Pensar el mundo a través de las Escrituras...

miércoles, 26 de junio de 2019

El amor a los enemigos. Mateo 5:43-48


Esta es el último ejemplo de las cinco antítesis anteriores que Jesucristo estableció desde que dijo que él no había venido a “abolir la ley sino a cumplir” (Mt 5:17) La primera tenía que ver con el mandamiento de matar y Jesús interpreto correctamente este mandamiento hablándonos de que la ira es igual a asesinar a tu hermano (Mt 5:22) El segundo tenía que ver el mandamiento de no adulterar y Jesús interpreto correctamente que este mandamiento hablándonos que el adulterio comienza en el corazón (Mt 5:28) el tercero tenía que ver con el divorcio y Jesús interpreto correctamente que este mandamiento tenía que ver con que con la permanencia del matrimonio y solo en caso de fornicación podría haber divorcio y no en cualquier circunstancia como los fariseos creían (Mt 5:32) El cuarto tenía que ver con el mandamiento del juramento y Jesús interpreto correctamente que tenía que ver ser fieles a nuestra palabra y jurar solo en ocasiones de peso (Mt 5:34) el quinto tenía que con la venganza y Jesús interpreto correctamente que debemos resistir al malo (Mt 5:39) Todos estos mandamientos habían sido divulgados por el pueblo mediante la tradición rabínica que distorsionaba la palabra de Dios y en cada ocasión Jesús tuvo que corregir estas interpretaciones afirmando lo que realmente significaban con la frase “Pero yo les digo”. La autoridad de Jesús sobre las enseñanzas del Antiguo testamento era superior a cualquier tradición oral debido a que Jesús es Dios encarnado (Mt 7:28-29)

Mateo 5:43 “Ustedes han oído que fue dicho”

En esta ocasión Jesús hace la sexta y última antítesis respecto a la tradición rabínica. La tradición había enseñado que se debía “Amar al prójimo pero aborrecer al enemigo”. La comunidad de Qumran tenía en su regla de la comunidad estas afirmaciones[1]:

“Amar todo lo que el escogió y odiar todo lo el desprecio, apartándose de todo mal y siguiendo estrictamente todo lo que es bueno”

“Amaran a todos los hijos de la luz, a cada uno según el destino que Dios estableció para él. Detestaran a todos los hijos de las tinieblas, a cada uno según su culpa de acuerdo con la venganza de Dios”

Por otro lado los judíos habían acuñado un dicho que mostraba la actitud que los judíos tenían respecto a los gentiles[2].

“Si un judío ve a un gentil caído en el mar, de ninguna manera lo levanto, porque escrito esta: “No te levantaras contra la sangre de tu prójimo” pero este hombre no es tu prójimo”

Esta forma de interpretar las Escrituras era una de las distorsiones más terribles de todas pues cuando uno va al Antiguo testamento no va a encontrar ninguna cita directa que diga eso sino lo contrario. Levítico 19:18

“No te vengues, ni guardes rencor contra los hijos de tu pueblo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”.

Cuando uno observa el contexto del capítulo pueden darse cuenta quienes son el prójimo. El prójimo son los pobres y extranjeros (Lev 19:10) el sordo y el ciego (Lev 19:14) y los propios compatriotas (Lev 19:34) Por tanto no había ninguna excusa para limitar el sentido de “prójimo” solamente a sus compatriotas o probablemente aún más estrictas solo a los conocían la ley de Dios (Jn 7:49) Podemos ver que en algún grado los escribas (Mc 12:32-33) y los doctores de la ley (Luc 10:25) sabían que el mandamiento de amar al prójimo incluía a toda persona pero los fariseos tenían dos razones para argumentar que no era así. En primer lugar sostenían que Dios mismo había mandado a no dejar con vida a nadie cuando entraran a la tierra prometida (Exo 33:2; Dt 7:1-5; Jos 3:10) ¿Cómo se puede responder esta aparente contradicción? Primero considerando que Dios es soberano en su forma de actuar contra aquellos que practican todo tipo idolatría como lo hacían estos pueblos ¿No destruyo de igual forma a los pecadores por medio del diluvio o de la destrucción de Sodoma y Gomorra? Estos pueblos no fueron destruidos porque los Israelitas quisieron sino porque fue una orden directa del Señor. Como Dietrich Bonhoeffer escribió[3]:

“Las guerras de Israel fueron las únicas guerras santas en la historia, porque eran las guerras de Dios contra el mundo de los ídolos. No es esta enemistad la que Jesús condena, porque entonces habría tenido que condenar a toda la historia del trato de Dios con su pueblo. Por el contrario, el Señor afirma el antiguo pacto”

En segundo lugar sostenían que los salmos imprecatorios permiten odiar a los enemigos porque Dios los odia (Sal 3:7; 18:33; 69:22-29; 139:22-24) ¿Cómo responder a esta aparente contradicción? Esto se responde entiendo el propósito de los salmos imprecatorios. “Imprecar” significa el vivo deseo de que alguien sufra mal o daño”.[4] Este tipo de oraciones se hacían cuando el honor del Señor estaba en juego o se estaba blasfemando el Señor con prácticas pecaminosas que destruían al prójimo y no se podía hacer más que orar a Dios. Por ejemplo en la actualidad miles de bebes son asesinados en los abortos legalizados en diversos países ¿Qué podemos hacer en esos casos? Orar por la salvación de ellos u orar porque el juicio de Dios caiga sobre ellos. Estas oraciones no tenían ninguna relación con la venganza personal.  Por tanto podemos ver que no había justificación bíblica para odiar al prójimo sino que debía amarse al prójimo como a uno mismo.

Mateo 5:44 Pero yo os digo: Amen a sus enemigos

Jesucristo interpreta correctamente este mandamiento y confirma algo que ha estado a través de todas las Escrituras y es que se debe amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo a mí mismo (Ex 23:4-5; Dt 22:2-4; Lev 19:18; Mt 19:19; Mt 22:39; Mc 12:31; Luc 10:27; Rom 13:9; Gal 5:14; Stgo 2:8) El amor es la marca característica de ser cristiano y ese amor se debe reflejar en todo sentido. Jesucristo dijo que la característica para reconocer a un discípulo suyo era que se amen unos a otros. También los apóstoles sostuvieron que aquel que ama a su hermano es realmente un creyente verdadero. Juan 13:34.35; 1 Juan 4:20

“Un mandamiento nuevo les doy; que se amen unos a otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes unos a otros. En eso conocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se aman unos a otros”

“Si alguno dice: “Yo amo a Dios” pero odia a su hermano, es un mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto. ¿Cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

El amor bíblico no es algo abstracto como un mero sentimiento sino que se refleja de las tres maneras en las cuales Jesucristo nos mostró que debemos amar a nuestros enemigos. En primer lugar se nos dice “Bendigan a los que los maldicen”[5] o en otras palabras es “Amen con sus palabras”. El bendecir a otro está asociado a desear la bendición de Dios sobre la persona y el maldecir a otro está asociado a desear que el juicio de Dios caída sobre la otra persona. Por tanto cuando nosotros amamos con nuestra palabra les deseamos el bien a nuestros enemigos aunque ellos nos deseen el mal a nosotros. Los apóstoles son quienes al igual que nuestro Señor Jesucristo sufrían cruel persecución pero ellos siguiendo el ejemplo de Jesús nos llama a bendecir a quienes nos maldicen. Romanos 12:14; 1 Pedro 2:23

“Bendigamos a los que nos persiguen, bendigamos y no maldigamos”

“Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando sufría, no amenazaba, sino que remitía su causa al que juzga con justicia”

Por naturaleza cuando nos maldicen queremos responder de la misma manera pero solamente cuando estamos llenos del Espíritu Santo es que podemos responder con bendición y no con maldición. San Agustín dijo “Muchos hemos aprendido como ofrecer la otra mejilla, pero no sabemos cómo amar a aquel que las golpeo[6]”. Piensa en alguien que te ha hecho daño y que cuando se acerca a ti te dan ganas de responder con el mismo daño ¿Es acaso esta la voluntad de Dios? ¿Sientes que difícil desearle bendición del Señor? Pues eso es porque tu corazón pecaminoso quiere darle su merecido y no confiar en el Señor. Podremos bendecir y no maldecir cuando estemos llenos de la gracia de Dios para amar.

En segundo lugar se nos dice “Hagan bien a los que los odian[7]” en otras palabras “Amen con sus hechos o actos”. El amar se refleja no solamente con las palabras sino también con los hechos o actos de las personas hacia el otro. Proverbios 25:21-22; 1 Pedro 2:19-20

“Si el que te odia tiene hambre dale de comer; y si tiene sed, dale de beber. Así harás que se avergüence de su conducta y el Señor habrá de recompensarte”

“El soportar sufrimientos injustos es digno de elogio, si quien los soporta lo hace por motivos de conciencia delante de Dios. Porque ¿Qué merito hay en soportar malos tratos por hacer algo malo? Pero cuando se sufre por hacer el bien y se aguanta el castigo, entonces si es meritorio delante de Dios”

Por naturaleza cuando alguien te haciendo daño no vas ayudarle cuando necesita ayuda. Cuando alguien está haciendo algo injusto contra ti, tú no vas a simplemente aguantar el castigo sino que buscaras la forma de vengarte. ¿Cómo es entonces posible actuar de esta manera? Solamente si eres creyente, si estas lleno del Espíritu Santo podrás actuar de esta manera. En 1567 el rey Felipe II de España nombro a un duque que odiaba a los protestantes y buscaba matarlos a todos. Una de las personas que habían sido sentenciada muerte se había escapado en invierno para no ser asesinado. Un soldado lo perseguía mientras el escapaba en pleno invierno. En una ocasión el logro atravesar un lago que está congelado y el soldado lo siguiéndolo cayo en el lago congelado y se estaba ahogando y por tanto el cristiano que estaba escapando se devolvió para salvarlo. Él sabía que podía ser atrapado, torturado y asesinado pero el entendía bien que el mandamiento del Señor era amar a sus enemigos incluso cuando tu vida estuviera en riesgo[8]. ¿Crees que puedes amar a tus enemigos sabiendo que ellos te pueden dañar emocionalmente o físicamente? ¿No es cierto que sentimos que no podemos hacerlo? Ninguno de nosotros puede hacer esto naturalmente sino es por la gracia divina. Un comentarista bíblico llamado Alfred Plumeer dijo[9]Devolver mal por bien es diabólico; devolver bien por bien es humano; devolver bien por mal es divino”

En tercer lugar se nos dice “Oren por quienes los persiguen” (RVC; NVI) “¡Ora por quienes te persiguen! (NTV) La oración es un instrumento poderoso dado por Dios a los cristianos (Stgo 5:16) y en esta ocasión el Señor nos dice que oremos por algo específico, que oremos por nuestros enemigos. Podemos recordar Esteban estaba siendo asesinado y el oro al Señor. Hechos 7:60

“Luego cayo de rodillas y clamo con voz fuerte: “Señor, no les tomes en cuenta este pecado” Y dicho esto, murió.

Es natural sentir rechazo por quienes nos hacen daño y simplemente ignorarlos para que no nos hagan más daño. ¿Has sentido alguna vez rechazo de una persona con tan solo oír su nombre? ¿Te has sentido frustrado porque sientes que esa persona no cambia? Dios nos dice que oremos por aquella persona. Un padre de la iglesia llamado Crisóstomo dijo[10]: “Orar por los enemigos es la cumbre más alta del dominio propio”. Una de las maneras en las cuales tu puedes llegar a mostrar el amor cristiano es orando por quien tu más odias en el corazón. Yo en ocasiones le he contado que en el seminario tuve a un profesor que llegue a aborrecer por diversas razones y que una de las maneras de las cuales ese odio por él iba desapareciendo era cuando practicaba el orar por él. Pero esto no se trata simplemente de lo que yo pueda orar y todo va a desaparecer sino que el Espíritu Santo a obrar en mi corazón por medio de la oración para no llegar a aborrecer a mi enemigo sino a amarlo realmente.

Mateo 5:45-47 Para ser como nuestro Padre celestial

Los religiosos de la época que decían imitar a Dios en verdad habían quedado en evidencia por medio de estas enseñanzas de Jesucristo que no estaban amando de la manera en que Dios realmente demandaba. Como Calvinistas nos cuesta afirmar que Dios ama al mundo porque pensamos por un lado que se puede interpretar que nos referimos a la herejía del universalismo donde todos son hijos de Dios salvos o pensamos que nos pueden interpretar como arminianos. Pero la verdad es que la Escritura si nos dice que Dios ama al mundo en un sentido general. Es lo que en la teología reformada se llama “gracia común”. Ningún ser humano merece la vida si ninguna de los beneficios que ello significa como el alimento, el vestido, el lugar donde vivir sin embargo el Señor muestra su bondad haciendo salir el sol sobre “malos y buenos” y haciendo llover sobre “justos e injustos”. En otras palabras podemos decir que Dios manifiesta su amor a su creación tanto a salvos como a los no salvos. Génesis 8:22; Salmos 145:9; Hechos 14:16-17

“Mientras la tierra permanezca, no faltaran la sementera y la siega, ni el frio ni el calor, ni el verano ni el invierno, ni el día ni la noche”

“El Señor es bueno con todos, y se compadece de toda su creación”

“En el pasado, Dios permitió que la gente anduviera por sus propios caminos, aunque no dejo de manifestar su poder al enviarnos toda clase de bienes, pues del cielo nos viene la lluvia, que hace fructificar la tierra para nuestro sustento y alegría”

Dios manifiesta su gracia común y su cuidado a su creación cada día por medio de mantener las estaciones, dar toda clase de bienes a los hombres como alimento, comida y abrigo pero ellos simplemente dan por sentado pero por lo cual serán juzgados. Ahora si Dios nuestro Padre celestial actúa de esta manera con pecadores mal agradecidos que cada simplemente ignoran su gracia e incluso viven de forma contraria a su voluntad y se burlan de su evangelio ¿Acaso nosotros como sus hijos no deberíamos vivir de la misma manera? Durante mi vida de cristiano he visto toda clase de excusas de mi corazón o de otros para no manifestar este amor al mundo. Por ejemplo conocí a un hermano que sostenía que solamente deberíamos ayudar a las personas que vinieran a la iglesia. Pero yo le insistía que el ministerio de Jesús mostraba que él tuvo misericordia de todas las personas que incluso quienes luego de seguirlas por los panes y los peces estarían gritando para que los crucificaran. Hay otros cristianos que debido que han escuchado que el concepto “justicia social” ha sido usado con fines políticos o por parte de teología liberales entonces los cristianos simplemente debemos dedicarnos a predicar el evangelio y no a mostrar el amor para con pobres, viudas o extranjeros. Pero esto es un error por asociación pues las mismas Escrituras nos llaman a preocuparnos por las viudas, pobres y extranjeros. Otros pueden decir que a quienes hemos ayudados son mal agradecidos y egoístas ¿No lo somos nosotros también con Dios? ¿Acaso eso limita el amor de Dios? El mostrar el amor cristiano al mundo será un testimonio en contra de los pecadores en el día del juicio. ¿No deberíamos entonces ser como nuestro Padre celestial?

Ahora Jesús nos vuelve a hacer pensar acerca del amor que como cristianos debemos mostrar poniendo dos ejemplos con personas que la audiencia judía iba a reconocer inmediatamente. Los cobradores de impuestos y los paganos. Debido a que la tradición rabínica de esa época había enseñado a “amar al prójimo y aborrece al enemigo” ellos consideraban al prójimo solamente a aquellos que guardaban la ley igual que ellos. Por tanto un cobrador de impuestos y un pagano no eran el prójimo sino que eran el enemigo y había que odiarlos. Por ejemplo Jesucristo fue acusado de relacionarse con los pecadores entre los cuales había cobradores de impuestos. Mateo 9:11

“Cuando los fariseos vieron esto, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come su Maestro con cobradores de impuestos y con pecadores?

Los cobradores de impuestos eran tan odiados porque lo veían como gente corrupta que habían traicionado a sus compatriotas trabajando para Roma y además les robaban dinero por medio de los impuestos a sus propios compatriotas. No podía ver persona más vil que los cobradores de impuestos. Pero además estaban los “paganos” o “gentiles” los cuales para los judíos eran simplemente gente que había sido creado por Dios para ser el combustible en el infierno. Los judíos llamaban despectivamente a los judíos perros. 2 Samuel 9:8

“Mefiboset volvió a inclinarse al rey, y le dijo: ¿Pero quién soy yo? ¡Este siervo tuyo no es más que un perro muerto!

Aunque este término se usaba de forma despectiva para los gentiles también se podía usar de forma general para cualquier (Mt 7:6) en incluso de forma tierna (Mc 7:27) pero el punto es que para la mayoría de los judíos era un término usado para referirse a los paganos o gentiles. Además un judío no podía asociarse ni mucho menos entrar a la casa de un pagano porque quedaba ceremonialmente impuro (Hechos 10: 28) por tanto se mantenía la distancia. Esto había creado una barrera entre las personas. Los rabinos de la época se mantenían lejos de los pecadores cobradores de impuestos y de los pecadores paganos. Ellos no eran su prójimo sino sus enemigos a quienes debía odiar.

Por tanto Jesús pone dos ejemplos que se refieren a esto. El primer ejemplo sonaba más a menos así. Si ustedes aman solamente a quienes les aman ¿Cuál es su diferencia con esos pecadores de los cobradores de impuestos? Ellos se relacionan con quienes los aman y aceptan y si ustedes hacen lo mismo ¿Cuál es la diferencia? Para los términos contemporáneos seria si nosotros como cristianos solamente nos relacionamos con los cristianos que creemos más santos y desechamos a los que consideramos los que son más pecadores ¿Dónde está el verdadero amor cristiano? Si nosotros incluimos en nuestras relaciones de amistad o eventos sociales solamente a las personas que nos “caen bien” ¿Dónde está el verdadero amor cristiano? Si nosotros buscamos relacionarnos con quienes tenemos temas en común pero con quienes no lo tenemos lo evitamos para no sentirnos incomodos ¿Dónde está el verdadero amor cristiano? ¿No nos compartamos igual que pecadores egoístas que solo buscamos amar a quienes nos aman? ¿Estamos acaso reflejando a nuestro Padre celestial?

El segundo ejemplo sonaba más o menos así. Si ustedes saludan solamente a los hermanos en la fe pero ignoran a los paganos ¿Cuál sería la diferencia con los pecadores paganos que hacen lo mismo? El saludo en aquella época era desear el bien para la persona en el sentido integral (3 Juan 1:2) pero al no saludar a los paganos le estaban diciendo que los odiaban por ser perros pecadores. ¿No es esa la actitud de muchos cristianos con las personas que no son creyentes? Hay algunas personas que acusan a los cristianos de creernos superiores a ellos, lo cual no es cierto, pero debido a la actitud de algunos cristianos piensan que es así. ¿Por qué? Porque somos indiferentes a ellos. No nos importa no solo saludarlos, no nos importa su vida. No nos importa su condición espiritual, no nada de ellos, solo nos importa saludar a los hermanos. ¿Estamos reflejando así a nuestro Padre celestial?

Mateo 5:48 Ser perfectos como nuestro Padre es perfecto
El verso 48 es la conclusión final de toda la exposición de estos versículos. Aquí hay un eco a versículos del Antiguo testamento. Levítico 19:2; Deuteronomio 18:13

“Habla con toda la congregación de los hijos de Israel y diles: Ustedes deben ser santos porque yo, el Señor su Dios, soy santo”

“Delante del Señor tú debes ser perfecto”

La palabra perfecto aquí (Gr Telelios”) se puede entender como “finalidad”, “madurez”, “plenitud”, “completo[11]” Por tanto aquí la idea es que nosotros no quedemos satisfechos que tener una “madurez” u obediencia “incompleta” sino que avancemos a la finalidad que es ser como nuestro Padre celestial. Ahora alguno pensara que lo que está diciendo este pasaje es algo imposible “Yo jamás seré como el Padre celestial” “Yo jamás podre ser perfecto”. Yo te respondería que tienes razón. Si tú no eres creyente es imposible no solamente ser “perfecto” sino que obedecer de corazón a todo lo que el sermón del monte ha enseñado. En verdad al contrario tu no quieres obedecer lo que Dios dice, tú quieres vivir de forma contraria al plan del Señor. Y si tú eres creyente debes admitir que este mandato de Jesús está fuera de nuestras obras humanas. Poder amar al enemigo, bendecirlo cuando él te maldice, hacerle el bien cuando él te hace el mal y oren por el cuándo él te persigue es algo que solamente alguien pudo hacer de forma perfecta y plena: Jesucristo. Basado en la obra de Jesucristo en ocasiones veras al Espíritu Santo obrando en ti de forma milagrosa para poder vivir de esta manera y entonces brillaras como la luz en medio de la oscuridad.


[1] Comentario Bíblico con aplicación. Mateo NVI. Página 246.
[2] Comentario John Macarthur. Mateo. Página 431.
[3] Comentario John Macarthur. Mateo. Página 432.
[4] https://dle.rae.es/?id=L68E3BU
[5] En las versiones bíblicas NVI Y NTV no se encuentra esta frase pero si se puede encontrar en el paralelo de Lucas 6:27-28
[6] John Stott. El sermón del monte. Página 140.
[7] En las versiones bíblicas NVI Y NTV no se encuentra esta frase pero si se puede encontrar en el paralelo de Lucas 6:27-28
[8] Comentario John Macarthur. Mateo. Página 437.
[9] John Stott. El sermón del monte. Página 140.
[10] John Stott. El sermón del monte. Página 135
[11] William Hendriksen. Comentario a Mateo. Páginas 239-240. Comentario con aplicación NVI. Página 249.

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lunes, 24 de junio de 2019

Cosmovisión cristiana: Caída.


La caída[1]

Dios había creado todo bueno y perfecto para que el hombre lo administrara pero debido al pecado todo lo que Dios había hecho perfecto se corrompió con el pecado. Eugene Peterson dice: “Ha ocurrido una catástrofe. La continuidad con nuestro buen inicio se ha roto; hemos sido separados de ello a causa de un desastre. Por tanto, también hemos sido separados de nuestro buen final. En otras palabras, estamos en medio del desastre[2]”. Estas palabras de Peterson describen bien lo que significa la entrada al pecado a este mundo, un desastre en todo sentido. Nuestra relación con Dios, con el prójimo y con la misma creación se ve afectada por causa del pecado.

Teología bíblica de la caída

El Dios trino permitió la caída. Si las Escrituras nos dicen que Dios sabe todo, es santo, sabio y todopoderoso no podemos pensar que él no sabía acerca de la caída. Por tanto ¿Cómo debemos interpretar la caída del hombre? En la teología reformada se ha interpretado como que Dios permitió la caída pues era parte de su decreto soberano[3] (Rom 11:32-34) No podemos saber las razones por las cuales Dios permitió esto pero si sabemos que todo lo que hace el Señor lo hace para su gloria. Otra cosa que las personas preguntan continuamente sobre la caída es porque si Dios creo todo bueno para el hombre porque al mismo tiempo puso en el jardín “el árbol del conocimiento del bien y el mal” (Gen 2:9) Pero todas estas preguntas están más allá de nuestro alcance y solo podemos decir que son parte del decreto secreto de Dios (Dt 29:29) Lo que sí sabemos es que Adán y Eva eran responsables de obedecer a Dios en su mandato y no lo hicieron (Gen 2:15) En las Escrituras podemos ver que Dios permite el pecado en el mundo, pero que sin embargo es controlado por él y guiado para sus fines santos (Gen 50:20; Hechos 2:23) Por tanto podemos concluir que Dios permitió la caída pero eso no hace responsable a Dios de la caída sino que el hombre es responsable por ello (Isa 6:3; Apo 4:8)

La Caída vino por las mentiras de Satanás y la libertad del hombre de pecar.  Satanás es descrito como el padre de mentiras (Jn 8:44) debido a que es experto en mentir y llevar a los hombres al pecado. Dios había hecho todo perfecto para el hombre pero Satanás puso en duda la palabra de Dios distorsionando su sentido (Gen 3:1) Otra mentira que Satanás uso después que ya había sembrado la duda en el corazón de Eva fue contradecir directamente la palabra de Dios (Gen 3:4-5) Esto llevo a que Eva viera “bueno”, “apetecible”, “codiciable” (Gen 3:6) Dios le había dado un mandato a Adán el cual le decía que podía comer todo árbol del jardín menos del conocimiento del bien y el mal (Gen 2:15) esto supone que el hombre tenía la libertad para obedecer o para desobedecer. El hombre decidió libremente ir contra la palabra de Dios y creerle a Satanás. Esta es la misma manera la cual nosotros experimentamos el pecado. Al principio comenzamos a no creer en la palabra de Dios (no intelectualmente sino en los actos) luego escuchamos los deseos de nuestro corazón (mas el sutil murmullo de Satanás) para luego ver el pecado como algo “bueno”, “apetecible” y “bueno” (Stgo 1:14-15) Similar al jardín del Edén nosotros tenemos la gracia de Dios dada para no pecar, pero debido a seducción del pecado de nuestro corazón pecamos libremente contra Dios (Jn 1:8)

La caída afecto la relación del Dios trino con el hombre. Dios y el hombre tenían una relación de comunión perfecta pero por causa del pecado esta relación se rompió. Después del pecado de Adán y Eva se dieron cuenta que estaban desnudos y quisieron taparse (Gen 3:7) De allí que ver la desnudez de otra persona se vuelve pecaminosa debido al pecado del corazón (Lev 18:7-19) también cuando Adán y Eva pecaron huyeron de la presencia de Dios porque tuvieron miedo (Gen 3:8-9) En las Escrituras vemos que en cada ocasión que la presencia de Dios se acercaba a los hombres ellos tenían miedo (Exo 20: 18-19; Jue 13:22; Isa 6:5) y la razón porque Dios es santo y ahora el hombre es pecador ya no hay una comunión entre ambos. Pero no fue solamente Adán y Eva sino que toda la humanidad cayo en el (Rom 5:12; 1 Cor 15:21-22) Por tanto ahora los hombres nacen en pecado (Sal 51:5; 58:3) con un corazón inclinado al mal (Jer 17:9; Rom 3:9-18) muertos y ciegos espiritualmente (Efe 2:1-3; 2 Cor 4:4) enemistados con Dios (Rom 5:10) y con el deseo natural de no obedecer la ley de Dios (1 Tim 1:9-11) Por tanto seres humanos caídos estamos en contante guerra contra el creador y eso se puede expresar en palabras (decir blasfemias contra Dios) actos (vivir contrario a la voluntad de Dios) y nuestro destino final es la muerte física y espiritual (Gen 2:17; 3:19)  

La caída afecto el propósito del hombre en la tierra. Dios había creado al hombre a “imagen y semejanza” y le había dado un propósito al hombre que era “gobernar la creación” para la gloria de Dios (Gen 1:26-28) pero debido al pecado ese propósito ha quedado distorsionado. Después de la caída el mandato de fructificarse seria reafirmado en las Escrituras (Gen 9:1-2; Sal 127:3-5) pero debido al pecado para la mujer tener hijos va ser un proceso doloroso que incluso en ocasiones incluye la muerte (Gen 3:16; Gen 35:16-19) En el caso del hombre el propósito de gobernar la creación se va convertir en algo difícil debido al pecado (Gen 3:17-19) y en muchas ocasiones buscara no la gloria de Dios sino su propia gloria (Gen 11:4). El pecado lo que hizo fue distorsionar la imagen y semejanza y ahora lo hombres buscan un propósito por el cual vivir pues aunque tienen la “Imagen de Dios” pero distorsionada por el pecado y en vez de glorificar a Dios se enfocan en “sus propias metas, sueños y deseos” pero jamás encuentran satisfacción en eso. San Agustín[4] dijo: “Nos creaste para ti y nuestro corazón andara siempre inquieto mientras no descanse en ti”.

La caída afecto la relación del hombre con su prójimo. La relación entre Adán y Eva era perfecta en el Edén (Gen 2:23-24) pero debido a la caída esta relación se vio afectada. Adán culpa a Eva por su pecado y Eva culpa a la serpiente por su pecado pero ninguno de los dos admite su culpa. Esto ya muestra el patrón de culparse al uno al otro en las relaciones (Gen 3:11-13) Las relaciones con el prójimo se ven afectadas por el pecado. Por ejemplo debido al pecado se asesina al prójimo (Gen 4:8; 1 Rey 21:19) se cometen pecados sexuales contra el prójimo (Gen 19:5; 34:2) se roba al prójimo (Prov 11:1; 20:10;) se da falso testimonio contra el prójimo (Mt 26:59-60; Col 3:9-10) no se tiene misericordia con el prójimo (Lev 19:9-10; Luc 10:25-37) Si uno analiza cada relación rota en nuestro mundo, todas estas relacionadas al pecado que habita en el corazón de los seres humanos. Sin embargo no hay olvidar la observación de Albert Wolters acerca de la esencia de la creación[5].

“La prostitución no elimina la bondad de la sexualidad humana; la tiranía política no puede borrar la estructura del estado como decreto divino; la anarquía y el subjetivismo de mucho del arte contemporáneo no puede arrasar con la legitimidad creacional propia del arte. En suma, el mal no tiene la capacidad de frustrar la firme fidelidad de Dios a la obra de sus manos”

La caída afecto la relación del hombre con la creación. Dios había creado todo “bueno” y por tanto reflejaba la belleza, bondad y sabiduría del Señor (Gen 2:8-14) Pero debido a la caída esa belleza ha sido manchada con el pecado. La tierra ha quedado maldecida por el pecado y ya no es abundante todo el tiempo sino que en ocasiones hay espinos y cardos (Gen 3:17-18) Debido al pecado en ocasiones hay hambrunas (Gen 12:10; 41:53-57; Rut 1:1; Dt 28:48) temblores (1 Sam 14:15; Hechos 16:26) sequias (1 Rey 17:1; Hageo 1:11) Las flores se marchitan (Job 14:2; Isa 40:8) los animales son violentos con los seres humanos (1 Sam 17:46; 2 Rey 2:23-25) Todos estos “desastres naturales” son consecuencia de la caída y pueden ser usados por Dios soberanamente para sus propósitos. Por tanto cada vez que veamos un “desastre natural” podemos saber que esto sucede porque el mundo está bajo maldición debido a la caída.

La caída responde las preguntas del mal en el mundo. Hay preguntas que la humanidad siempre ha tenido y que solo la doctrina de la caída las responde realmente. ¿Por qué nos gusta tanto hacer lo prohibido? ¿Por qué parecemos como seres humanos confundidos en el propósito de la vida? ¿Por qué las relaciones entre los seres humanos son difíciles? ¿Por qué existe “desastres naturales” en el mundo? ¿Por qué tanta gente se muere de hambre en el mundo? ¿Por qué no podemos ser más solidarios y ayudar al prójimo? Son respondidas por la caída.




[1] Herman Bavinck. Dogmatica Reformada. Volumen 1. Albert Wolters y Michael Goheen. La creación recuperada. Capítulo 3. La caída. Brian J. Wash. J. Richard Middeton. La visión transformadora. Capítulo 2 La cosmovisión bíblica. John Macarthur. Principios para una cosmovisión bíblica.
[2] Michael Goheen. La verdadera historia del mundo. Página 21.
[3] Confesión Bautista 1689. Capítulo 5. Punto 4.
[4] https://es.aleteia.org/2017/07/03/11-frases-de-san-agustin-para-buscar-a-dios/
[5] Albert Wolters y Michael Goheen. La creación recuperada. Página 101.

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lunes, 17 de junio de 2019

Cosmovisión cristiana: Creación.



La creación[1]

La cosmovisión cristiana es un relato que explica toda la realidad y que ha sido dividida por los teólogos cristianos en tres etapas o partes que son: Creación, Caída, Redención. En esta ocasión solamente veremos la Creación.

Teología bíblica de la creación

Francis Shaeffer afirmo “El cristianismo como sistema no comienza con Cristo como Salvador, sino con el Dios infinito y personal que creo el mundo en el principio y quien hizo al hombre como alguien significativo en el curso de la historia.[2]” Por tanto el punto de partida para la cosmovisión cristiana es la doctrina de la creación.

El Dios trino existe. La Biblia asume desde el principio que el Dios trino existe porque la creación misma da testimonio de su existencia (Gen 1:1; Juan 1:3; Sal 19:1-6;) La ley de Dios está escrita en el corazón del hombre (Rom 2:12) y negar la existencia de Dios es necio (Sal 14:1; 36:1) Por tanto aquellos que rechazan la existencia del Dios trino terminan reemplazándolo por cualquier ídolo como un “universo eterno” “una mente eterna inteligente” “la nada inteligente” “un ser superior alejado de todo”. Todos estos son dioses conforme a su imagen (Rom 1:18-23)

El Dios trino creo todo y lo mantiene por su palabra. La Biblia nos muestra que Dios creo todo de la nada por medio de su palabra (“Dijo Dios” Gen 1:2-3; 6, 9, 11, 14,20; Gen 33:6;) y además mantiene todo el mundo por medio de su palabra (Heb 1:3; 2 Pedro 3:7)  Por tanto quienes creen que Dios trino lo creo todo ni lo mantiene por medio de su palabra creen que el “azar”, la “suerte”, “leyes impersonales” salidas de la nada mantienen este universo. Pero en realidad es la providencia divina la que sostiene, dirige y gobierna el universo (Sal 135:6)

El Dios trino creo lo visible e invisible. Cuando la Biblia de que Dios creo todo no se refiere solamente al mundo Material, sino también al mundo espiritual. Dios creo lo visible y lo invisible, lo material y espiritual y el gobierna sobre todo eso (Col 1:16) Por tanto toda persona que no cree que Dios es el creador de lo visible e invisible no puede explicar el origen de la materia o el origen de lo espiritual. Las personas en general buscan una explicación del mundo espiritual llamándole “energías, fantasmas u ovnis” pero en realidad es un mundo espiritual que ellos no comprenden (1 Cor 10:20; Efe 6:12)

El Dios trino creo todo bueno. Génesis 1 resalta constantemente que la creación fue buena hasta llegar a decir que es “buena en gran manera” (Génesis 1:4; 10; 12; 18; 21; 25; 31) Esto quiere decir que en la creación de Dios no hay nada intrínsecamente malo[3]. Las teogonías o cosmogonías paganas se caracterizaban por mostrar que la creación material o física era malas pero las Escrituras son claras en que nada de la creación es malo en sí mismo (1 Timoteo 4:1-5)

El Dios trino manifiesta su sabiduría, bondad, grandeza y belleza en la creación. La creación son infinitas evidencias de la sabiduría, bondad y poder que el Dios trino posee (Sal 104:5-26; Prov 3:19) Toda la creación nos da “evidencias” o “huellas” de la sabiduría del creador. Por ejemplo Antonio cruz escribió un libro que se llama “El Dios creador” donde recopila algunas de estas huellas de Dios en la cosmología, física, astronomía, neurobiología y paleontología.[4] Por tanto estudiar la creación solamente nos llevara a asombrarnos más del Dios trino.

El Dios trino nos enseña por medio de la creación. En las Escrituras tenemos varios ejemplos que nos muestran como “el libro de naturaleza[5]” nos puede enseñar. Por ejemplo las hormigas nos pueden enseñar a ser trabajadores (Prov 6:6-8) Dios es quien da conocimiento al que siembra (Isaías 28:24-29) Jesús nos dice que aprendamos de las aves y las flores (Mateo 6: 26-30) Pablo usa la creación para argumentar la resurrección (1 Corintios 15:35-44) Por tanto debemos evitar la tentación de pensar que solamente las Escrituras nos enseña, sino que también la creación también nos enseña (Hechos 14:15-17)

El Dios trino creo al hombre a su “imagen y semejanza” para que gobernara su creación. Las Escrituras nos muestran que el hombre fue creado a “imagen y semejanza” del Dios trino lo cual significa que es el representante de Dios en la tierra para gobernar de forma adecuada su creación (Gen 1:26-28). Esto se puede ver cuando Dios pone a Adán en el jardín para que “lo cultivara y cuidara” (Gen 2:15) Que Dios le haya dado el dominio al hombre sobre la creación manifiesta que el hombre es la “corona de su creación” (Salmos 8:3-9) Por tanto aquellos que reducen el dominio a solo la “familia, iglesia y trabajo” no han comprendido que el Señor nos llamó a dominar la educación, economía, política, artes. Esta es la gran comisión que el hombre tiene en el mundo.

El Dios trino tenía una comunión perfecta por el hombre y su creación. La relación entre el hombre y Dios se ve totalmente armoniosa pues le hablaba sobre la creación que había hecho y les da un mandamiento (Gen 1:29-30; 2:15) también podemos ver que la relación entre Adán y Eva era perfecta y no se avergonzaban (Gen 2:23-25) La descripción de la creación también nos muestra que todo funcionaba de forma armoniosa. Era fructífero, bueno, abundante (Gen 2:9-14) Por tanto podemos decir que la comunión de Dios y el hombre, el hombre con el hombre y el hombre con la creación era buena.

Las cosmovisiones alternativas acerca de la creación[6]

La cosmovisión cristiana de la creación siempre ha tenido cosmovisiones rivales o alternativas respecto a la creación. En el mundo antiguo eran las cosmogonías o teogonías que trataban de explicar el origen de la creación por medio de guerras entre los dioses o de una materia amorfa y eterna que creaba todo. Una con las cuales el cristianismo tuvo que luchar fuertemente al principio fue con el dualismo de la filosofía griega que sostenía que lo espiritual era bueno pero lo material era malo. La iglesia respondió con todos sus credos categóricamente afirmando que Dios es el “creador del cielo y de la tierra y de todo lo visible e invisible[7]” y por tanto la creación es en esencia buena.

Deísmo: Doctrina que reconoce a un dios como autor de la naturaleza, pero sin admitir revelación ni culto externo.[8]

Naturalismo: Sistema filosófico que considera la naturaleza primer principio de la realidad.[9]

Nihilismo: Negación de todo principio religioso, político y social. Negación de un fundamento objetivo en el conocimiento y en la moral.[10]

Existencialismo: Doctrina que trata de fundar el conocimiento de toda realidad sobre la experiencia inmediata de la existencia propia.[11]

Monismo panteísta oriental: Concepción común a todos los sistemas filosóficos que tratan de reducir los seres y fenómenos del universo a una idea o sustancia única, de la cual derivan y con la cual se identifican.[12]

Postmodernismo: Movimiento artístico y cultural de fines del siglo XX, caracterizado por su oposición al racionalismo y su culto predominante de las formas, el individualismo y la falta de compromiso social[13]




[1] Herman Bavinck. Dogmatica Reformada. Volumen 1. Albert Wolters y Michael Goheen. La creación recuperada. Capítulo 2. La Creación. Brian J. Wash. J. Richard Middeton. La visión transformadora. Capítulo 2 La cosmovisión bíblica. John Macarthur. Principios para una cosmovisión bíblica.
[2] Citado por Brian J. Wash. J. Richard Middeton. La visión transformadora. Página 29.
[3] Diccionario Strong. Página 48. Habla de esta palabra como “bondad, belleza, alegría, bienestar.
[4] Antonio Cruz. El Dios creador.
[5] Un libro interesante sobre la teología natural en los puritanos. https://wipfandstock.com/puritanism-and-natural-theology.html
[6] James W. Sire. El universo de al lado.
[7] http://www.iglesiareformada.com/Credos.html
[8] https://dle.rae.es/?id=C576R8G
[9] http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=Qu8CvEygPD6VjjgDAt
[10] https://dle.rae.es/?id=QVCHxoX
[11] https://dle.rae.es/?id=HFwTXTJ
[12] https://dle.rae.es/?id=PeWjWet
[13] https://dle.rae.es/?id=To9V5wd

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