Pensar el mundo a través de las Escrituras...

sábado, 23 de diciembre de 2023

El regreso al blog.


Después de un buen tiempo vuelvo a escribir en este blog. Durante el año 2022 comencé a escuchar a muchos apologistas católicos romanos y a tomar en serio muchas de las objeciones que ellos planteaban al protestantismo. Esto me hizo volver a leer el catecismo de la iglesia católica romana y a tratar de analizar si sus argumentos eran ciertos. Algunos protestantes que eran conocidos en las redes sociales como Santiago Alarcón decidieron seguir el camino hacia el romanismo, pero en mi caso más que ir a Roma me llevo a tener un interés mucho más profundo por la teología histórica[1]. Estando en este camino descubrí lo que algunos teólogos protestantes llaman la recuperación teológica[2]. Esto quiere decir redescubrir las obras de la teología medieval y patrística para enriquecer la comprensión teológica actual. Por lo tanto, este año 2023 he intentado leer dentro de mis posibilidades toda la literatura clásica sobre este tema. Entonces lo que me gustaría hacer de ahora en adelante en este blog es compartir parte de las cosas que he ido descubriendo en este caminar y mostrar como todo ello enriquece mucho más la vida cristiana en general. En esta primera entrada comenzare explicando él porque es importante la patrística y cuál es la relevancia para estudiarla en la actualidad.

¿Qué es la patrística?

Me gustaría comenzar advirtiendo dos cosas. En primer lugar, yo no soy ningún experto en teología histórica sino más bien un lector autodidacta del tema. Por lo tanto, comparto todo esto como un aprendiz que soy del tema y nada más que eso. En segundo lugar, generalmente voy a ir citando libros de estudiosos sobre la patrística de toda tradición cristiana (católica romana, ortodoxo o protestante) así que nada lo que escriba es original, sino que simplemente me esforzare por darle una aplicación actual a varias de las cosas que citare.  Entonces comenzamos…

¿Qué es la patrística?

El estudio de los Padres se llama patrología o patrística. El término patrología fue creado en 1653 por el luterano Jean Gerhard. Designa el estudio de las literaturas cristianas antiguas. El acento recae sobre la historia literaria: biografía, obras, valoración crítica. Patrística es en su origen un adjetivo que caracteriza la teología. Generalmente se reserva el término para el estudio doctrinal y la historia de las ideas[3]

La Patrología es la parte de la historia de la literatura cristiana que trata de los autores de la antigüedad que escribieron sobre teología y temas de religión. Comprende tanto a los escritores ortodoxos como a los heterodoxos, aunque se ocupe preferentemente de los primeros. La Patrología se puede definir como la ciencia de los Padres de la Iglesia… La Patrología se distingue de la Patrística. Esta última estudia el pensamiento teológico de los Padres, dejando a un lado los elementos literarios e históricos. Es, pues, una historia de las formulaciones dogmáticas a lo largo de los primeros años de la era cristiana[4].

¿Quiénes son parte de la patrística?

En sentido estricto se reserva generalmente el título de "Padre de la Iglesia" a los escritores cristianos que responden a las cuatro características siguientes:

Antigüedad: la época de los Padres, que los antiguos tendían a prolongar hasta el siglo XV (de donde el nombre de patrología dado a colecciones antiguas), hoy se cierra comúnmente en Occidente con Gregorio Magno (t 604) o Isidoro de Sevilla (t 636), o a veces con Beda el Venerable (t 735). En Oriente la frontera es más imprecisa. Ordinariamente se piensa que Juan Damasceno (t 749) es el que cierra la era patrística. Sea lo que sea, es un dato significativo la pertenencia a la época de los siete primeros concilios ecuménicos (antes del Nicea I, en el 325, y hasta el Nicea II, en el 787).

Santidad de vida

Universalidad, o conformidad de su enseñanza con la de la Iglesia universal

Aprobación de la Iglesia que cita oficialmente su doctrina. Algunos, que no cumplen satisfactoriamente estos criterios, como Tertuliano u Orígenes, y que a veces son calificados como "escritores eclesiásticos", están considerados, a pesar de todo, como Padres en razón del valor de sus obras. Otros han sido reconocidos como poseedores de una enseñanza eminentemente ejemplar para la Iglesia; éstos han recibido, igual que otros posteriormente (como santa Teresa de Lisieux) el título de Doctores de la Iglesia. Así Ambrosio, Jerónimo, Agustín y Gregorio Magno entre los Latinos, Atanasio, Basilio, Gregorio Nacianceno y Juan Crisóstomo entre los Griegos.[5]

No quisiera entrar en detalles sobre la distinción entre patrística y patrología sino más bien “aplicar” lo que los estudiosos consideran requisitos para que un autor sea considerado parte de los padres de la iglesia. La primera característica es la antigüedad. Como Carl Trueman ha observado en varios de sus libros[6] los cristianos actualmente tienen una cierta aversión a lo que es del pasado o antiguo. La mayoría de teólogos y cristianos suponen que son más sabios o más entendidos en la teología cristiana debido que poseen herramientas no tenían en el pasado. Ahora hay algo cierto en eso de sostener que hoy en día tenemos mejores herramientas técnicas para investigar y trabajar en el texto bíblico, pero eso no significa que tengamos una mejor exegesis de las Escrituras. Por ejemplo David Steinmetz escribió un artículo en donde sostiene que la exegesis pre-critica es superior a la exegesis critica[7].

Quisiera sugerir una hipótesis alternativa. La teoría medieval de los niveles de significado en el texto bíblico, con todos sus indudables defectos, floreció porque es verdadera, mientras que la teoría moderna de un significado único, con todas sus virtudes demostrables, es falsa. Hasta que el método histórico crítico se vuelva crítico de sus propios fundamentos teóricos y desarrolle una teoría hermenéutica adecuada a la naturaleza del texto que está interpretando, permanecerá restringido -como merece- al gremio y a la academia, donde la cuestión de la verdad puede ser aplazada sin fin.

Es por eso que C. S Lewis argumento en su prefacio al libro de Atanasio que era mucho mejor leer libros antiguos en vez de nuevo porque los libros antiguos nos ayudan a cuestionar nuestra época[8]. Lo mismo sucede con nuestra teología, el leer teología patrística o medieval nos va a confrontar por nuestros supuestos filosóficos y teológicos a los cuales somos ciegos muchas veces. ¿No será bueno dejar de basar nuestra teología cristiana en los teólogos contemporáneos y empezar a leer a los teólogos más antiguos que dieron forma a todos nuestros dogmas esenciales? Este es el trabajo que teólogos como Matthew Barrett o Craig Carter están haciendo en sus diversos libros.

La segunda característica es la santidad de vida. Por mucho tiempo he tenido por ejemplo de vida santa a reformadores como Lutero, Calvino, Zwinglio y también a los reformadores posteriores como Owen, Turretin, Baxter etc. Cada uno de ellos son más santos (apartados) que otros en distintas áreas, pero al fin y al cabo todos querían ser ofrenda de olor fragante para el Señor. Sin embargo, hay muchas más vidas a las cuales podríamos imitar y estas estas en la época de la patrística. Por ejemplo ¿Quién de nosotros podría ser como Ignacio de Antioquia que decía cuando iba a morir que deseaba “ser trigo de Dios, molido por los dientes de la fiera y convertido en pan puro de Cristo? ¿O quién de nosotros tendría la valentía del anciano obispo de Policarpo para morir de la manera en que el murió? ¿O quién de nosotros se esforzaría refutar a las doctrinas herejes como lo hizo Ireneo de Lyon o Justino Mártir? ¿O quienes de nosotros tendría la consagración san Antonio de Abad tuvo en el desierto? Cuando uno lee sus obras no deja de asombrarse del manejo que tenían de las Escrituras y la filosofía pagana. Pero además uno no puede dejar de asombrarse de la forma santa en que ellos vivieron su fe cristiana. El nivel de consagración de ellos es impresionante. Por lo que hay mucho de santidad que podremos imitar en estos primeros cristianos y el estudiarnos nos ayudara a pensar el cómo enfrentar la verdad en la cual vivimos.

La tercera característica es la universalidad. Una de las críticas que más recibe el protestantismo por parte del catolicismo romano es su fragmentación de tantas denominaciones diferentes. Por lo que se dice que el protestantismo no es católico debido a esa misma división que tiene desde sus orígenes. Sin embargo, eso no es lo que los reformadores pensaron de sí mismo, sino que ellos se consideraban a sí mismo como católicos reformados. Esto lo ha demostrado muy claramente Matthew Barrett en su libro “La reforma como renovación”.

Se podrían proporcionar muchos otros ejemplos, desde la confesión hasta los catecismos, pero la complicada matriz de continuidad y discontinuidad es evidente. El estudioso de la Reforma está en terreno seguro para responder sí y no. La Reforma no fue, como algunos dicen, una renovación aniquiladora, y mucho menos una revolución radical, prescindiendo de todo lo anterior y sustituyéndolo por un sistema completamente nuevo de fe y práctica. Un análisis mejor y más preciso dice que la Reforma ratificó una revisión pero que creó una renovación, es decir, una renovación de los caminos antiguos, patrísticos y medievales, más que un abandono total. “La Reforma comenzó como una discusión entre los miembros católicos; continuó como una discusión entre católicos y excatólicos hasta bien pasada la mitad del siglo”. Eso cambió cuando los reformadores fueron condenados por Trento, pero incluso entonces persistieron en su afirmación de que eran mucho más católicos que Roma. Pagina 136

Por tanto, la universalidad de la fe o catolicidad de la fe no pertenece solo a la iglesia católica romana o a la iglesia ortodoxa, sino que a toda la cristiandad. Incluso si uno hace una revisión rápida de las diversas confesiones reformadas vera que la “catolicidad” es una idea protestante y reformada. No hay nada nuevo bajo el sol. Por tanto, lo que nos hace falta a los protestantes en la actualidad es recoger esta catolicidad y aplicarla destacando a los autores de la época patrística y medieval de los cuales tenemos una tremenda deuda en teología propia, cristología, eclesiología, etc. ¿No nos haría bien salir de nuestras paredes teológicas y abrirnos a descubrir y aprender de los desarrollos teológicos de estos teólogos católicos?

La cuarta característica que la iglesia cite oficialmente su doctrina. La mayoría de los protestantes actuales tiene una idea de la sola Escritura que no se ajusta con lo que los protestantes históricos querían decir con sola Escritura.

“Sola Scriptura se confunde con demasiada facilidad hoy en día con nuda Scriptura, la opinión de que no debemos tener "¡ningún credo más que la Biblia!" Los que entonan este mantra creen que los credos, las confesiones, las voces de la tradición y los que ocupan cargos eclesiásticos no tienen ninguna autoridad en la iglesia. Pero esta no era la posición de los reformadores, ni debe equipararse con la sola Scriptura. La Sola Scriptura reconoce que hay otras autoridades importantes para el cristiano, autoridades que deben ser escuchadas y seguidas. Pero sólo la Escritura es nuestra autoridad final. Es la autoridad que rige y gobierna a todas las demás autoridades. Es la autoridad que tiene la última palabra. Podríamos decir que mientras que la tradición de la iglesia y los funcionarios de la iglesia juegan un papel ministerial, sólo la Escritura juega un papel magistral. Esto significa que todas las demás autoridades deben ser seguidas sólo en la medida en que se alineen con la Escritura, se sometan a la Escritura, y sean consideradas como subordinadas a la Escritura, que es nuestra única autoridad suprema[9]

La sola Escritura no significa que sea la única autoridad, sino que es la suprema autoridad lo cual significa que el protestantismo también acepto a otras autoridades que estuvieran bajo la Escritura que son la tradición de la iglesia y la ley natural. No entrare en mayores detalles sobre esto, pero es evidente que el protestantismo acepta la tradición de la iglesia cuando acepta 4 concilios ecuménicos en sus propias confesiones. Por tanto, la tradición de la iglesia siempre ha sido importante para el protestantismo, aunque no de igual manera que la iglesia católica romana o los ortodoxos. Para nosotros debería ser muy importante escuchar a la tradición cristiana cuando nombra a ciertos teólogos patrísticos o medievales que destacaron en su teología. Aquí podemos pensar rápidamente en los tres capadocios (Basilio de Cesarea; Gregorio de Nisa y Gregorio Nacianceno) San Atanasio o San Agustín. Por tanto, por estas y otras razones más que podríamos añadir resulta muy importante involucrarse en esta recuperación teológica que nos ayudara a enriquecer nuestra espiritualidad, liturgia, vida cristiana y a pensar de mejor manera los desafíos que tenemos en nuestra cultura.

 



[1] Las conversiones del protestantismo al católico romano no son algo nuevo, pero parecen ir en aumento últimamente. Un buen libro para pensar las razones sobre esto es este. https://davenantinstitute.org/why-do-protestants-convert?fbclid=IwAR1qH_Zv0UJyi0pUK6jEHbenD1svuOKAuxu3OuDmorHP2IiwQmR8hE0spUg

[2] Aquí estoy pensando en libros y teólogos involucrados en este movimiento. https://www.thegospelcoalition.org/reviews/theology-retrieval-receiving/  

[3] Adalbert G. Hamman. Para leer los padres de la iglesia. Página 6.

[4] Juan Antonio Gil-Tamayo y Jose Manuel Fidalgo. Patrología. Pagina 6.

[5] Adalbert G. Hamman. Para leer los padres de la iglesia. Página 5. Juan Antonio Gil-Tamayo y Jose Manuel Fidalgo. Patrología. Páginas 8 y 9 tiene enumera las mismas características para ser considerado “padre de la iglesia”.

[6] Por ejemplo, desarrolla este argumento en el “Imperativo Confesional” y tambien en el libro de “el origen y el triunfo del yo moderno”.

[7] Tópicos de Teología pastoral. Volumen 2. Página 18. Editorial Teología para vivir.

[8] https://semperreformandaperu.org/2023/12/14/el-peligro-de-solo-leer-libros-modernos-de-teologia-por-c-s-lewis/

[9] Matthew Barrett. God Word Alone. The authority of Scripture. Pagina 23.



Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Podcast

Con tecnología de Blogger.