Pensar el mundo a través de las Escrituras...

miércoles, 24 de octubre de 2018

Consejos prácticos (Stgo 5:12-20)




Durante todas estas semanas hemos estado estudiando juntos la carta de Santiago en una serie llamada “cristianismo practico”. Esto es porque esta carta es muy practica en muchos asuntos del cristianismo y la principal razón es debido a que fue escrita para los judíos quienes enfatizaban el aspecto práctico de la fe. Si hacemos una mirada general de la carta podremos recordar los elementos prácticos que esta carta contiene como por ejemplo como la fe cristiana es puesta prueba (Stgo 1:1-11) como la fe cristiana se enfrente a las tentaciones (Stgo 1:12-18) como la fe cristiana se opone al favoritismo (Stgo 2:1-18) cuales son las señales de la verdadera fe o una “fe viva” (Stgo 2:14-26) como nuestra lengua puede ser usada para destruir o edificar entre los hermanos (Stgo 3:1-12) cual es la verdadera sabiduría que Dios da (Stgo 3:13-18) cual es el origen de los conflictos comunitarios en una iglesia (Stgo 4:1-12) como se manifiesta nuestra confianza en Dios (Stgo 4:13-5:6) como debemos manifestar nuestra paciencia (Stgo 5:7-11)

La carta de Santiago nos ayuda a ver que no es suficiente afirmar intelectualmente las doctrinas del cristianismo sino que debemos experimentarlas en nuestra vida diaria. Además algo muy importante que debemos tener en mente es que el cristianismo practico está basado profundamente arraigado en las enseñanzas doctrinales de las Escrituras como que Dios es bueno (Stgo 1:17) todo somos iguales espiritualmente delante del Señor (Stgo 2:1) el no hacer daño al prójimo (Stgo 3:1) apartarnos de la practicas mundanas (Stgo 4:4) Por tanto no debemos confundir el cristianismo practico con el pragmatismo que muchas iglesias practican en donde todo lo que “funciona es válido” y es visto como correcto[1]. Las doctrinas bíblicas y la práctica de estas doctrinas deben ir siempre unidas, pues  lo que Dios junto no lo separe el hombre” (Mt 19:6) Por tanto para terminar el apóstol esta carta nos da algunos “consejos prácticos” respecto a los juramentos (Stgo 5:12) a las oraciones (Stgo 5:13-18) y a la restauración de algún hermano que desvía del camino cristiano (Stgo 5:19-20)
Los juramentos (Stgo 5:12)

Como hemos visto la semana pasada, el apóstol Santiago está hablando de la paciencia (Stgo 5:12) y derrepente comienza a hablar de los juramentos. Esto ha traído problemas para saber cómo delimitar el texto ya que algunos comentaristas lo ponen como parte del anterior tema[2] y otros lo ponen como un nuevo tema[3]. Yo he seguido a los comentaristas que optan por pensar que aunque se mantiene en la idea de la paciencia es un nuevo tema que aborda. Lo que quiere decir es que la paciencia requiere también un uso adecuado de nuestras palabras. El apóstol Santiago ya había abordado el tema del uso adecuado de las palabras en versos anteriores (Stgo 1:26; 2:12; 3:2-11; 4:11) pero ahora parece poner un énfasis especial en el uso de juramentos ya que nos dice “Por sobre todo” (RV60) “Sobre todo” (NVI) “Pero sobre todo” (NTV). La mayoría cree que Santiago esta citando las palabras de Jesús en donde enseño sobre el juramento (Mt 5:33-37) 

“Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra porque es el estrado de sus pies, ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar: Sí, sí, no, no; porque lo que es más de esto, del mal procede”

Pero ¿Qué significa este pasaje? Algunos grupos Anabaptistas interpretaron este pasaje como la prohibición absoluta de  todo juramento[4] y de allí varios grupos siguieron esa interpretación[5] pero esto no es lo que el pasaje significa. Si recordamos el contexto del sermón del monte donde Cristo dio estas enseñanzas, el no estaba anulando ninguno de esos mandatos como la ira y el adulterio sino que está dando el verdadero sentido del corazón. En este caso los religiosos de la época habían tomado el juramento de una forma tan superficial que ya había perdido todo su sentido. Las personas juraban por toda clase de cosas aparte de Dios a fin de garantizar que su palabra sea veraz. Razonaban que si quebrantaban su juramento sobre la base de cualquiera de estas cosas menores, al menos no estaban denigrando el nombre de Dios. Con el tiempo los rabinos tuvieron que decidir cuales juramentos eran absolutamente inquebrantables y cuales si lo eran. Por tanto Jesús tiene que enseñar que no se debe jurar de forma superficial por nada, sino que debe cumplir la palabra que uno da.[6]  Por supuesto esta advertencia no es nueva sino que viene desde el Antiguo testamento (Dt 23:23)

“Pero lo que hubiese salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca”

Sin embargo esta advertencia no invalidaba el jurar (Lv 19:12; 10:20) en ocasiones por cosas importantes (Éxodo 22:10-11; 2 Rey 19:23) Tanto el Antiguo como el Nuevo testamento tenemos este ejemplo (Hebreos 6:13-14; Rom 1:9)

“A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre juraras” Dt 6:13.

“Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tu el Cristo, el hijo de Dios. Jesús le dijo: Tu lo has dicho. Además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo” Mateo 26: 63-64

“Mas yo invoco a Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía a Corinto. 1 Corintios 1:23

El juramento es la afirmación o negación de algo poniendo por testigo a Dios o en sí mismo o en sus criaturas.[7] Por tanto hay contextos es necesario jurar como en las fuerzas armadas, el ser llamado a declarar a un juicio, el matrimonio (votos) o el adherir a una confesión (entre los presbíteros) o al unirse de una iglesia. Pero el punto de esta enseñanza de Jesús repetida por Santiago es que el juramento solo debe usarse en ocasiones extraordinarias y que en lo cotidiano de nuestras vidas nuestra palabra debe ser suficiente para cumplir lo que hemos prometido.

Es sabido que en nuestra cultura actual la palabra no vale nada es por eso que existen tanto papeles que aseguren que lo que afirmamos se va cumplir. Especialmente en Chile (y quizás Latinoamérica) las personas toman muy ligeramente lo que afirman y luego no lo cumplen. Esto es exactamente lo que el Apóstol Santiago y también Jesús nos ponen aquí como pecado. El comprometerse a hacer algo y no realizarlo es mentir. No estamos hablando de quien se propone hacer algo y después por problemas de cualquier índole no lo puede realizar, sino de aquel que tiene como costumbre afirmar cosas y no llevarlas a cabo. ¿Afirmas vas hacer cosas y no las haces? Esto es algo tan normalizado en nuestra cultura que incluso desde niños se practica y por tanto no nos damos cuenta que mentimos. Por ejemplo cuando niño alguien venia a buscarme a mi casa (o a buscar a alguien de mi familia) y simplemente no queríamos salir le decíamos “dile que no estoy” y mentíamos sin problemas. He conocido un sin número de creyentes que sin ser conscientes del peso de sus palabras llevan a cabo prácticas similares. Por ejemplo he estado presente cuando creyentes sin ningún grado vergüenza afirman por teléfono estar en otro lugar de donde están. Otros tienen la pecaminosa practica de afirmar que llegan en 5 minutos o decir que vienen en camino cuando ni empiezan su recorrido ¿no es acaso eso mentir? Hay personas que dicen que esto es exagerado pero ¿Qué dicen las Escrituras sobre los mentirosos? Apocalipsis 21:8

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idolatras y todos los MENTIROSOS tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”

Cuando nuestro sí no es sí en realidad y afirmamos cosas de forma ligera sin considerar lo que las Escrituras nos dicen estamos pecando delante del Señor. ¿Estamos considerando la importancia de esto en nuestras vidas? ¿Reconocemos que hemos ofendido al Señor de esta manera?
Las oración y las diversas circunstancias (Stgo 5:13-15)

Después que el apóstol habla del uso adecuado de las palabras ahora pasa a hablar de la oración y las diversas circunstancias que como cristianos enfrentamos: la aflicción, la alegría y la enfermedad. “Esta afligido alguno entre ustedes? Que ore. ¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanzas ¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor” (NVI) “Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. ¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor (NTV)

La primera circunstancia es la aflicción. El termino griego de aflicción significa “sufrir infortunio[8]” esto quiere decir experimentar alguna desgracia que produzca dolor en mi. En las Escrituras tenemos varios ejemplos de esta aflicción en donde quien sufre expresa su dolor. Salmos 13:1-2; Salmos 22:1-2

“¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma con tristezas en mi corazón cada día?

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué  me has desamparado? ¿Por qué estas tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor? Dios mío, clamo de día y no respondes; Y de noche y no hay para mi reposo”

En estos salmos se puede escuchar la angustia y el dolor que el salmista está experimentando, pero si observamos con cuidado estos salmos nos daremos cuenta de dos cosas. 1) Que el salmista a pesar del dolor esta ORANDO a Dios. 2) Que aunque los salmos expresan un dolor profundo terminan alabando al Señor (Sal 13:6; 22:30-31) Esto quiere decir que aunque podemos ir delante del Señor llorando y sufriendo por lo que experimentamos (incluso diciéndole lo que sentimos) la aflicción debe llevarnos ante al Señor en oración.

La segunda circunstancia es la alegría. El termino griego sobre “alegría” (RV60) “buen ánimo” (NVI) “feliz” (NTV) trasmite algo mucho más profunda que una alegría superficial, alude a una felicidad profundamente arraigada, un contentamiento de corazón. El apóstol se está refiriendo al creyente que a través de la oración puede estar alegre a pesar que las circunstancias que enfrenta no son fáciles.[9] Esto tiene paralelo con lo que Jesucristo dijo que nuestra tristeza se convertirá en gozo” (Jn 16:16-24) o como el mismo Apóstol nos dijo al principio de esta carta. Santiago 1:2

“Hermanos tened sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”

El vocablo traducido “cante alabanzas” significa originalmente “tocar el arpa” y se emplea con frecuencia en los Salmos (Sal 33: 2; 98: 4-5; 149:3) Por tanto nos está diciendo que quien esté realmente alegre en el Señor “tome su arpa y adórelo” (O tome su guitarra en la actualidad)  

La tercera circunstancia es la enfermedad. El término griego para “enfermedad” tiene una diversidad de significados pero todos se relacionan con la debilidad de cualquier tipo. Algunos comentaristas debido a la distorsión que se ha hecho de este pasaje como la idea del sacramento católica romana de la “extremaunción” limitan el significado del pasaje a solo una enfermedad física, pero por el contexto podemos saber deducir que se refiere a algo más que una enfermedad física[10] (“Y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados”). El apóstol nos dice que si alguien está enfermo se debe llamar a los ancianos de la iglesia para oren y lo unjan con aceite en el nombre del Señor.  Los ancianos son los guías espirituales de la iglesia a los cuales se les llama a través de las Escrituras de diversas maneras como pastores, presbíteros, obispos (Hechos 20: 17; 1 Tim 3:1; 4:4) ¿Esto significa que ante toda enfermedad deben ir los ancianos? No, sino que ante una enfermedad grave los ancianos deben ir a orar por el enfermo. Lo primero que deben hacer los ancianos es orar por el enfermo.  Orar para que una persona se sane es algo conocido entre los judíos (Sal 35:14; 41:4) en segundo lugar ellos deben ungirlo con aceite. Hay varias cosas que debemos observar con cuidado para entender este pasaje. En primer lugar el énfasis está en la oración y no en el aceite. En segundo lugar el aceite tenía un uso medicinal conocido en la época (Mt 6:13; Lc 10:34) En tercer lugar el aceite es usado de forma literal y simbólico en las Escrituras (1 Sam 16:13; 1 Juan 2:20) En cuarto lugar hubo muchas oraciones en donde las personas se sanaron sin usar aceite (Hechos 3:6; 5:15-16; 9:34; 14:8-10) ¿Cómo debemos entenderlo entonces? Los hermanos cesacionistas argumentan que este símbolo no debe usarse porque era parte de las prácticas apostólicas del primer siglo que no siguen vigente para nosotros. A mí me parece una explicación arbitraria e insuficiente a partir del texto por tanto lo que yo creo que es no debemos pensar que el “aceite” tiene un poder especial cuando se ungir al enfermo pero podemos usarlo simbólicamente si queremos porque así parecen haberlo usado en este texto.

Finalmente si observamos el verso 15 nos dice lo que produce la oración “La oración de fe salvará al enfermo” (RV60) “La oración de fe sanará al enfermo” (NVI) “Sanará al enfermo” (NTV). La diferentes interpretaciones sobre “salvar” o “sanar” al enfermo se deben a que la palabra en griego puede incluir ambas cosas. La oración puede salvar (del pecado) y sanar (de su enfermedad física) al enfermo. Esto quiere decir que una enfermedad puede tener razones físicas como razones espirituales, pero debemos ser cuidadosos en especular al respecto de eso. Por tanto cuando alguien está enfermo gravemente es una oportunidad reflexionar sobre su vida espiritual y confesar sus pecados con la guía de los ancianos.

Estos versos nos muestran que como cristianos vamos a enfrentar diversas circunstancias como la aflicción, la alegría y la enfermedad pero todas estas circunstancias deben llevarnos al Señor. Recuerdo que cuando tuve stress hace un poco tiempo atrás me llevo a reflexionar sobre muchas cosas en mi vida espiritual, comencé preguntándome porque me sucedía esto  y termine adorando al Señor por lo que él es. O sea como el texto nos muestra pase de la aflicción a la alegría. Pero además de esto ninguna de estas circunstancias se deben enfrentar solos, me da mucha tristeza cuando escucho de hermanos que se sienten solos debido a que su iglesia no los apoya ¡Dios nos libre de eso! ¿Pueden ver el apoyo de los ancianos en el momento de la enfermedad? ¡Ellos van a ver un enfermo grave para orar por el! Que maravillosa vida en comunidad es a la que somos llamados.

La confesión comunitaria y el poder de la oración (Stgo 5:16-17)

El apóstol Santiago toma el ejemplo del hermano enfermo que ha sido sanado de su enfermedad física y espiritual por medio de la oración para introducirnos en la práctica de la confesión comunitaria de pecados. Debido a que los protestantes rechazamos la confesión auricular de los católicos romanos nos parece bastante extraña la práctica de la confesión de pecados entre hermanos pero esto lo vemos en este pasaje. “vuestras ofensas” (RV60) “sus pecados” (NVI) “Los pecados” (NVI) Este es un llamado a compartir nuestras tendencias, tentaciones  y luchas espirituales como hermanos. Por supuesto esto no significa que nos parecemos al frente de todo a compartir nuestros pecados, pero si significa que cuando una estrecha relación con algún hermano una parte de su relación es compartir sus pecados. El término griego de “sereis sanados” (RV60) “para que sean sanados” (NVI) “Para que sean sanados” (NTV) acentúa el sentido de la curación del alma de una comunidad enferma espiritualmente[11]. Por tanto la confesión comunitaria es un ejercicio espiritual que Dios usa para traer sanidad espiritual en nuestras luchas espirituales.

Por ejemplo una de las más comunes tentaciones que tenemos los hombres es la ira (o enojo continuo) que se manifiesta en frustración, estrés, mal humor, etc.,  y el deseo sexual desenfrenado que se manifiesta en pensamientos sexuales, masturbación, pornografía, fornicación, y una de las formas de combatir esto no es solo orar solo al Señor y luchar contra tu carne en el evangelio, sino que es además es tener un hermano con el cual podemos compartir tus luchas y que te pueda acompañar y ayudar en la oración. 

Por otro lado uno de las tentaciones más comunes que tienen las mujeres es el no sentirse amadas por su familia y por tanto buscar en ídolos falsos el amor. Por tanto para poder enfrentar estos temas es importante tener hermanas con las cuales confesar sus pecados y sus luchas espirituales. Dietrich Bonhoeffer en su libro vida en comunidad escribió lo siguiente[12]:

¿A quién debemos confesarnos? De acuerdo con la promesa de Jesús, todo cristiano puede convertirse en confesor de sus hermanos. Pero, ¿nos comprenderá? Puede ser que el hermano que escucha nuestra confesión posea una vida cristiana muy superior a la nuestra. ¿No le incapacitaría precisamente mi pecado personal para comprenderme, y le apartaría de mí? Para el creyente que vive bajo la cruz de Jesús y que ha reconocido en ella el abismo de impiedad del corazón humano y del propio corazón, ningún pecado puede serIe ya extraño; quien se haya horrorizado una sola vez del propio pecado que crucificó a Jesús, ya no puede espantarse ante los pecados de los otros por muy graves que sean. Por medio de la cruz de Jesús ha llegado a conocer el corazón humano. Conoce la inmensidad de su perdición, envenenada por el vicio y la debilidad, y su extravío por caminos malditos, pero sabe también el precio de la gracia y la misericordia que le ha devuelto a Dios, y también que sólo el creyente que permanece bajo la cruz puede recibir mi confesión.

El verso nos dice que “La oración eficaz del justo puede mucho” (RV60) “La oración del justo es poderosa y eficaz” (NVI) “La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos” (NTV) Esto quiere decirnos que las oraciones son muy poderosas y efectivas. Pero algunos de nosotros podría pensar “pero yo soy pecador” ¿Cómo Dios va escuchar mis oraciones? Pues para ilustrar esto el apóstol Santiago usa el ejemplo de un hombre “sujeto a pasiones semejantes a las nuestras” (RV60) “debilidades como las nuestras” (NVI) “tan humano como cualquiera de nosotros” (NTV) Su nombre es Elías. Para los recordamos la historia de Elías el aparece en el reinado de Acab (1 Rey 17) y es usado por Dios para varias cosas como confortar al rey y a los profetas de Baal (1 Rey 18) pero en ocasiones también teme por su vida (1 Rey 19) Pero este hombre que fue usado por Dios para orar fervientemente a Dios para que no lloviera 3 años y 6 meses y luego orara de nuevo para que volviera a llorar era un pecador, un hombre pasiones similares a las nuestras.

Por tanto esto nos muestra que nuestra comunión cristiana no debe estar basada en una máscara de quienes somos, aquí todos pecadores, todos estamos luchando con algún pecado, todos tenemos tendencias pecaminosas, nosotros no somos superiores a la persona del mundo, sino que somos escogidos por el Señor porque el escogió a lo más “vil y menospreciado” (1 Cor 1:28) porque Dios quiere mostrarnos que el poder no proviene de nosotros ni de nuestra inteligencia sino solamente de su gracia. El no quiere que nosotros pensemos que vamos hacer una iglesia fabulosa sino que simplemente somos una iglesia de salvados por la gracia de Dios, humillados ante su presencia y solamente él es el sabio. Nosotros no somos personas “muy espirituales” sino que muchas veces somos “muy carnales” por eso debemos vivir constantemente en comunión con el Señor y en comunión como iglesia.

La restauración (Stgo 5:19-20)

El apóstol Santiago en los últimos dos versos sigue con el tema de la vida comunitaria y se dirige con su tono pastoral de toda la carta “hermanos” (Stgo 1:2; 2:1; 14; 3:1; 4:11; 5:7; 10, 19) el término “extraviado” puede significar “llevar por mal camino” o “divagar[13]” esto implicaría que este extraviado andaba divagando por caminos pecaminosos. Esta persona se ha extraviado de la “verdad”,  o sea de las doctrinas bíblicas que son Cristo mismo (Jn 1:1; 14:6) Por tanto la responsabilidad de la comunidad cristiana es ir a buscarlo y llamarlo al arrepentimiento. Esta idea de hacerlo volver proviene de Ezequiel 18:24

“Más si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en su cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá”

Por tanto se le llama al cristiano a preocuparse del hermano si anda en ese camino de muerte y llamarlo al arrepentimiento. Siguiendo la ilustración de Ezequiel 3:17-18

“Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestaras de mi parte. Cuando dijere al impío; De cierto morirás; y tu no le amonestares, ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano”  

El último pasaje es bastante difícil de interpretar y hay varias opiniones entre los comentaristas al respecto. Santiago toma la última frase “cubrirá multitud de pecados” probablemente de Proverbios 10:12 “Pero el amor cubrirá todas las faltas” para ilustrar metafóricamente que la acción realizada por el hermano ha cubierto la multitud de pecado que el extraviado había realizado.  Por tanto las preguntas son ¿Estas preocupado de la vida espiritual de nuestros hermanos? ¿Estás dispuesto a buscar un hermano como la oveja perdida que deja las 99 para ir en pos de aquel que se extravía? ¿Amamos realmente a nuestros hermanos como para decirles la verdad cuando se están desviando?

Todos estos consejos prácticos que Santiago nos da es para que practiquemos más y más nuestra vida espiritual, pero nuestras fallas son evidentes en cada ocasión que no las practicamos por tanto hay uno solo que es perfecto y que puede “cubrir” realmente nuestra maldad e iniquidad es ¡El cordero de Dios que quita el pecado del mundo! (Jn 1:29) Es aquel Dios perfecto al cual cuando pecamos podemos ponernos de rodilla y manifestar nuestro pecado y el es fiel y justo para perdonarlo de toda maldad (1 Jn 1:9) Es Cristo el Salvador.




[1] http://dle.rae.es/srv/search?m=30&w=pragmatismo
[2] Ver William Hendriksen. Comentario de Santiago. Páginas 147-148
[3] Ver David P. Nystrom. Comentario bíblico con aplicación Santiago. Páginas 367-368.
[4] https://web.archive.org/web/20080803014802/http://www.gameo.org/encyclopedia/contents/S345.html#ART7. Punto VII
[5] http://www.anabaptists.org/spanish/confesion.html. Punto 17.
[6] Craig Keener. Comentario cultural del Nuevo testamento. Página 52.
[7] http://lema.rae.es/drae2001/srv/search?id=XUjTcJpr7DXX2uNs48NQ
[8] David P. Nystrom. Comentario bíblico con aplicación Santiago. Página 371.
[9] David P. Nystrom. Comentario bíblico con aplicación Santiago. Página 372
[10] Aquí me alejo de los comentarios de William Hendriksen y David P. Nystrom y sigo el comentario de Mundo Hispano sobre Santiago el cual reconoce que aunque el griego es difícil parece más aceptable incluir la enfermedad física y espiritual. Página 214-215
[11] Comentario mundo hispano. Santiago. Página 219.
[12] Dietrich Bonhoeffer. Vida en Comunidad. Páginas 113-114.
[13] David P. Nystrom. Comentario bíblico con aplicación Santiago. Página 390.

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