Pensar el mundo a través de las Escrituras...

lunes, 3 de febrero de 2020

.Los llamados de Dios 1 Corintios 1:26-31


Cristian Lalive D Epinay fue teólogo protestante de la Universidad de Ginebra que realizo un estudio sociológico del protestantismo chileno especialmente del pentecostalismo. Cuando termino de realizar este estudio Lalive público su libro en el año 1968 el cual titulo “El refugio de las masas”. En el comenta lo siguiente[1]:

“El pentecostalismo chileno atrae casi exclusivamente las masas populares y nosotros habíamos comprobado ya en páginas anteriores, que no es, ni específicamente rural, ni específicamente urbano…El pentecostalismo ha nacido en los suburbios de las grandes ciudades (Valparaíso, Santiago, Concepción), en el seno de poblaciones marginales de raíz campesina, y luego se ha extendido en la zona rural del sur, teniendo por centro la provincia de Cautín”

Tal como el titulo lo sugiere este sociólogo mostró que el cristianismo protestante fue un lugar donde muchas personas de escasos recursos, sin educación u oportunidades o vicios que no habrían podido vencer de otra manera encontraron “refugio” esta esta nueva religión evangélica. Hay personas que piensan que el cristianismo o los “evangélicos” aún siguen siendo igual que en sus primeros siglos pero hay otro estudio por la profesora Evguenia Fediakova la cual es historiadora de la universidad de Lomonosov de Moscú la cual escribió un libro llamado “Evangélicos, política y sociedad en Chile. Dejando el refugio de las masas” en el cual dice[2]:

“Desde 1990 creció notoriamente la presencia política, social, universitaria y, últimamente, intelectual de los evangélicos en la sociedad chilena. Ahora los evangélicos no se sientes “refugiados”, sino que ciudadanos de su país, aumentando su compromiso cívico-social: prácticamente en cada iglesia hay ministerios sociales de ayuda a los necesitados, pero también los pastores jóvenes y líderes seculares hablan sobre la necesidad de “servicio profético”, de la “salida al mundo” y “servicio al prójimo y al país sin abandonar la iglesia”

Esto nos muestra que la iglesia ha sufrido un cambio en todas estas épocas y ya no son el pueblo ignorante, inculto, sin educación y profesión como lo fueron en el pasado. El cristianismo en sus primeros siglos también vivió esta paradoja en donde por un lado se afirmaba que el cristianismo era para esclavos, prostitutas o ignorantes cuando en realidad también en sus filas había personas que capacitadas.[3]

Sabios, poderosos y nobles en el cristianismo 1 Corintios 1:26

Pablo había mostrado que el evangelio es una locura para los no creyentes pero poder de Dios para los creyentes. Además Dios había enloquecido la sabiduría del mundo y hacia que los hombres no pudieran llegar a él por medio de su sabiduría humana sino por la locura de la cruz. Para probar su punto Pablo va a pasar a describir algo que los Corintios podían saber y experimentar cada uno de ellos y era que los miembros de Corinto eran personas débiles y pecadoras que habían llegado a Cristo por medio de su poder. Por eso Pablo les dice “Consideren, hermanos, su llamamiento” (RVC)

 “Hermanos, consideren su propio llamamiento: no muchos de ustedes son sabios, según criterios meramente humanos; ni muchos los poderosos ni muchos los de noble cuna” (NVI)
“Recuerden, amados hermanos, que pocos de ustedes eran sabios a los ojos del mundo o poderosos o ricos cuando Dios los llamo” (NTV)

Los términos que Pablo utiliza en este pasaje que son “sabio, poderosos, nobles” vienen con seguridad del pasaje de Jeremías 9:23-24 que iba a citar explícitamente en el verso 31[4].

“Así ha dicho el Señor: No debe el sabio vanagloriarse por ser sabio, ni jactarse por ser valiente, ni presumir por ser rico. Quien se quiera vanagloriar, que se vanaglorie de entenderme y conocerme. Porque yo soy el Señor, que hago misericordia, imparto justicia y hago valer el derecho en la tierra, porque estas cosas me complacen”

En el contexto de Jeremías Dios está hablando del juicio y las ruinas que van a sufrir por el exilio y el pueblo sigue jactándose de la supuesta sabiduría, valentía y riqueza que tenían. Pero al observar alrededor hay pura destrucción y miseria ¿Dónde está entonces esta sabiduría, valentía y riqueza? En el caso de los Corintios es similar ellos se creen más sabios unos a otros y es por eso que hay divisiones, ellos han desplazado el mensaje de la cruz por la sabiduría humana y eso ha producido puros problemas y pecados entre ellos. Pablo usa el término “sabio” para referirse al que confiaban en la sabiduría humana (palabras elocuentes 1 Cor 1:17) el término “poderosos” para aquellos tenían poder económico sobre los demás (1 Cor 11:21) y el término “nobles” para aquellos de la aristocracia de la época. Todos estos títulos indicaban lugares o puestos de estatus social alto. Por decirlo de alguna manera eran de la “clase alta” de la época. Pablo está diciendo que se observen a sí mismo y vean que muchos de ellos no son “sabios”, “poderosos” ni “nobles” según los criterios humanos.

A través de la historia del cristianismo han interpretado este pasaje pensando que en las filas del cristianismo solo hay gente débil, ignorante e inculta lo cual es cierto pero no es solamente personas así sino que hay de todo tipo de personas. Por ejemplo en el siglo II ya había un filósofo griego llamado Celso el cual escribió contra el cristianismo y usaba este argumento contra los cristianos[5]:

“Sus mandatos son como los que siguen “Que nadie educado, sabio o sensato se nos acerque. Porque nos han enseñado que estas habilidades son pecado. Pero que venga cualquiera que sea ignorante, inculto, cualquiera que sea como un niño”. Por el hecho de que ellos mismos admiten que esas personas son dignas de su Dios, demuestran que quieren y pueden convencer solo a los necios, los deshonrosos y estúpidos, y solo a esclavos, mujeres y niños”

Esta línea de interpretación de este pasaje ha sido tomada por distintos movimientos en la historia de la iglesia para justificar su teología. Pero sin duda en el cristianismo si hay unos pocos “sabios, poderosos o nobles” según los criterios humanos.  Por ejemplo alguien sabio según los criterios humanos seria el Apóstol Pablo ya que tiene un curriculum impresionante. Filipenses 3:5-6

“Fui circuncidado al octavo día, y soy del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín; soy hebreo de hebreos y en cuanto a la ley, fariseo, en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia, en cuanto a la justicia que se basa en la ley irreprensible”

Alguien poderoso según los criterios humanos seria Lidia. Hechos 16:14

“Entre las que oían estaba una mujer llamada Lidia, que vendía telas de purpura en la ciudad de Tiatira. Lidia adoraba a Dios, y el Señor toco su corazón para que diera cabida a lo que Pablo decía”

Alguien noble según los criterios humanos seria Crispo. Hechos 18:8

“Cristo, que era jefe de la sinagoga, creyó en el Señor junto con toda su familia; y muchos de los corintios que oían a Pablo también creyeron y fueron bautizados”

Estos ejemplos nos muestran que dentro de la filas del Cristianismo si habían personas sabias, poderosas y nobles según los criterios humanos incluso hoy en día podemos encontrar de ese tipo de personas en el cristianismo. Por ejemplo si buscamos “sabios según el mundo” que generalmente se consideran a científicos o filósofos que han aportado a la humanidad podemos encontrar muchos como Francis Collins el cual es un genetista norteamericano que ha aportado con sus descubrimientos de genes causantes de enfermedades y por haber dirigido el Proyecto genoma humano.[6] O también a Alvin Plantinga un filósofo cristiano que ha aportado en el área filosófica de la lógica modal y en dar una respuesta al problema del mal.[7] Ahora es posible que nosotros también conozcamos a cristianos que tienen sus doctorados o especialidades en ciertas áreas del conocimiento humano y busquen con eso glorificar a Dios pero son pocas las personas que se dedican a esto o que nosotros vamos a conocer. Pero la realidad es que la gran mayoría de los cristianos no eran personas sabias, ni poderosas ni nobles según los criterios humanos.

Necios, débiles, viles para avergonzar a lo sabio y fuerte 1 Corintios 1:27-29

Entonces Pablo ahora muestra que la mayoría de las personas que pertenecían a la iglesia de Corinto eran lo contrario a los sabios, poderosos y nobles, eran los necios, débiles y viles. Lo primero que nos dice es que Dios eligió.  Efesios 1:4; 2 Tesalonicenses 2:13

“En él, Dios nos escogió antes de la fundación del mundo, para que en su presencia seamos santos e intachables”

“Pero nosotros siempre debemos dar gracias a Dios por ustedes, hermanos amados por el Señor, de que desde el principio Dios los haya escogido para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad”

Al ver estos versículos más el contexto de esta misma carta donde nos dice que Dios no eligió salvar a los pecadores mediante la sabiduría del mundo sino mediante la locura de la predicación (1 Cor 1:21) Recordemos que los filósofos buscaban el fundamento de todas las cosas pero no lo encontraron porque no lo hacían de la manera en que Dios lo había revelado.´

Lo segundo es que Dios eligió a los necios, débiles y viles. Para la cultura del primer siglo la mayoría de las personas que eran parte del cristianismo eran necios, débiles y viles debido a su condición social baja como pescadores, agricultores, esclavos. Por ejemplo Jesucristo llamo a pescadores que eran de condición social baja y por tanto necia y débil para la opinión de los religiosos de la época como para la opinión de los filósofos. Además escogió a un publicano que era un vil de la sociedad de la época. Mateo 4:18-22; 9:9-10

“Mientras Jesús caminaba junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos Simón, llamado Pedro, y Andrés, que estaban echando la red al agua, pues eran pescadores. Jesús les dijo: Síganme y yo hare de ustedes pescadores de hombres. Ellos entonces, dejaron al instante las redes, lo siguieron. Un poco más adelante, Jesús, vio a otros dos hermanos Jacobo y Juan, hijos Zebedeo, quienes estaban en barca, junto a su padre, y remendaban sus redes. Jesús los llamo, y ellos dejando al instante la barca y a su padre, lo siguieron”

“Al continuar su camino, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado donde se cobraban los impuestos, y les dijo: Sígueme. Y Mateo se levantó y lo siguió. Estando Jesús en la casa, sentado a la mesa, muchos cobradores de impuestos y pecadores que venido se sentaron también a la mesa con Jesús y sus discípulos”

La mayoría de las personas que eran parte de los discípulos de Jesús eran ex publicanos, ex prostitutas, esclavos, gente enferma que había sido sanada por Jesús y que era mal vista en la sociedad. No había duda para decir que eran los más débiles y viles de la sociedad.

Lo tercero es que Dios eligió a los necios, débiles y viles para avergonzar a lo sabio y fuerte. Dios escogió con un propósito a los necios, débiles y viles y nos dice en el versículo 27 y 28 que es para “avergonzar a los sabios” “avergonzar a los fuertes”. La referencia a los “sabios y fuertes” se refiere a judíos, griegos o cualquier gentil que crea que por medio de su propio esfuerzo, conocimiento, inteligencia, merito puede llevar a Dios. Ninguno de los Corintios era Sócrates, Platón o Aristóteles. Ninguno de los Corintios eran maestros judíos como Shamai, Hillel o Gamaliel. Ellos eran simplemente personas comunes y corrientes. Sin embargo ellos se jactaban de ser personas honorables de la sociedad mientras que los cristianos eran la vergüenza de la sociedad.

Siempre es importante recordar lo que significaba el honor y la vergüenza en este contexto. Para la cultura del medio oriente el honor era lo deseado y lo vergüenza se trataba de evitar pues traería vergüenza a toda la comunidad. Los corintios se habían comenzado avergonzar de la cruz del calvario y a sentir honorables debido a la filosofía de la época que les daba estatus social. Pero Pablo les dice “miren lo que ustedes son, ustedes son una vergüenza publica para el mundo” pero desde la perspectiva de Dios “ustedes son los honorables para Dios” y con su forma de vida y anuncio del mensaje del evangelio demuestran que lo que los hombres llaman sabiduría y fuerza en realidad es una vergüenza.

En cuarto lugar Dios hizo esto para que nadie se jacte en su presencia. Una de las cosas que se podían ver en la iglesia de Corinto era la arrogancia y jactancia constante que había allí. Pero Dios deja en claro que ya escogido a los más necios, débiles, viles y menospreciados para que ninguno de ellos pueda jamás jactarse en su presencia (1 Cor 3:21) Dios ha llevado a cabo su plan solamente por amor sí mismo. Isaías 42:8; 48:11´

“Yo soy el Señor. Este es mi nombre, y no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas”

“Lo hice por mí, por causa de mí mismo, para que mi nombre no sea profanado, pues no daré a ningún otro mi honra

Pablo hace esto para que los Corintios se miraran así mismo pero esto hace que nos miremos a nosotros mismos también. Entonces en primer lugar nosotros hemos sido elegidos por la gracia de Dios. Una de las cosas asombrosas de la gracia de Dios es que no hubo ningún merito en nosotros para ser salvos. Somos como unos asesinos que han cometido millones de crímenes y estamos frente al juicio para darnos la sentencia final sobre nuestra vida y entonces alguien que jamás ha cometido un crimen decide pagar por nosotros y pagar la condena. ¿No es increíble ese amor de Dios?  ¿No es increíble ver esa maravillosa gracia cada día? ¿No debería sorprendernos y sentir admiración cada día porque Dios te escogió por tus méritos sino por su perfecta obra?

En segundo lugar nosotros somos necios, débiles y viles. Pablo dice esto en comparación con la filosofía del mundo. O sea si nos miramos entre nosotros podemos ver gente común y corriente que termino su enseñanza media o fue a la universidad pero que no es un genio ni tiene una capacita intelectual asombrosa sino que generalmente somos lo que se llama la “clase media”. Ninguno de nosotros es un futbolista famoso, un cantante famoso, un científico famoso, un filósofo famoso. Entonces cuando se nos pone delante de una persona capacitada, exitosa y reconocida nosotros somos vistos como “don nadie”.

A veces como cristianos tendemos a desalentarnos cuando pensamos esto pero si vemos la historia de la Biblia el propósito de Dios vemos que Dios uso a personas comunes y corrientes para llevar a cabo el mensaje del evangelio. Los estudiosos de la época esperaban la llegada del mesías en forma poderosa y despampanante pero llego en un hogar humilde y sencillo (Mt 1:18-25; Lc 1-2) los religiosos de la época pensaban que el mesías sería un poderoso guerrero entrando en Jerusalén pero en entro sentado en una burra (Mt 21:1-11) Los judíos no podían aceptar que un mesías tan débil que muriera en la cruz del calvario pero así Dios lo tenía escrito (Isaias 53:3-12) Seguramente cuando Jesús escogió a sus discípulos nadie pensó que este grupo de hombres comunes podría realizar algo en la historia humana pero ellos cambiaron el mundo predicando el evangelio. ¿Fue acaso porque eran sabios, fuertes, inteligentes o capaces? No, fue exactamente por lo contrario porque el Espíritu Santo los uso con poder. De la misma manera nosotros somos gente sencilla pero que Dios puede usar de una manera que no pensamos. Si realmente queremos ver el poder de Dios nos podemos de rodillas, oramos de corazón y nos disponemos a servir y Dios nos usa poderosamente para su gloria.

En tercer lugar hemos sido escogidos con un propósito. Como escogidos de Dios somos capacitados por el Espíritu Santo para realizar el trabajo que él nos ha encomendado. Nuestro trabajo como cristianos es vivir el evangelio y anunciar el evangelio y cuando hacemos eso nosotros estamos cumpliendo el propósito de avergonzar a los sabios y avergonzar a los fuertes. Al realizar esto no hay ningún espacio para nosotros para jactarnos de los resultados que tenemos como lo hacían los corintios (1 Cor 4:7) sino que debemos gloriarnos en el Señor. Una de las tentaciones comunes para un cristiano que vive y predica el evangelio es llegar a creer que porque ora más, lee más, visita más a los hermanos haya algo de lo cual pudiera jactarse. Pero la verdad es que es Dios quien hace todas las cosas por su gracia en nuestra vida. Al regocijarnos en Cristo y en su evangelio cada día más le damos gloria a su nombra por habernos hecho parte de su plan.

Somos sabiduría, justificación, Santificación, redención en el Señor 1 Corintios 1:30-31

Pablo agradece al Señor porque antes éramos parte de aquellos que creen poseer sabiduría, de aquellos que creen que son poderosos y fuertes y así nos manteníamos durante nuestra vida pero fue la gracia de Dios que llego a nuestra vida y ahora somos considerados necios, débiles, viles y menospreciado por el mundo pero ahora tenemos sabiduría de Dios, esta justificados, santificados y redimidos por el Señor. La búsqueda de Sabiduría en el mundo es una pérdida de tiempo pero en Cristo tenemos a la misma Sabiduría encarnada en el mundo. Esta sabiduría que es Cristo mismo ha realizado 3 cosas en nosotros. 

En primer lugar en Cristo hemos sido justificados. Romanos 5:1; 8:33-34

“Así, pues, justificados por la fe tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”

“¿Quién acusara a los escogidos de Dios? Dios es el que justica. ¿Quién es el que condenara? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucito, el que además está a la derecha de Dios e intercede por nosotros”

Una de las cosas maravillosas de la justificación es que cuando tu conciencia y Satanás te acusa por tus pecados tienen en quien descansar de tus pecados y ese es Jesucristo (1 Juan 1:9)

En segundo lugar en Cristo hemos sido santificados. Pablo comenzó la carta diciéndonos estamos “Santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos” (1 Cor 1:2) el Señor nos ha santificado de todo nuestros pecados. 1 Corintios 6:11

“Y eso eran algunos de ustedes, pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo, y por el Espíritu de nuestro Dios”

El contexto de este pasaje viene diciéndonos que antes de ser cristianos éramos fornicarios, idolatras, adúlteros, afeminados, ladrones, avaros, borrachos, malhablados, estafadores pero la gracia de Dios nos libró y santifico de todos estos pecados.

En tercer lugar en Cristo hemos sido redimidos. La palabra “redimir” significa comprar. El término era usado específicamente con referencia al pago de la libertad de un esclavo. O sea cuando un esclavo era liberado era porque era “redimido”, era comprado o compraba su libertad. Jesús declaro que los hombres somos esclavos del pecado. Juan 8:34

“Jesús les respondió: De cierto, de cierto les digo, que todo aquel que comete pecado, esclavo es del pecado”´

Pero cuando somos liberados por Cristo somos “redimidos” (comprados) por su obra y ahora debemos vivir para servirle a él. Romanos 6:7-11

“Porque el que ha muerto, ha sido liberado del pecado. Así que, si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él. Sabemos que Cristo resucito y que no volverá a morir, pues la muerte ya no tiene poder sobre él. Porque en cuanto a su muerte, murió al pecado de una vez y para siempre; pero en cuanto a su vida vive para Dios. Así que ustedes, considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo, nuestro Señor”

Como creyentes hemos sido comprados por precio de sangre y por tanto cuando pecamos y vivimos en pecado y nos negamos a arrepentirnos estamos despreciando todo este precioso sacrificio de Cristo en la cruz.

En cuarto lugar Pablo termina citando las Escrituras. Pablo concluye esta exposición citando las Escrituras que siempre tuvo en mente que es Jeremías 9:24

“Quien se quiera vanagloriar, que se vanaglorie de entenderme y conocerme. Porque yo soy el Señor, que hago misericordia, imparto justicia y hago valer el derecho en la tierra, porque estas cosas me complacen”

Lo primero que Pablo nos está diciendo con esta cita de las Escrituras es que toda jactancia humana en lo que se realiza es un pecado porque tiene como centro el ego humano y no la obra divina de Cristo. Lo segundo es que la única “jactancia” real es que se basa en la obra divina. ¿Y cómo se puede uno jactar en la obra divina? Reconociendo que su único deseo conocer a Dios y que otros conozcan al Señor. Reconociendo que en la obra perfecta de Cristo Dios ya hizo “misericordia, justicia y derecho en la tierra”. Seamos claros y realistas en este mundo podrás encontrar cierta justicia pero jamás justicia perfecta, en este país aunque se mantenga la constitución o se cambie no se encontrara real justicia porque la única justicia verdadera es la que esta revela en Cristo Jesús y se acepta por fe.




















[1] Christian Lalive Epinay. El refugio de las masas. Página 89.                       
[2] Evguenia Fediakova. Evangélicos, política y sociedad en Chile. Página 15.
[3] Rodney Stark. La expansión del cristianismo. Paginas 37-41
[4] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Página 76.
[5] Donald Carson. La cruz y el ministerio cristiano. Página 28.
[6] http://www.lecturalia.com/autor/9960/francis-collins
[7] http://www.philosophica.info/voces/plantinga/Plantinga.html
















Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Podcast

Con tecnología de Blogger.