Pensar el mundo a través de las Escrituras...

lunes, 17 de junio de 2019

Cosmovisión cristiana: Creación.



La creación[1]

La cosmovisión cristiana es un relato que explica toda la realidad y que ha sido dividida por los teólogos cristianos en tres etapas o partes que son: Creación, Caída, Redención. En esta ocasión solamente veremos la Creación.

Teología bíblica de la creación

Francis Shaeffer afirmo “El cristianismo como sistema no comienza con Cristo como Salvador, sino con el Dios infinito y personal que creo el mundo en el principio y quien hizo al hombre como alguien significativo en el curso de la historia.[2]” Por tanto el punto de partida para la cosmovisión cristiana es la doctrina de la creación.

El Dios trino existe. La Biblia asume desde el principio que el Dios trino existe porque la creación misma da testimonio de su existencia (Gen 1:1; Juan 1:3; Sal 19:1-6;) La ley de Dios está escrita en el corazón del hombre (Rom 2:12) y negar la existencia de Dios es necio (Sal 14:1; 36:1) Por tanto aquellos que rechazan la existencia del Dios trino terminan reemplazándolo por cualquier ídolo como un “universo eterno” “una mente eterna inteligente” “la nada inteligente” “un ser superior alejado de todo”. Todos estos son dioses conforme a su imagen (Rom 1:18-23)

El Dios trino creo todo y lo mantiene por su palabra. La Biblia nos muestra que Dios creo todo de la nada por medio de su palabra (“Dijo Dios” Gen 1:2-3; 6, 9, 11, 14,20; Gen 33:6;) y además mantiene todo el mundo por medio de su palabra (Heb 1:3; 2 Pedro 3:7)  Por tanto quienes creen que Dios trino lo creo todo ni lo mantiene por medio de su palabra creen que el “azar”, la “suerte”, “leyes impersonales” salidas de la nada mantienen este universo. Pero en realidad es la providencia divina la que sostiene, dirige y gobierna el universo (Sal 135:6)

El Dios trino creo lo visible e invisible. Cuando la Biblia de que Dios creo todo no se refiere solamente al mundo Material, sino también al mundo espiritual. Dios creo lo visible y lo invisible, lo material y espiritual y el gobierna sobre todo eso (Col 1:16) Por tanto toda persona que no cree que Dios es el creador de lo visible e invisible no puede explicar el origen de la materia o el origen de lo espiritual. Las personas en general buscan una explicación del mundo espiritual llamándole “energías, fantasmas u ovnis” pero en realidad es un mundo espiritual que ellos no comprenden (1 Cor 10:20; Efe 6:12)

El Dios trino creo todo bueno. Génesis 1 resalta constantemente que la creación fue buena hasta llegar a decir que es “buena en gran manera” (Génesis 1:4; 10; 12; 18; 21; 25; 31) Esto quiere decir que en la creación de Dios no hay nada intrínsecamente malo[3]. Las teogonías o cosmogonías paganas se caracterizaban por mostrar que la creación material o física era malas pero las Escrituras son claras en que nada de la creación es malo en sí mismo (1 Timoteo 4:1-5)

El Dios trino manifiesta su sabiduría, bondad, grandeza y belleza en la creación. La creación son infinitas evidencias de la sabiduría, bondad y poder que el Dios trino posee (Sal 104:5-26; Prov 3:19) Toda la creación nos da “evidencias” o “huellas” de la sabiduría del creador. Por ejemplo Antonio cruz escribió un libro que se llama “El Dios creador” donde recopila algunas de estas huellas de Dios en la cosmología, física, astronomía, neurobiología y paleontología.[4] Por tanto estudiar la creación solamente nos llevara a asombrarnos más del Dios trino.

El Dios trino nos enseña por medio de la creación. En las Escrituras tenemos varios ejemplos que nos muestran como “el libro de naturaleza[5]” nos puede enseñar. Por ejemplo las hormigas nos pueden enseñar a ser trabajadores (Prov 6:6-8) Dios es quien da conocimiento al que siembra (Isaías 28:24-29) Jesús nos dice que aprendamos de las aves y las flores (Mateo 6: 26-30) Pablo usa la creación para argumentar la resurrección (1 Corintios 15:35-44) Por tanto debemos evitar la tentación de pensar que solamente las Escrituras nos enseña, sino que también la creación también nos enseña (Hechos 14:15-17)

El Dios trino creo al hombre a su “imagen y semejanza” para que gobernara su creación. Las Escrituras nos muestran que el hombre fue creado a “imagen y semejanza” del Dios trino lo cual significa que es el representante de Dios en la tierra para gobernar de forma adecuada su creación (Gen 1:26-28). Esto se puede ver cuando Dios pone a Adán en el jardín para que “lo cultivara y cuidara” (Gen 2:15) Que Dios le haya dado el dominio al hombre sobre la creación manifiesta que el hombre es la “corona de su creación” (Salmos 8:3-9) Por tanto aquellos que reducen el dominio a solo la “familia, iglesia y trabajo” no han comprendido que el Señor nos llamó a dominar la educación, economía, política, artes. Esta es la gran comisión que el hombre tiene en el mundo.

El Dios trino tenía una comunión perfecta por el hombre y su creación. La relación entre el hombre y Dios se ve totalmente armoniosa pues le hablaba sobre la creación que había hecho y les da un mandamiento (Gen 1:29-30; 2:15) también podemos ver que la relación entre Adán y Eva era perfecta y no se avergonzaban (Gen 2:23-25) La descripción de la creación también nos muestra que todo funcionaba de forma armoniosa. Era fructífero, bueno, abundante (Gen 2:9-14) Por tanto podemos decir que la comunión de Dios y el hombre, el hombre con el hombre y el hombre con la creación era buena.

Las cosmovisiones alternativas acerca de la creación[6]

La cosmovisión cristiana de la creación siempre ha tenido cosmovisiones rivales o alternativas respecto a la creación. En el mundo antiguo eran las cosmogonías o teogonías que trataban de explicar el origen de la creación por medio de guerras entre los dioses o de una materia amorfa y eterna que creaba todo. Una con las cuales el cristianismo tuvo que luchar fuertemente al principio fue con el dualismo de la filosofía griega que sostenía que lo espiritual era bueno pero lo material era malo. La iglesia respondió con todos sus credos categóricamente afirmando que Dios es el “creador del cielo y de la tierra y de todo lo visible e invisible[7]” y por tanto la creación es en esencia buena.

Deísmo: Doctrina que reconoce a un dios como autor de la naturaleza, pero sin admitir revelación ni culto externo.[8]

Naturalismo: Sistema filosófico que considera la naturaleza primer principio de la realidad.[9]

Nihilismo: Negación de todo principio religioso, político y social. Negación de un fundamento objetivo en el conocimiento y en la moral.[10]

Existencialismo: Doctrina que trata de fundar el conocimiento de toda realidad sobre la experiencia inmediata de la existencia propia.[11]

Monismo panteísta oriental: Concepción común a todos los sistemas filosóficos que tratan de reducir los seres y fenómenos del universo a una idea o sustancia única, de la cual derivan y con la cual se identifican.[12]

Postmodernismo: Movimiento artístico y cultural de fines del siglo XX, caracterizado por su oposición al racionalismo y su culto predominante de las formas, el individualismo y la falta de compromiso social[13]




[1] Herman Bavinck. Dogmatica Reformada. Volumen 1. Albert Wolters y Michael Goheen. La creación recuperada. Capítulo 2. La Creación. Brian J. Wash. J. Richard Middeton. La visión transformadora. Capítulo 2 La cosmovisión bíblica. John Macarthur. Principios para una cosmovisión bíblica.
[2] Citado por Brian J. Wash. J. Richard Middeton. La visión transformadora. Página 29.
[3] Diccionario Strong. Página 48. Habla de esta palabra como “bondad, belleza, alegría, bienestar.
[4] Antonio Cruz. El Dios creador.
[5] Un libro interesante sobre la teología natural en los puritanos. https://wipfandstock.com/puritanism-and-natural-theology.html
[6] James W. Sire. El universo de al lado.
[7] http://www.iglesiareformada.com/Credos.html
[8] https://dle.rae.es/?id=C576R8G
[9] http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=Qu8CvEygPD6VjjgDAt
[10] https://dle.rae.es/?id=QVCHxoX
[11] https://dle.rae.es/?id=HFwTXTJ
[12] https://dle.rae.es/?id=PeWjWet
[13] https://dle.rae.es/?id=To9V5wd

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