Pensar el mundo a través de las Escrituras...

martes, 31 de julio de 2018

La fe y el favoritismo (Stgo 2.1-13)





El favoritismo en nuestra lengua española se define como “la preferencia dada al favor sobre el merito o la equidad, especialmente cuando aquella es habitual o predominante[1]”.
Esta definición nos dice que el favoritismo es algo malo porque le concede mayor valor a algo o alguien sin considerar la virtud del merito o el esfuerzo ni la justicia. Desde que el mundo cayó en pecado el favoritismo ha corrido por las venas de los seres humanos en todas las áreas de la existencia humana. Por ejemplo ¿Recuerda el favoritismo que tuvo Isaac por Esaú y Rebeca por Jacob (Gen 25:28)? ¿No es acaso un claro ejemplo de favoritismo que termino mal? Pero este favoritismo no se limita al pecaminoso favoritismo por los hijos sino que se extiende por todos los lugares. Dios tuvo que desde el principio establecer leyes para que el favoritismo por nadie, sino que debería juzgarse con imparcialidad:

 “No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo” Levítico 19:15

“Porque Jehová nuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderosos y temible. Que no hace acepción de personas ni toma cohecho; que hace justicia al huérfano a la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido” Deuteronomio 10:17-18

Una de las tentaciones que tiene un juez es ser comprado por alguien que tenga dinero para llevar a cabo todas malvadas prácticas. ¿No es acaso el mismo problema el día de hoy con los famosos “pitutos” o “fraudes” que se descubren entre empresarios y políticos? En realidad no hay mucha diferencia porque el problema pecaminoso del favoritismo seguirá en este mundo mientras el mundo caído exista.  El favoritismo más fuerte que los judíos tuvieron fue el favoritismo étnico o racial. Ellos consideraban que los gentiles eran “perros” y que solamente ellos eran los elegidos del pueblo de Dios[2]. Por tanto cuando Jesús llego tuvo que mostrarles que el plan de Dios incluía a todas las naciones. Seguramente recordarán cuando al apóstol Pedro se le envió una visión tres veces para que comprendiera cual era el propósito de Dios con los gentiles a lo que finalmente Pedro y los judíos comprendieron:

“Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas” Hechos 10:34

“Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida! Hechos 11:18

Los judíos fueron poco a poco comprendiendo y aceptando que el propósito que tenia Dios era redimir a personas de “todo linaje, lengua, pueblo y nación” (Apo 5:9) para su gloria. Por supuesto el favoritismo no ha sido exclusivo del pueblo de Dios sino que se ha manifestado en diversas formas a través de la humanidad[3]. Por ejemplo para los griegos los paganos eran inferiores a ellos por tanto tuvieron favoritismo por la gente de su raza y se favoreció la esclavitud de los paganos. Dentro de los cristianos se argumento a partir de algunos pasajes mal interpretados la esclavitud y así poder justificar la inferioridad de la raza negra para poder esclavizarlos (Gen 9:18-23) Entre los españoles que quisieron “convertir a los infieles judíos” llegaron a ser perseguidos y expulsados por tener un favoritismo por los “fieles y verdaderos cristianos”. Cuando se comenzó a conocer el “nuevo mundo” (América) también entre algunos colonizadores se tuvo la mentalidad de ser “superiores a estos salvajes”. En la segunda guerra mundial es conocido para nosotros lo terrible del Holocausto judío debido a la mentalidad de Adolf Hitler de ser una “raza superior”. El favoritismo puede expresarse de las maneras más diversas y terribles en la humanidad. Sin embargo, aunque a veces se acusa al cristianismo se promover algunos de estas ideas hay que tener claro dos cosas. 1) Quienes defendieron en el pasado eso representan el cristianismo bíblico y 2) Los mismos cristianos fueron los pioneros en la luchas sobre este tipo de favoritismo que atacaba a los humanos. Si pensamos en la esclavitud pensamos en William Wilberforce, si pensamos en el racismo pensamos en Martin Luther King. En esta época de relativismo moral solo el cristianismo tiene un fundamento firme para oponerse a todas estas prácticas.

La fe en el glorioso Señor (Santiago 2:1)

Como en toda la carta de Santiago el apóstol escribe con un tono pastoral para exhortar a los hermanos (Stgo 1:2;  2:1; 14; 3:1; 5:7,10). En el capítulo 1 de carta vimos que el Apóstol Santiago toco 3 temas. El primer tema era respecto a que como los cristianos vamos a enfrentar diversas pruebas y que en ese contexto debemos buscar la sabiduría de Dios (Stgo 1:2-11) el segundo tema tenía que ver como los cristianos vamos a enfrentar las tentaciones que nacen de nuestro propio corazón (Stgo 1:12-18) y el tercer tema tiene que ver con poner en práctica la palabra de Dios en nuestras vidas (Stgo 1:19-27) Ahora el apóstol se propone a profundizar el tema del favoritismo. La primera afirmación es que “nuestra fe en el glorioso Señor Jesucristo debe ser sin acepción de persona” (RV60) “La fe que tienen en nuestro glorioso Señor Jesucristo no debe dar lugar a favoritismos” (NVI) “¿Cómo pueden afirmar que tienen fe en nuestro Señor Jesucristo si favorecen más a algunas personas que a otras? (NTV) La última interpretación parece bastante dinámica como para considerarla. Hay una leve discusión sobre si la frase de “nuestra fe en el glorioso Señor Jesucristo” es una alusión a la “Shekina” del Antiguo testamento[4]. A mí me parece bastante probable que Santiago este haciendo algún eco al Antiguo testamento debido a que la carta tiene el sabor judío por todos lados. Pablo usa este termino de “El Señor de la gloria” (1 Cor 2:8) y Esteban usa el término “Dios de la gloria” en su discurso antes de morir (Hch 7:2) esto trae a la mente la gloria del Señor que se manifestaba en el tabernáculo morando con el pueblo en el desierto (Exo 40:35)  como también en el templo del Señor (2 Cro 5:11-13) y que finalmente se ha revelado morando entre nosotros en Cristo (Jn 1:14). Lo que está diciendo que ustedes que dicen tener fe en ese glorioso Señor ¿Cómo pueden aun practicar el favoritismo entre personas cuando el mismo se ha revelado para redimir a personas de toda tribu, lengua y nación? ¿Qué coherencia hay entre ser cristiano y tener favoritismos pecaminosos?

Un ejemplo de favoritismo en la iglesia (Santiago 2:2-4)

El apóstol Santiago pone un ejemplo práctico de cómo este favoritismo entre cristianos pobres y ricos se puede llevar a cabo en la congregación. Pero antes de abordar este ejemplo en particular debemos un detalle importante. En el cristianismo siempre han convivido juntos pobres y ricos[5]. Por ejemplo sabemos que José de Arimatea era un hombre con recursos debido a que puso a Jesús en un sepulcro nuevo (Mt 27:57-61) sabemos que Bernabé era un hombre de recursos que vendió uno de sus terrenos y los dio a los apóstoles (Hechos 4:36-37) sabemos que Lidia tenia recursos pues vendía purpura (Hechos 16:14) Para el cristianismo el problema no es las riquezas, ya que no somos marxistas, sino que el problema es el amor pecaminoso por las riquezas (1 Tim 6:10) también tenemos en nuestras filas personas sumamente pobres como viudas, extranjeros y huérfanos por los cuales la iglesia debe hacerse cargo según el caso (Stgo 1:27; 1 Tim 5) Por tanto pobres como ricos siempre han sido parte de la comunidad cristiana.

El favoritismo que aborda el apóstol Santiago aquí es el favoritismo entre creyentes ricos y creyentes pobres. La palabra “congregación” es literalmente “sinagoga[6]” que era el lugar donde se reunían los judíos. Como sabemos el contexto es muy judío así que es probable que a la iglesia se le llame aun sinagoga (Stgo 5:14) Lo cierto es que está hablando del lugar donde los creyentes se reunían. También ha existido una discusión sobre si la reunión a la cual se reunían los judíos era una reunión de tipo legal judicial o un culto, aquí vamos seguir que se trata del tiempo de reunirse al culto del Señor.

La ilustración se trata de dos hombres. El primero es un hombre “con anillo de oro y ropa esplendida” (Rv60) “Anillo de oro y ropa elegante“ (NVI) “Ropa elegante y joyas costosas” (NTV) En Roma las personas que tenían alguna posición importante o riquezas eran quienes usaban anillos de oros o vestidos muy ostentosos. Incluso la palabra “candidato” ilustra esto con claridad pues aquel que está postulando al cargo político se vestía de “cándido” (blanco) para que todos supieran de su postulación[7]. El segundo hombre es “un pobre con vestido andrajoso” (RV60) “un pobre desharrapado” (NVI) “una persona pobre con ropa sucia” (NTV) como era común en el mundo antiguo un hombre pobre solo tenía una ropa de vestir y generalmente estaba sucia, era solo de ricos tener variedad de ropa. Entonces si ambos entraban a la congregación y se le da un trato preferencial al rico ofreciéndole “un buen lugar” (RV60) “en este lugar cómodo” (NVI) “o buen asiento” (NTV) mientras que al pobre le dicen “estate tu aquí de pie o siéntate aquí bajo mi estrado” (RV60) “Quédate allí de pie” o “Siéntate allí en el suelo” (NVI) “Tu puedes quedarte de pie allá o bien sentarte en el piso” (NTV) es obviamente un favoritismo pecaminoso. Es probable que esta práctica viniera de algunos casos donde cuando se estaba juzgando a dos personas (una rica y la otra pobre) se permitía que el rico se sentará y que el pobre estuviera de pie[8]. En las sinagogas y salones para asambleas del primer siglo tenían bancas alrededor de la pared exterior y unas cuantas justo al frente. La mayoría de la congregación se sentaba con piernas cruzadas en el suelo o se quedaba de pie. Había un número limitado de buenos asientos y los fariseos eran quienes siempre las ocupaban[9]. Jesús hablo sobre esto cuando advirtió sobre la actitud de los fariseos:

“Y les decía de su doctrina: Guardaos de los escribas, que gustan andar con largas ropas y aman las salutaciones en las plazas y las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en las cenas” Marcos 18:38-39

Por tanto el problema que Jesús y el apóstol Santiago están condenando no es necesariamente usar buena ropa o sentarse en los primeros asientos sino que es el tener favoritismo con las personas por razones superficiales como la posición social, el éxito, los estudios, el reconocimiento o la fama. Por ejemplo si conocemos a un cristiano que tiene una buena posición social o muchos estudios no podríamos considerarlo superior a otro hermano que no hermano pobre o que no posee estudios académicos ¿Por qué? Porque hacer eso sería hacer una distinción pecaminosa que Dios aborrece. El apóstol Santiago pregunta en el verso 4 ¿No hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? (RV60) ¿Acaso no hacen discriminación entre ustedes, juzgando con malas intenciones? (NVI) ¿Acaso esta discriminación no demuestra que sus juicios son guiados por malas intenciones? (NTV) El favoritismo o la discriminación nacen de  nuestros corazones pecaminosos y es de allí de donde surgen los guerras, pleitos, celos etc (Stgo 4:1) La paradoja de nuestra sociedad es que aunque hable mucho de “no discriminar” siempre terminará haciéndolo porque su relativismo moral no le permite tener una fundamento firme para sostener tal afirmación. En cambio los cristianos tenemos razones mucho más poderosas que la declaración universal de los derechos humanos. Ellos pueden decirnos que “los seres humanos nacen libres, iguales en dignidad y derechos y, dotados  como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros[10]Pero no pueden decirnos el porqué los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. Nosotros como cristianos podemos afirmar que es así porque Dios ha creado al hombre a imagen y semejanza (Gen 1:26-28) esto significa que el es un reflejo o representación de Dios en la tierra y que por tanto atentar contra la “dignidad de las personas” es atentar contra Dios. Además todos los cristianos somos iguales delante de Dios porque éramos pecadores que íbamos camino a la condenación y el Señor nos libro de esa condenación. Es por eso que Pablo dice en Gálatas 3:28

“Ya no hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay varón un mujer, porque todos sois uno en Cristo Jesús”

Esto también se puede aplicar a que “no hay rico ni pobre” porque todos somos uno en Cristo Jesús. Dios había prohibido la parcialidad en los jueces de Israel a la hora de hacer juicios, pues eso mismo aplica para nosotros en el Israel espiritual que es la iglesia. Nuestros juicios con los hermanos a la hora de un caso de un pecado no deben basarse en el favoritismo de la amistad, antigüedad, simpatía, posición social sino que solamente en la recta palabra de Dios. Cualquier favoritismo, especialmente el por condición social es pecaminoso para Dios.

Dios y los pobres (Santiago 2:5-7)

El apóstol Santiago con el tono pastoral que lo caracteriza hace una serie de preguntas para hacer reflexionar a los receptores de esta carta. La primera pregunta es si acaso Dios no había elegido a los pobres de este mundo para ser ricos en la fe (V5) Varios comentaristas opinan que Santiago aquí está haciendo eco a las enseñanzas de Jesús en los evangelios[11] (Mt 5:3; Luc 6:20) Pero ¿Qué está queriendo decir? Lo que está queriendo decir es que Dios siempre ha tenido una especial preocupación por los pobres.

“Y no rebuscarás tu viña ni recogerás el fruto caído de tu viña, para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo Jehová vuestro Dios” Levítico 19:10

“Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerraras tu mano contra tu hermano pobre, sino que abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto le prestaras lo que necesite” Deuteronomio 15:7-8

Esto no significa que para Dios los pobres sean la única preocupación sino que él se preocupa por ellos no tienen nada más que a Dios y son vulnerables en la sociedad. Por tanto Dios ha hecho que ellos sean ricos en la fe y pongan toda su esperanza no en este mundo sino en el venidero. La segunda pregunta es si acaso no son los ricos quienes los oprimen y lo llevan a los tribunales (V6) Las leyes romanas explícitamente favorecían a los ricos. Por ejemplo los ricos podían iniciar demandas contra los pobres mientras que los pobres no podían iniciar demanda contra los ricos. Los ricos recibían castigos menos severos que los pobres quienes recibían castigos más severos[12]. ¿Les suena conocido esto? Los ricos que oprimen a los pobres de esta manera van a ser juzgados duramente por el Señor (Stgo 5:1-6) Esa es la esperanza que el pobre tiene, Dios es un juez justo que va  juzgar su causa. Por tanto los ricos eran quienes estaban oprimiendo constantemente a los pobres. ¿Cuál era su esperanza? Dios. Y la tercera pregunta era si acaso no eran blasfemos los ricos que llevaban a cabo esta práctica. El rico puede profesar que Dios es su Señor pero si oprime a su hermano por medio de prácticas pecaminosas lo único que hace en realidad es blasfemar contra el Señor. ¡Qué terrible es pensar que le sirves a Dios y sin embargo eres blasfemo!

Pero muchos de nosotros podemos preguntarnos ¿Y qué tengo que ver yo con esto, acaso oprimo a mi hermano, acaso llevo a los tribunales y les cometo injusticia? He escuchado de casos que sí, pero suponiendo que no haya ningún caso de esto aquí, una forma de oprimir al hermano pobre no es preocuparse por la pobreza pues es una preocupación de Dios. La sociedad y la iglesia ha dejado de preocuparse por ello y aunque como dijo Cristo los “pobres siempre están con nosotros” (Mt 26:11) eso no significa una excusa para no preocuparnos por ello. Un libro salido el 2016 llamado “los invisibles” aludía reflexionaba sobre la realidad de Chile[13]:

“El proceso de modernización llevado a cabo en el país ha sido ambivalente. Si bien los niveles de crecimiento fueron notables durante las últimas tres décadas, no todos se vieron beneficiados de él. Al otro lado de la moneda nos encontramos con que, en el mejor de los casos, el 14,4% de la población continúa en la pobreza y el 4,5%, en la indigencia. Que 4 de cada 10 familias se encuentran en situación de vulnerabilidad. Y que quienes más se ven afectados son las mujeres, los niños, aquellos que pertenecen a algún pueblo originario y quienes viven en zonas rurales: ese es el rostro de los excluidos en el Chile de hoy”

Las categorías de rico y pobre son muy diferentes a las que fueron en Israel del siglo I pero ciertamente muchos de nosotros no caemos en la categoría de ricos y quizás alguno en la de “pobres”. Pero aquellos Dios les ha bendecido materialmente deben apoyar y bendecir a los hermanos más pobres porque esa es la preocupación de Dios también.

El cumplimiento de la ley y la misericordia (Santiago 2:8-11)

Como la mayoría de las personas a las cuales Santiago se dirige eran judías quiere que hagan un breve repaso por la ley de Dios que ellos conocen. Santiago les habla de la “ley real” (RV60) “ley suprema” (NVI) “ley suprema”. Este término venia de los edictos imperiales que los romanos conocían como leyes reales[14]. Por tanto los cristianos sabían bien que él se estaba refiriendo al gran mandamiento que Dios había dado en el Antiguo testamento (Lev 19:18) y que había sido ratificado por Cristo (Mt 22:36-40) y ese mandato se resumía simplemente amando a tu prójimo como a ti mismo. La explicación es sencilla  es que aquel que hace favoritismo contra su prójimo esta pecando porque no está amando a su prójimo como a sí mismo. De la misma manera como tú te preocupas por tus propias necesidades debes preocuparte por las necesidades de tu prójimo eso es realmente amar a tu prójimo a ti mismo.

Los judíos a los cuales se refiere Santiago creían que estaban obedeciendo la ley de Dios por estar obedeciendo algunos mandatos de la ley. Seguramente ellos al igual que los fariseos decían “nosotros no adulteramos” pero Jesús había dicho que el adulterio empieza en el corazón (Mt 5:28) Otros podrían decir “nosotros no asesinamos” sin embargo odiaban a sus hermanos en su corazón (Mt 5:22) Esta era la tendencia típica de los fariseos que ponían énfasis en cumplir ciertos mandatos pero descuidar otros. Mateo 23:23

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley; la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer sin dejar de hacer aquello”

Todos por nuestra naturaleza pecaminosa solemos darle mayor prioridad a cumplir ciertas cosas y a descuidar otras que no nos parecen tan importantes. Por ejemplo algunas personas pueden enfatizar mucho el tema de los ídolos, siempre están alertas que los hermanos no sean idolatras sin embargo el puede estar descuidando el no dar falso testimonio de su prójimo hablando mal contra él. Otros pueden darle gran valor al día de reposo y ver con malos ojos a quienes son descuidado en eso pero sin embargo estar cayendo en la codicia y en el adulterio del corazón. Otros pueden poner gran énfasis en no robar en ningún sentido sin embargo estar tomando el nombre de Dios en vano al usarlo ligeramente. El punto de Santiago es simplemente este si alguien afirma cumplir la ley de Dios pero falla en una de ellas entonces es culpable de todas.

¿Has conocido a cristianos que se sientes superiores por su posición social (teología de la prosperidad)? ¿Has conocido cristianos que se sienten superiores por su raza? ¿Has conocido cristianos que se sientes superiores por sus estudios? ¿Has conocido cristianos que se creen superiores a otros por ser “hijos del rey”? ¿Has conocido cristiano que se creen superiores al otro por su inteligencia? ¿Has conocido cristianos que se creen superiores a otros por ser más santo? ¿Has conocido cristianos que se creen superiores por ser cristianos? ¿Cuál de ellos eres tú, donde está tu favoritismo pecaminoso?

En los últimos dos versos Santiago nos dice que debemos hablar y actuar como aquellos que van a ser juzgados por la ley de la libertad. En una ocasión anterior uso esta misma idea (Stgo 1:25) y con esto se refiere a la ley de Cristo que nos ha liberado del pecado. La ley de la libertad es el evangelio el cual nos ha liberado del pecado y la muerte eterna que merecíamos. Por tanto quien actúa sin misericordia con el hermano será juzgado sin misericordia por el Señor porque Dios es un Dios de misericordia. Siempre ha sorprendido la poca misericordia que tenemos con los hermanos y como nos apresuramos a hacer juicios sobre ellos, pero es olvidar el evangelio. El practicar el favoritismo y el juzgar sin misericordia es de aquellos que no han conocido la maravillosa gracia que Dios nos da dado a terribles pecadores como nosotros.


[1] http://dle.rae.es/srv/search?m=30&w=favoritismo
[2] https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/salvacion-para-los-perros/
[3] https://lanaveva.wordpress.com/2009/11/08/origenes-del-racismo-y-discriminacion/
[4] William Hendriksen. Santiago. Página 65. David P. Nystrom. Página 138.
[5] Rodney Stark. La expansión del cristianismo. Capítulo de la Base social del cristianismo.
[6] David P. Nystrom. Comentario a Santiago. Página 139. Comentario Mundo hispano de Santiago. Página 160.
[7] http://blogs.molinodeideas.com/cometario/el-origen-de-la-palabra-candidato/
[8] Craig Keener. Comentario del contexto cultural de la Biblia. Página 688
[9] John Macarthur. Biblia Macarthur. Pagina 1782
[10] http://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/
[11] William Hendriksen. Santiago. Página 70. David P. Nystrom. Página 141. Comentario Mundo hispano de Santiago.


[12] Craig Keener. Comentario Cultural del Nuevo testamento. Pagina 688.
[13] http://www.ieschile.cl/wp-content/uploads/2015/10/Los-invisibles.prologo.pdf. pagina 21
[14] Craig Keener. Comentario Cultural del Nuevo testamento. Pagina 689.

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jueves, 26 de julio de 2018




La fe en acción (Stgo 1.19-27)

La hipoacusia es una enfermedad que consiste en la discapacidad de escuchar los sonidos con la intensidad normal que establece en 20 decibeles. Según estudios el 2% de la población Chilena presentará problemas de audición antes de cumplir los 10 años de edad y casi el 10% por sobre los 65 años de edad. Las razones por la cuales se pueden presentar esta discapacidad es por herencia, por estar expuesto constantemente a ruidos fuertes (tales como música a elevado volumen, ruidos de la construcción o similares), por envejecimiento, entre otras causas. En Chile esta es una enfermedad que traído preocupación entre los médicos[1]. Aunque esta es una enfermedad preocupante aun más preocupante es la Hipoacusia espiritual. Con esto me refiero a aquellas personas que escuchan sobre lo que la Biblia nos dice sobre la vida espiritual pero en realidad no “oyen profundamente” ni ponen en práctica lo que escuchan.

Por ejemplo tenemos un montón de personas que han redescubierto las doctrinas de la gracia especialmente jóvenes, pero que lamentablemente no viven su fe tan en serio como lo manifiestan sus frases en las redes sociales. En el caso de los bautistas hay muchas personas sorprendidas por la existencia de las iglesias bautistas reformadas y su existencia a través de la historia como algo nuevo pero muy compromiso con el énfasis que los bautistas hemos tenido en compromiso con la iglesia local, evangelismo y misiones. Todas estas personas escuchan predicas, leen libros, asisten a los cultos, pero luego siguen con sus vidas sin ningún cambio. Charles Spurgeon describía a estas personas de la siguiente manera:  

“Contamos entre nosotros con una clase que nos causa gran angustia de corazón. No es probable que se burlen de la Palabra de Dios, pero no tiene poder sobre ellos. Tienen el suficiente tacto y sentido para no convertirse en infieles, pero no dan la debida importancia a la verdad que aceptan. El Libro de Dios permanece en sus casas honrado pero sin ser leído. No se preocupan de ir y escuchar las explicaciones acerca de su significado; o si, por pura costumbre, asisten con regularidad a la casa de Dios, oyen el Evangelio, pero les entra por un oído y les sale por el otro… No hay una consideración práctica para ella, no le dan ningún peso, no la escudriñan, no meditan sobre ella, no la aplican a su conciencia ni a su vida diaria[2]

Jesucristo después de terminar el sermón del monte conto la ilustración de los dos cimientos donde nos dice:

“Cualquiera pues, que me oye estas palabras y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edifico su casa sobre la roca” Mateo 7:24

“Pero cualquiera que me oye estas palabas y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edifico su casa sobre la arena” Mateo 7:26

Este es el punto que el Apóstol Santiago quiere abordar en esta sección del capítulo 1. El comenzó describiendo diciéndonos que los cristianos enfrentamos diversas pruebas (1:3) y que esas pruebas nos permiten crecer y ser maduros. Luego nos dijo que aunque Dios nos da pruebas es solamente nuestro corazón pecaminoso el cual nos lleva a la tentación (1:13) Ahora él se propone a mostrarnos como esta fe debe ponerse en acción.

Oidores y receptores de la palabra de Dios (Stgo 1:19-21)

El apóstol Santiago vuelve a su tono pastoral que lo caracteriza a través de toda la carta (1:2; 2:1; 14; 3:1; 5:7,10) para exhortar a los hermanos respecto a escuchar con más cuidado para no pecar.  En el mundo antiguo el escuchar era algo muy importante ya que era la manera principal de aprender pues no existían tantos libros como ahora sino que la mayoría del aprendizaje era escuchando. Algo que consideramos a menudo es que la mayoría de las Escrituras más que ser leídas eran escuchadas por las iglesias a las cuales se dirigían:

“Oye Israel; Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Dt 6:4)

“El que tiene oídos para oír, oiga  (Mt 13:9)

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios (Rom 10:17)

El apóstol Santiago expone varias advertencias que el libro de Proverbios repite constantemente. La primera de ellas es el ser cuidadoso con las palabras para no pecar:

“En muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente” Proverbios 10:19

Las personas que contantemente están hablando sin escuchar al otro es muy común que pequen. Varias personas han reflexionado que Dios nos ha dado dos orejas y una boca para que nos dediquemos a escuchar con más cuidado antes de hablar. Es evidente que por el contexto de la carta esto no estaba sucediendo y que por tanto esto estaba trayendo graves conflictos entre los hermanos (Stgo 3:2, 17) Las palabras que nosotros decimos a otros hermanos pueden edificar o pueden dañar (Prov 18:21) La segunda advertencia que Santiago da es respecto a la ira del hombre (o enojo del hombre) Nuevamente el libro de Proverbios tiene mucho que decirnos respecto a esto:

“El que tarda en airarse es grande en entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece su espíritu” Proverbios 14:29

“El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua rencillas” Proverbios 15:18

“Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma la ciudad” Proverbios 16:32

“La condura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto su ofensa” Proverbios 19:11

Como podemos ver el libro de Proverbios presenta al hombre que tarda en airarse como un hombre con “entendimiento” y “cordura” por tanto aquel que no controla su enojo o ira es alguien insensato que peca constantemente. Las Escrituras nos muestran que una persona se puede enojar santamente (Mt 21:12-13; Jn 2:17). Por ejemplo todos nos enojamos por las injusticias pecaminosas de este mundo como las violaciones, asesinatos y maldades, pero luego de enojarnos lo entregamos a Dios. Esto es lo que Pablo nos dice que el “sol no se ponga sobre vuestro enojo” (Efe 4:26) Esto quiere decir que no se mantenga el enojo en nosotros. Podemos enojarnos por razones justas pero no debe durar más allá de un día. Pero aquellos que se enojan por cualquier cosa están guardando en su corazón pecado. Están diciéndole al Señor que quieren que las cosas sean como ellos desean. Están manifestando que no tienen un dominio propio respecto a si mismos.

Por eso que el apóstol Santiago nos dice que “en la ira del hombre no obra la justicia de Dios” (RV60) “Pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere” (NVI) “El enojo humano no produce la rectitud que Dios desea” (NTV). Aunque en las Escrituras podemos ver que Dios esta airado (o enojado) contra el pecador todos los días (Sal 7:11) sin embargo se nos dice que él es “lento para la ira y grande en misericordia” (Num 14:18; Sal 103:8) Los seres humanos nos enojamos por un sin número de razones como “frustración, indiferencia, expectativas, anhelos y deseos no cumplidos, problemas de salud, etc.” Pero en la mayoría de ellas radica la idea de “Querer que las cosas salgan o sean como yo quiero y no lo son”. Pero ¿no debería esto llevarnos a confiar en la providencia de Dios? ¿No debería llevar a humillarnos y reconocer que el controla todo? ¿Reconocer que el nos ha permitido enfrentar esta situación? Incluso el enojo lleva a que las personas sean menos pacientes con los demás hermanos, pero si Dios ha sido paciente con tus pecados ¿No deberías ser paciente con los demás hermanos igual?

En el verso 21 nos llama a desechar toda “inmundicia” (que por el contexto puede referirse a la ira pecaminosa)  o abundancia de “malicia” (RV60) “Quiten de su vida todo lo malo y lo sucio” (NTV) estas palabras se usaban originalmente para las ropas sucias. Un ejemplo de esto lo podemos encontrar en Zacarías 3:3 donde Josué el sumo sacerdote se les es sacada las ropas viles para vestirlos de las ropas limpias que representan el perdón de Dios[3]. Por tanto llamado del Apóstol Santiago es ir despojándose de toda inmundicia pecaminosa de la cual nos veamos tentado a caer y a recibir la palabra de Dios con mansedumbre. La palabra “implantada” (RV60) se refiere a la palabra “sembrada” (NVI) “sembrada” (NTV) en nuestros corazones. Por tanto la ilustración aquí es  la de una planta que fue plantada en nuestros corazones y debe ser cuidada, cultivada para la salvación de nuestras almas. La palabra de Dios es la semilla que cayó en buena tierra (Mt 13:8) pero ella debe ser cuidada para que nos vaya salvando. La idea de la salvación en las Escrituras se encuentra en 3 sentidos. La salvación pasada que es la justificación por fe hecha por Cristo (Rom 5:1) la salvación presente que es la salvación del poder del pecado en nuestras vidas (1 Jn 5:4-5) y la salvación futura que es la glorificación de nuestra vida (1 Cor 15:52). La salvación presente es que cada vez que nosotros nos vemos expuestos a la palabra de Dios y la escuchamos y aceptamos con mansedumbre entonces nosotras almas están siendo salvadas del poder del pecado en nuestras vidas. ¿Ves lo importante que es cultivar la vida espiritual en la oración y en lectura de las Escrituras? Mi único momento que puede aportar en el cuidado de una planta fue un desastre porque no supe darle el agua suficiente ni el cuidado adecuado, sino cuidamos nuestra vida espiritual ella va a recibir un daño profundo.

Hacedores de la palabra (Stgo 1:22-25)

El apóstol Santiago nos acaba de decir que el oír es bueno pero ahora nos dirá que no es suficiente. El conocer de la Biblia es bueno pero no suficiente, el saber sobre la Biblia es bueno pero no suficiente, el memorizar la Biblia es bueno pero no suficiente ¡Debemos poner en práctica lo que nos dice la Biblia!  Las otras versiones lo dicen sumamente claro: “No se contenten solo con escuchar la palabra, pues así se engañan a sí mismo” (NVI) “No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos” (NTV) Este es un engaño al cual nos vemos enfrentados en muchas ocasiones. Pablo les aplico la ley de Dios a los mismos judíos que se jactaban de conocer la ley de Dios y fueron confrontados con la realidad de ser personas que no practican lo que dice la palabra (Rom 2:17-23) Richard Baxter escribió esto para los ministros del evangelio:

“Asegúrese de que su estilo de vida no contradiga su enseñanza, de otro modo, terminará deshaciendo todo el bien que pudiera haber hecho. Si nuestras vidas son inconsistentes, la gente pronto pensará que hay muy poca verdad en el cristianismo y que nuestra predicación es solamente palabrería. Si lo que decimos es en serio, entonces pondremos en práctica lo que decimos. Es extraño ver como algunos predican muy cuidadosamente, pero viven descuidadamente. Debemos tener mucho cuidado de ser hacedores de la palabra y no solamente “habladores”, engañándonos a nosotros mismos (vea Stg.1:21). Debemos ser tan cuidadosos acerca de nuestra forma de vivir, tal como somos cuidadosos para predicar. Si deseamos ganar almas, entonces ésta será nuestra meta, tanto cuando estamos en el púlpito, como cuando estamos fuera de el. Sea diligente para usar toda su vida para Dios y no simplemente su lengua[4] 

Charles Spurgeon en su libro “Discurso a sus estudiantes” comenta también la vida de aquel hombre que predicaba bien pero vivía tan mal.

“Todos nosotros hemos oído referir la historia del hombre que predicaba tan bien, y vivía tan mal, que cuando estaba en el púlpito no había quien no dijera que nunca debía salir de él, y cuando lo dejaba, todos a una declaraban que no debía volverlo a ocupar jamás”

Podemos ser constantemente engañados por nuestros corazones creyendo que es suficiente solamente saber sobre la fe y no practica nuestra fe. Para ilustrarnos esto Santiago pone un ejemplo del hombre en el espejo (Stgo 1:23-24) Los espejos del primer siglo no eran espejos de vidrio como ahora sino que eran espejos metálicos (bronce, plata u oro) por tanto la imagen en el espejo no era perfecta pero de igual manera podía ver su apariencia. El punto de comparación aquí es que la persona que se ve en el espejo hace un leves arreglos y sigue su camino cuando en verdad debería profundizar mucho en lo que ve (la palabra de Dios le dice quien es) Entonces a no ser que los cristianos actúen de inmediato frente a las cosas que condenan las Escrituras y me anima a confiar actuará tal como el hombre que ve en el espejo y se va, o sea sin ningún cambio profundo.  Pero en cambio si tú ves lo que la “perfecta ley de Dios” (Sal 19:7)  revela en su palabra y persevera en lo que ella dice entonces es “bienaventurado” (feliz, dichoso Sal 19:8) Esta frase parece una alusión al Salmo 19. Aquellos que practican la ley de Dios son felices. ¿Eres tú un oidor de la ley de Dios o un hacedor de ella? ¿Eres aquel hombre que mira la ley de Dios como el hombre en el espejo o eres aquel que la obedece y práctica? ¿Practicas lo que a otros le predicas? ¿Te mides con la misma vara con la cual mides al otro? ¿Te deleitas en la ley de Dios?

La religión pura (Stgo 1:26-27)

Después que el Apóstol Santiago nos dijo que era realmente ser un hacedor de la palabra ahora nos va a decir cómo debemos mostrar de forma práctica la religión que profesamos. En la última época se ha venido diciendo que el cristianismo no es una religión sino una  relación pero la verdad es que es ambas cosas. No creo que cambie mucho la respuesta de las personas por querer mostrarnos más cercanos al decir que es una relación y no una religión. Pero lo cierto es que aquí Santiago habla de aquellos que se creen religiosos. En aquella época el ser religioso era muy común especialmente en los judíos quienes guardaban celosamente la ley de Dios.

En primer lugar una religión pura es una religión que refrena su lengua. Este es un tema que volverá a tocar con mayor profundidad en el capítulo 3 sin embargo lo recalca dando a entender que una persona que practica la verdadera religión es una persona que “refrena” o “controla” su lengua. “No le pone freno a su lengua” (NVI). “Pero no controlas tu lengua” (NTV) No es seguro a que esta aludiendo Santiago pero probable que habían muchas personas jactándose de ser religiosos y sin embargo hablando cosas pecaminosas o que hacían daños a los demás hermanos. Es interesante que por segunda vez vuelve a recordar lo fácil con que nos “engañamos a nosotros mismos” (Stgo 1:22)  ¿Acaso no nos engañamos constantemente?

En segundo lugar una religión pura es una religión que se preocupa por los débiles de la sociedad Santiago nos dice que la religión “pura y sin macha” (RV60) “pura y verdadera” (NTV) es visitar a los huérfanos y viuda. Esta preocupación ha estado siempre en el corazón del Señor

“Que hace justicia al huérfano y a la viuda: que ama también al extranjero dándole pan y vestido” (Dt 18:10)

“Padre de huérfanos y defensor de viudas Es Dios en su santa morada” (Sal 68:5)

“Jehová guarda a los extranjeros; Al huérfano y a la viuda sostiene, Y el camino de los impíos transforma” (Sal146:9)

Dios se preocupa tanto por las viudas que él en el Nuevo testamento estableció que las viudas que no tengan quien las mantenga sea la iglesia quien la sustenta (1 Tim 5:3-10) Sin duda hoy nuestro sistema es diferente al que era en el primer siglo pero aun continua el mandato de sostener a las viudas o personas necesitadas que no tengan como mantenerse. ¿Vemos a los creyentes involucrados en esto? ¿Vemos a la iglesia practicando esta religión? ¿Hay disposición en tu corazón de apoyar y ayudar a creyentes que estén pasando por difíciles momentos de ayudarles?

En tercer lugar una religión pura es una religión que se guarda del mundo. El cristianismo no es una religión escapista sino que al contrario es una religión que se involucra en los problemas de las personas (el pecado) que ayuda a los que están sufriendo las consecuencias del pecado (cualquiera sea) y que alienta a los hermanos a apartarse de todo el pecado del mundo, ya que hemos sido llamados a santificación (1 Tes 4:8-10) Por tanto nosotros como cristianos estamos en el mundo y nos relacionamos con los pecadores pero a la vez no vivimos como el mundo. Tal y como la oración del Señor dice “No los quites del mundo, sino guárdalos del mal” (Jn 17:5 o maligno) Nuestro deseo como cristianos debe ser desechar todo lo que hay en el mundo “los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida” (1 Jn 2:16) y amar con toda nuestra alma y nuestro ser la palabra de Dios. ¿Estamos viviendo apartados de cualquier clase de pecado, de inmundicia, de contaminación o estamos creando amistad con el sistema pecaminoso (mundo) que Dios aborrece?

Jesucristo practico perfectamente la ley

Santiago nos ha mostrado como debemos controlarnos a nosotros mismos, desechar la inmunda y practicar la palabra de Dios preocupándonos de la viuda y el huérfano sin contaminarnos con el mundo. La pregunta es ¿Has hecho tu esto? ¿Estás viviendo de la manera que exige la ley de Dios? ¿Estás cumpliendo estos mandatos que Dios ha dado? La verdad es que todos hemos fallado. Todos nos hemos airado pecaminosamente. Todos nos hemos involucrado con las inmundicias de nuestro pecado. Todos no hemos puesto es practica la palabra de Dios. Todos no nos hemos preocupado lo suficiente del huérfano y la viuda. Todos nos hemos contaminado con el mundo. ¿Qué nos queda por hacer? Nos queda confiar en aquel que jamás fallo un mandato de Dios, en aquel que jamás desobedeció un punto de la ley. En aquel que jamás se contamino con el mundo. En Jesucristo aquel que practico perfectamente la ley de Dios.
                                                                                                                          






[1] https://www.ccdm.cl/noticia/hipoacusia-en-chile/
[2] http://www.spurgeon.com.mx/sermon2071.html
[3] David P. Nystrom. Comentario NVI de Santiago. Página 110.
[4] Richard Baxter. El pastor reformado. Página 5

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