Pensar el mundo a través de las Escrituras...

jueves, 21 de enero de 2016

Biblia y Liberalismo económico.

En mis dos entradas anteriores, he estado escribiendo de lo que la Biblia habla sobre el Estado, especialmente el Estado del bienestar. Sé que algunos después de haber leído lo que escribí van a etiquetarme como un “liberal” en economía, lo cual está bien, pues no me ofende. Pero quiero que sepan que aunque considero que el sistema liberal esta en lo correcto, también considero que posee errores  fundamentales. Supongo que para un liberal eso no es ningún problema, ya que saben que el mundo es imperfecto. Por tanto todo sistema diseñado por los hombres es imperfecto; o en lenguaje económico, el mercado en ocasiones falla.


El gran problema con la visión marxista de un gran Estado que regule todo y distribuya, es que cree que puede solucionar todos los problemas. Cree que puede instalar el reino de Dios en la tierra pero sin Dios. Cree que puede lograr el paraíso en la tierra donde haya justicia e igualdad para todos. Es sabido que esto es imposible, y la base bíblica para eso es que el mundo está caído. Por tanto ese “ideal” jamás se llevará a cabo. El “salvador” estado no podrá redimirnos, solamente Cristo nos puede salvar de nuestra condición pecaminosa. Esa es la razón fundamental para rechazar la visión marxista del Estado, que quiere sustituir a Dios por medio del Estado. Que constantemente quiere ignorar la realidad con lo que “podría ser”.


Pero el sistema de libre mercado tampoco está libre de sus errores. Es cierto que es el mejor sistema económico que existe para un mundo caído, donde se reconoce que hay personas malvadas y egoístas entre nosotros. La antropología del libre mercado no es que “considere a las personas buenas” como he leído algunas veces por allí, sino al contrario. Ellos reconocen las paradojas de la humanidad, que un día puede crear la cura para millones de enfermedades, pero al otro día en el poder puede matar a millones de personas. El ser humano es tanto bueno como malo. ¿No les parece conocido esta antropología? ¡Pues es bíblica!. El hombre es imagen y semejanza de Dios (imago dei), por que en ocasiones hará “cosas buenas para la humanidad”. Pero también es un ser caído por lo que también hará cosas malvadas en este mundo. En este punto la antropología del libre mercado es muy bíblica. El sistema de libre mercado también reconoce la libertad de las personas y la igualdad de trato para con el otro. 

Paradójicamente el error fundamental del libre mercado es no reconocer que estos “valores” no se sostienen sin el cristianismo. Ellos reconocen que gran parte de la raíz que dio vida al libre mercado es el cristianismo, pero no parecen reconocer que sin él no se pueden mantener en pie. Ellos hablan constantemente de la libertad y el respeto por el otro pero ¿Quién fundamenta esos valores? Para los partidarios del libre mercado la “libertad” se ha hecho una religión. Incluso muchas veces he oído que las personas pueden usar su libertad en prácticas pecaminosas claramente condenables en las Escrituras. Y aquí es donde entramos en su talón de Aquiles. Si yo fuera marxista simplemente les preguntaría a los libre mercado que si ellos creen que la propiedad privada, la vida y la libertad lo son todo ¿Quién sustenta esas creencias? Quizás ellos responderían siempre ha servido para el orden social o que es un acto de fe simplemente creer en eso, pero la pregunta para ellos sigue siendo pero ¿y quién me obliga a respetarlos? ¿No es acaso una construcción social más? ¿No es acaso un arma para oprimir a los demás y nada más? El punto es que el sistema de libre mercado sin su raíz que lo nutre de vida no tiene sentido. Por supuesto puede servir en el discurso público, pero filosóficamente esta vacio.



Es por eso mismo que jamás podría sacar pecho y sentirse orgulloso diciendo que soy un “liberal”. El simple hecho es que yo soy cristiano y mi cristianismo me lleva a lo que han separado de la Biblia para hacerlo el “libre mercado”. El libre mercado por si mismo nunca podrá defenderse de forma totalmente coherente o consecuente, porque ese sistema supone valores  morales absolutos que un Dios reveló a la humanidad. Las personas que profesan el libre mercado y no creen en Dios se les deben señalar la contradicción de su discurso y que ellos necesitan arrepentirse y venir a la reconciliación con Dios. 
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Biblia y Estado continua.

El verdadero problema con el Estado Bienestar es que atenta directamente con la libertad de las personas para escoger vivir sus vidas como ellos realmente quieren. Algunos seguramente se preguntaran ¿Un cristiano diciendo eso? ¿Qué las personas vivan sus vidas como ellos “quieran”? ¡Por supuesto! El cristianismo siempre ha sido quien ha promovido la “libertad de conciencia” de las personas, cada una de ellas serán juzgadas por sus hechos ante Dios. Los cristianos estamos llamados predicar, a dar razones sobre nuestra fe y demostrarle a los incrédulos lo ilógico de su cosmovisión, pero ciertamente no “podemos convertirlo”(El espíritu Santo hace ese trabajo) ¿Por qué? Porque ellos en su libre conciencia pueden rechazar a Dios y serán condenados por eso. Muy diferente es el Estado de bienestar que cuando se impone como sistema en una sociedad, no te deja elegir vivir tu vida, sino que simplemente te impone su visión en la salud, en la educación, en la elección de casas, etc. Lo hace especialmente cobrando altos impuestos por todo, o sea robando tu dinero de forma “legal”.


El Estado y el libre comercio[1]


La primera libertad con la que atenta el sistema estatal es con el libre intercambio de bienes. En la Biblia nunca se ve que Abraham o Job (los cuales fueran muy ricos) estuvieran regulados por algún estado. Es más no vemos en la Biblia ni un solo ejemplo de un gobierno que regula para el “bien común”. En cambio si vemos que los impuestos, el robo de tierra y propiedades, llega cuando Israel pide un Rey a Dios (1 Sam 8) y de allí de adelante tenemos muchas “regulaciones” que son simples robos y atentado contra la libertad de la personas. Podemos decir que el Estado existe solamente como un elemento de juicio de Dios (en su voluntad permisiva) y que la mayoría de cosas que hace son negativas. Por tanto las regulaciones que exige el Estado solo deben respetarse por razones pragmáticas (para no ofender ni causar tropiezo al evangelio) y no teológicas (como un mandato directo de Dios) por ejemplo si yo tengo un negocio que me va muy bien y el Estado me regula mi negocio exigiéndome altos impuestos que yo sé que son para los privilegiados del Estado y  para contribuir con su agenda pagana, estoy en mi libertad de conciencia de desobedecer tales regulaciones. No hay nada en las Escrituras que me obligue a pagarlas. Ahora, si alguno está pensando en los pasajes que hablan de “impuestos” debería considerar seriamente a que “impuestos” se está refiriendo y  no aplicar de forma acrítica eso a este tiempo. Eso es lo que logra el Estado bienestar, restringir la libertad a comerciar y obtener ganancias con eso, por eso crea “desigualdad”. Toda esta filosofía es simplemente anti bíblica.


El Estado y la Educación[2].


La segunda libertad con la que atenta el Estado de bienestar, es la libertad de enseñanza. Los cristianos que se adhieren a la idea de que la “educación es un derecho”, desconocen su biblia y la historia de la iglesia. No hay ninguna parte en las Escrituras donde la educación se presente como un derecho. Es más, la educación dada por un sistema estatal es algo moderno y ajeno a la mayoría de las culturas de la antigüedad. Lo común en las culturas antiguas era que los padres les daban educación a sus hijos. El hijo generalmente aprendía el oficio del padre y a eso se dedicaba, como Jesús por ejemplo. También existía la educación por medio “rabies” o “ayos” como el ejemplo de Aristóteles con Alejandro Magno o Pablo a los pies de Gamaliel. ¿Producía problemas eso en la sociedad? Para nada, era lo mejor para las personas porque los padres son los mejores educadores de sus hijos, ya que ellos van conociendo  sus gustos y necedades mejor que cualquier otra persona. Es increíble como los cristianos se han tragado el cuento de que necesitan “estudiar pedagogía” para poder enseñarle a sus hijos, como si ese curriculum universitario tuviera algo mágico que otros no pueden obtener. El sistema Estatal ignora lo particular de cada niño y les impone a todos un curriculum igual y normativo para todos.  Cuando el niño no se adapta a ese curriculum, es un niño “atrasado” o con algún “problema”. Lo más grave para los padres cristianos debe ser que el curriculum estatal es francamente secular, pagano, incrédulo, satánico. Hace todo lo posible por ignorar a Dios en todas las asignaturas que se le imparte. Usted solo puede escoger o “ética” o “religión” (donde le contaran lindas historias o pintar dibujos). Además de eso, debemos recordar nuevamente que la famosa “educación gratuita” será hecha con fondos robados (con altos impuestos, como trate en mi entrada anterior) Como cristianos necesitamos recuperar nuestra responsabilidad sobre la educación de nuestros hijos. Homeschool es sin duda la mejor opción para guiar a nuestros hijos (y sin duda la más bíblica) pero en el caso que no se pueda llevar a cabo, la segunda opción sería enviarlo a una escuela privada donde le provean una cosmovisión cristiana de todas las cosas. Jamás deberíamos pensar enviar a nuestros hijo a la escuela estatal donde solo lo van adoctrinar por 12 años y luego nos preguntaremos ¿Cómo perdió la fe si iba conmigo todos los domingos a la Escuela dominical?


Estado y subsidios (hogar, Salud)


La tercera libertad que atenta el  Estado de bienestar, es el hogar y la salud. Sobre este punto he leído muy poco así que es probable que tenga errores en ideas que tengo. Pero la esencia de mi argumento sigue siendo que todo lo que uno recibe del Estado es robo, porque viene de dinero de otras personas. Por tanto en este sentido si yo recibo un “subsidio de vivienda”  estoy recibiendo plata robada. El caso de Fonasa en Chile quizás es un poco más discutible porque yo mismo pago cierta cantidad de plata por cada atención, pero igual si voy una letra de indigente recibo el pago por todo, o sea robo plata de otra persona. Aun así es mejor buscar las manera de adherirse a un plan de salud privado para no pecar en este sentido, así como para adquirir un hogar debo ser un cristiano disciplina para ahorrar.


¿Entonces como comercio, me educo, y tengo hogar y salud?


La respuesta a esta pregunta es primeramente confiando en la providencia de Dios. En segundo lugar, debo ser alguien que trabaja muy duro para la gloria de Dios. Dentro del cristianismo existen personas, especialmente jóvenes que creen que la han venido a pasar bien a esta tierra, así que pasan mucho perdiendo el tiempo. Es triste ver que antiguamente los jóvenes empezaban muy temprano a trabajar y ahorrar para sus vidas, pero hoy los jóvenes no sienten esa necesidad porque los padres los mantienen y les compran muchas cosas para que no se aburran. En las iglesias tenemos grupos de jóvenes, donde la mayoría solo existe para divertirse y no considerar seriamente estas cosas. La biblia se enseña de una forma tan superficial que hasta condorito es más profundo. ¿Y después nos sorprendemos que los jóvenes sean tan superficiales? La única forma de obtener dinero para solventar todas las cosas en esta vida es trabajar mucho, aprovechar la fuerza joven para ahorrar, siendo sabio con lo que Dios te dio. La tercera manera, aunque ya la dijimos de alguna u otra manera es ahorrar. Ese es un impresionante problema también entre los cristianos de hoy, es muy escasa las personas que ahorran. Incluso quien ahorra es considerado como “mano de guagua” porque está pensando en el futuro. Entonces la única forma de que podamos glorificar a Cristo con una educación “gratuita” y de calidad es que nosotros mismos eduquemos a nuestros hijos en el hogar. Que para obtener una casa, nos dediquemos a trabajar duro y ahorrar disciplinalmente hasta que podamos comprar alguna casa por allí y que también podamos pagarnos un plan de salud privada dentro de lo posible. Sé que algunos lo verán esto como una locura o algo imposible, pero déjenme recordarles que los cristianos sobrevivieron o murieron en el intento con mucha menos comodidad que la nuestra y vivieron para la gloria de Dios. ¿No deseas tú lo mismo?



[1] Las ideas de aquí salen del libro de John Cobin, Biblia y gobierno, una perspectiva cristiana de políticas públicas.
[2] Todas estas ideas están tomadas de los excelentes recursos que hermanos están traduciendo en esta pagina. http://www.altisimo.net/escolar/index.html 
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martes, 19 de enero de 2016

La Biblia y el Estado

Estudiar una confesión de fe es bastante beneficioso para los creyentes de la congregación, ya que les ayuda a entender de forma sistematizada que es lo que creen. Pero no solamente les ayuda a ellos, sino que también ayuda a quien expone a profundizar más en lo que las Escrituras enseñan en algún tema en particular. Esto ha sido lo que me ha sucedido cuando he llegado a la sección “Las autoridades civiles”  de la confesión bautista de 1689.  Sin duda nuestra confesión es distinta a la visión que expone la confesión de fe de Westminster respecto a las autoridades civiles. Por eso mismo es que el teólogo presbiteriano Charles Hodge en su comentario a la confesión de Westminster puede hacer comentarios como este:

“Porque como Gobernador providencial del mundo, Dios usa del gobierno, como de un instrumento para promover los grandes fines de la redención y para el establecimiento de su reino en este mundo[1]


Sin duda podemos afirmar que el gobierno ha sido providencia de Dios (parte del decreto permisivo de Dios) pero afirmar que Dios ha usado el gobierno para “promover los grandes fines de la redención y para el establecimiento de su reino en el mundo” es desconocer lo que las Escrituras enseñan sobre el Estado. Gran parte del problema de esta visión, que es popular entre el mundo evangélico y reformado por igual, es porque solamente toman Romanos 13:1-5 y 1 Pedro 2:13-14 de forma aislada. Es sabido que para interpretar cualquier pasaje de las Escrituras debemos tomar todo el consejo de Dios revelado en su santa palabra. Entonces ¿Qué nos dice la Biblia sobre el Estado?. Para comenzar sería bueno hacer una distinción entre “gobierno” y “Estado”. El gobierno son las personas que dirigen una nación (Generalmente por un cierto tiempo) según una Ley establecida. Por ejemplo en los primeros 7 libros de la Biblia vemos distintos gobiernos en el pueblo de Israel. No hay un Estado centralizado que les dice a los pueblos como deben guiarse en sus vidas. Simplemente ellos son gobernados por la palabra de Dios, o sea por Dios. Este es por supuesto el caso de Israel, ya que las otras tribus o “naciones” son gobernadas por las supuestas leyes dadas por sus supuestos dioses. El Estado en cambio es un ente abstracto, que tiene una visión de vida y por esa visión de vida gobierna a una nación. Por tanto gobierno y nación no son lo mismo necesariamente, pero cualquier manera, para no confundir, usaré el término intercambiablemente. En la Biblia no existe un Estado centralizado que “gobierna” a las personas para el “bien público”. Todo esto cambia cuando llegamos a 1 Samuel Capitulo 8, donde esta la primera implementación del Estado. Conocemos la historia: El pueblo de Israel solicita un rey para que los gobierne, abandonando así el gobierno que Dios para con ellos. Pero Dios les dice cuales serian las consecuencias de escoger a un rey:

Samuel comunicó entonces el mensaje del Señor a la gente que le estaba pidiendo un rey. 11 Les explicó:
—Esto es lo que hará el rey que va a ejercer el poder sobre ustedes: Les quitará a sus hijos para que se hagan cargo de los carros militares y de la caballería, y para que le abran paso al carro real. 12 Los hará comandantes y capitanes, y los pondrá a labrar y a cosechar, y a fabricar armamentos y pertrechos. 13 También les quitará a sus hijas para emplearlas como perfumistas, cocineras y panaderas. 14 Se apoderará de sus mejores campos, viñedos y olivares, y se los dará a sus ministros, 15 y a ustedes les exigirá una décima parte de sus cosechas y vendimias para entregársela a sus funcionarios y ministros. 16 Además, les quitará sus criados y criadas, y sus mejores bueyes y asnos, de manera que trabajen para él. 17 Les exigirá una décima parte de sus rebaños, y ustedes mismos le servirán como esclavos. 18 Cuando llegue aquel día, clamarán por causa del rey que hayan escogido, pero el Señor no les responderá.


El rey o reyes que iba a tener el pueblo de Israel simplemente los oprimirían con imposición militar, con trabajo extra, les robaría a sus hijas, les robaría sus tierras, les cobraría altos impuestos para dárselas a los suyos, etc. En sencillas palabras, la elección de un rey, le traería mucha opresión al pueblo de Israel por medio del robo. ¿No es acaso esto lo que paso en los reinos del norte y el sur? Los 20 reyes que tuvo el reino del norte no hubo ningún buen rey y de los 20 que tuvo el sur, podríamos decir que solo 10 fueron “buenos”. O sea de los 40 reyes que tuvo el reino dividido 30 fueron malos y tan solo 10 fueron tal “buenos”. Esto indica que el Estado en general en las Escrituras es malo. Si pensamos en el Nuevo testamento la situación es peor, el Imperio Romano era quien gobernaba en aquella época ¿Podríamos decir que fue un buen Estado? A la luz de todo esto ¿Cómo podemos afirmar que el Estado existe para promover los grandes fines de la redención y del reino de Dios en el mundo? Si pensamos en los Estados del siglo XX la situación es aún peor, ya que los Estados marxistas asesinaron a millones de personas, restringieron la libertad y la libre expresión. El Estado sin duda ha sido instrumento de Dios, como todo en la creación, pero han sido mayormente para juzgar al mundo  y no para “promover” el reino de Dios.


Entonces ¿estaban locos Pablo y Pedro cuando escribieron estas palabras, pensando que ellos estaban bajo el imperio del sanguinario Nerón? Pues no, no lo estaban. Ellos escribieron estos mandatos para someterse al Estado no de forma absoluta, sino de forma condicional. De la misma manera que el mandato a someterse de la esposa al marido es condicional, ya que si el marido ordena algo que es pecaminoso a la esposa, ella no debe someterse. Respecto al Estado es similar, nosotros nos sometemos al Estado solamente cuando el Estado está promoviendo algo que no es contrario a la voluntad de Dios. No podemos someternos a llamar “matrimonio” a la unión entre homosexuales o a estar a favor del aborto. La idea de algunos cristianos de someterse a todo lo que dice el Estado es una mala interpretación de este pasaje. (Además de peligrosa) Por ejemplo hay iglesias que creen que el 18 de Septiembre debe cantarse el himno nacional en el culto porque “deben honrar a nuestras autoridades o nuestra nación” eso es francamente un error. Otros dicen que si uno no participa de las votaciones de nuestro país esta deshonrando a Dios (lo cual sería pecado). Otros cristianos creen que tenemos que rendir cuenta al Estado por el dinero de nuestra iglesia porque eso dice “la ley”. Todos estos ejemplos prácticos muestran como la interpretación de Romanos 13, es torcido para decir que nosotros debemos someternos a toda ordenanza del Estado. Por supuesto esto no significa que debemos ser revolucionarios o armar una campaña contra el Estado, sino que debemos ser sabios en este tema y someternos al Estado porque Dios lo ordena. Pero también debemos ser cuidadosos en creer que esto significa someterse a todo mandato del Estado de forma acrítica. Sin duda debemos cuestionar algunas cosas que el Estado promueve y en nuestra libertad de conciencia debemos determinar si someternos o no (como por ejemplo pagar altos impuestos que sabemos que van para promover una visión falsa y satánica del matrimonio o del sexo)


Ahora, es importante preguntarse ¿Cuál es entonces el Rol del Estado en la Biblia? En la Biblia vemos que el Estado debe tener una política reactiva o defensiva. Esto quiere decir que el gobierno debe preocuparse de proteger la vida, la propiedad y la libertad de las personas. En la Biblia tenemos ejemplos de estas 3 cosas. Las personas que le quitaban la vida a otros debían pagar con la suya (Gen 9:6). El asesinato debe pagarse con pena de muerte (Ex 21:12) El robo en la Biblia igual está claramente condenado, pues atenta contra la propiedad de otro. Fíjense que dos de los 10 mandamientos están relacionados con ello. “No robaras” (Ex 20:15) robar obviamente es atentar contra la propiedad privada de otro. “No codiciaras la casa de tu prójimo ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de su prójimo” (Ex 20:17) codiciar, es el deseo de querer adquirir lo del otro, ya sea por engaños o por la fuerza. Las personas que le robaban a otros de su propiedad debían pagar con los robaban, o sea restituir lo robado (Ex 22:1) La libertad de las personas igual es algo común en las Escrituras. Hacer negocios (ningún Estado regulo a Abraham, Job) o educar a sus hijos con plena libertad siempre y cuando sea según la voluntad de Dios (Dt 6:6-9).  ¿De dónde hemos sacado que el Estado debe regular nuestros negocios, imponernos su curriculum (pagano) en la educación de nuestros hijos, y darnos supuesta salud “publica y calidad”? Todas estas ideas no están por ninguna parte en las Escrituras. ¿De dónde provienen entonces? Proviene de la visión humanista del marxismo.


La mayoría de los cristianos en Latinoamérica serian realmente sorprendidos si supieran que la mayoría de las cosas que “creemos” sobre el Estado o las políticas públicas, es una agenda pagana contraria a las Escrituras. La raíz del problema proviene de pensar que necesitamos como cristianos un “Estado de Bienestar”. ¿Qué es un Estado de bienestar? El estado de bienestar un estado que provee los servicios en cumplimiento con los derechos sociales de una nación. Esta teoría supone que los derechos sociales de los ciudadanos son el derecho a la alimentación, educación, salud y vivienda. ¿Pero son estos “derechos sociales” algo que revela el Señor en su palabra? Para nada. Es más el Estado de bienestar está basado en un supuesto igualitarismo marxista utópico. El Estado de bienestar está basado en el robo legalizado, le cual se lleva a cabo mediante altos impuestos a los ciudadanos. Para que estos impuestos no se noten, ellos llevan distintos nombres “bienes raíces”, “contribuciones”, “permisos”, “deberes”, “aranceles”, “multas”, “peajes”, “citaciones”, etc. Estos nombres son solo eufemismos para ocultar lo que realmente son: un robo. El Estado justifica este robo argumentando que él le provee cosas a las ciudadanos como “salud  pública”, “educación gratis” “subsidios de casa”, etc.  Pero en el fondo lo único que se logra a través de este Estado de bienestar es crear un grupo de burócratas que se enriquecen a costa de los altos impuestos de los ciudadanos,  y los servicios que producen son muy malos, ¿Recuerdan lo que decía 1 Sam 8, no es acaso exactamente lo que pasa hoy respecto al Estado? ¿Acaso no es algo evidente que el Estado roba  nuestras cosas con altos impuestos? ¿Qué chileno puede decir sinceramente que tenemos una salud, educación o casas de calidad? Generalmente nos damos cuenta que lo provee el Estado es miserable. Ningún cristiano debería recibir tales “beneficios” del Estado”, por el simple hecho de que provienen de dinero robado. El recibir estas cosas del Estado es pecaminoso, por lo que ningún cristiano debería estar involucrado en ello.


El Estado para muchas personas es el verdadero salvador de sus vidas, el mesías que viene a “liberarlos” de la injusticia del mundo. La agenda del Estado es el reino de Dios para el mundo. Por eso mismo muchos adoran al Estado de forma a crítica sin cuestionar sus mecanismos de adquirir el dinero para “proveer los servicios” (Salud, educación, casas).  Realmente es sorprendente ver como muchos cristianos sin darse cuenta viven en una cultura pecaminosa y adoran al Dios pagano de este siglo llamado “Estado de bienestar”.




[1] Charles Hodge. Comentario a la confesión de Westminster. Pág. 273.  
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lunes, 18 de enero de 2016

Grandes sistemas de interpretación biblica: Teologia del pacto

Los grandes sistemas de interpretación bíblica.

Dentro del mundo protestante- evangélico conservador[1] existe dos grandes sistemas de interpretación bíblica. La primera es la teología del pacto y la segunda es teología dispensacional. Cuando entendemos los fundamentos de estos dos sistemas interpretativos, entonces nos será más fácil comprender algunos debates teológicos. Sobre estos sistemas veremos 3 cosas: El origen, el sistema y los representantes.

La teología del pacto: El origen

Como todo sistema teológico, se tiende a pensar que la teología del pacto existió desde la iglesia primitiva. Los defensores de la teología del pacto argumentan de esta forma en ocasiones para desprestigiar al sistema dispensacional. El teólogo dispensacional llamado Charles Ryle escribió un libro “Dispensacionalismo hoy” donde declara:

“La teología del pacto sistematizado es reciente. Esa no era la doctrina expresa de la Iglesia primitiva. Dicha doctrina nunca fue enseñada por los líderes de la Iglesia durante la Edad Media. Ni aun fue mencionada por los principales líderes de la reforma. En verdad, la teología del pacto como sistema no es más antigua que el dispensacionalismo. Esto no quiere decir que no es bíblica, pero sí disipa la noción de que ésta ha sido, a través de la historia de la Iglesia, el guardián antiguo de la verdad que solamente en tiempos recientes ha sido atacada por el dispensacionalismo. No se hizo ninguna referencia a la teología del pacto en ninguna de las grandes declaraciones doctrinales hasta la Confesión de Westminster en 1647, y aun así en dicha Confesión la teología del pacto no había sido tan plenamente desarrollada como lo fue más tarde por teólogos reformados”[2].


Lo que nos dice aquí Ryle es que la teología del pacto, es un sistema que fue producido desde la reforma y no algo que viene desde la iglesia primitiva como se ha querido mostrar en ocasiones. Algunos argumentan que los “Padres de la iglesia” (especialmente Agustín de Hipona) uso la teología del pacto. Pero el problema con estas ideas es no hay ninguna obra que sistematice esta creencia.

La confesión de Westminster es la confesión central de los presbiterianos y ella tiene el primer esbozo de la “teología del pacto”. Por supuesto que había nociones y lenguaje de pacto en los Padres de la iglesia, ya que después de todo son conceptos bíblicos.
Ryle continúa diciendo:

“La teoría del pacto (o federal) surgió esporádica y aparentemente de manera independiente en el siglo XVI. Los primeros promotores del punto de vista del pacto fueron los reformadores que se opusieron al estricto predestinarianismo de los reformadores de Suiza y Francia. La teología del pacto no aparece en los escritos de Lutero, Zuinglio, Calvino o Melanchtón, aun cuando discutieron profusamente las doctrinas afines del pecado, la depravación, la redención, etc. Ellos tuvieron toda oportunidad de incorporar la idea del pacto, pero no lo hicieron. Es verdad que Calvino, por ejemplo, habló acerca de la continuidad de la revelación redentiva y de la idea de un pacto entre Dios y Su pueblo, pero eso no era la teología del pacto. De la única forma en que puede descubrirse dicho sistema en los escritos de los principales reformadores es haciendo lo que ha hecho uno de los teólogos del pacto al no limitar la expresión «teología del pacto» a «la más completamente desarrollada teología del pacto del siglo XVI[3]».


Ryle nos está diciendo que en ninguna de las obras de Martin Lutero, Ulrico Zuinglio, Juan Calvino o Philipp Melanchton había algo que sistematizará la teología del pacto[4]. Lo cual es muy importante tener en mente cuando uno se sumerge a leer tales obras. Ryle nos dice que quienes fueron poco a poco sistematizando la teología del pacto fueron reformadores segundarios


“Las primeras señales de la idea del pacto o federal se encuentran en los reformadores secundarios como Andrés Hyperius (1511-1564), Kaspar Olevianus (1536-1587) y Rafael Eglinus (1559-1622). William Ames (1576-1633), quien sirvió en Inglaterra y en Holanda y fue uno de los maestros de Cocceius, enseñó el pacto de las obras. Hasta la época de Johannes Cocceius (1603-1669) ninguna enseñanza de la teología del pacto se había extendido y sus exponentes eran hombres cuya influencia era definidamente secundaria a la de los grandes reformadores de la época y quienes estaban protestando el estricto predestinarianismo de aquellos reformadores[5]”.


De los 5 personajes que nombra Ryle aquí (Andres Hyperius, Kaspar Olevianus, Rafael Eglinus, William Ames y Johannes Cocceius) Lo más conocido son Kaspar Olevianus quien fue coautor del catecismo de Heidebelg. William Ames por su famoso libro la “medula de la teología”[6] y Johannes Cocceius por su trabajo teológico en el tema de la teología del pacto. Luego la teología del pacto vino a EE.UU por medio de los escritos de teólogos como Francis turrutín y Herman Witsius[7].  En conclusión podemos decir que la teología del pacto fue un sistema que fue desarrollándose después de la reforma y que quedo expresado así en la confesión de Westminster (capitulo 7):

“La distancia entre Dios y la criatura es tan grande, que aun cuando las criaturas racionales le deben obediencia como a su Creador, sin embargo, ellas no podrán nunca tener plenitud con El cómo su bienaventuranza o galardón, si no es por alguna condescendencia voluntaria por parte de Dios, habiéndole placido a Este expresarla por medio de su pacto.

II. El primer pacto hecho con el hombre fue un pacto de obras, en el que se prometía la vida a Adán, y en éste a su posteridad, bajo la condición de una obediencia personal perfecta.

III. El hombre, por su caída, se hizo incapaz para la vida que tenía mediante aquel pacto, por lo que agrado a Dios hacer un segundo pacto,  llamado comúnmente el Pacto de gracia, según el cual Dios ofrece libremente a los pecadores vida y salvación por Cristo, exigiéndoles la fe en EL para que puedan ser salvos, y prometiendo dar su Espíritu Santo a todos aquellos que ha ordenado para vida, dándoles así voluntad y capacidad para creer.

IV. Este pacto de gracia se propone con frecuencia en las Escrituras con el nombre de un testamento, con referencia a la muerte de Jesucristo el testador, y a la herencia eterna con todas las cosas que a ésta pertenecen y están legadas en este pacto.

V. Este pacto era ministrado de un modo diferente en el tiempo de la ley y en el del Evangelio.  Bajo la ley se ministraba por promesas, profecías, sacrificios, la circuncisión, el cordero pascal y otros tipos y ordenanzas entregados al pueblo judío; y todos señalaban al Cristo que había de venir, y eran suficientes y eficaces en aquel tiempo por la operación del Espíritu Santo, para instruir y edificar a los elegidos en fe en el Mesías prometido, por quien tenían plena remisión de pecado y salvación eterna. A este pacto se le llama el Antiguo Testamento.

VI. Bajo el Evangelio, cuando Cristo la sustancia fue manifestado, las ordenanzas por las cuales se ministra este pacto son: la predicación de la Palabra, la administración de los sacramentos del Bautismo y de la Cena del Señor; y aun cuando son menos en número y ministradas con más sencillez y menos gloria exterior, sin embargo, en ellas el pacto se muestra a todas las naciones, así a los judíos como a los gentiles, con más plenitud, evidencia y eficacia espiritual,  y se le llama el Nuevo Testamento. Con todo, no hay dos pactos de gracia diferentes en sustancia, sino uno y el mismo bajo diversas dispensaciones[8].


La confesión nos describe los elementos claves de la teología del pacto. El hombre es incapaz de ser salvo por sí mismo, sino que necesita un pacto de gracia. El primer pacto fue un pacto de obras. Después de no poder cumplir ese pacto se formuló un segundo pacto, el pacto de gracia. Este pacto de gracia tiene frecuentemente el nombre de testamento. Este pacto es ministrado de diferentes modos a través de las Escrituras. En el evangelio fue plenamente revelado este pacto.


La teología del pacto: el sistema

Después de haber visto brevemente el origen ahora explicaremos el sistema de la teología del pacto. Como vimos anteriormente la teología del pacto se fue formando a través de los años y el trabajo teológico de algunos teólogos después de la reforma. Por eso aunque la teología del pacto tiene un sistema claro, hay algunos detalles en los cuales a veces se difiere[9]. Por ejemplo, algunos describen  que existe el pacto de redención, el cual fue formulado desde la eternidad por la trinidad, otros señalan que entonces son tres pactos, pero en general se han considerado 2 pactos[10].

La teología sistemática de Luis Berhkof es la obra clásica en español para explicar lo que es la teología del pacto[11]. La teología del pacto sostiene que hay solamente dos pactos. El pacto de “obras” y el pacto de “gracia”. El pacto de obras significa que Dios hizo un pacto de obras con Adán, el cual no cumplió.  Y el pacto de gracia que significa que Dios hizo un pacto de Gracia con Cristo para salvarnos, el cual si cumplió. 


¿Es el pacto de obras algo bíblico? Desde algunos sectores se le ha atacado a esta idea porque no se considera que el mandato dado a Adán y Eva sea un pacto. La defensa de la teología del pacto ha sido que al igual que como no se usa “trinidad” en la Biblia, el pacto hecho con Adán está implícito en el texto. Berhkof enumera y describe los elementos del pacto en el texto:

“En el caso que tenemos a nuestra consideración se nombran dos partes, se pone una condición, se implica claramente una promesa de recompensa a la obediencia, y se advierte una pena por la transgresión. Todavía se objetará que nada leemos acerca de que las dos partes hayan llegado a un acuerdo, ni de que Adán haya aceptado los términos propuestos; pero esto no es una objeción insuperable. En los casos de Noé y de Abraham tampoco leemos de un explícito acuerdo y aceptación de parte del hombre. Dios y el hombre no aparecen como iguales en ninguno de estos pactos. Todos los pactos de Dios son de la naturaleza de las disposiciones soberanas impuestas al hombre. Dios es absolutamente soberano en sus tratos con el hombre, y tiene perfecto derecho de imponerle las condiciones con que tendrá que encontrarse para disfrutar del favor divino. Además Adán estaba, en virtud de su relación natural, obligado a obedecer a Dios; y cuando se estableció con él la, relación del pacto, esta obediencia se convirtió para él en asunto de interés propio. Cuando Dios entra en relaciones de pacto con los hombres, Él es el que pone las condiciones que son siempre muy bondadosas, de tal manera que desde este punto de vista, Él tiene perfecto derecho a esperar que el hombre convenga en ellas. En el caso que estamos considerando, Dios ni siquiera tuvo que anunciar el pacto, ya que el estado perfecto en el que Adán vivía era garantía suficiente para su aceptación[12]”.


Berhkof  razona que al exigir Dios al hombre una recompensa a la obediencia está estableciendo un pacto con él. Además añade que al haber una promesa de vida eterna (El árbol de la vida Gen 2:16-17)  y una consecuencia de muerte, muestra con claridad cuáles son las consecuencias de obedecer o desobedecer (Igual a las advertencias de las bendiciones o maldiciones de quebrantar el pacto mosaico Deut 28) también se usa el pasaje de Oseas 6:7 que dice:

Pero ellos, como Adán[a], han transgredido el pacto; allí me han traicionado.


La teología reformada siempre ha argumentado desde toda la Biblia y para mostrar que su punto tiene razón usan Romanos 5:12- 20; 10:5; Gálatas 3:10; 12. Adán era el representante legal del pacto de obras y como el pecó todos nosotros nacemos en el pecado de Adán. Tal como nos dicen estos pasajes, el hombre está obligado a cumplir los mandatos de Dios, pero para él es imposible tratar de obedecerlos de forma perfecta ¿Qué hacer?  Allí es cuando aparece el pacto de Gracia, Jesús cumple los mandatos. Jesús toma el pecado. Jesús es maldito por nosotros. Jesús cumple el pacto de obras y nos da la vida eterna. Este pacto de gracia se ha manifestado en distintas formas a través de las Escrituras. El pacto con Noé y la señal fue el arcoíris. (Gen 9: 9-17) Abraham y la señal fue circuncisión (Gen 12:1-3; 15:8-18)   Moisés y la señal fue el derramamiento de sangre (la pascua Ex 24:4-8) David  (Sal 89: 3-4) y el nuevo pacto (Jer 31:31,33) pero todos estos pactos eran un solo pacto y apuntaban a Jesús. Esto es importante recordarlo como veremos que en esto se diferencia esencialmente con la teología dispensacional.

Las principales implicaciones de la teología del pacto son:  que ven que Dios está extendiendo su reino en la tierra.. Dios tiene un propósito con su Pueblo. El pueblo de Dios es la iglesia, la cual es el Israel espiritual de Dios. El antiguo testamento sigue vigente al menos que se muestra abrogado por el Nuevo. En escatología generalmente son amileniales o posmileniales. La mayor fortaleza de la teología del pacto es mantener la unidad de las Escrituras.

¿Es la teología del pacto algo bíblico? El teólogo Ligon Duncan responde:

“Cuando Jesús quiso explicarles a Sus discípulos el significado de Su muerte, recurrió a la doctrina de los pactos (vea Mateo 26, Marcos 14, Lucas 22, 1 Corintios 11). Cuando Dios quiso asegurarle a Abraham la certeza de Su palabra de promesa, recurrió al pacto (Génesis 12, 15, y 17). Cuando Dios quiso apartar a Su pueblo, engranar Su obra en sus mentes, revelarse tangiblemente en amor y misericordia, y confirmar su herencia futura, proveyó las señales pactales (Génesis 17, Éxodo 12, 17, y 31, Mateo 28, Hechos 2, Lucas 22). Cuando Lucas quiso mostrarles a los primeros Cristianos que la vida y ministerio de Jesús fueron el cumplimiento de los antiguos propósitos de Dios para Su pueblo escogido, apeló a los pactos y citó la profecía de Zacarías que muestra que los creyentes en los mismos primeros días del ‘movimiento de Jesús’ entendieron a Jesús y Su obra mesiánica como un cumplimiento (no como un ‘Plan B’) del pacto de Dios con Abraham (Lucas 1:72-73). Cuando el Salmista y el autor de Hebreos quieren mostrar como el plan redentor de Dios es un plan ordenado y sobre qué base se desarrolla en la historia, recurrieron a los pactos (ver Salmo 78, 89, Hebreos 6-10)[13].

Algunas cosas más que podrían ser interesantes es saber que la teología del pacto ayuda bastante a los que creen en el bautismo de infantes. El argumento es así, cuando Dios hace un pacto, establece una señal (El árbol con Adán, el arcoíris con Noé, La circuncisión con Abraham) ¿Cuál es la señal del nuevo pacto? El bautismo y como en la señal del AT se circuncidaba a los niños. En el nuevo testamento se debe bautizar a los niños. Ciertamente los bautistas reformados rechazan tal argumento. Otro tema interesante el debate de la ley civil. Los reformados hablan de ley moral, ceremonial, civil. La ceremonial ceso para todos. La moral sigue vigente. Pero sobre la civil no hay acuerdo. Algunos dicen que ceso y otros que no.

Las críticas a la teología del pacto tienen que ver con la alegorización de los textos. Por ejemplo algunos entienden el milenio como simbólico y la mayoría de Apocalipsis también. Cuando el Antiguo testamento habla de las promesas o bendiciones a Israel, ellos la aplican a la iglesia, por lo que espiritualizan los textos para eso.

La teología del pacto: los representantes

Los principales representantes de la teología del pacto son las iglesias llamadas “históricas”. Tanto los anglicanos, presbiterianos, luteranos y bautistas reformados son partidarios de la teología del pacto. Pero a la vez, dentro de esas mismas iglesias “históricas” se encuentran personas se adhieren a la teología dispensacional. Por tanto, no necesariamente ser parte de una iglesia histórica es uno de teología del pacto, pero si mayoritariamente. El caso de los bautistas reformados igual tiene una teología del pacto particular, porque toman distancia del argumento de que la señal del  nuevo pacto en el nuevo testamento es el bautismo, porque ellos saben que ese es el argumento para fundamentar el bautismo de infantes. Aunque en su principio hubo arminianos (como cuenta la historia) en su gran mayoría han sido reformados. Teólogos como Charles Hodge, Alexander Hogde, Benjamin Warfield, Luis Berhkof, R.C Sproul, John Stott, John Piper, J.I Packer son de la teología del pacto.







[1] Con esto quiero decir quienes creemos en la Escrituras como fuente confiable e inspirada de Dios. Más allá de términos como infabilidad o inerrancia los cuales siempre son debatibles.
[2] Charles Ryle Dispensacionalismo Hoy. Pág. 103. 
[3]  Charles Ryle Dispensacionalismo Hoy. Pág. 103.
[4] Otra perspectiva es esta http://caesararevalo.blogspot.cl/2012/07/una-breve-historia-de-la-teologia-del.html
[5]  Ibíd.
[6] http://www.amazon.com/La-Medula-De-Sagrada-Teologia/dp/1516838874
[7] Charles Ryle Dispensacionalismo Hoy. Pág. 104.
[8] Confesión de Westminster. Capítulo 7.
[9] http://www.iglesiareformada.com/Lopez_Breve_Intro_Teologia_Pacto_.pdf. Pág. 16. 
[10] https://www.youtube.com/watch?v=SeIiTZ_7T9E
[11] Luis Berhkof, teología sistemática. Pág. 256-266.
[12] Luis Berhkof, teología sistemática. Pág. 259.
[13] http://www.contra-mundum.org/castellano/duncan/Teo_Pacto.pdf 
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lunes, 4 de enero de 2016

Introduccion a la Escatologia, parte 2

La Escatología cristiana: Cosas fundamentales

Hasta ahora hemos visto que la escatología es algo que está a través de toda la Biblia, pero ahora pasaremos a los eventos particulares de esta escatología. He categorizado esta parte “las cosas fundamentales” y “las cosas no fundamentales”. Estoy seguro que no todos los teólogos estarían de acuerdo con esta categorización, pero lo hago por dos razones. La primera es porque las grandes confesiones cristianas hacen énfasis en esto[1]. Y la segunda, es para que veamos en donde deberíamos enfocarnos más antes que desviarnos con tantos debates y puntos de vistas sobre temas complejos.

La segunda venida

Esta doctrina ha sido creída por todos los cristianos en la historia de la iglesia. Pero desde el siglo XIX hacia adelante ha sido cuestionada fuertemente en muchos sentidos. Los preteristas dicen que ya paso la segunda venida. Y los teólogos liberales hacen esfuerzos por decir que esta venida es simbólica o metafórica. Pero la Biblia dice lo contrario. Primeramente la venida de Cristo será personal (Hech 1:10-11). Pablo mismo afirmo esta idea (Fil 3:20; Col 3:4 y Hebreos 9:28) En segundo lugar la venida de Cristo será visible para todos(Mt 24: 30;  Ap 1:7) los testigos de Jehová hablaron en 1914 de una venida invisible de Jesús. Y en tercer lugar la segunda venida será gloriosa. En la primera venida Jesús vino en humillación (Fil 2:7-8) ahora vendrá en exaltación y poder (Fil 2:9-11) vendrá con poder (Mt 24:30; 1 Tes 4:16; Apo 19:17)
La biblia nos enseña que debemos estar expectantes ante la segunda venida porque nadie sabe la hora (Mt 24:36) en la cual llegara (Mt 24:42-44) será como ladrón en la noche (1Tes 5:2) debemos ser pacientes y afirmar nuestros corazones (Stgo 5:8) Pedro llama a los ancianos a ser pacientes pues recibiremos la corona de gloria en venida (1 Ped 5:4) Juan insta a los cristianos a permanecer en él, para cuando llegue tengan confianza (1 Jn 2:28; 3:2) La pérdida de esta expectativa es mala, ya que empieza a practicar el mal (Luc 12:41-48)

La muerte física

La muerte es el constante recuerdo del pecado. La muerte entro al mundo por el pecado. Dios le dijo que si comía del árbol de la ciencia del bien y el mal ciertamente moriría (Gen 2:17) ambos desobedecieron y comieron del fruto, escuchando a la serpiente (Gen 3:1-7) y por  lo tanto sufrieron la muerte espiritual (separación de Dios Efesios 2:1-3) y muerte física (Gen 3:19). Pablo reafirma esta idea diciéndonos porque existe el pecado en Romanos 5:12 y en 1 Cor 15:21. Pero la muerte no es lo final ni definitivo, Cristo ha vencido a la muerte (Heb 2:14-15) La resurrección de los muertos de Cristo es la demostración de que él ha vencido a la muerte por nosotros (Rom 6:9-10; 2 Tim 2:10;) ¿Si Cristo venció a la muerte porque aun morimos? Porque aún nos ha manifestado plenamente, pero en un abrir y cerrar de ojos seremos transformados (1 Cor 15:52)
Una pregunta que surge aquí es ¿Dónde nos vamos después que morimos? Los católicos romanos enseñan que al purgatorio[2] Los testigos de Jehová enseñan que dormimos[3] (basados en Ecle 9:5), pero todas esta ideas están erradas. La Biblia no dice que después de morir vamos a condenación eterna o gozo eterno inmediatamente. Jesús en la parábola de Lázaro mostro que nadie duerme después de morir, sino que se va a la presencia de él (Lc 16:19-31) y  al ladrón  le dice que estaría con él en el paraíso (Luc 23:42-43) Pablo decía que si muriera estaría inmediatamente en su presencia (Fil 1:23) ¿Entonces como entender el “dormimos”? Simplemente se debe entender como un eufemismo que se usa en otras ocasiones en la Biblia para hablar de la muerte, como en Hechos 7:60. Entonces aquel que muere en el Señor no se va al purgatorio ni duerme por siempre, sino que está en la presencia de Dios inmediatamente a esperar el juicio y la resurrección del cuerpo.
¿Entonces qué significa para nosotros la muerte? La muerte para el cristiano significa liberación completa del pecado. Hay que tener cuidado con los malos entendidos acá, la liberación es del pecado no del cuerpo, tampoco significa que debemos “suicidarnos” o algo por el estilo, sino simplemente que cuando llegue nuestro momento de partir vemos la muerte como algo bueno. Pablo mismo decía que para el vivir es Cristo y el morir ganancia (Fil 1:21)

El cielo

¿Qué es el cielo? ¿Qué idea sobre el cielo tenemos? Pablo dice haber ido al tercer cielo (2 Cor 12: 1-9). Jesús hablo del paraíso (Luc 23:43) y mostro el lugar donde se va inmediatamente después de la muerte (Luc 16:19-31) pero no hay más detalles acerca del cielo. Algunos citan a Jesús diciendo que irá a prepararnos un lugar (Jn 14:2) lo cual es cierto, pero no dice donde está preparando ese lugar. Por tanto el cielo es solo un lugar de pasada, no el fin de todo. El fin de toda la historia es la resurrección del cuerpo (¿Sabían que esto muestra todos los credos cristianos?)

La resurrección del cuerpo

La encarnación (Juan 1:14) como la resurrección eran un escándalo para la mentalidad judía y griega (1 Cor 1:23-24). Los judíos porque no podían comprender como el gran Dios se podía encarnar en un hombre, morir y resucitar y los griegos no podían entender como Dios se podía encarnar en el cuerpo que para ellos eran malos. Por tanto desde el principio la idea de la resurrección les pareció tremendamente ofensiva y extraña a las culturas de la época. Pero para el cristianismo la resurrección de Cristo parte del mensaje esencial del evangelio (Hech 2:24; 3:15) La resurrección es importante porque es la base de nuestra resurrección cristiana, si él no resucito la fe es vana (1 Cor 15: 12-20) Así como Cristo resucito gloriosamente nosotros lo haremos (1 Cor 15: 50-58) nuestro cuerpo transformado (Fil 3:20-21)
¿Los creyentes e incrédulos resucitaran al mismo tiempo y con un cuerpo? Hay algunos que dicen que son diferentes, pero a la luz de los pasajes yo entiendo que no es así (Daniel 12:2 juntos; Jn 5:28-29; Hech 24:15, el más discutido es Apo 20:11-15) otros se apoyan en 1 Tes 4:16 y en 1 Cor 15: 23-24 para sostener su posición. Pero vemos que a la luz del contexto ninguno enseña que los creyentes resucitaran primero que los incrédulos, sino que simplemente los textos tratan de la situación de los creyentes.

El juicio final

A las personas les encanta vivir como si nunca van a ser juzgados, pero la Biblia dice otra cosa (Hebreos 9:27) Y Jesús dijo con claridad, quien no cree en el ya está condenado (Juan 3:18:36) las preguntas que surgen son ¿Quién será el que juzgue? ¿Serán los incrédulos y creyentes juzgados de la misma manera? ¿Recibirán los creyentes recompensas y castigos por lo que hagan en esta vida?
¿Quién será el que juzgue? Jesús será el que juzgue (Jn 5:22; Hech 17:31; 2 Tim 4:8; 2 Cor 5:8) con la colaboración de ángeles (Mt 13:41-43) y santos (Mt 19:28;1 Cor 6:1-2)
¿Quiénes serán juzgados? Toda la humanidad (Mt 25:32; Rom 2:5-6: Apo 20:12-13) ¿Los creyentes igual? Sí. La visión clásica ha sido que todos seres juzgados juntos en el día del juicio, la idea de que existen diferentes juicios se popularizo, pero no parece enseñarlo la Biblia. En Mateo 25:31 los vemos a todos juntos. Pablo dice que todos debemos compadecer ante el trono de Cristo (Rom 14:10: 1 Pedro 4:17) pero los creyentes no debemos temer porque no tenemos condenación eterna (Rom 8:1)
¿Qué se juzgara? Las obras hechas en esta vida presente (Mateo 25:35-40, Apo 20:12) se juzgaran nuestras palabras (Mt 12:26) nuestras obras (Hebreos 6:10) nuestros pensamientos (1 Cor 4:5)  no nada escondido que no vaya a ser revelado el día del juicio (Mt 10:26)
Aunque los creyentes no debemos temer por el juicio en el sentido de perdernos, si debemos saber que recibimos recompensas según lo que hayamos hecho (1 Cor 3:10-15) habrá “perdida” y “azotes” (Lc 12:47-48)
La norma por la cual serán juzgados los hombres es la revelación de Dios (La biblia) Algunos son más responsables que otros, por ejemplo Mt 11:20-24. Los maestros- pastores (Stgo 3:1; Heb 13:7) ¿Y los que nunca recibieron la Biblia? (Rom 2:12; 14.16)

La condenación eterna

Los cristianos desde el principio creyeron esta doctrina de la condenación eterna. Parece ser que desde el siglo XVIII en adelante comenzaron negar esta doctrina, hasta tenerla hoy en día totalmente ridiculizada e ignorada en muchos lugares[1]. Las dos formas más populares de negar esta doctrina es el universalismo (todos serán salvos; Orígenes (hasta el diablo salvo) y el aniquilacionismo (los incrédulos no serán castigados por la eternidad, sino que desaparecerán; Los testigos de Jehová). Jesús fue el que más enseño del infierno (Mt 5:22; 29- 30; 10:28; 13: 41-42; 18:8-9; 25:30, 46) los apóstoles lo enseñaron  (2 Tes 1:8-9;  2 Pedro 2:17; Judas 13: Apo 14:10-11; 21:8) Así que es bastante claro que los mueren sin Cristo sufrirán eternamente en la condenación. A veces frente a esta doctrina hay muchas preguntas que quedan dando vueltas, pero hay que recordar que hay cosas que las Escrituras callan y es mejor callar igual.

La nueva tierra

Las escrituras nos enseñan que los creyentes que han confiado en Cristo se irán con él para siempre y vivirán en eterno gozo.  La idea de que después de morir nos iremos al cielo en las nubes, tocando arpas para siempre, no es algo bíblico sino platónico. La idea bíblica es que nuestros cuerpos transformados (resurrección del cuerpo) estarán en una nueva tierra con Dios para siempre (Apo 21:1-3 ella baja a la tierra, nosotros no subimos a ella).
En general cuando se dice esto sorprende mucho a la gente porque piensan que nos iremos al cielo eterno con Dios. Ciertamente nos iremos con Dios, pero no será en el cielo, sino en la tierra. La tierra que Dios creó en Génesis y fue maldecida por causa del pecado, será redimida completamente por Dios (Rom 8: 21-22) La Biblia nos habla que la simiente de Dios (o pueblo de Dios) heredará la tierra (Gen 12:3) sabemos que esto se refiere a más que Israel (La simiente de Cristo Gal 3.16) La esperanza de Abraham era la ciudad de Dios (Hebreos 11: 9-10) como los demás (Hebreos 11: 13-16) Canaán apuntaba a una tierra por venir (Hebreos 4:9). La biblia habla que los justos heredaran la tierra (Salmos 37:11; Mt 5:5) Las profecías del AT hablan que habitaremos en la tierra por siempre (Isa 65:17-25; 66:22-23: Apo 21:1-4)
Algunos rechazan esta interpretación basados en pasajes como Mateo 24:29 y 2 Pedro 3:12 ¿Cómo explicarlos? El primer pasaje no habla de la “destrucción del mundo” sino que habla de la llegada de la segunda venida de Cristo.  El segundo es más complejo, porque se trata de un tema de traducción. Esta explicación provee Hookema:
La primera reside en que tanto en 2 Pedro 3:13 como en Apocalipsis 21:1 el vocablo griego que se usa para designar la novedad del nuevo cosmos no es neos sino kainos. La palabra neos significa nuevo en tiempo u origen, en tanto que la palabra kainos significa nuevo en naturaleza o en cualidad.12 La expresión ouranon kainon kai gen kainen ("un cielo nuevo y una tierra nueva", Ap. 21:1) significa, en consecuencia, no la aparición de un cosmos totalmente diferente del actual, sino la creación de un universo que, a pesar de haber sido gloriosamente renovado, mantiene continuidad con el presente[2].
Es mejor entender entonces los “nuevos cielos y nueva tierra” como renovación en vez de aniquilación y construcción de “nuevos cielos y tierra” porque tiene más sentido con toda la historia bíblica. Tiene más sentido con la resurrección del cuerpo y la argumentación de Pablo de Romanos 8:21-22. Y también tiene más sentido con la redención de Cristo ya que si no Satanás se vería como un triunfador y no Dios.

Escatología Cristiana: Cosas no fundamentales

Hemos visto que el cristianismo ha estado de acuerdo en cosas fundamentales sobre la Escatología como la segunda venida, la muerte física, la resurrección del cuerpo, el juicio final, la condenación eterna y la nueva tierra, pero también hay cosas donde no hemos estado de acuerdo. Estas cosas son: la interpretación de la literatura Apocalíptica, El milenio, la gran tribulación, el rapto.

La interpretación de la literatura apocalíptica

El problema de la interpretación en esta literatura se da dado porque el lenguaje en muchos casos es  simbólico, metafórico, lleno de vividas imágenes, lo que hace muy complejo el trabajo de la interpretación.
¿Cuáles son las características de esta literatura? El teólogo Juan Stam enumera algunas de las características de este género[3].
Primeramente la literatura apocalíptica contiene mucho simbolismo: Por ejemplo usa a menudo el color para ilustrar cosas, el blanco ilustra el triunfo, el escarlata para lo malo, el verde la muerte. También los números, el tres para Dios, el cuatro para la naturaleza, seis para lo incompleto o malo, siete para lo completo o perfecto, doce para el pueblo de Dios.
En segundo lugar, debemos entender bien lo que significa “profecía” en la Biblia. En la Biblia profecía no es necesariamente predecir el futuro (aunque incluye eso) sino que tiene que ver más con la interpretación de los hechos presentes. Por ejemplo Abraham fue profeta (Gen 20:7) Moisés fue profeta y su hermana María (Dt 18:15-22; Ex 15:20) Samuel, Elías y Eliseo no se dedicaban a profetizar cosas futuras sino más bien a interpretar el presente. Por tanto para considerar la literatura Apocalíptica no siempre se debe tomar como cosas “futuras” sino cosas presentes.
En tercer lugar la literatura apocalíptica tiene que ver con la esperanza, no con el pesimismo. Este bastante difundido entre los cristianos que todo lo que se trate “Apocalipsis” produce temor y pesimismo entre los creyentes, pero la idea de la literatura Apocalíptica era producir esperanza. Esta literatura se escribió generalmente en momentos de crisis,[4] por lo que lo que ella buscaba producir era la esperanza de Dios sobre la injusticia del mundo o de gobiernos opresores sobre el pueblo de Dios. Piense por ejemplo en los cristianos del primer siglo los cuales estaban viviendo bajo las constantes persecuciones del Imperio Romano ¿Qué esperanza podrían encontrar? Pues pensando en esto tu lees Apocalipsis 4 y 5 veras que hay mucha esperanza.
En cuarto lugar, la literatura apocalíptica trata de fenómenos cósmicos (Apo 6.12-17). Este enfrentamiento cósmico entre el bien y el mal, entre Dios y Satanás termina con el triunfo del cordero sobre la bestia y el dragón.

Los modos de interpretar Apocalipsis.

Quisiera tratar brevemente también que existen diferentes puntos de partida para interpretar apocalipsis, así que debido a esto se puede llegar diferentes conclusiones sobre el mismo[5].
El primer modo, es el modo preterista. Según este punto de vista todo lo que se escribió en Apocalipsis se cumplió en siglo I. Ellos enseñan que el simbolismo de Apocalipsis describe eventos históricos que ocurrieron durante la segunda mitad del siglo primero. Por ejemplo piensan que la bestia es el imperio romano.
El segundo modo, es el modo historicista. Este punto de vista encuentra en el libro de Apocalipsis un registro de la historia de la iglesia desde los tiempos de los apóstoles hasta el presente. John MacArthur comenta:
“Los intérpretes historicistas a veces recurren a la alegorización del texto a fin de hallar  en él los varios  acontecimientos históricos que creen que el texto describe (p. ej. La caída de Roma ante los bárbaros, el surgimiento de la Iglesia Católica Romana, la llegada del Islam, incluso la Revolución Francesa). No es sorprendente que tal método subjetivo y arbitrario haya dado origen a un gran número de interpretaciones conflictivas de los reales acontecimientos históricos en Apocalipsis”
El tercer modo, es el modo idealista. Este punto de vista ve en el libro de apocalipsis una batalla constante entre el bien y el mal en cada generación. Por lo que ellos ven que el libro de Apocalipsis siempre es relevante para cualquier conflicto en cualquier contexto. Ryle comenta:
“Este enfoque ve en el Apocalipsis un desarrollo gráfico de los grandes principios en conflicto constante. El libro no registra acontecimientos reales que hayan sido cumplidos o que hayan de acontecer, más bien, retrata simplemente el forcejeo a lo largo del tiempo entre el bien y el mal. Este punto de vista espiritualiza y alegoriza el texto”
El cuarto modo, es el modo futurista. Este punto de vista entiende gran parte del libro de Apocalipsis como sucesos futuros que sucederán (menos las cartas a las iglesias). Ellos argumentan ser los más fieles a ese libro porque el mismo libro reclama ser “profecía”.
Como vemos la labor de interpretar la literatura apocalíptica siempre es desafiante, ya que requiere bastante estudio en muchas áreas. Pero es bueno que conozcamos todo estos enfoques para no ser demasiado “dogmatico” en estos temas.


Las interpretaciones del milenio.
El milenio es el pasaje de Apocalipsis 20:1-8 donde se  habla de una época de mil años. Las discusiones sobre este pasaje vienen desde el principio de la iglesia. Las interpretaciones respecto al milenio son bastante intensas y complejas. Hay 4 grandes “escuelas” de interpretación sobre el milenio. El amilenarismo, el postmilenarismo, el premilenarismo histórico y el premilenarismo dispensacional. Antes de pasar directamente a describirla a cada una de ellas, hay que pensar que para interpretar este pasaje no solamente se ve el contexto de este libro, sino que generalmente se recurre a otros pasajes de la Biblia para aclarar el sentido de este pasaje. Todas las posiciones tienen sus objeciones y problemas.  
El amilenarismo.
El amilenarismo significa Anti milenio, esa definición no les gusta a los mismos amilenaristas porque pareciera que no toman en serio este pasaje o simplemente lo niegan, pero ellos no piensan así. Algunos sugieren que el mejor nombre seria “milenio realizado” ya que describe mejor lo que los “amilenaristas” piensan sobre el milenio. Antonio Hookema un evidente Amilenarista describe muy claramente su posición[6]:
“Los amilenialistas entienden que el milenio mencionado en Apocalipsis 20:4-6 describe el presente reinado de las almas de los creyentes fallecidos que están con Cristo en el cielo. Ellos entienden que el encadenamiento de Satanás que se menciona en los primeros tres versículos de este capítulo están en efecto durante todo el período en de la primera y segunda venida de Cristo, aunque terminará poco tiempo antes del regreso de Cristo. Enseñan, pues, que Cristo regresará después de este reinado celestial de mil años.
Los amilenialistas sostienen, además, que el reino de Dios está presente ahora mismo en el mundo, ya que el Cristo victorioso gobierna a su pueblo por su Palabra y su Espíritu, aun cuando dicho pueblo anticipa todavía un reino futuro, glorioso y perfecto sobre la nueva tierra en la vida por venir. A pesar de que Cristo ha logrado una victoria decisiva sobre el pecado y el mal, el reino del mal continuará existiendo junto al reino de Dios hasta el fin del mundo. Aunque ya disfrutamos de muchas bendiciones escatológicas en este tiempo presente (escatología inaugurada), anticipamos una serie culminante de acontecimientos futuros asociados con la Segunda Venida de Cristo que introducirán el estado final (escatología futura). Los así llamados "signos de los tiempos" han estado presentes en el mundo desde el tiempo de la primera venida de Cristo, pero llegarán a una manifestación más intensificada y final justamente antes de su Segunda Venida. Por lo tanto, el amilenialista espera que se complete la tarea de llevar el evangelio a todas las naciones y la conversión de la plenitud de Israel antes' del regreso de Cristo. Espera asimismo una forma intensificada de tribulación y apostasía, como también la aparición de un anticristo personal antes de la Segunda Venida.
El amilenialista entiende que la Segunda Venida de Cristo será un acontecimiento único, no uno que tenga dos fases. En el momento en que Cristo regrese habrá una resurrección general, tanto de creyentes como de incrédulos. Después de la resurrección los creyentes que estén todavía vivos serán transformados y glorificados. Estos dos grupos, creyentes resucitados y creyentes transformados, serán luego arrebatados en las nubes para ir al encuentro del Señor en el aire. Después de este "arrebato" de todos los creyentes, Cristo completará su descenso a la tierra y llevará a cabo el juicio final. Después del juicio los incrédulos serán consignados al castigo eterno, en tanto que los creyentes disfrutarán para siempre de la bienaventuranza del nuevo cielo y de la nueva tierra.
Las preguntas comunes que se le hacen a los amilenaristas es si realmente el mundo indica que Satanás ya está atado y si podríamos decir que el milenio es hoy. También se dice que los amilenaristas tienen a espiritualizar pasajes que hablan de Israel para aplicarlos a la iglesia.
Postmilenarista
Los postmilenaristas están de acuerdo con los amilenaristas en 3 cosas. La primera es que el milenio no era un reino terrenal visible de Cristo con un trono terrenal. La segunda es que no piensan que el milenio será exactamente mil años de duración y tercero que ubican el regreso de Cristo después del milenio.  El teólogo  Loraine Boettner define el postmilenarismo así:
Hemos definido al postmilenialismo como ese punto de vista respecto a las últimas cosas que sostiene que el Reino de Dios está siendo extendido ahora por el mundo a través de la predicación del evangelio y la obra salvífica del Espíritu Santo en los corazones de las personas; que el mundo será eventualmente cristianizado, y que el regreso de Cristo ocurrirá al fin de un largo período de justicia y paz comúnmente llamado "el milenio". Debe añadirse que sobre la base de los principios postmilenialistas, la Segunda Venida de Cristo será seguida inmediatamente por la resurrección general, el juicio general, y la introducción del cielo y del infierno en toda su plenitud.
En otras palabras lo que cree el postmilenarismo es que el mundo vivirá un época en la cual el mundo experimentara muchas conversiones, mucha influencia cristiana y por lo tanto mucha prosperidad, y ese tiempo será el “milenio”. Los pasajes que usan para sostener su posición son romanos 11:25-26 para hablar de conversión masiva de los judíos. Mateo 16:18 lo interpretan como que la iglesia no solamente no será vencida sino que ira influenciando cada día más en el mundo. Mateo 28:18-20 dicen que habla de no solo conversiones individuales, sino de la influencia cristiana creciente en el mundo. Y los salmos y profetas que hablan de un reinado universal del mesías. También creen que la gran tribulación y el tiempo de apostasía ya pasaron (Mt 24; 2 Tes 2)
Las objeciones a esta interpretación son las siguientes: 1) La dudosa interpretación de pasajes como los que vimos anteriormente (gran comisión, fundación de la iglesia, Romanos 11, etc). 2) Los pasajes del AT que ellos interpretan como un “Milenio” más bien se interpretan mejor como el estado eterno. 3) La expectativa postmilenarista no le hace justicia al deterioro del mundo por causa del pecado vista en las Escrituras, ya que más bien si uno piensa en la gran tribulación y apostasía que se espera el mundo en vez de mejorar al parecer empeora.

Pre milenarismo histórico
Los premilenialistas creen que la Segunda Venida de Cristo será premilenial; o sea, antes del milenio. Los premilenialistas, por lo tanto, anticipan un reinado de Cristo sobre la tierra que durará mil años a partir de su regreso, y que será previo a la introducción del estado final.
Según el premilenialismo histórico, hay varios acontecimientos que deben ocurrir antes que Cristo regrese: la evangelización de las naciones, la gran tribulación, la gran apostasía o rebelión y la aparición de un anticristo personal. La iglesia debe padecer esta tribulación final. La Segunda Venida de Cristo no será un suceso en dos etapas sino un acontecimiento único. Cuando Cristo vuelva, los creyentes que hayan muerto serán resucitados y los creyentes que todavía vivan serán transformados y glorificados, y luego ambos grupos serán arrebatados conjuntamente para encontrarse con el Señor en el aire. Después de este encuentro en el aire, los creyentes acompañarán a Cristo en su descenso a la tierra.
Después del descenso de Cristo a la tierra, el anticristo será muerto y su reino opresor llegará a su fin. En este tiempo, o acaso antes, la gran mayoría de los judíos vivos entonces se arrepentirá de sus pecados, creerá en Cristo como Mesías, y será salvo; esta conversión del pueblo judío será una fuente de bendición indecible para el mundo. Cristo establecerá su reinado de mil años.

El milenio no debe ser confundido con el estado final, ya que el pecado y la muerte todavía existen. El mal, sin embargo, se verá grandemente refrenado y la justicia prevalecerá sobre la tierra como nunca antes. Este será un período de justicia social, política y económica, y de gran paz y prosperidad. Hasta la naturaleza reflejará la bienaventuranza de esta era, ya que la tierra será extraordinariamente productiva y el desierto florecerá como la rosa.  Cerca del fin del milenio, sin embargo, Satanás, que había estado encadenado durante este período, será soltado y saldrá a engañar nuevamente a las naciones. Reunirá a las naciones rebeldes para la batalla de Gog y Magog, y las guiará en un ataque sobre el "campo de los santos". Satanás, empero, será consumido por fuego desde el cielo y entonces arrojado al Iago de fuego.

Una vez acabado el milenio se llevará a cabo la resurrección de los incrédulos que hayan muerto. En ese momento toma lugar el juicio ante el gran trono blanco, en el cual todos los hombres, tanto creyentes como incrédulos, serán juzgados. Aquellos cuyos nombres fueren hallados escritos en el libro de la vida entrarán en la vida eterna, en tanto que aquellos cuyos nombres no se encuentren en ese libro serán arrojados al lago de fuego. Después de esto vendrá la introducción del estado final: los incrédulos pasarán la eternidad en el infierno, en tanto que el pueblo redimido de Dios vivirá para siempre sobre una nueva tierra de la cual ha sido expurgado todo mal[7].

¿Qué pasajes usan para sostener su posición? Usan Apocalipsis 20, 1 Cor 15: 23-25, pero es muy dudoso pensar que estos pasajes enseñan un gobierno de mil años aquí en la tierra. La idea de Cristo Glorificado y creyentes glorificados reinando en un mundo de pecado y maldad no le hace justicia la historia bíblica.  La idea de un “milenio” aquí en la tierra trae confusión ya que no es ni algo presente ni futuro.

Estas tres interpretaciones son las que en general se han creído en la historia de la iglesia, pero desde el siglo pasado apareció una nueva interpretación de respecto a este tema. Esta interpretación es hoy en día más difundida y creída dentro de los evangélicos.

Pre milenarismo Dispensacional
El término “premilenarismo” ya lo explicamos, pero el término “dispensacional” aun no lo hemos explicado. Dentro del cristianismo hay dos grandes sistemas de interpretación de toda la Biblia. La teología del pacto y la teología dispensacional.[8] La teología del pacto es antigua y simplemente quiere decir que Dios hizo un pacto con Adán (el pacto de obras) el cual fallo y luego en el pacto con Cristo (el pacto de gracia) Jesucristo cumplió y pago por su pueblo en la cruz. La teología dispensacional en cambio, divide la historia bíblica generalmente en 7 dispensaciones (periodo o economía del tiempo: Inocencia, conciencia, gobierno humano, promesa, ley, gracia, reino milenial). El sistema dispensacional afirma ser un sistema consistente con la interpretación literal o natural de las Escrituras (especialmente de la profecía), por lo que hay una obvia separación entre el Israel y la iglesia.
Entonces para entender al premilenarismo dispensacional, debemos ver que ellos creen lo mismo que vimos anteriormente pero sus conclusiones son muy diferentes:
En el AT se muestran muchas promesas de que el pueblo de Israel vivirá una época de prosperidad terrenal. Una gran cantidad de pasajes de los Salmos y de los profetas (p.ej., Sal. 72:1-20; Is. 2:1-4; 11:1-9; 11-16; 65:18-25; Jer. 23:5-6; Am. 9:11-15; Mi. 4:1-4; Zac. 14:1-9, 16-21) predicen que el pueblo de Israel será reunido una vez más en algún tiempo futuro en la tierra de Canaán, disfrutará de un tiempo de prosperidad y bendición, tendrá un lugar especial de privilegio por sobre otras naciones, y vivirá bajo el gobierno benevolente y perfecto de su Mesías, el descendiente de David. Esto quiere decir que Dios siempre tuvo un plan distinto para Israel y para la iglesia (Romanos 11)

Debido a que los judíos rechazaron el reino de Dios que vino en Jesucristo, el reino de Dios pasó a los gentiles, o sea a la iglesia por un tiempo. La iglesia es como un paréntesis en el plan de Dios. Ahora Dios tiene un plan los judíos y otro plan con los gentiles.

El regreso de Cristo vendrá en dos fases. Primeramente Dios arrebatará a su iglesia (el rapto secreto)  y desde allí comenzara la gran tribulación que habla Daniel (la semana setenta 9:24-27).

La tribulación predicha en Daniel 9:27 comienza ahora, cuya segunda parte es la así llamada gran tribulación; (2) el anticristo comienza su reinado cruel-un reinado que culmina con su demanda de ser adorado como Dios; (3) terribles juicios caen ahora sobre los habitantes de la tierra; (4) en este tiempo el remanente de Israel se volverá a Jesucristo para aceptarlo como el Mesías-los 144.000 israelitas sellados del Apocalipsis 7:3-8; (5) este remanente de Israel comenzará ahora a predicar el "Evangelio del Reino"-un evangelio que tiene como contenido central el establecimiento del futuro reino davídico, pero que incluye el mensaje de la cruz y la necesidad de fe y arrepentimiento; (6) a través del testimonio de estos 144.000 una multitud sinnúmero de los gentiles será también traída a la salvación (Ap. 7:9); (7) los reyes de la tierra y los ejércitos de la bestia y del falso profeta se reúnen ahora para atacar al pueblo de Dios en la batalla de Armagedón.

Al fin de este período de siete años Cristo regresará en gloria acompañado por la iglesia. En este momento él descenderá completamente a la tierra y destruirá a sus enemigos, dando fin así a la batalla de Armagedón. Para este tiempo la nación de Israel se habrá reunido en Palestina. Al regresar a Cristo, la gran mayoría de los israelitas vivos por entonces se volverán a Cristo en fe y serán salvos, en cumplimiento de las predicciones del Antiguo y del Nuevo Testamento. El diablo ahora será encadenado, arrojado al abismo, y sellado allí durante mil años-este período de tiempo se entiende en un modo estrictamente literal. Lo santos que murieron durante la tribulación de los siete años que acaban de terminar serán ahora resucitados de entre los muertos (Ap. 20:4); la resurrección de los santos del Antiguo Testamento también ocurrirá en este momento. Los santos resucitados, sin embargo, no entrarán en e" reino del milenio que está a punto de ser establecido; ellos se reunirá con los santos resucitados y trasladados que constituyen la iglesia arrebatada en el cielo[9].
Las principales objeciones al premilenismo dispensacional tiene que ver con su sistema teológico dispensacional. ¿Enseña la Biblia una lectura literal siempre de las profecías? ¿Enseña la Biblia  dos pueblos distintos y dos planes distintos de Dios para con Israel y la iglesia? ¿Enseña la Biblia la venida de Cristo en dos fases (un rapto y la segunda venida)? Se le han hecho bastante crítica a la teología dispensacional por sus constantes separaciones de la Biblia.





[1] Antonio Hookena, La Biblia y el futuro. Pág. 216.
[2] [2] Antonio Hookena, La Biblia y el futuro. Pág. 228.
[3] http://juanstam.com/dnn/blogs/tabid/110/entryid/119/default.aspx
[4] La literatura apocalíptica se escribió característicamente en tiempos de crisis, comenzando con la tiranía de Antíoco Epífanes (175-164 a.C), pasando por la primera revuelta judía (66-70 d.C) y culminando con la segunda revuelta bajo Bar Kocheba (132-135 d.C.). En su mensaje los apocalípticos seguían a los profetas israelitas, pero con diferencias importantes. Ambos pretendían decir una palabra de Dios para los tiempos que vivían, y ambos creían en el triunfo de la justicia. Pero los profetas todavía esperaban cambios dentro de la historia y llamaban al pueblo al arrepentimiento para hacerlos posibles. En cambio, los apocalípticos desesperaban de las posibilidades históricas y buscaban más bien alguna futura intervención divina para resolver las situaciones humanamente imposibles. http://juanstam.com/dnn/blogs/tabid/110/entryid/119/default.aspx
[5] https://descubriendolaverdad.wordpress.com/2012/06/13/metodos-de-interpretacion-del-libro-de-apocalipsis/
[6] Antonio Hoekema, La biblia y el futuro. Pág. 142-143.
[7] Descripción de Antonio Hoekema, La Biblia y el futuro. Pag
[8] http://www.vidaeterna.org/esp/ensayos/disp_pacto.htm
[9] Antonio Hoekema, La biblia y el futuro. Pág. 157. 



[1]http://www.seminarioreformado.org/cursos/credos-confesiones-y-catecismos
[2]  “es un estado de vida temporal para la persona que muere en gracia de Dios pero imperfectamente purificada, y donde, mediante el sufrimiento, se es purificado para disfrutar plenamente de la presencia de Dios. Es una persona salvada que vive en el amor de Dios y la salvación pero no de una manera plena”. http://es.catholic.net/op/articulos/26420/cat/13/el-purgatorio-es-biblico-o-un-invento-de-la-iglesia.html
[3] http://www.jw.org/es/publicaciones/libros/ense%C3%B1a/d%C3%B3nde-est%C3%A1n-los-muertos/ 
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