Pensar el mundo a través de las Escrituras...

miércoles, 29 de mayo de 2019

Jesús y el divorcio Mateo 5:31-32



La historia de Chile y una ley sobre el divorcio ha sido larga y difícil. En Chile solo existía la “nulidad” que consistía en que debido a que el matrimonio no se había realizado siguiendo la normativa legal el matrimonio quedaba anulado. Desde 1914 habrían existido intentos de establecer una ley de divorcio en Chile cuando un diputado llamado Alfredo Frigolett presento un proyecto que fue finalmente rechazado. En los 70, hubo otras iniciativas pero ninguna de ellas próspero y durante la época de Pinochet el tema ni siquiera se discutió. Pero en 1995 la idea fue retomada por algunos parlamentarios y finalmente el 18 de Noviembre de 2004 entro en vigencia la ley del divorcio[1]. Hay que dejar claro que Chile siempre ha sido un país moralista por el catolicismo romano y en muchos sentidos hipócrita, pues aunque no existiría una ley esto no significa que no existieran “divorcios a la Chilena”.

En el 2016, 12 años después de la ley de divorcio en Chile, hubo un explosivo aumento de divorcios en Chile. En la última década el número de divorcios en Chile de matrimonios que vivieron 5 años juntos aumento un 500%. Y en el mismo año 2016 hubo 10 casos de matrimonios que solo pudieron vivir junto 1 año. Los expertos en terapia de Pareja explican algunas razones de este aumento[2]:

“Sienten afinidad y a veces se casan con cierta precipitación, en la fase de delirio, donde está muy metida la fantasía, la pasión, la impulsividad, y después se dan cuenta que era una locura, y como está la posibilidad de sincerar esto, con este dispositivo del divorcio, se pueden separar al año siguiente. Y se ve un poco raro, pero no terrible”

“En el imaginario de la juventud actual, la gente se puede separar y tener una oportunidad con otra pareja, y los hijos no se ven tan afectados si la pareja se separa bien. Hay mucha más claridad y transparencia en el tema de la pareja”

Como podemos ver los expertos de este mundo dicen que es un problema no tan grave. Analizan el problema solo de forma superficial pues aseguran que nadie sale tan dañado al divorciarse. Pero la verdad es que quienes de casan por razones superficiales como quienes se divorcian por razones superficiales están pecando delante del Creador del matrimonio.  Además es mentira que nadie sale dañado en un divorcio pues tanto los conyugues como los hijos son quienes son dañados consiente o inconscientemente por eso. Armand Nicholi fue un psiquiatra clínico de la escuela de medicina de Harvard el cual afirmo[3]:

“Ciertas tendencias que prevalecen hoy incapacitaran a la familia, destruirán su integridad, y harán que sus miembros padezcan conflictos emocionales tan paralizantes que se convertirán en una carga intolerable para la sociedad. Si algún factor influye en el desarrollo del carácter y la estabilidad emocional del individuo, es la calidad de la relación que este experimenta de niño con ambos padres. Por el contrario, si las personas que sufren grave enfermedad emocional no orgánica tienen una experiencia en común, esta es la ausencia de un padre debido a la muerte, el divorcio o alguna otra causa. La inaccesibilidad de los padres, sea física, emocional o de ambas maneras, puede incluir profundamente en la salud emocional del hijo[4]

Como podemos ver el divorcio se ha convertido en uno de los factores por la cuales tenemos una sociedad dañada emocionalmente. Ojala esto fuera cierto solo para el mundo pero en la misma cultura evangélica tenemos las mismas prácticas que el mundo respecto a esto. Al igual como en la cultura judía abundaba el divorcio por razones pecaminosas en la actualidad abunda el divorcio por razones pecaminosas por tanto debemos aprender que es lo que Jesucristo nos enseña respecto a este tema. ¿Qué dice la Biblia sobre el divorcio? ¿Es bíblicamente correcto aceptarlo? ¿Se puede uno divorciar por cualquier razón? ¿Hay alguna razón para divorciarse?

El divorcio según la tradición oral Mateo 5:31

Jesucristo viene enseñando que él no había venido anular la ley o los profetas sino a cumplir (Mt 5:17) y por tanto debía corregir las interpretaciones que los fariseos y escribas habían realizado de las Escrituras. Nos encontramos con que Jesús les dice “Ustedes han oído” (Mt 5:21; 27) y eso no se refiere a las Escrituras en si sino a los que la tradición oral de los ancianos habían trasmitido al pueblo. Esto es a lo que refiere aquí “También fue dicho” ¿Por quienes? Por los ancianos y su tradición. Ellos habían enseñado una interpretación del divorcio que no correspondía con lo que Dios había revelado en su palabra.  En la época de Jesús habían dos escuelas de interpretaciones que estaban debatiendo este asunto del divorcio basados en Deuteronomio 24:1-4

“Cuando alguien tome una mujer y se case con ella, si después no le agrada por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá una carta de divorcio, se la entregara personalmente y la despedirá de su casa. Al salir de su casa, ella podrá casarse con otro hombre. Pero si el segundo esposo la aborrece y le escribe una carta de divorcio, y se la entrega personalmente y la despide de su casa, o si el segundo esposo muere, el primer marido que la despidió no podrá volver a tomarla por esposa, pues ha quedado impura. Eso sería un acto repugnante delante del Señor, y tú no debes corromper la tierra que el Señor tu Dios te da en posesión”

Lo que las dos escuelas discutían era ¿Qué es lo significa “indecente” (RV60; RVC) “Indecoroso” (NVI) “Reprochable” (NTV)? La escuela de Shammai que predominaba en el tiempo de Jesús, sostenía que el pasaje permitía el divorcio únicamente si la esposa era infiel. Por otro lado la escuela de Hillel, la cual había influido mucho en la cultura judía decía que un hombre podía divorciarse de su mujer por cualquier cosa como si ella quemaba el pan o si encontraba a una mujer más atractiva[5]. Por tanto podemos imaginar que en la época de Jesús habían muchos divorcios por razones de no le gustaba como la mujer cocinaba o si ya había perdido su atractivo físico. Entonces ¿Cuál era la interpretación correcta de Deuteronomio 24:1-4? Uno de los comentarios bíblicos más respetados sobre el Antiguo testamento es el Keil y Delitzsch los cuales escriben sobre este pasaje[6]:

“En estos versículos…no se establece el divorcio como un derecho; todo lo que se hace es que, en el caso de un divorcio, se prohibía que el marido se volviera a unir con la mujer divorciada, si entretanto ella se había caso con otro hombre, aunque su segundo marido también la hubiera despedido, o hubiera muerto. Los 4 versículos forman un punto en el que los versículos 1 al 3 son las cláusulas de prótasis que describen el asunto de que se trata. El versículo 4 contiene la apódosis con la ley concerniente al punto en cuestión”

En otras palabras lo que este pasaje enseña no es que Dios haya instaurado el divorcio sino que debido a que el pueblo de Israel había sido rescatado de la esclavitud de Egipto ellos ya venían con las practicas del divorcio, la poligamia (Éxodo 21:15-17) la esclavitud (Éxodo 21:1-11) que eran practicadas ampliamente en las culturas paganas y por tanto Dios para había tenido que regularlas en su pueblo. La mayoría de estas leyes estaban contenidas en lo que en nuestro idioma español se conoce como oraciones subordinadas condicionales. Una oración subordinada condicional contiene una prótasis y una apódosis.[7] Esto quiere decir que la oración nos habla de supuestas condiciones que pueden pasar y luego nos da una ley para saber cómo actuar en esa condición. Por ejemplo en la ley de la poligamia Éxodo 21:15-17

Si un hombre tiene dos mujeres, y a una de ella la ama pero a la otra la aborrece, si las dos le dan hijos pero el primogénito es de la aborrecida, cuando llegue el día de repartir su herencia no podrá otorgar al hijo de la esposa amada el derecho de la primogenitura, en perjuicio del hijo de la esposa aborrecida, que es realmente el primogénito, sino que reconocerá como primogénito al hijo de la aborrecida y le dará doble porción de la herencia que le corresponde a cada uno de sus hijos. Porque ese hijo fue el primogénito que tuvo, y a él le corresponde el derecho de la primogenitura”

Al leer este ejemplo podemos darnos cuenta del condicional “Si” se encuentra en que si tiene dos mujeres y si las dos le dan hijos entonces en esa situación la ley que deben aplicar es que Dios ha revelado en su palabra. En el caso del divorcio de Deuteronomio 24:1-4 la situación es la misma. Si es que alguien se casa con alguien y después encuentra en ella algo indecente y la deja y luego esa mujer se casa con otro hombre y este otro hombre la deja o muere entonces el primer hombre que tuvo no puede volver a casarse con ella. Por tanto lo que buscaba prohibir este mandato era la forma superficial de tratar el matrimonio y también que el primer marido en el caso que el segundo marido muriera y la mujer quedara con herencia se aprovechara de eso. Este pasaje no enseñaba que los hombres tenían una orden para divorciarse sino que simplemente Dios había permitido el divorcio por causa del pecado del pueblo. ¿Pero que los que habían interpretado los judíos con su tradición oral? Que esto era una orden de Dios. Tanto Shammai como Hillel habían perdido el verdadero sentido de la Escritura y habían limitado el debate solamente a tratar de saber que es lo significa “indecente”. La palabra “indecente” significaba la “desnudez de una cosa” algunos interpretes sostienen que se trata una exposición indecente repetida (como coqueteo) y otros sostienen que la palabra incluye todo tipo de impropiedad y en general describe mala reputación.[8] Pero como sea su interpretación el debate no puede basarse solo en una palabra sino en entender todo el contexto del pasaje de Deuteronomio 24.

El matrimonio según las Escrituras  Mateo 5:31; Mateo 19:1-12

Entonces si la interpretación del divorcio que la tradición oral enseñaba ¿Qué es lo que Jesús realmente piensa sobre el divorcio? Dios en su misericordia nos da otro texto en el mismo evangelio de Mateo al cual podemos consultar para ver como Jesús responde a esa pregunta.

Mateo 19:1-3 Este pasaje es una transición sobre que venía haciendo Jesús y lo que iba hacer. Él había estado enseñando y curando en Galilea por dos años y ahora se iba hacia el este a las regiones de Judea. Como siempre mucha gente seguía a Jesús por diversas razones y entre esa multitud se encontraban los fariseos quienes se le acercaron a preguntarle algo con mala intención. La pregunta que realizan los Fariseos tiene todo un trasfondo conocido del debate que existía entre las escuelas de interpretación de la época y es por eso que le preguntaban que si uno se puede divorciar por cualquier causa.

Mateo 19:4-6 La respuesta de Jesús comienza confrontándolos con las mismas Escrituras. ¿Ustedes son maestros de la ley y no han leído lo que dice la Escritura? Jesús quiere ir mucho más allá de las tradiciones rabínicas para llevarlos a las Escrituras y mostrarle el propósito original del matrimonio. Pero ¿Qué es realmente el matrimonio? Jesús cita Génesis 2:24 para explicarlo.

“Por eso el hombre dejara a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán un solo ser”

Siempre escuchaba que el matrimonio es un pacto pero siempre me costaba encontrar una justificación bíblica sobre esta afirmación pero cuando estudie las palabras “Dejar” y “unir” pude ver la relación pactual de esta afirmación. La palabra “dejar” se refiere aquí y en otros lugares del Antiguo testamento el cambio de la devoción y lealtad del individuo de una persona o grupo (Dt 28:20; 31:16; Rut 2:11; Jer 1:16; Os 4:10) y “unir” es una palabra de una unidad íntima y completa. La afirmación de que “serán una sola carne” muestra la unión emocional, social y sexual que hay entre los dos. Esto quiere decir que el matrimonio es una relación íntima y pactual delante de Dios de vivir una vida de fidelidad, cuidado y ayuda mutua. Debido a que Dios le dio mucha importancia al matrimonio los apóstoles también le dieron ese énfasis con los principios bíblicos aplicados en las Escrituras. Por ejemplo Pablo escribió acerca de los principios bíblicos para el matrimonio que puede resumirse en que el hombre debe amar a su esposa como Cristo amo a la iglesia (Efe 5:25) y que la mujer debe sujetarse y respetar a su esposo (Efe 5:22,33)

En las filosofías del mundo y también en algunas iglesias se argumenta “que el amor se acabó” “Que ya no existe la misma pasión” “Que ya no se está enamorado” y por tanto hay divorciarse. Esta idea tiene varios errores. El primero es el concepto de amor como un sentimiento. El segundo es pensar que “el amor murió” ya el amor no es algo que aparece de la nada sino que es algo en lo cual se trabaja. El divorcio no aparece como una posibilidad de un día a otro sino que se construye cuando el esposo no ama a su esposa, es indiferente, es áspero, es insensible, es poco atento, no le sirve, no la ayuda, no escucha, etc. De igual manera cuando la esposa no reconoce el liderazgo de un esposo, lo llena de críticas, siempre reclama y no lo respeta se está construyendo un futuro divorcio. ¿Estas amando a tu esposa como Cristo amo a su iglesia? ¿Estas honrando a tu marido como Cristo honró a su Padre?

El pastor John Stott solía decir que el rechazaba hablar con una persona acerca del divorcio al menos que estuviera dispuesto a hablar del propósito del divorcio y la reconciliación.[9] Esto parece tener mucho sentido con las palabras de Jesús ya que les explica a los fariseos cual era el propósito original del matrimonio y que lo que Dios ha juntado no lo puede separar el hombre. Para los fariseos el matrimonio se había vuelto solo un trámite legal entre el matrimonio y el divorcio muy parecido a las personas actuales cuando les hablas de matrimonio.

Lo que nos dice el verso 6 es aún más revelador porque nos dice que lo que junto Dios el hombre no lo puede separar. En palabras de Malaquías 2:16

“Porque el Señor y Dios de Israel, el Señor de los ejércitos, claramente ha dicho que aborrece el divorcio y a quienes encubren su iniquidad. Tengan, pues, cuidado con su propio espíritu, y no sean desleales”

Debido al énfasis que el Señor le da al matrimonio y estas palabras de Malaquías podemos ver que realmente Dios nunca ha deseado que el divorcio sea una realidad en la humanidad pero debido a que vivimos en un mundo caído el divorcio es una realidad pero que fue instaurada por Dios sino simplemente permitida por el pecado.

Mateo 19:7-10 Los fariseos seguramente estaban un poco sorprendidos por las respuestas de Jesus pero aun así querían apelar a las Escrituras para tratar de demostrar que Jesucristo estaba equivocado en lo que decía para mantener sus prácticas pecaminosas sobre el divorcio. La pregunta que los fariseos hacían entonces era ¿Por qué Moisés permitió el divorcio? Esta preguntaba estaba basada en el supuesto de que Deuteronomio 24:1-4 era un mandato de Dios pero ya vimos que no es eso sino que simplemente una forma de regular un pecado como ese. La respuesta que da Jesus en el verso 8 es bastante clara, él lo permitió “porque ustedes tienen muy duro el corazón”. El duro corazón de Israel se manifestó de muchas maneras cuando el pueblo pecaba contra el Señor. Éxodo 32:9; Salmo 95:8

“El Señor también le dijo a Moisés; Yo he podido ver que este pueblo es de dura cerviz.  
“No endurezcan su corazón como en Meriba, como en el día de Masah, en el desierto”

La dureza del pueblo fue algo persistente y continuo ya que desde el comienzo practicaron la idolatría, yéndose en pos de otros dioses y por eso fueron juzgados. Primeros fueron divididos, luego llevados cautivos y luego regresaron del cautiverio y siguieron practicando pecados que Dios ilustro con el profeta Oseas el cual se casó con una prostituta (Oseas 1:2-7) Después de siglos de llamarles al arrepentimiento y a obedecer sus mandatos nos encontramos con una imagen sorprendente en Jeremías 3:6-8

“En los días del rey Josías el Señor me dijo: ¿Has visto lo que ha hecho la rebelde Israel? ¡Va y se prostituye en lo algo de cualquier monte, o a la sombra de cualquier árbol frondoso! Yo pensaba que, después de todo eso, se volvería a mí; pero no fue así. Esto lo vio su hermana, la rebelde Judá; vio que yo había despedido y repudiado a Israel por su infidelidad y sus prostituciones. Pero tampoco ella tuvo temor, sino que con la misma rebeldía de su hermana, fue y se prostituyo”

Dios está hablando de que debido a insistente fornicación espiritual de Israel Dios le da la carta de repudio (divorcio) Por supuesto esta imagen no dice que Dios abandona a su pueblo para siempre pero si muestra que la persistente practica de fornicación espiritual en este caso puede traer consecuencias. Tenemos también el caso en el cual Dios ordeno el divorcio a través del sacerdote Esdras debido que ponía en riesgo la existencia del pueblo debido a mezclarse con otros pueblos (Esdras 10: 3-5) Estos dos ejemplos no muestran que Dios no odia el divorcio pero si muestran que hay casos excepcionales debido a la dureza pecaminosa de los hombres. Esto nos lleva a los siguientes y últimos versículos a tratar.

La cláusula de excepción Mateo 5:32; Mateo 19:9

Lo que nos dice esto dos versículos es conocida como la cláusula de excepción debido a que solamente el evangelio de Mateo nos deja esta cláusula pues los pasajes paralelos acerca del divorcio en los otros evangelios solo nos muestran que aquel que se divorcia de su esposo (a) y se casa con otro comete adulterio (Mc 10:11-12; Lc 16:18) Esta cláusula tiene varios debates involucrados entre los comentaristas cristianos. La primer debate es que hay algunos cristianos que interpretan este pasaje diciendo que la “fornicación” aquí se refiere al periodo de desposorio que tuvo José y María y por lo cual podrían haberse “divorciado” antes de casarse[10] (Mt 1:18-25) Esta posición tiene un problema. El problema es que la palabra griega que se usa aquí tiene que ver siempre con el divorcio y no con el desposorio judío. Además el trasfondo del pasaje no tiene que ver con desposorio pues trata con Deuteronomio 24 que tiene que ver directamente con la concesión del divorcio y no con compromiso[11]. Los judíos parecen entender claramente que Jesús habla de matrimonio y no del desposorio, por tanto hacer un paralelo total entre estos dos pasajes no es correcto.

El segundo debate es parecido al primero pero solo se enfoca en una palabra y dicen que la palabra “fornicación” aquí se refiere al sexo antes del matrimonio[12].El primer problema con esta posición es que no se ajusta al contexto del pasaje el cual está hablando de matrimonio. En segundo problema es que la mayoría de los comentaristas opina que limitar el sentido de fornicación al sexo antes del matrimonio no es adecuado, sino más bien se refiere a todo tipo de inmoralidad sexual[13]

El tercer debate tiene que ver con aquellos que afirman si incluso Jesús permitió el divorcio esto no significaría un nuevo matrimonio. Esta fue la posición de la mayoría de los padres de la iglesia con pocas excepciones hasta la época de la Reforma donde esto cambió radicalmente. Esta posición tiene dos problemas. La primera es que aquellos que afirman esto deben demostrar a la luz del contexto del primer siglo que la palabra “divorcio” no se entendía como algo que incluyera nuevo matrimonio. Craig Keener escribe[14]:

“Que Jesús podría redefinir el “divorcio” si quisiera hacer, como sugiere Gordon, no está en duda; pero el hecho de que pudiera hacerlo difícilmente prueba que lo hizo. De hecho, a menos que deseemos convertir toda la Escritura en una confusión léxica, la carga de la prueba debe recaer en aquellos que defienden significados de palabras nuevas, y no creo que se haya ofrecido tal prueba. Sin pruebas convincentes, no podemos hacer que la cláusula de excepción signifique algo distinto a lo que significaría en fuentes antiguas”

En segundo lugar poner como prueba a los padres de la iglesia como un argumento concluyente es difícil porque los mismos padres de la iglesia tuvieron muchas enseñanzas inclinada al ascetismo y contraria al matrimonio. Nuevamente Craig Keener escribe[15]:

“Respeto mucho a los padres de la iglesia y aprendo de su sabiduría siempre que sea posible, pero este es uno de los casos en que una apelación a ellos es vulnerable…El pastor de Hermas, una obra que influyo mucho en las interpretaciones posteriores refleja una corriente de ascetismo que va más allá del testimonio apostólico; él prefiere la soltería célibe después de la viudez e introduce la penitencia… Agustín dejo a su concubina, la madre de su hijo y rompió un compromiso para seguir ese ideal. Tales desarrollos reflejan el aumento generalizado del ascetismo sexual en la antigüedad tardía”

Lo que veo que Jesús está diciendo en este texto es lo siguiente. Que cualquiera que se divorcia por razones diferentes a la de la inmoralidad sexual y se vuelve a casar estaría cometiendo adulterio permanentemente en una nueva relación. Por tanto las únicas razones para que una persona se vuelva a casar son dos. La primera es que el conyugue de la persona muera en lo cual todos los cristianos estamos de acuerdo. 1 Corintios 7:39

“De acuerdo con la ley, la mujer casada está ligada a su esposo mientras este vive, pero si su esposo muere queda en libertad de casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor”

La segunda es que cristiano se puede divorciar por infidelidad sexual y volverse a casar en la cual no todos los cristianos estamos de acuerdo.

Pero cualquiera sea la posición que como cristianos tomemos una cosa es cierta. Vivimos en un mundo caído y debido a los deseos de la carne, los deseos los ojos y la vanagloria de la vida los creyentes vamos a enfrentar tentaciones y pecados en el matrimonio. Y cuando observamos a través de las Escrituras todas las infidelidades que el pueblo de Israel cometió contra el Señor. El Señor una y otra vez llamo a su pueblo a volver a sus brazos de amor. Es posible que alguno ya pecado aquí divorciándose por las razones equivocadas. Es posible que algunos estén sembrando el divorcio al no vivir conforme a los principios bíblicos para vivir un matrimonio conforme a su misericordia pero podemos saber en Cristo y en el Evangelio hay perdón y reconciliación. Si Cristo nos perdonó con su amor infinito ¿No deberíamos perdonar nosotros tambien?


[1] https://www.latercera.com/noticia/chile-aun-existe-la-nulidad/
[2] https://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/08/11/870529/Explosivo-aumento-en-Chile-de-divorcios-en-matrimonios-que-duran-5-anos-o-menos.html
[3] https://www.legacy.com/obituaries/bostonglobe/obituary.aspx?n=armand-m-nicholi&pid=185904319&fhid=6713
[4] John MacArthur Comentario a Mateo. Página 389.
[5] Craig Keener. Comentario cultural del Nuevo testamento.
[6] Keil y Delitzsch. Comentario al texto hebreo del Antiguo testamento. Página 529.
[7]http://www.selectividad.tv/S_L_2_2_25_S_protasis_apodosis._oraciones_subordinadas_condicionales..html
[8]John MacArthur Comentario a Mateo. Página 391
[9] John Stott. El sermón del monte. Página 111.
[10] https://www.desiringgod.org/articles/on-divorce-and-remarriage-in-the-event-of-adultery?lang=es
[11] John Macarthur. Comentario a Mateo. Página 399.
[12]https://www.desiringgod.org/interviews/does-the-bible-allow-for-divorce-in-the-case-of-adultery?lang=es. https://www.desiringgod.org/articles/on-divorce-and-remarriage-in-the-event-of-adultery?lang=es
[13] Los clásicos John Gill Calvino y John Calvino. William Hendriksen. Comentario a Mateo. Página 231. Comentario Mundo Hispano a Mateo. Página 67. Donald Carson. El sermón del monte. Página 58. John Stott. El sermón del monte. Página 110.
[14] Mark L. Strauss y Paul E. Engles editores. Remarriage After Divorce Three Views In Today Church. Página 46.
[15] Mark L. Strauss y Paul E. Engles editores. Remarriage After Divorce Three Views In Today Church. Página 45.
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miércoles, 22 de mayo de 2019

Jesús y el adulterio Mateo 5:27-30



Simón Blackburn es un filósofo británico que fue profesor en varias universidades importantes como Oxford y Cambridge en donde desarrollo su filosofía y escribió varios libros[1]. El escribió un libro llamado “Lujuria[2]” en el cual argumentaba que “vivir con lujuria es como vivir atado a un lunático” sin embargo aunque el reconoce esto hace un análisis histórico con el cual llega a concluir que la lujuria ha recibido una mala fama de parte del cristianismo e incluso argumenta a favor de la pornografía como algo beneficioso para la sexualidad[3].

El pensamiento este filósofo es más o menos lo que nuestra cultura piensa sobre la lujuria. Por un lado afirman que permitir la lujuria en todo contexto es una locura ya que produce diversas enfermedades sexuales, hijos fuera del matrimonio, inestabilidad en las relaciones y muchos corazones rotos. Por otro lado se promueve la educación sexual, el dar preservativos, el sexo explícito en las novelas, serie, películas y el uso de pornografía sin ningún problema.  Es tanto así que en el año 2017 Chile se convirtió en el país de Latinoamérica que más pornografía consume.[4] La pornografía es tan dañina que como una de sus mismas defensoras escribió:

La pornografía saca el sexo de la intimidad, lo saca del amor, lo saca de lo sagrado, de la producción y la fertilidad. La pornografía saca el sexo incluso de los cuerpos, utilizando sólo sus partes fundamentales para representar: Devela su secreto y lo expone ligado al único significado que le es útil: el placer. La gloria[5].

Por supuesto esto no es algo nuevo en la humanidad pues desde que el mundo cayó en pecado ya existido todo tipo de pecado sexual que destruye a la humanidad como la fornicación, el adulterio, la homosexualidad. El pecado sexual ha destruido miles de matrimonios, familias y vidas de siervos de Dios como Sansón y David. Generalmente la postura cristiana es entendida en nuestra sociedad como una visión retrograda, opresiva y dañina. Pero como cristianos sabemos que el pecado sexual es un pecado muy destructivo que ofende a Dios, destruye el cuerpo y daña al prójimo. Como cristianos no nos oponemos al sexo ni al placer que el conlleva sino que nos oponemos al sexo pecaminoso fuera del matrimonio que evidencia el egoísmo más profundo de un corazón pecaminoso.

Ustedes han oído Mateo 5:27

Nuevamente los fariseos con sus enseñanzas rabínicas habían trasmitido al pueblo que el acto del adulterio era condenado pero no enfatizaban lo interno del adulterio. El séptimo mandamiento era bastante claro sobre esto. Éxodo 20:14 y Deuteronomio 5:18

“No cometerás adulterio”

El acto del adulterio estaba claramente condenado en las Escrituras y las penas por adulterar era juzgados con la muerte. Levítico 20:10; Deuteronomio 22:22

“El que cometa adulterio con la mujer de su prójimo será condenado a muerte, junto con la adultera”

“Si alguien es sorprendido acostándose con una mujer casada, tanto el hombre como la mujer serán condenados a muerte. Así quitaras el mal de Israel”

La hipocresía de los fariseos ya se evidencia cuando traen a una mujer sorprendida en adulterio delante de Jesús para condenarla pero no traen al hombre el cual también debía ser condenado por el pecado (Juan 8:1-11) La interpretación rabínica de esta mandato había olvidado convenientemente pasajes claves de las Escrituras donde se habla acerca del deseo del corazón pecaminoso. Éxodo 20:17; 1 Samuel 16:7

“No codiciaras la casa de tu prójimo, ni su mujer, ni su siervo, ni a su esclava, ni su buey ni su asno, ni nada que le pertenezca a tu prójimo”

“Pero el Señor le dijo: No te dejes llevar por la apariencia ni por su estatura. Yo soy el Señor, y veo más allá de lo que el hombre ve. El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero miro el corazón”

Los fariseos podían estar cumpliendo este mandato de forma externa pero su corazón podría ser un nido de adulterio. ¿No es acaso esta la posición de nuestra cultura conservadora que se preocupa por encima pero detrás vive una vida diferente? ¿No es acaso esa la posición de la mucha cultura evangélica que se juzga y se preocupa de hermana cuando peco evidentemente quedando embarazada pero antes de eso nadie dijo ninguna palabra sobre esa relación pecaminosa que llevaba? ¿No es acaso esa una tentación común que tenemos los cristianos? ¿No es esa la actitud farisaica la cual muchos de nosotros podemos caer? Por tanto Jesús no va a enseñar que no es suficiente el mandamiento en sí, sino el corazón de él.

El adulterio del corazón Mateo 5:28

Jesús afirma “Pero yo os digo” no contradiciendo los mandatos de Dios sino la interpretación rabínica oral de la ley que distorsionaba los mandatos de Dios. Jesús tenía la plena autoridad para dar la interpretación correcta de la ley porque era Dios encarnado (Jn 1:1) Lo que Jesús condena aquí no es una mirada casual e involuntaria sino que es una mirada intencional, repetida, constante con el deseo de desear sexualmente a la persona. Todos sabemos que hay una gran diferencia cuanto ves a alguien y piensas que se ve muy bien con la ropa que trae a mirar a alguien y desearla sexualmente en el corazón. Lo que Jesús nos está diciendo aquí que el acto del adulterio es tan pecaminoso como el pensamiento del adulterio que sale del corazón. Las Escrituras nos hablan repetidamente que el problema es el corazón. Proverbios 4:23; Jeremías 17:9; Mateo 15:19

“Cuida tu corazón más que otra cosa, porque él es la fuente de vida” 

“El corazón es engañoso y perverso, más que todas las cosas ¿Quién puede decir que lo conoce?

“Porque del corazón salen los malos deseos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios, las blasfemias”

Los profetas también hablaron del adulterio del corazón cuando el pueblo se desviaba de la ley de Dios para adorar a otros dioses. El libro de Oseas es quien describe de forma muy gráfica el adulterio de Israel. Oseas 2:2

“Pero repróchenle a su madre el hecho de no ser ella mi mujer, ni yo su marido. Díganle que deje de serme infiel, que no cometa más adulterio”

La raíz de todos los pecados que brotan en nuestra vida fluye de nuestro corazón pecaminoso el cual anhela hacer nuestra voluntad y uno de los más evidentes es el pecado sexual. Nuestra cultura vive asombrada abusos sexuales realizados por personas de confianza con los sacerdotes, pastores, familiares etc. pero nunca va a la raíz del problema que es el corazón. El adulterio de corazón se puede manifestar de muchas diversas formas. 

La primera y más obvia forma de adulterio del corazón es la pornografía y la masturbación de la cual muchos hermanos y hermanas luchan con ella cada día. Todo comienza con un pensamiento o una mirada lasciva que comenzamos anidar en nuestro corazón y lo guardamos para luego comenzar a disfrutar de él. Luego la tecnología nos facilita el trabajo accediendo a páginas pornográficas que incitan nuestro deseo para llevar a cabo el pecado a la muerte. El apóstol Santiago lo describe de manera perfecta. Santiago 1:14-15

“Al contrario, cada uno es tentado cuando se deja llevar y seducir por sus propios malos deseos. El fruto de estos malos deseos una vez concebidos, es el pecado, y el fruto del pecado, una vez cometido, es la muerte”

¿Dónde comenzó todo? ¿No es nuestro corazón pecaminoso el que nos inclina a los deseos de la carne? Una de las cosas de las cuales debemos ser conscientes es que la iglesia está llena de personas que luchan con esto. Paul Tripp en su libro “el llamamiento peligroso” cuenta la historia de Jorge un estudiante de seminario que una vez le confeso al pastor que tenía una obsesión lujuriosa con las mujeres atractivas que venía en la biblioteca pública mientras estudiaba. Él se sentaba en la biblioteca y esperaba tener contacto con cualquier mujer bella y había llegado a seguirlas hasta su hogar y eso realmente lo estaba asustando debido al sentimiento pecaminoso que sentía[6]. El deseo pecaminoso en nuestro corazón comienza con miradas, deseos y anhelos que queremos cumplir sin pedir ayuda a alguien que nos ayude a lidiar.

La segunda manera es que se manifiesta el adulterio de corazón es por desear sexualmente a cualquier persona. Una de las revoluciones sexuales más fuerte que nuestra cultura está enfrentando es la revolución homosexual. [7]Lo que propone la homosexualidad es deshacer el binario “hombre” “mujer” y convertir a todos en seres ambiguos que pueden desear a cualquiera. Para eso se ha inventado el término “orientación de género” lo cual tiene que ver con las personas que nos atraen y queremos tener una relación romántica y sexual con ella. Pueden ser gay, transexual o bisexual[8]. Una de las cosas que como iglesia debemos tener claro que esto ya ha llegado a nuestras filas de dos maneras. La primera manera es la reinterpretación de las Escrituras para decir que la homosexualidad no es pecaminosa si se trata de una relación romántica. La segunda son las experiencias que se van viendo en la iglesia cristiana. Yo mismo presencie esto de un “amigo” el cual se mostraba firmemente en la fe pero finalmente tuvo un matrimonio homosexual afirmando que eso es algo cristiano. Otra historia impresionante es que cuenta Paul Tripp en su libro “El llamamiento peligroso” Él cuenta que una ocasión un estudiante estrella del seminario vino donde el a pedirle ayuda con algo. Cuando llego a la oficina y se sentaron para conversar él no podía decirle lo que le pasaba entonces después de un rato le dijo: “En el sótano tengo un closet con ropa de mujer que me pongo en la noche; es el único momento de mi día en que me siento cómodo[9]”. Este era un hermano que era pastor, tenía familia, enseñaba la Biblia y sin embargo tenía una lucha silenciosa con el pecado la cual nadie sabía y nadie estaba allí para ayudarlo. ¿Creemos realmente que esas personas no están entre nosotros? ¿Crees que tú que podrás luchar con ese pecado si no buscas ayuda en el Señor y en los hermanos? ¡De ninguna manera!

La tercera manera de adulterio de corazón es la intimidad. La intimidad es algo que se entiende como reservado una persona o familia.[10] Muchas personas tienen a reducir la intimidad a lo sexual pero es mucho más que eso. Es abrir tu corazón o tu vida a alguien que no es tu esposo (a) para sentirse aceptado o querido. Esa actitud tiene en la raíz el adulterio de corazón porque con quienes debes tener intimas conversaciones acerca de tu corazón es con tu esposa (a). Nadie más puede conocerte mejor. Sin embargo vivimos en una era donde los esposos tienen amigos y amigas que son más íntimos que sus propios esposos. Eso es un adulterio de corazón. Hay varios estudios que esto se ha ido masificando de forma profunda en las redes sociales donde las personas comienzan como amigos y luego van teniendo intimidad y abriendo sus corazones para finalmente comenzar saborear la idea de ser infiel para finalmente llevarlo al acto sexual. ¿Dónde comenzó todo? ¿No comenzó en nuestros pensamientos pecaminosos? ¿Crees que podrás ser más amigo (a) de alguien ajeno a tu esposo?

La cuarta manera del adulterio de corazón es el tener muchas parejas. En el mundo es normal encontrar personas que comienzan una relación y luego la terminan comenzando otra relación pero me sorprende mucho que en la iglesia permitamos esta misma actitud sin ninguna objeción. Joshua Harris es un pastor que escribió un libro “Le dije adiós a las citas amorosas” en donde relata cómo se dio cuenta de este problema en el cristianismo actual. El comienza las primeras páginas de sus libro contando una historia ficticia respecto a un sueño en donde Ana y David están en el altar y justo en ese momento comienzan a llegar todas las personas con las cuales tuvo una relación antes y comienzan a tomar su mano[11]. ¿Acaso no sería esto terrible? Pero es exactamente lo que se cultiva en la iglesia actual en donde se permite sin ningún problemas que los hermanos tengan una relación con otra hermana “porque es normal” “porque eso hacen los jóvenes”. Esto es cultivar el adulterio de corazón desde jóvenes. ¿Nos damos cuenta del daño que les estamos haciendo? ¿No es acaso ser adultero de corazón desear estar con una con otra hermana cada semestre?  Esto es adulterio es también adulterio de corazón.

La manera de tratar el adulterio de corazón Mateo 5:29-30

Jesús nos muestra cuan profundo es el adulterio de corazón en nuestra vida, pero a la vez nos provee el antídoto para este persistente deseo pecaminoso. En primer lugar Jesús toma estas palabras “sacar el ojo y cortar la mano” del Antiguo testamento. Éxodo 21: 23.25

“Pero en caso de muerte, se pagara vida por vida; ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe”

Hay algunos cristianos en la historia de la iglesia que pensaron que Jesús estaba hablando aquí literalmente como Orígenes el cual cuando leyó este mandamiento y el de Mateo 19:12 se castro literalmente.

“Porque hay eunucos que así nacieron del vientre de su madre, hay otros a quienes los hombres han hecho eunucos, y aún hay otros que así mismos se hacen eunucos por causa del reino de los cielos. EL que se capaz de comprender esto, que lo comprenda”

Por lógica podemos decir que Jesús no está hablando de sacarse el ojo y la mano literalmente porque si nos sacamos el ojo o la mano ¿Eliminaríamos el pecado que habita en nuestro corazón? ¡De ninguna manera! Simplemente seriamos unos ciegos o mancos con un corazón pecaminoso que aun desea pecar. Por tanto este pasaje debe interpretarse de forma figurativa. Es interesante como esté pecado comenzó en el corazón siguió por los ojos y termino en las manos. Si miramos más de cerca el ejemplo que nos da Jesús habla del “ojo derecho” y la “mano derecha” ¿Por qué? Porque la creencia de los judíos en aquella época era como la mayoría de las personas eran diestras el lado derecho representaba a menudo el lugar más poderoso e importante del cuerpo.[12] Por tanto se consideraba el lado derecho más importante o poderoso que el lado izquierdo. ¿Qué es lo que Jesús nos está diciendo entonces? En primera instancia podría interpretarse que “si algo es tan valioso para ti (ojo derecho, mano derecha) que te esté llevando al pecado entonces debes alejarlo de tu vida para que no te lleve más al pecado. John Stott lo interpreta de esta manera[13]:

“Si tu ojo te es ocasión de caer porque la tentación llega a ti por medio de los ojos (los objetos que ves) entonces, sácate los ojos. Es decir ¡No mires! Compórtate como si realmente te hubieras sacado los ojos y los hubieras tirado, y ahora estuvieras ciego y por eso no pudieras ver los objetos que anteriormente fueron ocasión de caer. Además, si tu mano o pie te es ocasión de caer, porque la tentación te llega por medio de tus manos (cosas que haces) o tus pies (lugares que visitas) entonces, córtalos. Es decir, ¡no lo hagas! ¡No vayas! Compórtate como si te hubieras realmente cortado las manos y los pies, y los hubieras tirado, y ahora estuvieras lisiado y por eso no pudieras hacer las cosas o visitar los lugares que anteriormente te eran ocasión de caer”. Este es el significado de mortificación”

Cuando Cristo nos salvó del pecado nos dio su Espíritu Santo y ahora somos capaces por la gracia de Dios de mortificar el pecado por medio de los medios de gracia. Pablo escribe en Romanos 8:12-13

“Así que, hermanos, tenemos una deuda pendiente, pero no es la de vivir en conformidad a la carne, porque si ustedes viven conforme con la carne morirán; pero si dan muerte a las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán”

Los cristianos con el poder del Espíritu Santo podemos mortificar los pecadores con los que luchamos ¿Cómo? En primer lugar no alimentando el pecado que habita en mí. Muchas personas que caen en pecado no se dan cuenta que el pecado comienza con pequeños susurros en su corazón que finalmente lo llevan a pecadores mayores. John Owen escribió en su libro la mortificación del pecado[14].

“Un aspecto principal de la naturaleza engañosa del pecado, es la forma en que comienza con pequeñas demandas. Los primeros ataques y sugerencias del pecado son siempre modestos. Si el pecado tiene éxito en su primer avance, entonces exigirá cada vez más hasta que por fin “el mero hecho de mirar a una mujer hermosa bañándose” termine en el adulterio, en maquinaciones malvadas y en homicidio” (2 Sam 11:2-17)

En segundo lugar disciplinando tu vida espiritual en los áreas débiles donde sabes que eres tentado. 1 Corintios 9:26-27

“Así que yo corro y lucha, pero no sin una meta definida; no lo hago como si estuviera golpeando al viento; más bien golpeo mi cuerpo y lo someto a servidumbre, no sea que después de haber predicado a otros yo mismo quede eliminado”

Las personas que tienen un pasado de muchos pecados sexuales es más sabio evitar cualquier cercanía con cosas sensuales que sean tropiezos para la vida espiritual. Nuevamente John Owen en su libro mortificación del pecado escribe[15]:

“Es nuestro deber “perfeccionar la santificación en el temor del Señor (2 Cor 7:1) y “crecer en la gracia” (2 Ped 3:18) Sin embargo, estos deberes no puede ser cumplidos sin la mortificación diaria del pecado. El pecado se opone con toda su fuerza contra cada acto de santidad, y contra cada grado de gracia que alcanzamos. Nadie debería pensar que puede progresar en la santidad, sin la disciplina cotidiana de negarse a gratificar los deseos pecaminosos del corazón”

Al igual que en la anterior enseñanza (Mt 5:21-26) Jesús se refiere al infierno. Él repite dos veces “Es mejor que se pierda unos de tus miembros, y que no todo tu cuerpo sea echado en el infierno”. La importancia de esto es que aquellos que persisten involucrarse en pecados sexuales están demostrando que su destino es el infierno. Pero aquellos que mortifican el pecado con la gracia de Dios están demostrando que son cristianos que luchan contra el pecado. Ningún cristiano puede vivir practicando el pecado. Ahora uno se puede preguntar ¿Por qué pareciera que Jesús que a un problema del corazón le da una solución externa? La respuesta es porque Jesús nos pone un estándar imposible de cumplir para que nos demos cuenta que la única solución verdadera a nuestro problema del corazón pecaminoso es el evangelio. El adulterio de corazón debe ser tratado con el evangelio que transforma el corazón.

El adulterio del corazón frente al evangelio.

Debido a que todos somos pecadores todos en algún momento hemos sido adúlteros de corazón de una u otra manera por tanto si no eres creyente y luchas con un pecado sexual debes creer en Cristo y arrepentirse de corazón de esto y el Señor hará lo que promete en Ezequiel 36:27

“Les daré un corazón nuevo, y pondré en ustedes un espíritu nuevo; les quitare el corazón de piedra que ahora tienen y les daré un corazón sensible”

Lo que generalmente hace el mundo para tratar estas cosas es simplemente hacer cosas exteriores como terapias, rehabilitaciones, diálogos pero el problema interno persiste porque cuando alguien tiene un corazón malo lo único que puede salvarle es un trasplante de corazón. Ahora si eres creyente y estas luchando con un pecado sexual y te preguntas ¿Cuándo poder salir vencedor de este persistente pecado? La respuesta es que entre más aprendas a depender del evangelio y con esto no estamos diciendo agregar más lectura u oración simplemente estamos hablando de depender del evangelio. Depender del evangelio es arrepentirme genuina y constantemente cada momento que tengo pensamientos pecaminosos, cada vez que tengo deseos de pecar contra el Señor. Depender día tras día. Sabiendo que el Señor no va trasformando cada día mas a su imagen. 2 Corintios 3:18

“Por lo tanto, todos nosotros, que miramos la gloria del Señor a cara descubierta, como en un espejo, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”



[1] https://www.giffordlectures.org/lecturers/simon-blackburn
[2] https://www.amazon.com/Lust-Deadly-Library-Lectures-Humanities/dp/0195162005
[3] Albert Mohler. Desejo e Engano. Páginas 23-28
[4] https://www.24horas.cl/programas/elinformante/el-informante-el-consumo-de-pornografia-en-chile-2510066
[5] http://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/132578/Hoyo%20glorioso%20-%20Breve%20historia%20de%20la%20pornograf%C3%ADa%20en%20Chile.pdf?sequence=1&isAllowed=y
[6] Paul Tripp. El llamamiento peligroso. Página 45.
[7] Albert Mohler. Desejo e Engano. Capítulos 6-9 hace un análisis muy interesante sobre esta  revolución homosexual.
[8] https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/orientacion-sexual-y-genero/orientacion-sexual
[9] Paul Tripp. El llamamiento peligroso. Página 45.
[10] https://dirae.es/palabras/intimidad
[11] Joshua Harris. Le dije Adiós a las citas amorosas. Página 10
[12]Michael J Wilkins. Comentario bíblico con aplicación NVI. Página 240
[13] John Stott. El sermón del monte. Página 100.
[14] John Owen. La mortificación del pecado. Página 10.
[15] John Owen. La mortificación del pecado. Página 12.

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