Pensar el mundo a través de las Escrituras...

lunes, 18 de enero de 2016

Grandes sistemas de interpretación biblica: Teologia del pacto

Los grandes sistemas de interpretación bíblica.

Dentro del mundo protestante- evangélico conservador[1] existe dos grandes sistemas de interpretación bíblica. La primera es la teología del pacto y la segunda es teología dispensacional. Cuando entendemos los fundamentos de estos dos sistemas interpretativos, entonces nos será más fácil comprender algunos debates teológicos. Sobre estos sistemas veremos 3 cosas: El origen, el sistema y los representantes.

La teología del pacto: El origen

Como todo sistema teológico, se tiende a pensar que la teología del pacto existió desde la iglesia primitiva. Los defensores de la teología del pacto argumentan de esta forma en ocasiones para desprestigiar al sistema dispensacional. El teólogo dispensacional llamado Charles Ryle escribió un libro “Dispensacionalismo hoy” donde declara:

“La teología del pacto sistematizado es reciente. Esa no era la doctrina expresa de la Iglesia primitiva. Dicha doctrina nunca fue enseñada por los líderes de la Iglesia durante la Edad Media. Ni aun fue mencionada por los principales líderes de la reforma. En verdad, la teología del pacto como sistema no es más antigua que el dispensacionalismo. Esto no quiere decir que no es bíblica, pero sí disipa la noción de que ésta ha sido, a través de la historia de la Iglesia, el guardián antiguo de la verdad que solamente en tiempos recientes ha sido atacada por el dispensacionalismo. No se hizo ninguna referencia a la teología del pacto en ninguna de las grandes declaraciones doctrinales hasta la Confesión de Westminster en 1647, y aun así en dicha Confesión la teología del pacto no había sido tan plenamente desarrollada como lo fue más tarde por teólogos reformados”[2].


Lo que nos dice aquí Ryle es que la teología del pacto, es un sistema que fue producido desde la reforma y no algo que viene desde la iglesia primitiva como se ha querido mostrar en ocasiones. Algunos argumentan que los “Padres de la iglesia” (especialmente Agustín de Hipona) uso la teología del pacto. Pero el problema con estas ideas es no hay ninguna obra que sistematice esta creencia.

La confesión de Westminster es la confesión central de los presbiterianos y ella tiene el primer esbozo de la “teología del pacto”. Por supuesto que había nociones y lenguaje de pacto en los Padres de la iglesia, ya que después de todo son conceptos bíblicos.
Ryle continúa diciendo:

“La teoría del pacto (o federal) surgió esporádica y aparentemente de manera independiente en el siglo XVI. Los primeros promotores del punto de vista del pacto fueron los reformadores que se opusieron al estricto predestinarianismo de los reformadores de Suiza y Francia. La teología del pacto no aparece en los escritos de Lutero, Zuinglio, Calvino o Melanchtón, aun cuando discutieron profusamente las doctrinas afines del pecado, la depravación, la redención, etc. Ellos tuvieron toda oportunidad de incorporar la idea del pacto, pero no lo hicieron. Es verdad que Calvino, por ejemplo, habló acerca de la continuidad de la revelación redentiva y de la idea de un pacto entre Dios y Su pueblo, pero eso no era la teología del pacto. De la única forma en que puede descubrirse dicho sistema en los escritos de los principales reformadores es haciendo lo que ha hecho uno de los teólogos del pacto al no limitar la expresión «teología del pacto» a «la más completamente desarrollada teología del pacto del siglo XVI[3]».


Ryle nos está diciendo que en ninguna de las obras de Martin Lutero, Ulrico Zuinglio, Juan Calvino o Philipp Melanchton había algo que sistematizará la teología del pacto[4]. Lo cual es muy importante tener en mente cuando uno se sumerge a leer tales obras. Ryle nos dice que quienes fueron poco a poco sistematizando la teología del pacto fueron reformadores segundarios


“Las primeras señales de la idea del pacto o federal se encuentran en los reformadores secundarios como Andrés Hyperius (1511-1564), Kaspar Olevianus (1536-1587) y Rafael Eglinus (1559-1622). William Ames (1576-1633), quien sirvió en Inglaterra y en Holanda y fue uno de los maestros de Cocceius, enseñó el pacto de las obras. Hasta la época de Johannes Cocceius (1603-1669) ninguna enseñanza de la teología del pacto se había extendido y sus exponentes eran hombres cuya influencia era definidamente secundaria a la de los grandes reformadores de la época y quienes estaban protestando el estricto predestinarianismo de aquellos reformadores[5]”.


De los 5 personajes que nombra Ryle aquí (Andres Hyperius, Kaspar Olevianus, Rafael Eglinus, William Ames y Johannes Cocceius) Lo más conocido son Kaspar Olevianus quien fue coautor del catecismo de Heidebelg. William Ames por su famoso libro la “medula de la teología”[6] y Johannes Cocceius por su trabajo teológico en el tema de la teología del pacto. Luego la teología del pacto vino a EE.UU por medio de los escritos de teólogos como Francis turrutín y Herman Witsius[7].  En conclusión podemos decir que la teología del pacto fue un sistema que fue desarrollándose después de la reforma y que quedo expresado así en la confesión de Westminster (capitulo 7):

“La distancia entre Dios y la criatura es tan grande, que aun cuando las criaturas racionales le deben obediencia como a su Creador, sin embargo, ellas no podrán nunca tener plenitud con El cómo su bienaventuranza o galardón, si no es por alguna condescendencia voluntaria por parte de Dios, habiéndole placido a Este expresarla por medio de su pacto.

II. El primer pacto hecho con el hombre fue un pacto de obras, en el que se prometía la vida a Adán, y en éste a su posteridad, bajo la condición de una obediencia personal perfecta.

III. El hombre, por su caída, se hizo incapaz para la vida que tenía mediante aquel pacto, por lo que agrado a Dios hacer un segundo pacto,  llamado comúnmente el Pacto de gracia, según el cual Dios ofrece libremente a los pecadores vida y salvación por Cristo, exigiéndoles la fe en EL para que puedan ser salvos, y prometiendo dar su Espíritu Santo a todos aquellos que ha ordenado para vida, dándoles así voluntad y capacidad para creer.

IV. Este pacto de gracia se propone con frecuencia en las Escrituras con el nombre de un testamento, con referencia a la muerte de Jesucristo el testador, y a la herencia eterna con todas las cosas que a ésta pertenecen y están legadas en este pacto.

V. Este pacto era ministrado de un modo diferente en el tiempo de la ley y en el del Evangelio.  Bajo la ley se ministraba por promesas, profecías, sacrificios, la circuncisión, el cordero pascal y otros tipos y ordenanzas entregados al pueblo judío; y todos señalaban al Cristo que había de venir, y eran suficientes y eficaces en aquel tiempo por la operación del Espíritu Santo, para instruir y edificar a los elegidos en fe en el Mesías prometido, por quien tenían plena remisión de pecado y salvación eterna. A este pacto se le llama el Antiguo Testamento.

VI. Bajo el Evangelio, cuando Cristo la sustancia fue manifestado, las ordenanzas por las cuales se ministra este pacto son: la predicación de la Palabra, la administración de los sacramentos del Bautismo y de la Cena del Señor; y aun cuando son menos en número y ministradas con más sencillez y menos gloria exterior, sin embargo, en ellas el pacto se muestra a todas las naciones, así a los judíos como a los gentiles, con más plenitud, evidencia y eficacia espiritual,  y se le llama el Nuevo Testamento. Con todo, no hay dos pactos de gracia diferentes en sustancia, sino uno y el mismo bajo diversas dispensaciones[8].


La confesión nos describe los elementos claves de la teología del pacto. El hombre es incapaz de ser salvo por sí mismo, sino que necesita un pacto de gracia. El primer pacto fue un pacto de obras. Después de no poder cumplir ese pacto se formuló un segundo pacto, el pacto de gracia. Este pacto de gracia tiene frecuentemente el nombre de testamento. Este pacto es ministrado de diferentes modos a través de las Escrituras. En el evangelio fue plenamente revelado este pacto.


La teología del pacto: el sistema

Después de haber visto brevemente el origen ahora explicaremos el sistema de la teología del pacto. Como vimos anteriormente la teología del pacto se fue formando a través de los años y el trabajo teológico de algunos teólogos después de la reforma. Por eso aunque la teología del pacto tiene un sistema claro, hay algunos detalles en los cuales a veces se difiere[9]. Por ejemplo, algunos describen  que existe el pacto de redención, el cual fue formulado desde la eternidad por la trinidad, otros señalan que entonces son tres pactos, pero en general se han considerado 2 pactos[10].

La teología sistemática de Luis Berhkof es la obra clásica en español para explicar lo que es la teología del pacto[11]. La teología del pacto sostiene que hay solamente dos pactos. El pacto de “obras” y el pacto de “gracia”. El pacto de obras significa que Dios hizo un pacto de obras con Adán, el cual no cumplió.  Y el pacto de gracia que significa que Dios hizo un pacto de Gracia con Cristo para salvarnos, el cual si cumplió. 


¿Es el pacto de obras algo bíblico? Desde algunos sectores se le ha atacado a esta idea porque no se considera que el mandato dado a Adán y Eva sea un pacto. La defensa de la teología del pacto ha sido que al igual que como no se usa “trinidad” en la Biblia, el pacto hecho con Adán está implícito en el texto. Berhkof enumera y describe los elementos del pacto en el texto:

“En el caso que tenemos a nuestra consideración se nombran dos partes, se pone una condición, se implica claramente una promesa de recompensa a la obediencia, y se advierte una pena por la transgresión. Todavía se objetará que nada leemos acerca de que las dos partes hayan llegado a un acuerdo, ni de que Adán haya aceptado los términos propuestos; pero esto no es una objeción insuperable. En los casos de Noé y de Abraham tampoco leemos de un explícito acuerdo y aceptación de parte del hombre. Dios y el hombre no aparecen como iguales en ninguno de estos pactos. Todos los pactos de Dios son de la naturaleza de las disposiciones soberanas impuestas al hombre. Dios es absolutamente soberano en sus tratos con el hombre, y tiene perfecto derecho de imponerle las condiciones con que tendrá que encontrarse para disfrutar del favor divino. Además Adán estaba, en virtud de su relación natural, obligado a obedecer a Dios; y cuando se estableció con él la, relación del pacto, esta obediencia se convirtió para él en asunto de interés propio. Cuando Dios entra en relaciones de pacto con los hombres, Él es el que pone las condiciones que son siempre muy bondadosas, de tal manera que desde este punto de vista, Él tiene perfecto derecho a esperar que el hombre convenga en ellas. En el caso que estamos considerando, Dios ni siquiera tuvo que anunciar el pacto, ya que el estado perfecto en el que Adán vivía era garantía suficiente para su aceptación[12]”.


Berhkof  razona que al exigir Dios al hombre una recompensa a la obediencia está estableciendo un pacto con él. Además añade que al haber una promesa de vida eterna (El árbol de la vida Gen 2:16-17)  y una consecuencia de muerte, muestra con claridad cuáles son las consecuencias de obedecer o desobedecer (Igual a las advertencias de las bendiciones o maldiciones de quebrantar el pacto mosaico Deut 28) también se usa el pasaje de Oseas 6:7 que dice:

Pero ellos, como Adán[a], han transgredido el pacto; allí me han traicionado.


La teología reformada siempre ha argumentado desde toda la Biblia y para mostrar que su punto tiene razón usan Romanos 5:12- 20; 10:5; Gálatas 3:10; 12. Adán era el representante legal del pacto de obras y como el pecó todos nosotros nacemos en el pecado de Adán. Tal como nos dicen estos pasajes, el hombre está obligado a cumplir los mandatos de Dios, pero para él es imposible tratar de obedecerlos de forma perfecta ¿Qué hacer?  Allí es cuando aparece el pacto de Gracia, Jesús cumple los mandatos. Jesús toma el pecado. Jesús es maldito por nosotros. Jesús cumple el pacto de obras y nos da la vida eterna. Este pacto de gracia se ha manifestado en distintas formas a través de las Escrituras. El pacto con Noé y la señal fue el arcoíris. (Gen 9: 9-17) Abraham y la señal fue circuncisión (Gen 12:1-3; 15:8-18)   Moisés y la señal fue el derramamiento de sangre (la pascua Ex 24:4-8) David  (Sal 89: 3-4) y el nuevo pacto (Jer 31:31,33) pero todos estos pactos eran un solo pacto y apuntaban a Jesús. Esto es importante recordarlo como veremos que en esto se diferencia esencialmente con la teología dispensacional.

Las principales implicaciones de la teología del pacto son:  que ven que Dios está extendiendo su reino en la tierra.. Dios tiene un propósito con su Pueblo. El pueblo de Dios es la iglesia, la cual es el Israel espiritual de Dios. El antiguo testamento sigue vigente al menos que se muestra abrogado por el Nuevo. En escatología generalmente son amileniales o posmileniales. La mayor fortaleza de la teología del pacto es mantener la unidad de las Escrituras.

¿Es la teología del pacto algo bíblico? El teólogo Ligon Duncan responde:

“Cuando Jesús quiso explicarles a Sus discípulos el significado de Su muerte, recurrió a la doctrina de los pactos (vea Mateo 26, Marcos 14, Lucas 22, 1 Corintios 11). Cuando Dios quiso asegurarle a Abraham la certeza de Su palabra de promesa, recurrió al pacto (Génesis 12, 15, y 17). Cuando Dios quiso apartar a Su pueblo, engranar Su obra en sus mentes, revelarse tangiblemente en amor y misericordia, y confirmar su herencia futura, proveyó las señales pactales (Génesis 17, Éxodo 12, 17, y 31, Mateo 28, Hechos 2, Lucas 22). Cuando Lucas quiso mostrarles a los primeros Cristianos que la vida y ministerio de Jesús fueron el cumplimiento de los antiguos propósitos de Dios para Su pueblo escogido, apeló a los pactos y citó la profecía de Zacarías que muestra que los creyentes en los mismos primeros días del ‘movimiento de Jesús’ entendieron a Jesús y Su obra mesiánica como un cumplimiento (no como un ‘Plan B’) del pacto de Dios con Abraham (Lucas 1:72-73). Cuando el Salmista y el autor de Hebreos quieren mostrar como el plan redentor de Dios es un plan ordenado y sobre qué base se desarrolla en la historia, recurrieron a los pactos (ver Salmo 78, 89, Hebreos 6-10)[13].

Algunas cosas más que podrían ser interesantes es saber que la teología del pacto ayuda bastante a los que creen en el bautismo de infantes. El argumento es así, cuando Dios hace un pacto, establece una señal (El árbol con Adán, el arcoíris con Noé, La circuncisión con Abraham) ¿Cuál es la señal del nuevo pacto? El bautismo y como en la señal del AT se circuncidaba a los niños. En el nuevo testamento se debe bautizar a los niños. Ciertamente los bautistas reformados rechazan tal argumento. Otro tema interesante el debate de la ley civil. Los reformados hablan de ley moral, ceremonial, civil. La ceremonial ceso para todos. La moral sigue vigente. Pero sobre la civil no hay acuerdo. Algunos dicen que ceso y otros que no.

Las críticas a la teología del pacto tienen que ver con la alegorización de los textos. Por ejemplo algunos entienden el milenio como simbólico y la mayoría de Apocalipsis también. Cuando el Antiguo testamento habla de las promesas o bendiciones a Israel, ellos la aplican a la iglesia, por lo que espiritualizan los textos para eso.

La teología del pacto: los representantes

Los principales representantes de la teología del pacto son las iglesias llamadas “históricas”. Tanto los anglicanos, presbiterianos, luteranos y bautistas reformados son partidarios de la teología del pacto. Pero a la vez, dentro de esas mismas iglesias “históricas” se encuentran personas se adhieren a la teología dispensacional. Por tanto, no necesariamente ser parte de una iglesia histórica es uno de teología del pacto, pero si mayoritariamente. El caso de los bautistas reformados igual tiene una teología del pacto particular, porque toman distancia del argumento de que la señal del  nuevo pacto en el nuevo testamento es el bautismo, porque ellos saben que ese es el argumento para fundamentar el bautismo de infantes. Aunque en su principio hubo arminianos (como cuenta la historia) en su gran mayoría han sido reformados. Teólogos como Charles Hodge, Alexander Hogde, Benjamin Warfield, Luis Berhkof, R.C Sproul, John Stott, John Piper, J.I Packer son de la teología del pacto.







[1] Con esto quiero decir quienes creemos en la Escrituras como fuente confiable e inspirada de Dios. Más allá de términos como infabilidad o inerrancia los cuales siempre son debatibles.
[2] Charles Ryle Dispensacionalismo Hoy. Pág. 103. 
[3]  Charles Ryle Dispensacionalismo Hoy. Pág. 103.
[4] Otra perspectiva es esta http://caesararevalo.blogspot.cl/2012/07/una-breve-historia-de-la-teologia-del.html
[5]  Ibíd.
[6] http://www.amazon.com/La-Medula-De-Sagrada-Teologia/dp/1516838874
[7] Charles Ryle Dispensacionalismo Hoy. Pág. 104.
[8] Confesión de Westminster. Capítulo 7.
[9] http://www.iglesiareformada.com/Lopez_Breve_Intro_Teologia_Pacto_.pdf. Pág. 16. 
[10] https://www.youtube.com/watch?v=SeIiTZ_7T9E
[11] Luis Berhkof, teología sistemática. Pág. 256-266.
[12] Luis Berhkof, teología sistemática. Pág. 259.
[13] http://www.contra-mundum.org/castellano/duncan/Teo_Pacto.pdf 
Share:

2 comentarios:

Podcast

Con tecnología de Blogger.