Pensar el mundo a través de las Escrituras...

lunes, 25 de junio de 2018

1 Timoteo 2:1-4 Una oración evangelistica




Uno de los deseos que produce la palabra de Dios cuando uno conoce al Señor es predicarle a otro el evangelio. Toda persona que se convierte al evangelio siente la pasión y el peso de la responsabilidad por anunciar a otros la palabra de Dios. Esta es una de las señales de una verdadera conversión. Recuerdo que una de las cosas que más hice al conocer al Señor fue predicarle a un amigo ateo el cual se burlaba de mi fe, hablarles a mis amigos sobre Cristo, discutir con mi familia respecto al Señor y salir con los hermanos de la iglesia a predicar. Por supuesto no sabía presentar el evangelio con claridad (ni responder todo) pero eso no impedía la pasión que había por predicar. Pero al mismo tiempo no solo estaba dispuesto a predicar el evangelio sino que también había un deseo profundo por orar por la salvación de ellos.

Las oraciones de varios líderes cristianos a través de la historia clamaban por la salvación de los perdidos en sus países. Por ejemplo el conocido reformador John Knox[1] en una de sus oraciones decía “Señor dame a Escocia o muero.” El conocido predicador George Whitefield[2] oraba al Señor “O Señor dame almas o muero”. Charles Spurgeon dio una serie de conferencias a los ministros que terminaron convirtiéndose en el libro de llamado “El ganador de almas” en donde escribió lo siguiente[3]:

“Una cosa más, el ganador de almas debe ser un maestro del arte de la oración. Usted no puede traer almas a Dios si usted mismo no va a Dios. Usted debe obtener su hacha para la batalla y sus armas para la guerra de la armonía de la comunicación sagrada con Cristo. Si usted pasa mucho tiempo a solas con Jesús, se contagiará de Su Espíritu. Usted se encenderá con la llama que ardió en Su pecho y consumió Su vida. Usted llorará con las lágrimas que cayeron sobre Jerusalén cuando Él la vio pereciendo. Y si usted no puede hablar con tanta elocuencia como Él lo hizo, habrá sin embargo en usted algo en lo que diga del mismo poder que en Él emocionó a los corazones y despertó a las conciencias de los hombres. Mis queridos oyentes, especialmente ustedes miembros de la Iglesia, siempre estoy tan ansioso, no sea que alguno de ustedes comience a acostarse sobre sus remos y tome las cosas de manera fácil en los asuntos del Reino de Dios. Hay algunos de ustedes, los bendigo y bendigo a Dios al recordarlos, quienes están a tiempo y fuera de tiempo, con deseo de ganar almas. Ustedes son los que verdaderamente son salvos. Pero temo que hay otros cuyas manos son flojas, que están satisfechos con dejarme predicar pero ellos mismos no predican, quienes se sientan aquí y ocupan estas bancas y esperan que la causa vaya bien. Pero eso es todo lo que hacen” Charles Spurgeon.

En las Escrituras vemos que los siervos del Señor también oraban por la salvación de aquellos que no conocían al Señor o se rebelaban contra ellos. Fíjense como Moisés ora por un pueblo rebelde. Números 14:19

“Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí”

El profeta Daniel oraba para que Dios perdonara a su pueblo. Daniel 9:19

“Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo”

Pablo en dos ocasiones expresa su dolor y oración por sus hermanos israelitas que no conocen la verdad.

“Verdad digo en Cristo, no miento, y en mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Porque deseará yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos. Los que son mis parientes según la carne” Romanos 9:1-3

“Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón y mi oración a Dios por Israel es para salvación” Romanos 10:1

¿Son nuestras oraciones como las de nuestros hermanos?

1 Timoteo 2:1 Los diversos ruegos por salvación de los hombres

Pablo escribió esta primera carta al joven Timoteo el cual había conocido en Listra su primer viaje misionero. Timoteo era un joven piadoso que tenia buen testimonio y su madre era judía y su padre griego (Hechos 16:1-3) Timoteo se iba a convertir en su discípulo, colaborador y amigo durante todo el ministerio del Apóstol Pablo. Lo acompañaría en todos sus viajes (Hechos 17:14-18:5) en su sufrimientos y encarcelamientos (Fil 2:19-23) él es nombrado constantemente en las cartas de Pablo como gran apoyo de su ministerio (Rom 16:21; 2 Cor 1:1; Fil 1:1; Col 1:1; 1 Tim 1:1; 2 Ts 1:1, Flm 1) Después de su primer encarcelamiento en Roma Pablo pasa visitando las iglesias y deja a su discípulo y colaborador Timoteo en Éfeso para que no enseñaran diferente doctrina (1 Tim 1:3) y para que confrontar a los “doctores de la ley” (1 Tim 1:7) Timoteo se había quedado allí para cuidar a la iglesia de las falsas doctrinas que estaban siendo enseñadas en Éfeso.

Debido a que los falsos maestros habían entrado en la iglesia, una de las áreas donde se estaba enseñando falsa doctrina era en la oración. Los grupos judaizantes de carácter esotérico enseñaban que solamente un grupo de selecto de personas eran quienes podían tener acceso a Dios por tanto no tenía sentido orar por todo el mundo.[4] Por tanto Pablo comienza a esta “exhortación” conectando lo que va decir con lo que había advertido respecto de los falsos maestros.[5] Esta conexión se muestra con mayor claridad en las traducciones que nos proporciona NVI “Así que recomiendo” o NTV “En primer lugar”. Es por eso que en estos versos hay un énfasis en “todos los hombres” (V1), “todos los hombres” (V4) Pablo comienza a “exhortar” Timoteo respecto a este asunto como ya lo había comenzado hacer en el primer capítulo (Efe 1:3) Pero esta exhortación tiene el sentido más que mandato de un ruego[6]. Pablo ruega a Timoteo que consideré estas cosas como muy importantes y usa 4 palabras para aludir a las diversos tipos de oraciones que pueden expresarse. La mayoría de los comentaristas están de acuerdo que estas palabras son sinónimas, sin embargo iguales puede tener diversos énfasis cada una de ellas[7].

La primera palabra es “rogativas” (RV60) “plegarias” (NVI) “ores por todos los humanos” (NTV) esta palabra alude a carecer o necesitar. Esta oración está enfocada en la necesidad concreta que una persona tiene. Muchas personas se enfocan en orar por las necesidades físicas de las personas, lo cual no es malo en sí mismo. Pero como sabemos los incrédulos están esclavizados a sus pecados (Jn 8: 34)  y muertos en sus delitos y pecados (Efe 2:1) por tanto están perdidos y muy necesitados de la salvación. Nosotros debemos orar por ellos para que esa necesidad de salvación sea cubierta por la obra perfecta de Cristo.

La segunda palabra es “oraciones” (RV60) “oraciones” (NVI) “pídele a Dios que los ayude” (NTV) esta palabra es la que se usa de forma general para todas las oraciones. Por tanto se puede pensar que se está refiriendo a todas clases de oraciones que se pueden hacer por los incrédulos como misericordia o sanidades. Un ejemplo que puede pensarse el ciego que grita a Jesús ¡Hijo de David ten misericordia de mi! (Luc 18:35-43) y aquel ciego es sanado.

La tercera palabra es “peticiones” (RV60) “suplicas” (NVI) “Intercede a su favor” (NTV) la idea de esta palabra tiene que ver con acercarse hablar con alguien en la intimidad. La intercesión es algo que Jesús hizo por sus escogidos (Jn 17:9) algo que el Espíritu Santo hace por nosotros (Rom 8:26) y algo que nosotros debemos hacer por todos los hombres. 

La cuarta palabra es “acciones de gracias” (RV60) “acciones de gracias por todos” (NVI) “da gracias por ello” (NTV) lo cual alude a ser agradecidos por todo. Esto quiere decir que debemos agradecer a Dios por todos los hombres y mujeres que Dios ponga en nuestro camino porque de esta manera podemos predicarles el evangelio.

Por tanto lo que Pablo le está diciendo a Timoteo es que deben orar por la necesidad de salvación de los perdidos, deben orar no solamente por la salud física sino por sobre todo la salud espiritual, deben orar intercediendo por ellos para que sean salvos, deben orar dando gracias por cada una de las personas que Dios pone en el camino para predicarles el evangelio. Pero la falsa doctrina les había enseñado que no deben hacer eso sino simplemente preocuparse de un grupo selecto de personas y no por lo perdidos ¿No es acaso eso lo que a veces se escucha en algunos grupos calvinistas? ¿No es caso nuestra actitud de indiferencia en ocasiones por los perdidos? Podemos decir que no creemos esto, pero actuamos de la misma manera. Escuchemos lo que dijo un pastor del siglo XVII y analizamos nuestros corazones[8]:

 “Oh, si ustedes tienen los corazones de cristianos, dejen que anhelen la salvación de esos pobres vecinos ignorantes, impíos. ¡Ay! No hay más que un paso entre ellos y la muerte y el infierno. Muchos cientos de enfermedades están esperando para apoderarse de ellos y si mueren no regenerados, ellos están perdidos para siempre. ¿Acaso tienen corazones de roca que no pueden compadecerse de hombres en una situación como esta? Si ustedes no creen en la Palabra de Dios y el peligro de los pecadores ¿por qué son cristianos ustedes?  Y si lo creen, ¿por qué no se motivan a ayudar a otros? ¿No les importa quién está condenado mientras que ustedes son salvos? Si es así, tienen suficiente causa para compadecerse de ustedes mismos, porque es una manera de pensar que es totalmente incoherente con la gracia. ¿Acaso vive cerca de ellos, o se encuentra con ellos en las calles, o trabaja con ellos, o viaja con ellos o se sienta y habla con ellos y no les dice nada de sus almas o de la vida venidera? Si sus casas se estuvieran incendiando, ¿no correría y los ayudaría? ¿Y no ayudará cuando sus almas están casi al borde del fuego del infierno?”
¿Cuál es el deseo de nuestro corazón por conocer más a Dios? ¿No acaso desplegar su gloria por medio de la predicación del evangelio? ¿Dónde está nuestro amor por los perdidos? ¿Dónde están nuestras lágrimas y dolor por aquellos que no conocen el evangelio? ¿Amamos a los hombres en verdad?  ¿No debería comenzar eso por medio de nuestras oraciones?

1 Timoteo 2:2 El ruego por la salvación de los hombres en autoridad.

El ruego que Pablo manda a Timoteo incluye a todos los hombres del mundo y por tanto esto también por “todos los reyes y todos los que están en eminencia” (RV60) “Especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades” (NVI) “Ora de este modo por los reyes y por todos los que están en autoridad” (NTV) Al parecer en Éfeso no había disposición para orar por todos hombres y mucho menos a orar por los reyes y autoridades que existían en aquella época.

Como sabemos Pablo estaba escribiendo en el contexto del Imperio Romano y los romanos permitían que cada pueblo adorara a sus propios dioses pero siempre y cuando se respetaran a las autoridades romanas. Pablo (Rom 13:1-4) y Pedro (1 Pedro 2:12-13) habían escrito que debíamos someternos a las autoridades que estaban establecida. En aquella época habían muchas autoridades romanas a las cuales se debían respetar pues estaba el Cesar (Lucas 2:1) los procónsules (Hechos 19:38) asiarcas (Hechos 19:31) Tetrarcas (19:15) escribanos (Hechos 19.35) y a muchos de ellos se les usaba el titulo de reyes. Pero el ruego aquí no es solamente a someterse a ellos sino a orar por ellos.

El propósito de las oraciones por las autoridades es para que  “vivíamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad” (Rv60) para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna (NVI) para que podamos tener una vida pacífica y tranquila, caracterizada por la devoción a Dios y la dignidad (NTV) La palabra “quieta” alude a la ausencia de perturbaciones externas, mientras que la palabra “reposadamente” alude a la ausencias de conmociones internas. La idea de Pablo no es que nosotros vivíamos de forma quieta y pacífica para vivir cómodamente en el mundo, sino que la idea es que vivamos quieta y pacíficamente para que podamos vivir vidas santas sin persecuciones ni aflicciones. Tenemos que recordar que en el mundo antiguo las guerras y las persecuciones eran pan de cada día y quiénes eran los creadores de los conflictos eran en general las autoridades de turno. Es por eso que debemos orar por ellos para que no suceda eso. Pero además debemos orar por ellos para que exista la libertad y tranquilidad para poder predicar el evangelio libremente. Algo de lo que no tenemos mucha conciencia en estos días es que la libertad de culto o de expresión es algo casi exclusivamente moderno. En el mundo antiguo muchas personas eran perseguidas y asesinadas por predicar sus doctrinas. Es en este contexto que como creyentes debemos vivir de forma “piadosa”. Los ancianos deben tener buen testimonio con los de afuera (1 Tim 3:7) las ancianas deben tener un testimonio de buenas obras (1 Tim 5:10) los esclavos deben tener un buen testimonio (1 Tim 6:1) Nuestra manera de vivir debe hacer que hasta los incrédulos glorifiquen a Dios (1 Pedro 2:12)

Las autoridades de la época persiguieron a los cristianos en muchas ocasiones. Jesús fue condenado por las autoridades romanas y judías de la época (Lucas 23) los apóstoles fueron perseguidos por las autoridades religiosas y civiles de la época (Hechos 4) los cristianos enfrentaron persecuciones de los emperadores de la época[9] fácilmente podríamos decir que los reyes y las autoridades de la época eran nuestros enemigos. Pero nuestro Señor Jesucristo nos había enseñado a orar por nuestros enemigos, a orar por quienes nos persiguen (Mt 5:44) Una carta llamada la “carta a Diogneto” se refleja el espíritu cristiano de aquella época[10]:

“Su existencia es en la tierra, pero su ciudadanía es en el cielo. Obedecen las leyes establecidas, y sobrepasan las leyes en sus propias vidas. Aman a todos los hombres, y son perseguidos por todos. No se hace caso de ellos, y, pese a todo, se les condena. Se les da muerte, y aun así están revestidos de vida. Piden limosna, y, con todo, hacen ricos a muchos. Se les deshonra, y, pese a todo, son glorificados en su deshonor. Se habla mal de ellos, y aún así son reivindicados. Son escarnecidos, y ellos bendicen; son insultados, y ellos respetan. Al hacer lo bueno son castigados como malhechores; siendo castigados se regocijan, como si con ello se les reavivara. Los judíos hacen guerra contra ellos como extraños, y los griegos los persiguen, y, pese a todo, los que los aborrecen no pueden dar la razón de su hostilidad”

En la actualidad las circunstancias en algunas partes del mundo no son muy diferentes al mundo antiguo[11]. Los cristianos son perseguidos por las autoridades de esos países y son asesinados. En nuestro país no hay persecución física, pero poco a poco va aumentando la persecución ideológica de quienes se llaman “tolerantes” contra nosotros que somos (y seremos visto) como intolerantes. Ciertamente muchos cristianos se someten a las autoridades existentes aunque no estén de acuerdo con las ideas que ellos plantean. Pero ¿Tú oras por ello? ¿Cuándo fue la última vez que tú oraste para que este país se mantuviera estable no solo para tu comodidad sino para la expansión del evangelio? ¿Cuándo fue la última vez que oraste para que reconocieran su pecado y buscaran la voluntad de Dios? ¿Cuándo fue la última vez que oraste para que Dios le ponga consejeros sabios para tomar decisiones? ¿Cuándo fue la última vez que oraste para que Dios moviera el corazón de quienes promueven leyes injustas? ¿Cuándo fue la última vez que pediste por la salvación de todos los ministros o del presidente de la republica? ¿Crees que el evangelio es poderoso para cambiar a todos esos malvados? Hay cristianos que se movilizan rápidamente por uno u otro movimiento político, pero ¿no deberíamos movilizarnos más rápidamente orar por todo ello antes?

1 Timoteo 2:3 El ruego es bueno y agradable a Dios

Después que Pablo le da dicho a Timoteo que debe orar por todos los hombres y especialmente por los que están en autoridades nos da las razones del porque hacerlo. En primer lugar nos dice porque es bueno. La palabra bueno alude a algo excelente. Dios es quien establece lo que es bueno y el nos dice que hacer esto es algo bueno y excelente de hacer. Pablo escribió en Filipenses 4:8:

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Por tanto oramos por los perdidos porque es algo bueno. En segundo lugar nos dice que es agradable. La palabra agradable alude a recibir con gusto, aceptar con satisfacción, darle la bienvenida con gusto. Esto quiere decir que Dios se agrada que nosotros oremos por aquellos que no le conocen, es un grato perfume para el Señor. Por tanto esto es bueno y agradable delante de nuestro Dios porque él es Salvador.  Esto expresaba la naturaleza de Dios a través de todas las cartas de Pablo donde se nos dice que Dios es Salvador una y otra vez (1 Tim 1:1; 4:10; 1 Tes 5:9; Tito 1:3, 2:10; 3:4) Estas sencillas ideas que el Apóstol Pablo expresaba a Timoteo contradecían todas las falsas enseñanzas que los falsos maestros habían introducido en la iglesia de Éfeso. Entonces cuando oramos por los perdidos estamos orando de una manera que para Dios que lo hagamos y además es agradable y coherente con su naturaleza salvadora. Jesucristo mismo dijo:

 “Porque el hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” Lucas 19:10

1 Timoteo 2:4 Dios quiere que todos los hombres sean salvos.

Una de las cosas que podemos ver en las Escrituras es que Dios desea que los hombres sean salvos. Hay dos palabras para querer en las Escrituras. Una tiene relación con el sentimiento de querer y la otra tiene relación con la determinación precisa. La palabra aquí tiene que ver con el primer sentido. Por tanto nos está diciendo que Dios tiene el deseo que las personas sean salvas, por ejemplo en el libro de Ezequiel Dios dice esto:

 “¿Quiero yo la muerte del impío? Dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos? Ezequiel 18:23

“Diles: Vivo yo dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿Por qué moriréis, oh casa de Israel? Ezequiel 33:11

Pero la pregunta es ¿las personas por las cuales Dios deseaba que no murieran no murieron? No, ellas murieron por causa de su pecado (Eze 18:4) ¿Por qué? Porque aunque Dios no deseaba que murieran a causa de su propio pecado morían. Por ejemplo Dios tampoco desea que el pecado exista en el mundo (Porque es santo y sus deseos son santos) sin embargo existe. Para poder dar una explicación sobre esta aparente contradicción los teólogos han creado las distinciones entre “voluntad secreta” de Dios y “voluntad revelada de Dios”. La voluntad secreta de Dios es lo que Dios lleva a cabo sin que nosotros se nos informe (Dt 29:29) pero la voluntad revelada es lo que nos dice en la palabra de Dios. Siempre vamos a sentirnos tentados a querer explicar todo, pero las tensiones que existen en la palabra de Dios son para que nos humillemos y maravillemos delante de su presencia. Por tanto Dios ha elegido a personas para ser salvos, pero a la vez desea que no se pierdan, quiere que se arrepientan, las llama a ser se arrepientan.

Los falsos maestros habían metido en la cabeza de los hermanos que Dios no deseaba que los judíos o gentiles que no fueran parte de su grupo selecto de personas no debieran ser salvos. No se pensar en ellos, no se debía orar por ellos, no se debía preocupación por ellos. Pero como vemos Dios desea que tanto judíos como gentiles sean salvos por medio del evangelio.

Debido a que estos grupos de falsos maestros decían poseer solo ellos la verdad, Pablo usa esta frase del “conocimiento de la verdad” (2 Tim 2:25; 3:7; Tito 1:1) para decirles. ¿Crees ustedes conocer la verdad? ¡Pues esto es venir al verdadero conocimiento de la verdad, el deseo de Dios que todos sean salvos! ¿Estamos como Cristo llorando por Jerusalén? ¿Estamos llorando por los lazaros que mueren sin ninguna esperanza? ¿Cuál es nuestra reacción ante el sufrimiento y la práctica del pecado del mundo, no es acaso algo lamentable? ¿Nos unimos al igual que Cristo en deseo de que todos sean salvos?

Nosotros debemos orar constantemente por todos los hombres y por todos aquellos que estén en autoridad para que ellos puedan comprender que la salvación no se encuentra en sus propias obras, en su autoridad, en su sabiduría, en su religiosidad. La salvación solo se encuentra Jesucristo el mediador, el único que siendo completamente hombre y completamente Dios pudo rescatarnos del pecado y la maldad en la cual estábamos sumidos. ¿Eres tú ya salvo? Si no es así confía en el mediador ¿Eres tú ya cristiano y te sientes pecador? Confía en el mediador.  Porque solamente por medio de él que podemos acercarnos a un Dios santo.







[1] https://www.ibrnj.org/john-knox/
[2] http://www.iglesiapueblonuevo.es/index.php?codigo=bio_whitefield
[3] Citado aquí. http://webmedia.gty.org/gracia/pdf/54-12.pdf
[4] Gordon Fee. Comentarios de las epístolas 1 y 2 de Timoteo y Tito. Páginas 91-92
[5] Hay una discusión aquí si esta sección del libro debería conectarse con la sección anterior. En el comentario de William Hendriksen se afirma que no. Mientras que en el comentario de Walter L. Liefeld (NVI) considera que sí. El comentario de Juan Calvino no parece tratar este problema en su época.
[6] Walter L. Liefeld. Comentario NVI de Timoteo. Página 83
[7] Juan Calvino. Comentario a 1 Timoteo. Página 24. William Hendriksen. Comentario a 1 de Timoteo. Página 78. Walter L. Liefeld. Comentario NVI de Timoteo. Página 83. Gordon Fee opina que las diferencias son excesivamente sutiles. Comentarios de las epístolas 1 y 2 de Timoteo y Tito. Página 93.
[8] http://www.gracia.org/Productos.aspx?product=54-11
[9] Ver http://www.ibgrpereira.com/wp-content/uploads/John-Fox-Libro-de-los-m%C3%A1rtires.pdf
[10] http://www.origenescristianos.es/diogneto.pdf
[11] https://www.noticiacristiana.com/sociedad/persecuciones/2017/01/persecucion-cristianos-incrementara-2017.html

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