Pensar el mundo a través de las Escrituras...

martes, 22 de mayo de 2018

Hechos 2:42-47 Una iglesia que adora


El restauracionismo es una doctrina que dice que la iglesia debe volver a ser restaurado a su origen apostólico y primitivo que el libro de Hechos nos relata. Esta doctrina ha ido apareciendo y desapareciendo a través de la historia de la iglesia. Por ejemplo durante y después de la reforma protestante había movimientos anabaptistas que decían que la iglesia había estado todos estos siglos en apostasía y lo que necesita era ser restaurada a su origen apostólico.[1] Lo interesante de esto es que este mismo argumento ha sido planteado una y otra vez por los adventistas del séptimo día[2], los testigos de Jehová[3] y los mormones[4]. Se dice que la iglesia cristiana ha caído en apostasía y que solamente ellos van a ser quienes van ser los restauradores de la verdadera iglesia cristiana.

Podríamos pensar que esta idea se encuentra solamente en estos grupos pero la verdad es que dentro del mismo cristianismo también existen movimientos actualmente que repiten esta idea. Por ejemplo el pentecostalismo tiene sus raíces en esta idea de “restaurar la iglesia a su origen primitivo[5]” por eso es que su insistencia tiene que ver con el “pentecostés” y la “experiencia del bautismo del Espíritu Santo” porque ellos creen que esto debe repetirse. Por otro lado hace décadas que un movimiento llamado el “restauracionismo apostólico” o “la Nueva reforma apostólica” ha ido aparecido e influyendo en un sin número de iglesias diciendo que lo que necesitamos como iglesias es restaurar el oficio de apóstol dentro de ellas[6]. Esta es la explicación de por qué hay tantas iglesias y personas hoy en día se llamen “apóstol”, pues ellos creen en la restauración del apostolado en todas sus funciones. ¿Cuáles son las intenciones de estos movimientos al buscar la restauración de lo apostólico? ¿Qué es lo que nosotros deberíamos responder a estos grupos?

Lo primero que tenemos que reconocer es que la mayoría de estos grupos han surgido porque han visto a la iglesia primitiva como una iglesia viva y vibrante y cuando han mirado a la iglesia de hoy se han encontrado con una iglesia muerta y sin vida. Martin Lord Jones comento sobre esto en su libro biográfico de los puritanos[7]:

el hecho de que lo mismo ocurra con los reformados, no solo me sorprende, sino que lo encuentro trágico […] ¿Cómo es posible que los hombres de tradición reformada hayan perdido aparentemente el interés por el tema del avivamiento? Ya te he dado una razón para ello: el peligro de abrazar un enfoque meramente teórico e intelectual. Existe tal cosa como la ortodoxia muerta, así que es posible tener una iglesia completamente ortodoxa, y al mismo tiempo, completamente inútil. Por encima de todo {en la iglesia primitiva} estaba aquella demostración – aquella unción -, aquella autoridad, aquel derramamiento del espíritu de Dios…He ahí la única explicación de las cosas sorprendentes que ocurrían” 

Debemos recordar siempre que una iglesia es una iglesia viva porque está basada en la resurrección de Jesucristo y en poder del Espíritu Santo (Hechos 1:3, 8) Por tanto podemos decir que en este punto tienen cierta razón, pero entonces ¿Debemos volver a la iglesia primitiva? ¿Esperar un nuevo pentecostés, tener nuevamente apóstoles, esperar manifestaciones extraordinarias? Lo que afirman esta idea no pueden escapar al hecho de que si realmente deben existir apóstoles ellos deberían escribir cartas inspiradas y añadirlas a las Escrituras, podrían citar nuevamente a concilios (Hechos 15) y tendrían que explicar en qué parte de las Escrituras se promete un “pentecostés constante”. Es evidente que la promesa del Padre se cumplió en aquella ocasión, así como Jesucristo nació, vivió, murió, resucito y ascendió una sola vez para que aparezca por segunda vez sin relación con el pecado para juzgar a vivos y muertos. Aunque rechazamos esta idea restauracionista, en lo que si podemos estar de acuerdo es que la iglesia debe ser viva y vibrante. Una iglesia de tales características es una iglesia que adora al Señor constantemente.

Hechos 2:42-47 Una iglesia que adora en el evangelio

Cuando observamos la descripción que nos da el libro de Hechos respecto a la vida de los primeros cristianos quedamos asombrados de la forma vibrante y pujante con la cual ellos vivían. Podemos ver muchas actividades en los pasajes que acabamos de leer como que “reciben la palabra” se “añaden” “perseveran” “están todos juntos” “reparten según su necesidad”. Pero ¿Por qué la iglesia primitiva se ve tan apasionada y viva en esta descripción? Porque la iglesia adoraba al Señor. Los cristianos habían estado esperando la promesa del Padre de la cual Jesús les había hablado:

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, el os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” Juan 14:26

Jesús le había dicho que esperaran la promesa del Padre en Jerusalén porque cuando vengan van a recibir poder de Dios para testificar (Hechos 1:4,8) Por tanto cuando el Espíritu de derrama en todos los creyentes el poder de Dios se hace evidente en la vida de cada uno de ellos (Hechos 2) La adoración al Señor no tiene que ver lo que nosotros hacemos sino que tiene que ver con lo que Dios ya hizo. El Dios eterno se hizo hombre y vivió en este mundo de forma perfecta para luego morir  en nuestro lugar, el resucito al tercer día para vencer a la muerte y al pecado y el ascendió a los cielos para luego regresar por segunda vez. Además de eso, el envía al Espíritu Santo para recordarnos toda esta obra que él ha hecho. ¿No nos debería llevarnos a adorar todo esto que Dios ha hecho en la cruz del calvario por pecadores como nosotros? ¿No es asombroso pensar que merecedores del infierno tengan salvación en Cristo? ¡Es por esto que la iglesia primitiva estaba tan viva! Porque tenía el evangelio presente en cada momento y área de sus vidas.
¿Has pensado alguna vez que es lo que motivo a los discípulos a perseverar juntos? ¿Qué lo que los motivo a tener todas las cosas en común y vender cosas si es necesario para ayudar al hermano? ¿Qué es lo que los motivo para estar juntos alabando al Señor? ¿Has pensado que motivo a todos los discípulos a predicar el evangelio por todo lugar a costa de sus vidas? ¿Qué los llevo a sacrificarse de tal manera que fueron capaces de evangelizar a la mayoría de las personas de su época? La respuesta es que fue el evangelio. Para cada uno de ellos el evangelio era tan precioso, tan asombroso, tan glorioso que sus vidas no valían nada en comparación con lo que eran y hacían.

“Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, lo que son mis parientes según la carne” Romanos 9:3

“Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna” 2 Timoteo 2:10

¿Por qué Pablo puede llegar a amar de esta manera? ¿Por qué él puede decir que soporta todo por amor a los escogidos? Porque Pablo está centrado en el evangelio, el ve como el centro de su vida la adoración a Dios y se presenta ante él como un sacrificio agradable a Dios.
Una de las ideas erradas de esta época es pensar que cuando uno no conoce a Cristo necesita el evangelio, pero luego que lo conoce ya no necesita el evangelio. Pero en verdad el evangelio se aplica a toda área de nuestras vidas, pues es la base de todas las cosas que hacemos.  Piensa por un momento en ¿Por qué no oramos, estudiamos la Biblia y evangelizamos constantemente? Porque estamos confiando en nuestras obras y no en el evangelio. La verdad no es porque necesitamos más reglas para hacerlo, lo que necesitamos es más evangelio para hacerlo. Es recordar lo que Cristo hizo en la cruz del calvario lo que nos llevará a desear acercarnos más a él por medio de la oración, lo que nos llevará al deseo de conocerlo más por medio de las Escrituras, lo que nos llevará a estar agradecido y evangelizar. En el fondo mientras más reconozcamos lo glorioso que es el evangelio más vamos a adorar al Señor y eso más nos llevará a vivir como cristianos que anhelamos servir al Señor. Por lo tanto, podemos decir que una iglesia que adora es una iglesia que tiene el evangelio en el centro de su vida.

Una iglesia que adora estudia la palabra de Dios (Hechos 2:42)

El adorar al Señor no incluye solamente una parte de nuestra vida, sino que tiene que ver con todo lo que somos. Significa presentar toda nuestra vida como ofrenda y perfecta al Señor. Por tanto todas las actividades que nos describen estos versículos son parte de adorar al Señor. Una de las primeras cosas que vemos después de que “reciben la palabra” (v41) y se añaden a la iglesia (41) es que perseveran en la doctrina de los apóstoles. El perseverar en la doctrina de los apóstoles significa que la iglesia estaba constantemente estudiando lo que los apóstoles que le entregaron como doctrina.

En un principio lo que los apóstoles hacían era mostrar por medio de las Escrituras como se cumplía la promesa del Mesías. Pedro hace esto en su primer sermón citando varias Escrituras del Antiguo testamento como Joel 2:28-32 y Salmos 16:8-11; 89:3-4; 132:11; 110:1. Pero luego de esto los apóstoles escribían revelación directa del Señor que era enseñada de forma oral o por medio de cartas enviadas a las distintas comunidades cristianas (1 Cor 11:23)

“Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra”  2 Tes 2:15.

Es por eso que cuando los apóstoles andaban predicando por diversos lugares usaban las Escrituras del Antiguo testamento mostrando como ellas se cumplían en Cristo. Esto lo podemos ver por todo el libro de los Hechos en los sermones de Pedro (Hechos 3:11-26) y los viajes misioneros de Pablo (Hechos 13:5, 15; 14:1) incluso los hermanos de Berea quisieron comprobar por medio de las Escrituras a ver si estas cosas eran realmente así.

 “Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” Hechos 17:11

Pero además de estas explicaciones del Antiguo testamento, también los apóstoles por medio de sus cartas explicaban la revelación que Dios les había dado respecto al evangelio. Basado en todo esto podemos decir con seguridad que una iglesia que adora a Dios es una iglesia que estudia las Escrituras. Perseverar en la doctrina de los apóstoles es perseverar en lo que el Nuevo testamento nos ha revelado acerca de Cristo, su obra y sus mandatos. Una iglesia que adora realmente a Dios es una iglesia estudiosa de las Escrituras.

Pero es curioso que hoy en día no se asocie el estudiar las Escrituras con adorar a Dios. Gran parte de lo que las personas llaman “adorar a Dios” tiene que ver con cantar al Señor, incluso cuando uno busca libros se va encontrar libros que hablan de adoración refiriéndose exclusivamente a la música que se canta en los cultos. Por eso es que como iglesia debemos enfatizar la importancia de adoremos al Señor siendo estudiosos de la palabra de Dios. Una de las cosas que podemos ver en el Nuevo testamento es que Jesús pasó aproximadamente 3 años y medio enseñándoles a los discípulos para que luego enseñaran a otros las mismas cosas. El apóstol Pablo pasaba también años enseñando a las iglesias respecto al evangelio y todas sus implicancias para que como iglesias sean fortalecidas. Es por eso que Dios instauro los ministerios de enseñanza liderados por los ancianos para que los creyentes crezcan en el Señor.

“A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” Efesios 4:12-13

Una de las principales forma de crecer espiritualmente es ser expuesto a la palabra constantemente, de aquí deriva la importancia de congregarse constantemente. Pero además de eso, como cristiano que dices amar y adorar a Dios ¿Estas estudiando su palabra? ¿Estás como los hermano de Berea profundizando en ella? ¿Estás analizando lo que estudiamos aquí a través de las Escrituras? ¿Anhelas conocer más profundamente a Dios? No hay otra manera de crecer y conocer más a Dios sino es a través de su palabra. Uno de los problemas del cristianismo evangélico de Chile es su poca disposición a estudiar las Escrituras. Por consecuencia esto traerá poca adoración y crecimiento espiritual.

Una iglesia que adora vive en comunión (Hechos 2:42)

Otra de las características de una iglesia que adora al Señor es que ellos están “comunión unos con otros” esto significa literalmente “compañerismo” o “participación”. Como los cristianos son hijos de Dios ellos van a buscar estar con familia espiritual que son otros hijos de Dios. Si nos fijamos en los versos 44 y 45 vemos que nos dicen que vivían en comunión de tal manera que vendían algunos cosas suyas para ayudar a los hermanos en sus necesidades. Por supuesto que estos versículos no significan que no existía la propiedad privada o que vivían todos juntos en la misma casa, sino que significa simplemente había una profunda preocupación por las necesidades de los hermanos.

En el libro de los hechos tenemos los primeros “diáconos” que surgieron para no descuidar a las viudas de las iglesias (Hechos 6:1) y cuando los hermanos iban a experimentar hambre los hermanos decidieron enviarles ayuda (Hechos 11:28-29) Pablo fue muchas veces hospedado por casa de diversos hermanos (Hechos 9:43: 16:14-15). A través de todo el nuevo testamento se da por sentado que existirá una comunión de unos con otros en las congregaciones locales. Es deber espiritual de los creyentes animarse mutuamente en la obediencia al Señor.

“También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco animo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. 1 Tesalonicenses 5:14

“Antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado” Hebreos 3:13

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca” Hebreos 10:24-25

Preguntas sencillas pueden brotar de estos pasajes ¿Amonestas al hermano ocioso, alientas al de poco animo, sostienes al débil, eres paciente con todos? ¿Estimulas a los hermanos en el amor y te preocupas de ellos cuando no se congregan? Esto es un deber que como creyentes tenemos unos con los otros.

Todos sabemos que vivimos en una sociedad altamente individualista y consumista, pero muy pocos nos preguntamos qué repercusiones tiene eso para la vida de la iglesia. Un director italiano llamado Erik Gandini hizo un documental en el año 2015 llamado “la teoría sueca del amor[8]” en donde plantea como el estado de bienestar promueve la vida individual de cada una de las personas. El problema es que como el individuo se volvió el centro de la sociedad ahora hay muchas personas que viven solas y mueren solas sin que nadie se sepa de su existencia. La mitad de la problema de Suecia vive sola y para solicitar hijos basta pedirlos amazon en los bancos de esperma que ofrecen[9]. Podríamos decir que esa sociedad lo tiene todo materialmente, pero no tienes relaciones profundas. Podemos decir que lamentablemente mucha de esa mentalidad se traslada a la iglesia cuando los creyentes quieren vivir sus vidas espirituales privadas solos y apartadas de los demás, pero la verdad es que no es más que la individualidad fría del mundo. Muchas personas buscan iglesia con la mentalidad de “que puede darme la iglesia” y no que puedo dar yo a una iglesia, como puedo servir en ella. En esto queda evidenciada la mentalidad individualista y consumista que traemos del mundo.

Un ejercicio que como cristianos tenemos que hacer constantemente es preguntarnos ¿Conocemos a los hermanos que asisten con nosotros en la congregación? ¿Sabemos cómo son sus vidas en la semana? ¿Conocemos cuáles son sus luchas espirituales? ¿Sabemos si nuestros hermanos están enfrentando una prueba o una necesidad que podamos cubrir? ¿Cómo puedo servir con mi tiempo y mis dones a cada uno de ellos? Dios es adorado y glorificado cuando nuestra mentalidad no venir a la congregación simplemente a consumir “información” sino que además a manifestar el amor de Dios en el servicio a Cristo en su iglesia.

Una iglesia que adora ora junta (Hechos 2:42)

Además de adorar al Señor por medio de la comunión de unos con otros también adoramos al Señor cuando oramos juntos como cristianos. Desde antes que el Espíritu Santo se derramará sobre toda carne los discípulos ya se reunían a orar. 

“Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos” Hechos 1:14

Luego de la venida del Espíritu los discípulos seguían yendo al templo a orar como era de costumbre de los judíos (Hechos 3:1) como también oraron en los momentos de dificultad (Hechos 4:31) o por la liberación de alguien (Hechos 12:5) Por tanto podemos ver que desde el principio los cristianos se reúnan a orar juntos porque comprendían la necesidad de estar orando en comunión. Pero muchas personas se pueden preguntar ¿Por qué son importantes las reuniones de oración? Hay varias razones que podemos pensar[10]. En primer lugar porque así mostramos que realmente dependemos del Señor. Cuando oramos estamos mostrando que es Dios y nosotros quienes controlamos nuestras vidas por eso es que el pedimos a él que nos ayude. En segundo lugar centrar nuestras mentes en la iglesia. Cuando nos reunimos a orar nos centramos en la expansión del reino de los cielos y en la vida y dificultades de nuestros hermanos. En otras palabras dejamos de preocuparnos tanto de nosotros para enfocarnos en la gloria de Dios y en el servicio de los hermanos. En tercer lugar para ampliar los horizontes de la fe. A veces como iglesia podemos tener una visión limitada de lo que es la vida espiritual o el propósito de la iglesia, pero por medio de la oración nos abre los ojos de nuestro entendimiento para entender las cosas más profundamente. En cuarto lugar para educarnos en la oración. Como creyentes necesitamos aprender a orar por las cosas correctas y no para nuestros propios deleites (Stgo 4:3) y entre más lo practicamos nuestras peticiones serán conforme a la voluntad de Dios.

Aquellos que no ven importante asistir a las reuniones de oraciones están diciendo que no necesita depender del Señor, que no necesitan centrar sus mentes en la iglesia, que no necesitan ampliar sus horizontes de la fe ni que necesitan ser educados en la oración ¿No les suena arrogante eso? ¿Alguien puede realmente creer esto? Si miramos las cartas de Pablo veremos como él oraba para que la iglesia.

“No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él” Efesios 1:16-17

“Siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el evangelio” Filipenses 1:4-5

“Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos” Colosenses 1:3-4

Como vemos para Pablo la oración era algo muy importante, orar por la vida de nuestros hermanos, por la comunión que tengan en el evangelio y por el amor que tenemos como hermanos.

Una iglesia que adora alaba junta (Hechos 2:47)

La iglesia no solamente estudia, tiene comunión y ora sino que además alaba junta. Cuando nos reunimos como iglesia lo que buscamos es adorar al Señor por medio de todos los elementos del culto que son lectura de la Biblia, la exposición de ella, la comunión, las oraciones y la alabanza a él. Debemos terminar preguntarnos ¿Qué va a motivar que seamos una iglesia que alaba al Señor estudiando, teniendo comunión y orando? Lo que lo va a motivar es el evangelio, es mirar y confiar en la obra de Cristo lo que nos llevará a ser una iglesia viva en la obra de Dios.


[1] George Williams. La reforma radical. Pagina 952
[2] La profeta de los adventistas Elena de White afirma esto en sus libros. https://www.lasprofecias.com/temas/14/32
[3] Una respuesta sutil pero que afirma esto. https://www.jw.org/es/testigos-de-jehov%C3%A1/preguntas-frecuentes/religi%C3%B3n-verdadera/
[4] https://www.lds.org/youth/article/true-and-living-church?lang=spa
[5] https://www.menonitas.org/publicaciones/driver_fe_en_periferia/driver_fe_periferia_20.pdf
[6] http://elhogarcristiano.org/v1//Pure%20CSS%20Version/articulos/restauracionismo_siglo_XXI.pdf
[7] http://www.solideogloria.cl/2016/04/03/la-ortodoxia-muerta-parte-1/
[8] https://www.youtube.com/watch?v=iFZFGRbR0Wg
[9] http://www.cabezascortadas.com/la-teoria-sueca-del-amor-documental/
[10] Peter Masters. El poder de las reuniones de oración.

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