentarme ante ti, mi Dios?”

En segundo lugar examina tu relación con los hermanos. Hermano (a) ¿Cómo están tus relaciones con tus hermanos? ¿Hay preocupación por los pobres y necesitados de la iglesia? ¿Están en tus oraciones tus hermanos? Mateo 25:34-46

“y entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Vengan, benditos de mi Padre, y hereden el reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me recibieron; estuve desnudo, y me cubrieron; estuve enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a visitarme.”  Entonces los justos le preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, y te dimos de comer; o con sed, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recibimos; o desnudo, y te cubrimos?  ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y te visitamos?” Y el Rey les responderá: “De cierto les digo que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos más pequeños, por mí lo hicieron.” Entonces dirá también a los de la izquierda: “¡Apártense de mí, malditos! ¡Vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles! Porque tuve hambre, y no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; fui forastero, y no me recibieron; estuve desnudo, y no me cubrieron; estuve enfermo, y en la cárcel, y no me visitaron.” Ellos, a su vez, le preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, o con sed, o forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?” Y él les responderá: “De cierto les digo que todo lo que no hicieron por uno de estos más pequeños, tampoco por mí lo hicieron.” Entonces éstos irán al castigo eterno, y los justos irán a la vida eterna.»

Una de las marcas de ser un verdadero creyente es el amor por Dios y por los hermanos. Aquellos que decimos amar a Dios pero no amamos a los hermanos no podemos decir que amamos a Dios (1 Juan 4:20)

La disciplina de Dios a su pueblo 1 Corintios 11:30-32

Sabemos que antes de que Pablo escribiera esta carta ya habían muchos cristianos generalmente ricos que estaban pecando contra sus hermanos pobres por tanto muchos de ellos estaban sufriendo las consecuencias de ese actuar. Versos 30-32

Por eso hay entre ustedes muchos enfermos y debilitados, y muchos han muerto.  Si nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; pero si somos juzgados por el Señor, somos disciplinados por él, para que no seamos condenados con el mundo (RVC)

Por eso hay entre ustedes muchos débiles y enfermos, e incluso varios han muerto.  Si nos examináramos a nosotros mismos, no se nos juzgaría; pero, si nos juzga el Señor, nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo (NVI)

Por eso hay entre ustedes muchos enfermos y debilitados, y muchos han muerto. Si nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; pero si somos juzgados por el Señor, somos disciplinados por él, para que no seamos condenados con el mundo (LBLA)

Podemos ver que Pablo dice que dentro de la iglesia en Corinto hay “enfermos, debilitados y muertos” debido a que han sido juzgados por Dios o disciplinados por él. Podemos ver en estos pasajes tres cosas. En primer lugar Dios juzga o disciplina a su pueblo. Hebreos 12: 5-11

“y ya han olvidado la exhortación que como a hijos se les dirige: «Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni te desanimes cuando te reprenda; porque el Señor disciplina al que ama, y azota a todo el que recibe como hijo. »Si ustedes soportan la disciplina, Dios los trata como a hijos. ¿Acaso hay algún hijo a quien su padre no discipline?  Pero si a ustedes se les deja sin la disciplina que todo el mundo recibe, entonces ya no son hijos legítimos, sino ilegítimos. Por otra parte, tuvimos padres terrenales, los cuales nos disciplinaban, y los respetábamos. ¿Por qué no mejor obedecer al Padre de los espíritus, y así vivir?  La verdad es que nuestros padres terrenales nos disciplinaban por poco tiempo, y como mejor les parecía, pero Dios lo hace para nuestro beneficio y para que participemos de su santidad. Claro que ninguna disciplina nos pone alegres al momento de recibirla, sino más bien tristes; pero después de ser ejercitados en ella, nos produce un fruto apacible de justicia”

Aquellos que somos hijos de Dios experimentamos la disciplina de Dios porque eso nos ayuda a crecer en la fe. La disciplina en las Escrituras es una expresión de amor de Dios y muchas veces es un elemento purificador de nuestra vida espiritual (1 Pedro 1:7)

En segundo lugar en las Escrituras podemos ver que Dios juzga a las personas con enfermedades, debilidades o la muerte. Podemos ver varios ejemplos de esto. Hechos 5:5, 10-11; 2 Corintios 12:7-9

“Al oír Ananías estas palabras, cayó muerto. Y a todos los que se enteraron les entró mucho miedo… Al instante, ella cayó muerta a los pies de Pedro, y cuando entraron los jóvenes y la hallaron muerta, la sacaron y la sepultaron junto a su marido. Esto hizo que toda la iglesia y todos los que supieron esto se llenaran de mucho miedo”

“Y para que no me exaltara demasiado por la grandeza de las revelaciones, se me clavó un aguijón en el cuerpo, un mensajero de Satanás, para que me abofetee y no deje que yo me enaltezca. Tres veces le he rogado al Señor que me lo quite, pero él me ha dicho: «Con mi gracia tienes más que suficiente, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por eso, con mucho gusto habré de jactarme en mis debilidades, para que el poder de Cristo repose en mí. Por eso, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en las afrentas, en las necesidades, en las persecuciones y en las angustias; porque mi debilidad es mi fuerza”

Desde el Antiguo pacto hasta el Nuevo pacto Dios ha juzgado a su pueblo cuando practica el pecado y eso significa que Dios aún puede juzgar de esta manera nuestras vidas.

En tercer lugar no toda enfermedades, debilidad o muerte es causa del juicio de Dios. Los amigos de Job, como los discípulos de Jesús razonaron de esta manera y Dios corrigió esta idea. Juan 9:1-3

Al pasar, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron: «Rabí, ¿quién pecó, para que éste haya nacido ciego? ¿Él, o sus padres?» Jesús respondió: «No pecó él, ni tampoco sus padres. Más bien, fue para que las obras de Dios se manifiesten en él.

Por tanto aunque Dios juzga a su pueblo debemos ser muy cuidadoso para hacer afirmaciones sobre que toda enfermedad, debilidad o muerte es consecuencia del juicio de Dios. Más bien debemos recordar que hay dolor, sufrimiento y muerte porque vivimos en un mundo caído (Gen 3) Estos versículos nos enseñan dos cosas.

En primer lugar que Dios nos disciplina por nuestros pecados. Hay que hacer una distinción importante respecto a la disciplina de Dios. Lo primero es que Dios disciplina comúnmente a través de su iglesia. Esto lo podemos ver en la misma carta en donde Pablo llamo a la iglesia a expulsar a esa persona que se decía cristiana y estaba viviendo como pagano (1 Cor 5) En otras palabras Pablo estaba llamando a la iglesia a disciplinar a aquellas personas. Durante mi vida cristiana he conocido a varios que han experimentado la disciplina de la iglesia y que Dios ha usado para que vuelvan a sus caminos en arrepentimiento. Lo segundo es que Dios juzga o disciplina en ocasiones de forma directa como nos señala en estos versículos. John Flavel fue un importante puritano que escribió un libro llamado “El misterio de la providencia” en donde relata como el obispo Basilio o San Basilio fue afligido durante un largo tiempo con un violento dolor de cabeza el cual lo mantenía débil y fue usado por Dios para librarlo de la lujuria.[7] ¿Te das cuenta que Dios puede usar tus debilidades para sus gloria? ¿Te das cuenta que Dios puede usar tus enfermedades para su gloria? ¿Te das cuenta que Dios puede usar tu muerte para su gloria? Entonces ¿Estás dispuesto a aceptar su disciplina?

En segundo lugar hay algunas enfermedades, debilidades o muertes que pueden ser parte del juicio de Dios. Cuando la pandemia comenzó John Piper escribió un libro “Coronavirus y Cristo” en donde afirmaba que Dios usaba esta pandemia para varias cosas como ver lo terrible que es el pecado, despertando nuestro anhelo por la segunda venida, la oportunidad de predicar, el valor infinito de Cristo. Pero una de las cosas por las que más se le critico fue porque el afirmaba que Dios estaba usando esta pandemia para “enviar juicios divinos específicos”. Pero si uno observa versículos como el que vimos podemos fácilmente ver Dios si juzga específicamente algunas cosas pecaminosas. No sabemos porque unas si y otras no, pero si sabemos que juzga algunas cosas. Tampoco podemos afirmar que toda enfermedad, debilidad o muerte son juicio de Dios pero podríamos afirmar que si hay algunos juicios que si vienen de parte de Dios. Si estas en pecado ¿No temes al juicio de Dios? Si no has pecado contra tu hermano ¿No temes al juicio de Dios? Si otros hermanos te han dañado y aun no perdonas ¿No temes al juicio de Dios? Si estás pasando por alguna prueba y te quejas de Dios ¿No temes al juicio de Dios?

La respuesta a la práctica pecaminosa 1 Corintios 11:33-34

Después que Pablo da las advertencias respecto a cómo acercarse a la mesa del Señor y la necesidad de examinarse a la luz de todo el contexto ahora el apóstol da una respuesta directa a lo que estaba pasando en la iglesia de Corinto. Versos 33-34.

“Así que, hermanos míos, cuando se reúnan a comer, espérense unos a otros.  Si alguno tiene hambre, que coma en su casa, para que sus reuniones no se hagan acreedoras al castigo. Lo demás lo pondré en orden cuando vaya a verlos” (RVC)

 “Así que, hermanos míos, cuando se reúnan para comer, espérense unos a otros. Si alguno tiene hambre, que coma en su casa, para que las reuniones de ustedes no resulten dignas de condenación. Los demás asuntos los arreglaré cuando los visite. (NVI)

“Así que, hermanos míos, cuando os reunáis para comer, esperaos unos a otros. Si alguno tiene hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio. Los demás asuntos los arreglaré cuando vaya” (LBLA)

Como ya sabemos los hermanos ricos en Corinto no estaban esperando a sus hermanos pobres o si es que había alguno no compartían nada con ellos sino que ellos comían y bebían hasta el punto de embriagarse. Por tanto Pablo les dice que cuando se reúnan como iglesia deben esperarse uno a otros. Si algún hermano rico llega con hambre al lugar es mejor que coma primero en su casa y cuando estén en comunión con todos los hermanos compartan con ellos. No sabemos que otros asuntos Pablo tenían que arreglar en la iglesia de Corinto pero cuando fuera a verlos iba a arreglarlo. Lo que el Apóstol les está diciendo en otras palabras es “Si han estado pecando contra sus hermanos arrepiéntanse de ello y vuelvan a practicar la voluntad de Dios”. Y esto es lo maravilloso del evangelio es que si el Espíritu Santo te ha dado convicción de pecado y te niegas a arrepentirse serás juzgado por el Dios santo pero si te arrepientes encontraras “paz con Dios” y vas a experimentar un gozo que ningún pecado puede darte. ¿Qué harás pecador? ¿Qué harás hermano? ¿Seguirás en pecado para ser destruido o podrás toda tu confianza y esperanza en el Salvador?

 

 

 

 



[1] Dietrich Bonhoeffer. Vida en comunidad. Página 60.

[2] Craig Keener. Comentario cultural del Nuevo testamento. Página 476

[3]William Hendriksen. Comentario de 1 de Corintios. Página 353

[4] Gordon Fee. Epístola de 1 de Corintios. Página 478

[5] Gordon Fee. Primera epístola a los Corintios no cree que se refiera a una introspección personal. Página 479. Por otro lado Wiliam Hendriksen y Gary Shogren cree que la idea si está el texto pero no es lo principal.

[6] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Página 479

[7] John Flavel. La providencia de Dios. Página 186. Editorial Teología para vivir. 



 

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lunes, 12 de octubre de 2020

Abusos en la cena del Señor 1 Corintios 11:17-26



Un teólogo ingles llamado Panayotis Coutsoumpos escribió un libro llamado “Comunidad, conflicto y eucaristía en la Corinto Romana. Entorno social de la carta de Pablo” en donde describe que en el contexto de la iglesia en Corinto había diversas comidas en las cuales las personas se relacionaban y a la vez marcaban las diferencias sociales[1].

En primer lugar estaba la comida griega a la cual asistían alrededor de 36 o más personas y que podían ser comidas públicas como privadas. Los ricos eran los principales anfitriones de estas comidas los cuales construían grandes comedores para invitar a gente importante a comer. Eran recibidos en la puerta por un sirviente y los conducían a la mesa en donde las personas de rango social importante se reclinaban para confirmar su rango social. A veces igual invitaban a gente no tan poderosa como filósofos pero debían mantener una conversación interesante para ser considerados dignos de la invitación. Generalmente cuando eso sucedía las personas más importante comían antes de la llegada de estas personas menos importantes. También se notaba eso en la clase de comida que comían los más importantes de los menos importantes. En segundo lugar estaba la comida romana la cual era bastante parecida a la griega pero con menos personas pues a esta asistían entre 3 a 9 invitados. Los principales invitados eran los aristócratas y en estas comidas había entretención durante la comida para que los invitados no se aburrieran. En tercer lugar estaba la comida grecorromana las cuales eran comidas privadas y se realizaban de dos maneras. Una era la que el anfitrión pagada toda la comida y era gratis para los invitados y la otra manera era que los invitados contribuían con dinero o comida para compartir (Los ricos traían muchas cosas) Estas fiestas tenían la característica de tener muchos excesos de comida y alcohol y es por eso que en algunas ciudades estas comidas fueron prohibidas de debido a los excesos que producía. Por otro lado hubo varios escritores que se quejaban que en realidad estas comidas en vez producir el compañerismo que buscaba lo destruía debido a los excesos.  Por tanto podemos pensar que muchos cristianos con trasfondo en estas cultura de comer de esta manera pensaban que las comidas entre cristianos podían realizarse de la misma manera en cómo se practicaba en la cultura de cual ellos habían participado siempre. Pero veremos que el Apóstol Pablo les va a decir que estaban completamente equivocados.

1 Corintios 11:17-19 Las divisiones y los probados en la iglesia

Pablo había felicitado a los hermanos porque se habían acordado de él y habían guardado las instrucciones o enseñanzas que el Apóstol les había trasmitido respecto a algunas cosas del culto (1 Cor 11:3) pero ahora les dice que la felicitación no extiende al tema que va abordar ahora (1 Cor 11:17) porque se trata un pecado grave dentro de la iglesia en Corinto. Pablo les dice “Porque ustedes no se congregan para buscar lo mejor, sino lo peor” (RVC)

“Al darles las siguientes instrucciones, no puedo elogiarlos, ya que sus reuniones traen más perjuicio que beneficio” (NVI) “Pero al daros estas instrucciones, no os alabo, porque no os congregáis para lo bueno, sino para lo malo” (LBLA)

Sabemos que el congregarse es importante pero se ¿Imaginan congregarse para hacerse más daño o pecar más contra nuestro prójimo? ¡Eso estaba pasando en la iglesia en Corinto! En el verso 18 nos dice que es lo que estaba pasando.

“Pues en primer lugar oigo decir que, cuando se reúnen como iglesia, hay divisiones entre ustedes y en parte lo creo” (RVC) “En primer lugar, oigo decir que cuando se reúnen como iglesia hay divisiones entre ustedes y hasta cierto punto lo creo” (NVI) “Pues, en primer lugar oigo que cuando os reunir como iglesia hay divisiones entre vosotros; y en parte lo creo” (LBLA)

Sabemos que Pablo se enteró de que en la iglesia de Corinto habían divisiones y contienes debido a que los Cloe le habían informado que cada uno tenía su propio partido diciendo que eran de Pablo, Apolos o Cefas (1 Cor 1:10-12) también sabemos que como eran inmaduros y aun se basaban en filosofías mundanas  respecto a quien es más espiritual habían celos, contiendas y divisiones (1 Cor 3:1-3) Pero en esta ocasión no se sabe con seguridad como es que Pablo “oyó” que pasaban estas cosas en la iglesia pero el si creía debido a los anteriores antecedentes que esto estaba pasando. Lo más extraño proviene del versículo 19 en donde parece decir Pablo que las divisiones son buenas porque revelan quienes son verdaderamente los que son aprobados. Aquí uno se puede preguntar ¿Cómo alguien que ve de forma negativa las divisiones puede afirmar ahora que son buenas las divisiones? Este es un versículo difícil de traducir y por eso hay diferentes opiniones y eso se revela en como las versiones bíblicas traducen de forma diferente este versículo.

“Por eso es preciso que haya disensiones entre ustedes para que vea claramente quienes de ustedes son los que están aprobados” (RVC) Sin duda tiene que haber grupos sectarios entre ustedes, para que demuestre quienes cuentan con la aprobación de Dios” (NVI) “Porque es necesario que entre vosotros haya bandos, a fin de que se manifieste entre vosotros los que son aprobados” (LBLA)

La opinión de los comentaristas sobre este pasaje son distintas. En primer lugar tenemos la opinión que nos dice que como Jesús había dicho que al final de los tiempos el trigo y la cizaña serian separadas y revelaría quien son verdaderamente trigo y cizaña entonces este proceso ya habría comenzado en Corinto.[2] Pienso que esta posición tiene problemas porque supone que lo que dijo Jesús se estaría cumpliendo en ese momento de la historia cuando parece más claro que Jesús se está refiriendo al juicio final (Mateo 13:24-30) En segundo lugar tenemos la opinión en la cual para explicar este pasaje se le atribuye a los Corintios ricos que ellos estarían repitiendo alguna especie de refrán donde ellos se presentaran como los aprobados por Dios por tener riquezas.[3] El problema con esta posición es que no tenemos seguridad que los Corintios ricos estuvieran afirmando eso sino que simplemente debemos suponerlo. En tercer lugar tenemos la opinión similar a la segunda pero en donde Pablo haría una diferencia entre “divisiones” y “disensiones”[4]. Con “divisiones” se refiere a lo que entendemos por división de una iglesia cuando se quiebra la comunión y hay separación. Pero por “disensión” contiendas, riñas o altercados que no se necesariamente terminan en división sino más bien revelan las motivaciones y actitudes del corazón que revela quienes son verdaderamente salvos. Por tanto lo que Pablo está diciendo aquí es las disensiones muestra realmente quienes han son aprobados por Dios. Como creyentes vamos a enfrentar muchas pruebas y entre ellas están estos conflictos con supuestos hermanos. Santiago 1:2; 12

“Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando estén pasando por diversas pruebas”

“Dichoso el que hace frente a la tentación, porque pasada la prueba, se hace acreedor de la corona de vida la cual Dios ha prometido dar a quienes lo aman”

Estos versículos nos enseñan dos cosas importantes. En primer lugar que congregarse no es suficiente si hay pecado.  El congregarse es un mandato dado por Dios a su pueblo. Hebreos 10:25

“No dejemos de congregarnos como es la costumbre de algunos, sino animémonos unos a otros; y con más razón ahora que vemos que aquel día se acerca”

Pero si uno se congrega para pecar no tiene ningún sentido el congregarse pues no se está glorificando a Dios. Los hermanos en Corinto se reunían pero estaban teniendo grupos sectarios entre ellos que menospreciaban a otros hermanos. Hermanos si nos hemos reunido hoy y tienes algo contra un hermano y vienes como si nada al trono de Dios eres un hipócrita. Hermano aunque te vistas bien y te prepares para el culto pero no te has puesto a cuenta con Dios estas simplemente actuando como un fariseo. Todos hemos tenido esa ocasión cuando junto antes del culto tenemos conflictos y llegamos al culto con eso en el corazón ¿De qué sirve aparentar? ¿No es mejor aprovechar el culto para arrepentirnos de corazón y reconocer el pecado? ¿No quiere Dios que haya reconciliación entre los hermanos? Los hermanos se estaban reuniendo sin considerar que congregarse no es suficiente si es que hay pecados entre los hermanos.

En segundo lugar hay divisiones pecaminosas y divisiones no pecaminosas. Pablo había dejado claro que las divisiones son pecaminosas cuando se trata de dividirse por sectarismo (1 Cor 1:10-11) u orgullo espiritual (1 Cor 3:1-3) Pero no toda división es necesariamente pecaminosa pues esa la manera en que el apóstol Juan nos habla acerca de algunas divisiones que hubo en el primer siglo. 1 Juan 2:19

“Ellos salieron de nosotros, pero no eran de nosotros. Si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros. Pero salieron para que fuera evidente que no todos son de nosotros”

Aquí vemos que Juan dice que hay grupos de personas se separan del cristianismo revelando que finalmente no son cristianos. Muchas veces he visto estas personas que parecen muy interesadas en el cristianismo pero luego después de un cierto tiempo y algunas dificultades como por ejemplo “disensiones” terminan alejando del cristianismo y diciendo que todos son unos hipócritas. Y ciertamente podemos decir que hay gente hipócrita pero como la persona no es realmente convertida al Señor usa esta situación como una excusa para alejarse del cristianismo. Pero también tenemos el caso contrario en donde estamos en una congregación en donde se predica ni se vive el evangelio y no podemos hacer otra cosa que después de habernos esforzado por decir que creemos que no se predica el evangelio allí es irnos de esa congregación. Esta no es una división pecaminosa porque está basada en la verdad del evangelio. Por tanto podemos preguntarnos ¿Qué revela tu corazón cuando te enfrentas a disensiones? ¿Cómo reaccionas ante los conflictos en una congregación? ¿Dices “Todos son hipócritas” o comprendes “el poder del pecado” en las personas? ¿Perdonas en tu corazón a aquellos que te dañan o guardar rencor en tu corazón?

1 Corintios 11:20-22 Abusos de los ricos contra los pobres

Después que Pablo les llama la atención por su manera de reunirse pecaminosa como congregación y que eso finalmente revelaría quienes son verdaderamente aprobados delante de Dios ahora pasa a describir cual es el problema que están enfrentando en la iglesia de Corinto. Los versos 21 y 22 nos muestran el problema.

“Y es que, cuando ustedes se reúnen, en realidad ya no lo hacen para participar en la cena del Señor sino que cada uno se adelanta a comer su propia cena; y mientras que unos se quedan con hambre, otros se emborrachan” (RVC)  “De hecho, cuando se reúnen, ya no es para comer la Cena del Señor, porque cada uno se adelanta a comer su propia cena, de manera que unos se quedan con hambre mientras otros se emborrachan” (NVI) “Por tanto, cuando os reunís, esto ya no es para comer la cena del Señor, porque al comer, cada uno se toma primero su propia cena; y uno pasa hambre y otro se embriaga” (LBLA)

El problema era que muchos ricos de la iglesia de Corinto seguían actuando según los patrones mundanos de comer. Esto es según las comidas grecorromanas las cuales como vimos eran comidas privadas y generalmente siempre eran organizadas por personas ricas. Esta persona rica podría practicar esta comida de dos maneras. Una era que invitara a todos y todos recibieran comida gratis y la otra que cada uno trajera cosas para compartir. Entonces los ricos de la iglesia seguían haciendo sus comidas privadas en donde solamente invitaban a las personas ricas y no esperaban que los hermanos pobres alcanzaran a comer con ellos. O también podemos ver que los pobres que llegaban veían como ellos creían grandes banquetes de comida y vino pero ellos llegaban y no se les compartía nada a de lo que ellos tenían. Esto era un desprecio total a los más necesitados de la iglesia. Hay que considerar que la cena del Señor en el primer siglo no era como lo hacemos nosotros hoy sino que involucraba una cena realmente en donde todos comían juntos y celebran la cena como Jesús la instauro en la comida pascual. Hechos 2:42; 20:7

“Las cuales se mantenían fieles a las enseñanzas de los apóstoles y en el mutuo compañerismo, en el partimiento del pan y en las oraciones”

“En el primer día de la semana los discípulos se reunieron para partir el pan, y Pablo estuvo enseñándoles. Pero cuando tenía que salir al día siguiente se alargó su discurso hasta la medianoche”

Como los ricos de la iglesia no estaban considerando el pecado que ellos practicando contra los hermanos pobres entonces Pablo le hace una serie de preguntas retoricas para que pensaran en su actuar. El verso 22 nos expone estas preguntas.

“¿Acaso no tienen casas, donde puedan comer y beber? ¿O es que menosprecian la iglesia de Dios y quieren poner en vergüenza a los que no tienen nada? ¿Qué debo decirles? ¿Qué los felicito? ¡No puedo felicitarlos por esto! (RVC) “¿Acaso no tienen casas donde comer y beber? ¿O es que menosprecian la iglesia de Dios y quieren avergonzar a los que no tienen nada? ¿Qué les diré? ¿Voy a elogiarlos por esto? ¡Claro que no! (NVI) ¿Qué? ¿No tenéis casas para comer y beber? ¿O menosprecias la iglesia de Dios y avergonzáis a los que no nada tienen? ¿Qué les diré? ¿Os alabare? En esto no os alabare. (LBLA)

La primera pregunta buscaba que ellos se dieran cuenta que ellos tenían casas para comer y beber pero que en cuando se reúnen como iglesia la preocupación no es individual sino que es comunitaria. Estaban pecando porque estaban velando por sus propios intereses sin diferenciarse de las comidas grecorromanas en donde lo que importaba eran ellos mismos y no el prójimo. En la segunda pregunta va más directamente el apóstol y les dice si acaso no se dan cuenta que avergonzando a los pobres que no tienen nada actuando de esa manera. Es como si Pablo les digiera ¿Realmente no ven lo pecaminoso y desvergonzado actuar de esa manera? Y en las últimas preguntas finalmente Pablo les dice que es imposible que pueda felicitarlos por esta actitud pecaminosa sino que más bien los reprende por ellos. Este abuso de los ricos contra los pobres está condenado a través de todas las Escrituras. Santiago 5:1-5; 1 Timoteo 6:17-19

“Ahora, ustedes los ricos, escuchen con cuidado. ¡Lloren a voz en cuello por las calamidades que les sobrevendrán!  Sus riquezas están podridas, y sus ropas están carcomidas por la polilla.  Su oro y su plata están llenos de moho, y ese mismo moho los acusará, y los consumirá como el fuego. Ustedes acumulan riquezas, ¡hasta en los últimos tiempos!  Pero claman contra ustedes los sueldos que, con engaños, no han pagado a los que trabajaron levantando sus cosechas. ¡Y el clamor de esos trabajadores ha llegado a los oídos del Señor de los ejércitos!  Aquí en la tierra, ustedes han vivido rodeados de placeres, y lo único que han logrado es engordar para el día de la matanza.  A la gente honrada la han condenado a morir, sin que ellos pudieran defenderse”

“A los ricos de este siglo mándales que no sean altivos, ni pongan su esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Mándales que hagan el bien, y que sean ricos en buenas obras, dadivosos y generosos; que atesoren para sí mismos un buen fundamento para el futuro, que se aferren a la vida eterna”

La condena hacia los ricos que explotan a los hermanos pobres las Escrituras son bastante claras debido a que estas prácticas lo que hacían era perpetuar lo que el evangelio venía a destruir que eran las paredes sociales o culturales que los hombres han construido en torno a estratos sociales, trasfondos culturales o gustos personales. Sin embargo aunque esto apunta directamente a los ricos también se puede aplicar a nosotros. Una profesora llamada Eugenia Feriakova escribió un libro llamado “Evangélicos, política y sociedad en Chile. Dejando el refugio de las masas 1910-2010[5]”. Ella explica como el cristianismo en Chile comenzó con muchas personas que no sabían leer, que no tenían estudios profesionales, que poseían muy poco conocimiento intelectual o sea con los estratos sociales más bajo de nuestro país. Pero que con los años eso ha cambiado mucho pues muchos cristianos hoy saben leer, tienen estudios profesionales y han ascendido en el estrato social. Esto no nos hace ricos pero si con las herramientas que tenemos hoy podemos ser personas egoístas que no nos preocupamos de otros sino simplemente consumir para nuestro placer. Por ejemplo ¿Cuánto de lo que consumes son realmente necesidades? ¿Cuánto analizas las cosas que son realmente prioritaria y no las “necesidades creadas” por la práctica de la cultura? ¿Cuánto piensas en las necesidades de nuestros hermanos antes que las nuestras cuando recibimos nuestro sueldo? Como cultura estamos fascinados por obtener cosas. También sabemos que muchos cristianos que ahora tienen profesiones miran en menos a aquellos cristianos que no tienen profesiones ¡Como si el ser profesional te haría “alguien en la vida” como suelen decir! ¿O que podemos decir de los cristianos que adquieren más conocimiento por estudiar en seminarios teológicos? ¿No vemos que paradójicamente se manifiesta el pecado con su “orgullo intelectual” frente a los hermanos que no poseen ese conocimiento? A las personas les encanta condenar el pecado ajeno pero ¿Qué tanto examina su corazón para ver su propio pecado de tener algún poder o capacidad y usarlo para sus propios fines pecaminosos?

1 Corintios 11:23-26 La institución de la Cena del Señor

Después que Pablo muestra cuales eran los problemas y pecados que se estaban practicando en la iglesia de Corinto por los ricos frente a los pobres ahora pasa a recordar como el Señor instituyo la cena del Señor para que vean lo diferente es lo que el Señor mostro de la Cena a la manera que ellos están practicando. Podemos encontrar en varias partes de las Escrituras esta institución de la cena con algunos pocas diferencias debido a que son los evangelios sinópticos (Mt 26:26-29; Mc 14:22-25; Lc 22:14-20) Versos 23 y 24

Yo recibí del Señor lo mismo que les he enseñado a ustedes: Que la noche que fue entregado, el Señor Jesús tomó pan, y que luego de dar gracias, lo partió y dijo: «Tomen y coman. Esto es mi cuerpo, que por ustedes es partido; hagan esto en mi memoria.» (RVC)

Yo recibí del Señor lo mismo que les transmití a ustedes: Que el Señor Jesús, la noche en que fue traicionado, tomó pan, y, después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este pan es mi cuerpo, que por ustedes entrego; hagan esto en memoria de mí» (NVI)

 Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado[j]: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es[k] para vosotros; haced esto en memoria de mí. (LBLA)

Lo primero que vemos en el versículo 23 es que Pablo recibió estas enseñanzas. Y la pregunta que surge ¿Cuándo y cómo recibió estas enseñanzas el Apóstol Pablo? Algunos creen que se refiere a la “tradición de las enseñanzas apostólicas” que se refiere más adelante (1 Cor 15:1) pero otros sostienen que se trata de una revelación directa de Jesucristo como escribió en algunas ocasiones (Gal 1:11-12; 15-17) Yo me inclino a pensar que fue más bien parte de la tradición oral o escrita apostólica de la época a la cual Pablo se refería porque los otros versículos los entiendo como que se refiere solo a lo de la obra de Cristo (Vida. Muerte y resurrección) Lo segundo Pablo nos cuenta el contexto en el cual fue dada esta enseñanza que fue la “noche fue entregado”. En esa noche Jesús y discípulos se reunieron para celebrar la comida pascual y fue allí donde revelo que uno de ellos lo iba entregar el cual abandono la Cena del Señor antes de que fuera instituida. Juan 13:30

“En cuanto Judas tomo el bocado de pan, salió. Era ya de noche”

Lo tercero que vemos es que Jesús toma el pan, da gracias y explica su significado. En evangelio de Mateo y Marcos nos dicen que Jesús tomo el pan y lo bendijo.

“Mientras comían, Jesús tomo el pan y lo bendijo; luego lo partió y se los dio a sus discípulos, y les dijo: Tomen, coman: esto es mi cuerpo” (Mateo 26:26; Marcos tiene una versión muy similar solo con un leve cambio de palabras)

“Luego tomo el pan, lo partió, dio gracias y les dio, al tiempo que decía: Esto es mi cuerpo, que por ustedes es entregado; hagan esto en memoria de mi” (Lucas 22:19)

El dar las gracias o bendecir era una práctica común al comer los alimentos especialmente en momentos importantes como la pascua. La idea de que el cuerpo del Mesías iba a sufrir físicamente ya lo encontrábamos en el Antiguo testamento y también dicho explícitamente por Jesús en varias ocasiones Isaías 53:3; Mateo 16:21

“Sera despreciado y desechado por la humanidad entera. Sera el hombre más sufrido, el más experimentado en el sufrimiento”.  

“Desde entonces Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y padecer mucho a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas y morir y resucitar al tercer día”

Cuando los discípulos del Señor comen el pan recuerdan lo que Cristo hizo por todos ellos y no solamente por algún grupo en particular sino por todos los creyentes. Luego los versos 25 y 26 nos hablan de la copa lo que recuerdan cada vez que participan.

Asimismo, después de cenar tomó la copa y dijo: «Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; hagan esto, cada vez que la beban, en mi memoria.» 26 Por lo tanto, siempre que coman este pan, y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor, hasta que él venga. (RVC)

De la misma manera, después de cenar, tomó la copa y dijo: «Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; hagan esto, cada vez que beban de ella, en memoria de mí». 26 Porque cada vez que comen este pan y beben de esta copa, proclaman la muerte del Señor hasta que él venga (NVI)

De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí. 26 Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que Él venga (LBLA)

Lo primero que vemos acá es que Jesús toma la copa. En los Evangelios de Mateo y Marcos agrega que tomo la copa y dio gracias.

“Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre” (Mateo 26:27-29; Marcos muy similar con algunas palabras diferentes)

Lo segundo que vemos es la instauración del nuevo pacto. El libro de Hebreos nos muestra el contraste entre el antiguo pacto y el nuevo pacto (Hebreos 8:7; 13) y como el antiguo pacto no era perfecto tuvo que llegar el nuevo pacto establecido en mejores promesa y un perfecto sacrificio. La sangre de Jesucristo que establece este pacto es mucho mejor que la sangre de los animales del Antiguo testamento. Hebreos 9:13-14

“Si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas sobre los impuros, santifican para la purificación de la carne, ¡Cuánto más la sangre de Cristo, que por medio del Espíritu eterno se ofreció a si mismo sin mancha a Dios, limpiara de obras muertas nuestra conciencia, para que sirvamos al Dios vivo”

Lo tercero es la invitación de Jesús a beber todos de la copa para recordar el sacrificio de Cristo. El versículo 26 es una conclusión de toda explicación en donde les recuerda que cada vez que coman y beban proclaman la muerte de Cristo. La institución de la cena del Señor nos recuerda algunas cosas muy importantes. En primer lugar la cena del Señor es una celebración comunitaria. Pablo ha estado señalando que los hermanos ricos pecan contra los hermanos pobres cuando se comportan de forma individualista y egoísta. Pablo les llama a recordar que la Cena del Señor es una celebración comunitaria y no individual. Esto era algo muy importante de hablar a ellos como lo es para nosotros. Cuando nosotros recordamos la obra de Cristo no la recordamos solo para nosotros sino para todos los creyentes. En este aspecto hay bautistas que han cerrado la mesa para los hermanos que no son bautizados por inmersión. Aunque ciertamente yo creo que estos hermanos están completamente equivocados en el bautismo infantil no me atrevería a cerrar la mesa del Señor a hermanos en la fe porque la cena del Señor es algo comunitario entre hermanos tanto a nivel local como universal. ¿No es maravilloso recordar juntos la obra de Cristo en nuestras vidas? ¿No es maravilloso ver como la inagotable gracia de Dios alcanzo a la persona con la cual estas al lado también?

En segundo lugar la Cena del Señor es una celebración física. La pandemia ha producido una larga discusión sobre el tema de la cena del Señor y se ha llegado a importantes desacuerdos. No voy a tratar de no cristiano a aquel que ha considerado que la cena se puede celebrar en familia, en casa o de forma virtual pero sí creo que está profundamente equivocado. Viendo estos versículos y otros veo que la Cena es inevitablemente una experiencia física en la cual participamos. No puedo ver de otra manera la Cena del Señor y aquellos que han tomado otra postura les llamarían a considerar seriamente estos versículos.

En tercer lugar la cena del Señor es más que una celebración conmemorativa. En el tema de la Cena del Señor han existido varios puntos de vista sobre ella y una de ellos es ver la cena como un algo conmemorativo o como un memorial[6]. Pero la perspectiva reformada y específicamente bautista reformada conocido como la “presencia real de Cristo”. Esto significa que la Cena es algo más que solo memorial sino que nosotros cuando nos reunimos a experimentar la gracia de Dios en la Cena. Como cristianos siempre experimentamos gracia, cuando leemos la Biblia, cuando oramos, cuando cantamos experimentando la gracia de Dios ¿Por qué no experimentaríamos la gracia de Dios cuando celebramos algo tan maravilloso como la gracia de Dios? La cena del Señor nos recuerda que Cristo ha muerto, Cristo ha resucita y Cristo regresara. En otras palabras Dios es siempre fiel a su pacto.



[1] Panayotis Coutsoumpos. Conflicto, comunidad y eucaristía en la corinto romana. Entorno social de la carta de Pablo. Capítulo 2. Las comidas sociales en el mundo grecorromano. Páginas 21-52

[2] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Página 459.

[3] Gary Shogren. Comentario sobre 1 de Corintios. Página 288.

[4] William Hendriksen. 1 de Corintios. Página 341.

[5] https://articulo.mercadolibre.cl/MLC-519926082-libro-evangelicos-politica-y-sociedad-en-chile-1990-2010-_JM?quantity=1

[6] Paul E. Engle y John Amstrong. Editores generales. 4 Puntos de vista sobre la santa cena. Editorial Vida.

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