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lunes, 3 de agosto de 2020

El deber de predicar el evangelio 1 Corintios 9:15-18


Una de las cosas que se sabe de Latinoamérica es que existen varios pastores bi-vocacionales. Esto significaría que la persona tiene dos llamados[1] o dos carreras o dos profesiones que desarrolla. Por un lado trabaja en su profesión u oficio y por el otro trabaja de pastor. Para los pastores bi-vocacionales las cosas tienden hacer bastante difíciles y por tanto es importante que sean parte de un equipo o por lo menos eso es lo aconsejable debido a la carga de trabajo. En dos artículos publicados en Coalición por el evangelio se escribe sobre esta realidad

“Los pastores bi-vocacionales y de iglesias pequeñas tienen las mismas responsabilidades que tienen los demás pastores. De hecho, puedo decir que tienen más responsabilidades, porque los pastores de iglesias más grandes tienen equipos de trabajo y asistentes quienes pueden tomar una carga mayor de sus responsabilidades. Por otro lado, los pastores bi-vocacionales y de iglesias pequeñas por lo general no tienen a nadie más. ¿Quién más va a preparar el sermón, visitar el hospital, aconsejar a los desconsolados, realizar visitas evangelisticas, discipular a los hombres, incluso a veces doblar boletines[2]?”

“¿Por qué escoger este camino? ¿Por qué la complicación del doble trabajo y doble carga de estrés? ¿Por qué el martirio de terminar una jornada laboral diaria para comenzar el “turno de la noche” con los asuntos de la obra de Dios? La razón es sencilla: Porque es nuestro llamado de parte de Dios, y no podemos violentarlo[3]

Los pastores bi vocaciones tienen una carga fuerte de trabajo por tanto la iglesia local a la cual sirve siempre debe ser conciencia de esta realidad que el estará enfrentando. Ahora esta realidad bi-vocacional no es algo nuevo ni en las Escrituras ni en la historia de la iglesia pues podríamos nombrar a muchos hermanos y hermanas que se han dedicado de esa manera a la obra de Dios. Y podríamos decir que uno de ellos fue el apóstol Pablo. Sabemos que Pablo comienza este capítulo 9 conectándolo con el capítulo 8 donde había escrito sobre el uso de la libertad cristiana. Luego defiende ser un verdadero apóstol y muestra por medio de preguntas retoricas, analogías cotidianas y las Escrituras que el cómo verdadero apóstol tiene el derecho a ser sustentado por los hermanos de Corinto especialmente porque ellos están dispuestos a sustentar a otros maestros.

1 Corintios 9:15 La elección de Pablo

Pablo termina de argumentar su defensa a su apostolado como al derecho de ser sustentado por la congregación la cual fundo. En la primera parte del versículo 15 podemos ver que Pablo nos dice que “no me aprovechado de nada de esto, ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo” (RVC) “Pero no me he aprovechado de ninguno de estos derechos, ni escribo de esta manera porque quiera reclamarlos” (NVI) “Mas yo de nada de esto me he aprovechado. Y no escribo esto para que así se haga conmigo” (LBLA)

Con su argumentación nos ha mostrado que lo normal era que los ministros del evangelio fueran sustentados por sus congregaciones como lo hicieron con los apóstoles, misioneros o maestros itinerantes de la época. Sin embargo Pablo prefiere optar por otro camino que es su reclamar el derecho apostólico a su sustento. Pablo opta por seguir trabajando en su oficio junto con Aquila y Priscila cuando mientras fundan la iglesia de Corinto y este es el argumento que en ocasiones muestra para mostrar su diligencia en el evangelio. Hechos 18:1-3; 20:34

“Después de esto, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto. Allí se encontró con un judío que se llamaba Aquila, nacido en el Ponto, y que había llegado recientemente de Italia junto con Priscila, su mujer, porque Claudio había ordenado que todos los judíos salieran de Roma. Pablo fue a verlos y se quedó con ellos para que trabajaran juntos, pues tanto ellos como el fabricaban tiendas”

“Bien saben ustedes que mis manos me han servido para ganar los que nos falta a mí y a los que están conmigo”

Pero también en otras ocasiones Pablo recibe ofrendas de hermanos que quieren apoyarle voluntariamente en su ministerio mientras está sirviendo en Corinto. 2 Corintios 11: 8-9 Filipenses 4:15-16

“He despojado a otras iglesias, al recibir un salario para serviles a ustedes. Y cuando estaba entre ustedes y tuve necesidad, no fui carga para nadie, pues lo que me faltaba lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia. Procure entonces no ser una carga para ustedes, y seguiré haciéndolo así”

“Y bien saben ustedes, hermanos filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participo conmigo en cuestiones de dar y recibir, sino solo ustedes. Incluso a Tesalónica una y otra vez ustedes me enviaron para cubrir mis necesidades”

Por tanto Pablo era un apóstol que tenía derecho a ser sustentado por las iglesias que ministraba sin embargo había optado hacerlo voluntariamente pero si recibía ofrendas de hermanos en ocasiones que le ayudaban a cubrir sus necesidades incluso sirviendo en la iglesia de Corinto. En la segunda parte del versículo 15 dice “Porque prefiero morir antes que alguien me despoje de este motivo de orgullo” (RVC; NVI) “Porque mejor me fuera morir, que permitir que alguno me prive de esta gloria” (LBLA)

Cuando revisamos la carta de Corintios encontramos que el “orgullo” o la “jactancia” es tratada varias veces de manera pecaminosa (1 Cor 1:29; 5:6) Por tanto uno se puede preguntar ¿A qué se refiere Pablo? ¿Acaso se está jactando o teniendo orgullo de forma pecaminosa? No, sino que hay un “orgullo” o una “jactancia” valida es el orgullo o la jactancia en poder de Dios. 1 Corintios 1:31

“Para que se cumpla lo que está escrito: El que se gloria, que se gloríe en el Señor”

Entonces Pablo está usando una exageración para decirnos que él prefiere morir antes que le quiten esa oportunidad de poder jactarse o sentirse orgullo en el evangelio. Pablo puede ver que durante su ministerio aunque él ha sido débil, insuficiente y en ocasiones no considerado por otros se puede gloriar en el Señor. Este versículo nos puede ayudar a pensar en varias cosas a las iglesias locales y a los pastores. En primer lugar va haber distintas realidades de pastores o hermanos en una iglesia. Sabemos que las Escrituras nos hablan que los oficiales de las iglesias son los pastores y los diáconos. Y cuando pensamos en los ancianos o pastores estamos pensando en la pluralidad de hombres piadosos en una iglesia. Sin embargo todos sabemos que en el contexto latinoamericano es bastante difícil sostener a más de un anciano o pastor cuando la iglesia es pequeña por tanto es bastante común encontrar a una iglesia con varios pastores pero uno que es sostenido a tiempo completo y a que los demás son bivocacionales que se sustentan con su propio oficio o profesión. El ideal es que si Dios añade más personas a una iglesia esa iglesia piense en sostener a más de un pastor a tiempo completo para cubrir todo el trabajo de la obra. Pero también es cierto que va a haber pastores que voluntariamente van a elegir ser pastores bivocacionales en la obra de Dios. Las razones pueden ser diversas pero en ocasiones es porque son pastores que son más “misioneros” y por tanto no dependen tanto de una iglesia sino que más de sus oficios o profesiones y se mueven donde Dios les llame.

Otra distinta realidad en las iglesias bautistas fueron los “hermanos dotados[4]” estos hermanos son no son pastores o ancianos o diáconos sino hermanos que les ha sido los dados los dones de enseñanza para la edificación de la iglesia. Esto se encuentra en el capítulo 26 párrafo 11 de nuestra confesión.

“Aunque sea la responsabilidad de los obispos o pastores de las iglesias, según su oficio, estar constantemente dedicados a la predicación de la Palabra, la obra de predicar la Palabra no esta tan particularmente limitada a ellos, sino que otros también dotados o calificados por el Espíritu Santo para ello y aprobados y llamados por la iglesia, pueden y deben desempeñarla”  

Por tanto van a ver hermanos que tengan el don de enseñanza pero que no necesariamente sean ancianos o pastores de una iglesia. ¿Somos conscientes de todas realidades dentro de la iglesia local en la cual participamos? ¿Oramos al Señor para saber cómo enfrentar todas circunstancias? ¿Anhelamos que Dios levante obreros dentro de nuestra congregación para que sean pastores a tiempo completos, medio tiempo, misioneros o hermanos dotados?  En segundo lugar la iglesia debe pensar en su propia realidad y en la realidad de todos estos siervos. Como iglesia debemos pensar y orar respecto a todas estas realidades pues sin duda habrán algunos pastores que van a renunciar voluntariamente a sus “derechos” de ser sustentados por la iglesia para no ser carga para ella como el apóstol Pablo lo hizo. Pero también habrán algunos pastores que van a tener involuntariamente renunciar a sus derechos de ser sustentados por la iglesia porque la iglesia no tiene suficiente dinero para sustentarles y tal vez tengan que recibir apoyo de otras iglesias o hermanos como el apóstol Pablo recibía. Sin embargo todas estas preguntabas deben estar en nuestras mentes y oraciones pues ¿Qué haremos cuando tengamos dos o tres pastores? ¿Qué haremos cuando alguno de los hermanos diga tener un llamado misionero? ¿Qué haremos cuando se levanten hermanos dotados dentro de la congregación? Todo esto debemos llevarlo a la oración ante la presencia de Dios para que Dios nos ayude como iglesia a saber discernir con sabiduría todo esto pues se trata de su obra en el mundo. Se trata que estos hermanos van a estar predicando el evangelio a otras personas que no han escuchado el evangelio. Se trata de personas salvadas de la condenación. Se trata de la expansión del reino de Dios en el mundo.

En tercer lugar la iglesia y sus ministros deben gloriarse en el evangelio. Pablo se gloriaba en el evangelio porque reconocía su incapacidad y limitaciones y a pesar de eso podía ver la gracia de Dios actuando en él. Como sabemos muchas personas idealizan la comunión en las iglesias como también a los pastores o ancianos sin embargo al tiempo en que vivamos juntos y nos vamos conociendo vamos a ir viendo las debilidades de la iglesia como de sus pastores. Y lo que debería provocar en nosotros eso es la oración más intensa y la dependencia total en el Señor a la hora de tomar decisiones. Es por eso que cuando se ordenan pastores se requiere “ayuno y oración” porque son decisiones importantes que muestran nuestra dependencia en Dios. Esto revela nuestra incapacidad y limitaciones y que solamente el evangelio puede guiarnos a hacerlo “correctamente”. Esto es lo que hacemos las iglesias y los ministros del evangelio “gloriarse en el evangelio” encontrar la sabiduría y la fuerza en él.

1 Corintios 9:16-18 El deber y recompensa de predicar el evangelio

Después que hablo deja claro que el no busca que lo sustenten a el sino que simplemente está demostrando que está en su derecho de que debieran sostenerlo. Sin embargo renuncia voluntariamente a ese derecho y se “jacta” en el evangelio. Ahora Pablo comienza hablando de su deber de predicar el evangelio. Nos dice en el versículo 16 “Pues si anuncio el evangelio, no tengo porque jactarme, por esa es mi misión insoslayable. ¡Ay de mi sino predico el evangelio” (RVC) “Sin embargo, cuando predico el evangelio, no tengo de que enorgullecerme, ya que estoy bajo la obligación de hacerlo. ¡Ay de mi sino predico el evangelio! (NVI) “Porque si predico el evangelio, no tengo nada de que gloriarme, pues estoy bajo el deber de hacerlo; pues ¡ay de mi sino predico el evangelio!” (LBLA)

Pablo aquí está usando la palabra “jactancia” o “enorgullecerse” de forma pecaminosa y dice que él ha predicado el evangelio y no se ha jactado de ello. Pero ¿Acaso alguien podría predicar el evangelio por jactancia o alguna otra razón pecaminosa? Pablo nos muestra que sí. Filipenses 1:15-17

“A decir verdad, algunos predican a Cristo por envidia y por pelear; pero otros lo hacen de buena voluntad. Unos anuncian a Cristo por pelear, y no con sinceridad, pues creen que así añaden aflicción a mis prisiones; pero otros lo hacen por amor, y saben que estoy aquí para defender al evangelio”

Por tanto Pablo nos dice que él está predicando el evangelio porque es una “misión insoslayable” (RVC) “obligación” (NVI) “deber de hacerlo” (LBLA) Creo que la palabra que encaja mejor aquí es la de que Pablo debe predicar el evangelio porque es un deber hacerlo. Con este deber de hacerlo Pablo puede estar refiriéndose a que tiene un fuerte sentido interno de hacerlo o se puede estar refiriendo al destino divino que Dios había trazado para Pablo[5]. Pero en mejor entenderlo en el sentido que este es el destino que Dios había determinado para Pablo y para eso había sido llamado por Dios desde antes de nacer. Hechos 26:15-18; Gálatas 1:15-16.

 “Yo le pregunté: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor me dijo: “Yo soy Jesús, a quien tu persigues. Ponte de pie, que me he aparecido a ti porque tú vas a ser ministro y testigo de lo que has visto, y de lo que aun te voy a mostrar. Yo te librare de tu pueblo y de los no judíos, y quiero que vayas a ellos para que les abras los ojos y se conviertan de las tinieblas a la luz, y del poder de Satanás al poder de Dios; para que por la fe en mí, reciban el perdón de sus pecados y la herencia de los que han sido santificados”

“Pero Dios me aparto desde el vientre de mi madre y me llamo por su gracia, y cuando a él le agrado revelar a su Hijo en mi para que yo anunciara entre los no judíos, no me apresure a consultar a nadie…”

Jesús le había dicho a Pablo que el seria su ministro y el llamado para predicarles a los gentiles y Pablo años después iba a reflexionar sobre este llamado e iba a comprender que el al igual que Jeremías (Jer 1:5) o Juan el Bautista (Lc 1:13-17) había sido escogido desde el vientre de su madre para llevar a cabo el plan del Señor. Por tanto Pablo expresa su temor sino cumpliera con esta misión que Dios le ha dado diciendo al final del versículo 16 “¡Ay de mi sino predico el evangelio! (RVC; NVI; LBLA) esta es una idea que la podemos ver en el Antiguo testamento. Isaías 5:8; Jeremías 23:1

¡Ay de los que anexan una casa a otra casa, un terreno a otro terreno, hasta poseer todo lugar! ¿Acaso quieren todo el país para ustedes solos?

¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan a las ovejas de mi rebaño!

También Jesús uso esta expresión para hablar contra los juicios contra los líderes religiosos de la época (Mt 23:13, 15, 16, 23, 25, 27, 29) Por tanto lo que expresa Pablo aquí es que si el no cumple con la comisión divina que se le ha encomendado tiene temor de enfrentarse al juicio divino. Pablo sigue reflexionando sobre esto en el versículo 17 donde dice “Así que si lo hago de buena voluntad, recibiré mi recompensa; pero si lo hago de mala voluntad, no hago más que cumplir con la misión que me ha sido encomendada” (RVC) “En efecto, si lo hiciera por mi propia voluntad, tendría recompensa; pero si lo hago por obligación, no haga más que cumplir la tarea que se me ha encomendado” (NVI) “Porque si hago esto voluntariamente, tengo recompensa; pero si lo hago en contra de mi voluntad, un encargo se me ha confiado” (LBLA)

Pablo usa la idea de mayordomía en este versículo la cual ya había usado anteriormente (1 Cor 4:1) Por tanto lo que él está diciendo acá es si como mayordomo hace esto con “buena voluntad” (RVC) o “voluntariamente” (LBLA) entonces el recibirá su “paga” (recompensa) Pero si lo hace con “mala voluntad” (RVC) o “contra de mi voluntad” (LBLA) simplemente no hace más que cumplir con la misión o encargo que Dios le ha llamado a realizar y no realizada “paga” (O recompensa) Con esto Pablo les estaba diciendo a los hermanos en Corinto que el había sido encomendado por Jesús y aunque ellos no les sustentaran él iba a recibir su “paga” o “recompensa” del Señor. La idea de las recompensas está en varias partes de las Escrituras como por ejemplo Mateo 10:41-42; 1 Corintios 3:14

“El que recibe a un profeta porque es profeta, recibirá igual recompensa que el profeta: y el que recibe a un justo porque es justo, recibirá igual recompensa que el justo. De cierto les digo que cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos aunque sea un vaso de agua fría, por tratarse de un discípulo, no perderá su recompensa”

“Si lo que alguno sobreedifico permanece, ese recibirá su recompensa”

Por tanto Pablo está diciendo algo así como si predico de buena voluntad el evangelio recibiré recompensa (o paga) pero si hago de mala voluntad de igual manera cumplo con mi deber de predicar el evangelio. Jesús pone un ejemplo sobre este deber que tenemos como siervos en Lucas 17:7-10

“Si alguno de ustedes tiene un siervo que ara o apacienta el ganado, ¿acaso cuando el vuelve del campo le dice: “Pasa y siéntate a la mesa”? ¡No! Más bien, le dice: “Prepárame la cena, y arréglate la ropa para servirme mientras yo como y bebo. Después podrás comer y beber tu”. ¿Y acaso se le agradece al siervo el hacer lo que se le ordena? Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo se les ha ordenado, digan: “Somos siervos inútiles, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber”

Esto nos enseña que si yo cumplo con mi deber simplemente soy un “siervo inútil” que hecho lo que se me ha mandado. Pablo concluye con esta idea en el versículo 18 diciendo ¿Cuál es, pues, mi recompensa? La de predicar el evangelio de Cristo de manera gratuita, para no abusar de mi derecho del evangelio” (RVC) “¿Cuál es, entonces, mi recompensa? Pues que al predicar el evangelio pueda presentarlo gratuitamente, sin hacer valer mi derecho” (NVI) ¿Cuál es, entonces, mi recompensa? Que al predicar el evangelio pueda ofrecerlo gratuitamente sin hacer pleno uso de mi derecho en el evangelio” (LBLA)

Pablo quiere entonces decirnos ¿Cuál es verdaderamente mi recompensa en el ministerio que realizo? La recompensa es predicar el evangelio sin recibir ninguna paga de ustedes o sea gratuitamente para así no parecer que estoy abusando de mi derecho en el evangelio. Por tanto estos versículos nos enseñan algunas cosas importantes

Primero que todos tenemos la misión de predicar el evangelio. Pablo comprendía que había sido escogido desde antes de la fundación del mundo y que su misión como apóstol era predicar el evangelio en todo lugar y levantar iglesias en las diversas ciudades como lo había hecho con Corinto. Sin duda el oficio de apóstol ya ha cesado y ya no tenemos apóstoles que sean el fundamento de la iglesia sino que construimos a partir de la doctrina apostólica que está en la Escritura.  Sin embargo todos tenemos la misma misión que el apóstol Pablo que es predicar el evangelio a toda persona. Los pastores tiene el deber de predicar, los pastores bivocacionales tienen el deber de predicar y todo cristiano tiene el deber de predicar. Pero ¿Es realmente como nos vemos a nosotros mismos? ¿Realmente vemos la urgencia del evangelio en nuestro mundo? ¿Realmente ponemos como prioridad el predicar el evangelio? Todos estamos en distintas etapas de la vida, algunos están como estudiantes, otros como trabajadores, solteros, novios, esposos, padres, etc? Pero alrededor de todas las decisiones que tomamos o contextos en los cuales estamos ¿Es el evangelio prioritario? ¿Veo que mis compañeros de estudio o trabajo como gente que necesita el evangelio? ¿Veo a mi novio, esposo o padre como necesitado del evangelio? ¿Veo a mis hijos como necesitamos del evangelio? Nuestro propósito en la vida debe ser glorificar a Dios predicando el evangelio en todas las formas y contextos posibles que Dios nos ponga. ¿Es este tu propósito, tu misión insoslayable, por lo que vives cada día?

En segundo lugar que el evangelio nos llama a renunciar a nuestros derechos y pagar el precio por el evangelio. Pablo tenia legítimos derechos apostólicos para ser sustentados sin embargo renuncio a ellos por amor al evangelio. En una cultura como la nuestra que enfatiza sus derechos nosotros podemos fácilmente seguir la misma lógica y decir que tenemos ciertos derechos y por supuesto que los tenemos pero por amor al evangelio podemos renunciar a esos derechos. Me imagino que todos conocemos el artículo 1 de la declaración universal de los derechos humanos en donde se escribió[6]:

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos a los otros”

Es impresionante como en esta declaración se asumen cosas de forma indiscutida, incuestionablemente porque ¿Quién determina que las personas son libres? ¿Quién determina la igual en dignidad? ¿Quién determina los derechos? ¿Quién dice que debemos comportarnos fraternalmente? Bueno Dios es el fundamento de todas estas cosas y aunque tenemos estos derechos son regalos dados por Dios a la humanidad reconocemos que también podemos renunciar a ellos por amor al evangelio. Pablo estuvo dispuesto a renunciar a sus derechos porque seguía los pasos de su Maestro Jesucristo el cual siendo Dios renuncio a su posición divina y vino al mundo a morir por los pecados. ¿Estamos nosotros igualmente dispuestos a renunciar a nuestros derechos por amor al evangelio? ¿Por amor a los hermanos? ¿Por amor a la humanidad?

 



[1] Vocación significa “Inspiración con que Dios llama a algún estado, especialmente al de religión. Inclinación a un estado, una profesión o una carrera. Convocación, llamamiento. https://dle.rae.es/vocaci%C3%B3n

[2] https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/mis-heroes-pastores-bi-vocacionales-pequenas-iglesias/

[3] https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/cosiendo-tiendas-pablo-ministerio-bi-vocacional/

[4] James Renihan. Edificacion y Belleza. La Eclesiología practica de los Bautistas Particulares Ingleses 1675-1705. Páginas 91-96

[5] Gordon Fee. La primera epístola a los Corintios. Página 363-364

[6] https://www.ohchr.org/EN/UDHR/Documents/UDHR_Translations/spn.pdf


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