Pensar el mundo a través de las Escrituras...

martes, 31 de diciembre de 2019

El llamamiento de Mateo 9:9-13


Una de las cosas que generalmente se repite en nuestra sociedad es que los políticos son unas ladronas de cuello y corbata que solo se preocupan por sus propios intereses. Han existido varios casos en donde es sabido que los políticos llegan a acuerdos con empresarios y luego tienen conflictos de interés a la hora de apoyar o no apoyar ciertas leyes. Es por eso que las personas los ven como corruptos.  Incluso después del llamado “estallido social” del 18 de Octubre esta idea de las personas aumento más por medio de todas las protestas. Los políticos según las encuestas se han transformado en las personas más desaprobadas y odiadas de la sociedad.[1]

“Un cuestionamiento ético y moral principalmente establecido a las autoridades políticas desde la óptica de las decisiones que toman y también las remuneraciones que tienen”

“Era algo que se venía acumulando por muchos años. Después del gobierno de Patricio Aylwin, la clase política empezó a caer en desgracia y fue incrementando en medida que las autoridades empezaron a mostrar un trasfondo poco profesional”

“El ultimo índice del termómetro social mostraba altos números de desconfianza en las instituciones y la clase política. Hay una debilidad en las instituciones y es algo que se debía atender. La clase política debe tomar decisiones con miras a la ciudadanía, con una mayor sensibilidad hacia lo social y a las demandas”

Esto nos muestra que las personas no sienten ninguna o muy poca simpatía por los políticos y los ven como unos aprovechadores más del sistema que tenemos. De esta misma manera en el primer siglo se veía a las personas que trabajaban para el Imperio Romano como personas que se aprovechaban del sistema para obtener beneficios propios de todas las cosas. Una persona así era exactamente Mateo o Levi en quien se describe en estos versículos que acabo y leer y nos muestra como el Señor le llamo a servirle y a convertirse en el futuro en unos de sus discípulos.

Un gran pecador: Mateo o Levi Mateo 9:9

Desde el principio el evangelio de Mateo ha mostrado que Cristo ha venido a anunciar el evangelio a los pecadores. En la genealogía ya pone a personas que la sociedad judía religiosa de la época eran muy pecadores (Mt 1:3 Tamar; 1:5 Rajab; Rut; Mt 1:6 “mujer de Urias) además el hijo de Dios nace y se manifiesta en una familia humilde (Mt 1:18-24) Jesús anuncia que el reino de Dios había llegado y por tanto había que arrepentirse (Mt 4:17) Además Jesús se acerca a los más pecadores de la sociedad de aquella época como a los leprosos (Mt 8:1-4) paganos (Mt 8:5-13) endemoniados (Mt 8:28-34) paralíticos (Mt 9:1-8) Ahora una vez más se iba acercar a una de las personas más pecadoras y odiadas de la época.

El evangelio de Mateo y Lucas nos dice que después de la sanidad del Paralitico Jesús siguió su camino y vio en ese camino un hombre llamado Mateo. En este caso el Evangelio de Marcos nos un detalle más. Marcos 2:13-14

“Después Jesús volvió a la orilla del lago. Y toda la gente se le acercaba y él les enseñaba. De paso vio a Levi hijo de Alfeo, que estaba sentado donde se cobraban los impuestos, y le dijo: Sígueme. Y Levi se levantó y le siguió.”

Marcos nos dice que después de Jesús sano al Paralitico la gente se acercaba a él y él les estaba enseñando. Durante ese momento de enseñanza de paso vio a “Levi, hijo de Alfeo” como lo describe Marcos. Lucas solo lo llama “Levi” (Luc 5:27) ¿Quién era este Levi o Mateo? Este Levi o Mateo tenía dos nombres lo cual no era extraño pues sabemos que en las Escrituras tenemos varios cambios de nombres o dos nombres que tienen los personajes como Tomas llamado Dídimo (Jn 11:16) Pedro llamado Simón (Mt 4:18) Pablo llamado Saulo de Tarso (Hch 13:9) Por su nombre “Levi” sabemos que se trataba de un judío que probablemente tenía una línea de descendencia de los levitas y por tanto era alguien que conocía respecto a las leyes levíticas. Pero su otro nombre “Mateo” significa “regalo o don del Señor” que equivale al nombre “Jonatán” en hebreo.

Este Mateo o Levi estaba “sentado donde se cobraban los impuestos” (Mt 9:9; Mc 2:14) aunque Lucas es más explícito que nos dice que “vio a un cobrador de impuestos” (Lc 5:27) Este Mateo o Levi era un cobrador de impuestos. El imperio romano siempre estaba conquistando nuevos lugares y por ello necesitaba crear un sistema en el cual pudiera ser fácil y eficaz cobrar impuestos a los pueblos conquistados. Es por esto que la forma más sencilla de hacer esto fue contratando a personas que pudieran cobrar impuestos de Roma y a la vez poder sacar beneficios de ello. Esto quiere decir que los “cobradores de impuestos” eran personas que iban a buscar los impuestos de las personas pero además le añadían un poco más para beneficiarse ellos mismos. No había nadie que los supervisara, así que muchos de ellos se enriquecían de esta forma. Un ejemplo de ello podemos verlo en Zaqueo. Lucas 19:2

“Mientras caminaba, un hombre rico llamado Zaqueo, que era jefe de los cobradores de impuestos”

En esta época habían 3 impuestos legales.  El primer impuesto legal era el impuesto a la tierra. Este exigía la décima parte de los cereales y un quinto de las frutas y vino que se daba en dinero o especies. El segundo impuesto legal era el impuesto a la renta el cual equivalía el 1% de todos los ingresos. El tercer impuesto legal el impuesto personal que todo hombre de 14 años hasta 65 años debía pagar y toda mujer desde los 12 años hasta los 65 años debía pagar. Aparte de estos impuestos habían muchos otros impuestos que exigían pagos por las mercancías, las carreteras, a los animales etc.[2] Mateo o Levi tuvo que haber sido un cobrador de impuestos que trabajaba para Herodes; con una oficina en Capernaum, es más probable que fuera un funcionario de aduanas que cobraba derechos de importación sobre los bienes que eran transportados a través de la ciudad por las importantes rutas comerciales.[3]

Debido a que Mateo o Levi era judío y trabajaba como cobrador de impuestos para el Imperio Romano eso hacía que el fuera visto como uno de los peores pecadores dentro de los religiosos de la época porque no solamente robando por medio de los impuestos sino que además estaba trabajando para un pueblo pagano y sacando el dinero de su propio pueblo ¡El pueblo de Dios! ¿Quién podría ser tan malvado para hacer este trabajo contra Dios y su pueblo? Por tanto para los fariseos los cobradores de impuestos eran unos de los peores pecadores de la sociedad y por tanto tenían bien merecido el juicio de Dios sobre sus vidas. Por tanto Mateo o Levi era uno de los peores pecadores de aquella época y Jesús al verlo lo llama y le dice que lo siga y el inmediatamente lo siguió (Mt 9:9; Mc 2:14) Lucas 5:28

“Levi se levantó y, dejándolo todo, lo siguió”

Es muy interesante ver como el Señor llamo a Mateo y como el respondió inmediatamente. Es probable que Mateo haya escuchado respecto a las sanidades que Jesús había realizado o también es posible que el haya oído algunas de las enseñanzas de Jesús que hacia al aire libre y muchos escuchaban. Por tanto cuando Jesús llega donde estaba el sentado y el supiera quien es Jesús o estuviera reflexionando sobre quién era el. Pero que Jesús haya hablado y que Mateo haya reaccionado de esa manera hace pensar sobre lo cautivante y poderoso que es Jesús cuando él llama a uno de sus escogidos. 1 Corintios 1:22-24

“Los judíos piden señales, y los griegos van tras la sabiduría, pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que para los judíos es ciertamente tropezadero, y para los no judíos una locura, pero para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios, y sabiduría de Dios”

Que Mateo o Levi lo dejara todo significaba un alto costo para él. El siendo un “cobrador de impuestos” se enriquecía fácilmente y tenía una posición cómoda respecto a las demás personas pero él puso su confianza en Jesucristo y no le importo lo que ello significaba. Todos estos detalles sobre Mateo y su llamado nos enseñan varias cosas.

En primer lugar nos enseña que Dios tiene misericordia de los grandes pecadores. Si revisamos a las personas que Dios uso para llevar a cabo su planes a través de la historia bíblica nos encontraremos con personas muy malvadas de las cuales Dios tuvo misericordia cuando se arrepentían. Veremos un Sansón que peco sexualmente y lo llevo al desastre, veremos a un David que fue destruido por ser un adultero y asesino, veremos a un Pablo que perseguía a los cristianos y todos ellos fueron salvados por la misericordia de Dios a pesar de su pecado. ¿No es algo impresionante? Y si revisamos la historia de la iglesia nos encontraremos con el mismo patrón de personas que aunque pecaron abiertamente contra Dios, el Señor tuvo misericordia de ellos. Grandes pecadores salvados por un gran Dios. ¿Acaso no consideramos a los políticos grandes pecadores? ¿Acaso no consideramos a los homosexuales grandes pecadores? ¿Acaso no consideramos a los saqueadores grandes pecadores? ¿Acaso no consideramos a los violadores grandes pecadores? Pero ante todo esto ¿Cómo te consideras tú? ¿Crees que eres mejor que un político, homosexual, saqueador o violador? Pues la Biblia nos muestra que eras igual (Rom 3:9-10) y que la salvación comienza cuando uno admite que es tan pecador como todas estas personas. ¿Te ves realmente como alguien necesitado de Dios? ¿Cómo alguien tan pecador como ellos? Esto siempre incomoda a la gente cuando se pregunta “¿Y si Hitler, Stalin, Mussolini o cualquier gran asesino de la humanidad se hubiera arrepentido seria salvo? La respuesta es sí.

En segundo lugar nos enseña que Dios usa para su gloria a los grandes pecadores. El Señor no solo salva a grandes pecadores sino que además los usa para sus propósitos. 1 Corintios 1:27-29

“Sino que Dios eligió lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios, y lo débil del mundo, para avergonzar a lo fuerte. También Dios escogió lo vil mundo y lo menospreciado, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie pueda jactarse en su presencia”

Por ejemplo podemos pensar en un gran pecador como John Newton (1725-1807) fue hijo de un capitán de barco el cual perdió a su padre muy pequeño y su madre lo educo desde niño en la fe cristiana. Pero pronto se desvió del camino que su madre le había inculcado. Práctico el pecado sexual, la hechicería, la embriaguez, etc. Muchos años después el mismo confesaría[4]:

“No contento con correr el camino ancho para mí mismo, yo era incansable en tentar a otros; y, si mi influencia hubiese sido tan gran cómo mis deseos, hubiese traído a toda la humanidad conmigo. Tuve la ambición de un Cesar o Alejandro, y quería estar entre los más malvados de toda la raza humana”

En sus pecados entro a otro pecado que sea el traficar esclavos africanos por medio de los barcos. Se había convertido en un traficante de esclavos que luego su propio amigo William Wilberforce iba a ayudar a abolir. Podemos decir que John Newton era sin duda el peor de los pecadores de la época. Pero luego de su conversión el Señor lo iba a usar en libros, predicaciones, cartas pastorales y sus himnos. Él es conocido mundialmente hasta hoy por su famoso himno sublime gracia el cual fue escrito preparando un sermón y pensando en la depresión que un amigo experimentaba. ¿No es increíble ver como el Señor usa al peor de los pecadores para su gloria? ¿No es maravilloso saber que si somos los peores de todos aún tenemos esperanza en el Evangelio?

En tercer lugar nos enseña que seguir a Jesús implica dejar todo. Como vimos Jesús fue bastante claro es lo que significa seguirlo. Mateo 10:37-39

“El que ama a su padre, o a su madre más que a mí, no es digno de mí. El que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que halla su vida la perderá; y el que pierde su vida por causa de mi la hallara”

Este llamado de Jesús a dejarlo todo fue más ofensivo para el primer siglo que lo es para nosotros porque en el medio oriente a los parientes se le debía una lealtad absoluta y por tanto cuando Jesús afirmaba estas cosas era muy sorpresivo para ellos. El seguir a Jesús incluye el ponerlo a él en primer lugar, el someter mis sueños, mis deseos, mis anhelos, mis proyectos en las manos de Jesús y que el use mi vida como el crea que es más sabio. Dietrich Bonhoeffer en su libro “El precio de la gracia” dice:

“Se produce la llamada, y sin otro intermediario, sigue el acto de obediencia por parte del que ha sido llamado. La respuesta del discípulo no consisten en una confesión de fe en Jesús, sino en un acto de obediencia”[5]

El banquete de los pecadores y la reacción de los fariseos Mateo 9:10-11

Después que Levi o Mateo sigue a Jesús el evangelio de Mateo 9:10 nos dice que se hizo una comida en su casa en donde asistieron muchos otros cobradores de impuestos y otros pecadores (Mc 2:15) Lucas 5:29

“Más tarde, Levi ofreció un gran banquete en su casa, en honor de Jesús. Sentados a la mesa con ellos estaban muchos cobradores de impuestos y otras personas”

La gente en general consideraba algo honorable que una persona de dinero invitara a un maestro religioso a comer. El compartir juntos a la mesa era una señal social de la época que indicaba que había una relación cercana con las personas que compartían en la mesa[6]. Pero en esta mesa había algunos de los peores pecadores. El Talmud[7] hacia una distinción entre dos clases de publicanos. El primero era el cobrador de impuestos en general llamado “Gabbai” que era el que cobraba los impuestos regulares de tierra sueldos y capitación. El segundo era el cobrador de impuestos de modo especial que era el aduanero llamado “Mohes o “Mokhsa” y se dedicaba a cobrar transporte, carros, puentes, caminos, muelles, etc[8]. Y en este gran banquete es muy probable que estuvieran ambos. Entonces Jesús y sus discípulos se sentaron a la mesa con ellos para compartir este gran banquete.

Los fariseos y escribas reaccionaron de inmediato y le preguntaron a los discípulos que “¿Por qué come su maestro con cobradores de impuestos y pecadores” (Mt 9:11) Marcos 2:16; Lucas 5:30

“Cuando los escribas y los fariseos lo vieron comer con cobradores de impuestos y con pecadores le preguntaron a los discípulos: ¿Cómo? ¿Este come y bebe con los cobradores de impuestos y con pecadores?

“Pero los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos de Jesús, y les dijeron: ¿Por qué ustedes comen y beben con cobradores de impuestos y pecadores?”

Para los Escribas y Fariseos era incomprensible como Jesús podía relacionarse con los pecadores y es por eso que más delante de los evangelios Jesús es acusado ser un comedor y bebedor como glotón y borracho por los fariseos (Mt 11:19) ¿Por qué ellos pensaban así? Ellos pensaban así porque habían interpretado los pasajes bíblicos del Antiguo testamento acerca de la pureza y la separación de los impíos de una forma estricta y sectaria. Salmos 1:1; Proverbios 13:20

“Bienaventurado el hombre que no anda en compañía de malvados ni se detiene hablar con los pecadores, ni se sienta a conversar con los blasfemos”

“Quien se junta con sabios se vuelve sabio; quien se junta con necios, acaba mal”

Estos versículos hablan de relacionarse con los malvados o necios que practican el mal y que tú participas con ello en ese mal. Pero ¿Estaba Jesús haciendo esto? Claro que no. Ahora podemos preguntarnos ¿Podemos relacionarnos con quienes hacen el mal? La respuesta común es blanco y negro o sea sí o no. No debemos relacionarnos con no creyentes o si debemos relacionarnos con no creyentes sin considerar los matices que requieren discernimiento y sabiduría.

En primer lugar si nos podemos relacionar con no creyentes. Creo que este texto da la base suficiente para creer eso pero además pensar de forma contraria resultaría absurdo con la realidad de relacionarnos con vecinos, compañeros de estudio, trabajo, amigos etc. Algunos argumentan que solo deberíamos relacionarnos solo para predicar pero ¿Qué pasa si no les predicas inmediatamente? ¿O si ya le predicaste y no te ignoro ya no debería relacionarse? Creo que una postura estricta sobre no relacionarse con personas no creyentes es absurda. Lo que si requerimos es discernimiento y sabiduría para relacionarnos. Yo tuve dos amigos uno era un férreo ateo y el otro creía en algo pero no nada seguro. Me relacionaba con ambos y a ambos les predique el evangelio en distintos momentos. Del Ateo me alejaba cuando “blasfemaba” contra nuestro Señor Jesucristo y no insistía en predicarles en algunos momentos porque era lanzar perlas a los cerdos (Mt 7:6) del otro me alejaba cuando me invitaba a prácticas pecaminosas pues no debía vivir como hijo de la luz (Efe 5:8) Con ambos me relacionaba y les predique pero sabía distinguir cuando alejarme de ellos. Pero entonces como Jesús debemos relacionarnos con los no creyentes y hablarles del Señor y mostrarle como el Señor ha tenido misericordia de nosotros. No es que nos creamos superiores sino que simplemente vemos reconocemos que somos pecadores redimidos por Dios. Por ejemplo en las fiestas que se acercan ¿A cuántos les predicaremos el evangelio? ¿A cuántos les explicaremos Quien es Jesús? ¿A cuántos le manifestaremos el amor de Cristo?

En segundo lugar si debemos separarnos de ciertas personas. Esta enseñanza de Jesús nos lleva a pensar que si hay una separación que las Escrituras avalan y se refiere a que si debemos separarnos de quienes afirman ser cristianos pero practican abiertamente el pecado y no quieren arrepentirse de ello. 1 Corintios 5:9-11

“Por carta ya les he dicho que no se junten con esos libertinos. Y no me refiero a que se aparten del todo de los libertinos mundanos, o de los avaros, o de los ladrones, o de los idolatras, pues en ese caso tendrían que salirse de este mundo. Más bien les escribí que no se junten con que se dicen hermanos, pero son libertinos, avaros, idolatras, insolentes, borrachos y ladrones. Con esa gente, ni siquiera coman juntos”

Pablo aquí viene hablando del hermano que estaba practicando un pecado que ni los paganos iban a tolerar y Pablo llama a que lo expulsen de la iglesia y después dice estas palabras que se refieren a referirse de aquel hombre que estaba viviendo en pecado abiertamente. ¿Cómo entonces nos acercamos a alguien que está viviendo abiertamente en pecado lo ignoramos y ya? No, sino que en las ocasiones que lo vemos siempre le hablamos del evangelio y le llamamos al arrepentimiento hasta que reconozca que su práctica es algo contrario de lo que dice creer. Por supuesto para esto también se requiere sabiduría de Dios.

El llamado a los pecadores. Mateo 9:12-13

Los fariseos al ver a Jesús comiendo con todos esos pecadores comenzaron a preguntarle a los discípulos porque Jesús hacia eso y fue entonces cuando escucho el cuestionamiento que los Fariseos y Escribas estaban haciéndole a sus discípulos (Mt 9:12) y les responde:
“No son los sanos lo que necesitan de un médico sino los enfermos”

El primer argumento de Jesús toma la relación de médico-enfermo y les dice que el medico va donde están los enfermos y no los sano. Los fariseos y escribas se consideraban gente sana que no necesitan la ayuda de un doctor pero en cambio las otras personas si se consideraban enfermas que necesitaban un doctor. Los fariseos se niegan a admitir que todos estamos enfermos por el pecado. Isaías 1:5-6

“¿Por qué quieren ustedes ser castigados todavía? ¿Van a seguir siendo rebeldes? Tienen toda la cabeza enferma, y todo el corazón adolorido. De la punta del pie a la cabeza no tienen nada sano. Todo son heridas, hinchazones y llagas abiertas, que nadie ha curado ni vendado ni limpiado con ungüento.

Los seres humanos siempre hacen un diagnostico errado respecto a la enfermedad dicen que estamos enfermos por lo que necesitamos más educación, mejor economía, mejores políticos, mejor constitución, pero el verdadero problema es el pecado y la única solución es venir a Cristo el doctor que tratara la enfermedad matándola. ¿Por qué creerse sanos cuando realmente estamos enfermos? Solamente porque creemos que nos podemos justificar a nosotros mismos.

El segundo argumento de Jesús es citar la Escritura y aplicarla a esa situación en particular. Jesús cita Oseas 6:6

“Lo que yo quiero es misericordia y no sacrificio; ¡Conocimiento de Dios, más que holocaustos!

El libro de Oseas trata en general acerca del amor de Dios incondicional sobre un pueblo pecador de Israel que rechaza su amor pecando constantemente. Los líderes y el pueblo de Dios habían hecho de la religión algo totalmente formal, vacío y sin verdadera misericordia por el prójimo. Es por eso que Dios reprende al pueblo y le dice que él prefiere la misericordia genuina que los sacrificios con hipocresía que el pueblo presentaba. De forma paralela Jesús les está diciendo a los Fariseos y Escribas que vayan a estudiar para entender que es lo que ese pasaje significa pues ellos mismos están actuando con una religión externa, hipócrita y vacía y no están comprendiendo el verdadero sentido de la misión de Jesús como mesías.  ¿Cuántas veces podemos caer en la religiosidad vacía y no poner nuestro corazón en la adoración al Señor?

En tercer argumento de Jesús es que él llama a los pecadores y no a los justos. Esta frase es claramente una ironía sobre la actitud que los fariseos habían tomado, la actitud de “justos”. Ellos creían que estaban justificado delante de Dios porque cumplían los mandamientos. Ellos creían que eran automáticamente parte del pueblo escogido de Dios. Pero la verdad es que no era así, ellos están más perdidos que los mismos publicanos que estaban en esa mesa porque al menos ellos admitían ser pecadores necesitados de Cristo. ¿Cómo te ves tú a ti mismo? ¿Cómo te percibes tú a ti mismo como un justo o un pecador? ¿Cómo te sientes cuando muestras al otro como un vil pecador? Si es te sientes justo estas tan perdido como los fariseos pero si te consideras pecador tienes esperanza en Cristo. Dios llama a los pecadores al arrepentimiento.  Mateo 22: 8-10

“Entonces dijo a sus siervos: “La fiesta de bodas ya está preparada, pero los que fueron invitados no están dignos de asistir. Por tanto vayan a las encrucijadas de los caminos, e inviten a la fiesta de bodas a todos los que encuentren. Los siervos salieron por los caminos y juntaron a todos los que encontraron, lo mismo malos que buenos, y la fiesta de bodas se llenó de invitados”





[1] https://www.diarioconcepcion.cl/politica/2019/11/24/la-alta-desaprobacion-que-sufre-la-clase-politica-tras-crisis-social.html
[2] William Barclay. Comentario a Mateo. Página 175
[3] Craig Keener. Comentario Cultural al Nuevo testamento. Página 63
[4] https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/john-newton-asombrado-por-la-gracia-de-dios/
[5] Dietrich Bonhoeffer. El precio de la gracia. Página 27.
[6] Craig Keener. Comentario Cultural del Nuevo testamento. Página 63.
[7] El Talmud es el libro judío que recopila todas las discusiones, debates e interpretaciones de las diversas escuelas judías de la época respecto a la Biblia.
[8] Alfred Andershein. La vida y los tiempos de Jesús. Página 570. 







Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Podcast

Con tecnología de Blogger.