Pensar el mundo a través de las Escrituras...

martes, 3 de abril de 2018

Las marcas de un cristiano: Romanos 12:14-21


Eric Lomax fue un hombre que con 19 años de edad se unió al ejército británico antes que estallará la segunda guerra mundial. Luego con los años fue ascendiendo en su puesto llegando a ser segundo teniente. Durante la segunda guerra mundial él y junto a toda su unidad fueron capturados por los japoneses. Estando en prisión fueron obligados a construir un ferrocarril para los japoneses. Lomax era un hombre que le encantaban los trenes y les gustaba construir cosas, por tanto siendo prisionero decide construir una radio para poder escuchar que estaba pasando en la guerra. Lomax y los demás son descubiertos con las radios y acusados de espionaje. Lomax se entrega para que los demás no sean castigados y de allí en adelante el es torturado sistemáticamente por los japoneses al mando de Takashi Nagase. La tortura consiste en ser azotados con palos en donde sus brazos y piernas son quebradas en varias ocasiones y en ser ahogado con una manguera de tal forma que no pueda respirar. Lomax sobrevive a esas torturas y cuando finaliza la guerra es salvado.
Después de la guerra trato de rehacer su vida dedicando a escribir artículos en periódicos respecto a ferrocarriles y haciendo clases en la universidad. Sin embargo las pesadillas y los ataques de pánico fueron algo constante en su vida y cuando se jubilo estas se agudizaron. En ese proceso Lomax se entera que su torturador Takashi Nagase está vivo y que ahora se dedica a explicarles a las personas lo que sucedió y a localizar las tumbas de los presos asesinados. Eric Lomax decide ir donde su torturador para vengarse, el se encuentra decidido a torturarlo como él lo hizo. Sin embargo de una forma extraordinaria Lomax dice “El odio debe terminar en algún momento” y lo perdona. Lomax relato toda su experiencia en su libro autobiográfico llamado “The Railway man[1]” (el maquinista) en donde relata todos los sufrimientos que experimento como prisionero de guerra y que finalmente termina convirtiéndose en una película llamada “un pasado inmborrable”[2]
Aunque Eric Lomax no era cristiano (hasta donde sé) el perdono a su torturador Takashi Nagase evitando vénganse por sus propias manos el mal que había recibido. En estos versos Pablo trata exactamente sobre este asunto y nos llama a que no maldigamos, nos paguemos mal por mal, mantengamos la paz con todos los hombres y no nos venguemos nosotros mismos (Rom 12:14-21) Podemos decir que todas las “marcas de un cristiano” que hemos visto anteriormente como: No amar fingidamente, trabajar con diligencia, servir con fervor, gozarse en la esperanza, sufrir en la tribulación, ser constante en oración, compartir con los santos las necesidades y ser hospitalario (Rom 12:9-13) No son algo natural en nosotros, es algo que el Espíritu Santo hace en nosotros de una forma increíble. Pero quizás no haya otra cosa más “antinatural” para nuestra naturaleza pecaminosa que estos mandatos que Dios nos da en estos versos. Nosotros por naturaleza queremos maldecir a quien nos persigue, por naturaleza queremos pagar mal por mal a quien nos hace daño, por naturaleza queremos somos hombres de guerra y no de paz, por naturaleza queremos vengarnos. El Espíritu Santo es quien nos salvo y quien nos va transformando cada día con su poder.
El cristiano bendice al perseguidor (V14)
Sabemos que el cristianismo cuando comenzó experimento persecución. Nuestro maestro Jesucristo afirmo que si lo persiguieron a él a nosotros como sus seguidores también seremos perseguidos (Jn 15:20) Esteban fue asesinado (Hechos 8) Jacobo hermano de Juan fue asesinado (Hechos 12:2) y se cree que todos los demás apóstoles o discípulos del Señor (a excepción de Juan) fueron asesinados por su fe.[3] Después de la muerte de los apóstoles la persecución aumento con los emperadores Nerón, Domiciano, Trajano, Marco Aurelio, Severo, Maximino, Decio, Valeriano, Aureliano, Diocleciano. Una de las cosas interesantes de estas persecuciones es que generalmente estaban fundadas en mentiras como “que los cristianos tenían la culpa por el incendio de Roma, que los cristianos eran culpables por los terremotos y las pestes” Esto hacia que el pueblo más deseará la muerte de los cristianos. Todo esto es una evidente injusticia y uno podrían sin duda acumular ira y enojo en su corazón contra sus perseguidores, a tal punto que podría pensar que está bien “maldecirlos”. Maldecir es desear que las maldiciones caigan sobre una persona por estar realizando actos malvados.[4] Si lo pensamos racionalmente pareciera que hay hasta una valida justificación para maldecir a las personas que cometen este tipo de injusticias. Muchas personas piensan que aquellos que asesinaron en la segunda guerra mundial son unos “malditos que no tienen perdón de Dios”. Aquí en Chile varios piensan lo mismo de la época de Pinochet, pero ¿Cuál debe ser nuestra actitud como cristianos? Jesús dijo:
“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” Mateo 5:44-45
Fijémonos que este verso tiene 3 imperativos (mandatos). Jesús nos manda a amar, bendecir y orar por nuestros perseguidores. La base de esto es que el amor del Padre se da el sol y la lluvia sobre los justos e injustos. Las personas en el mundo viven sin importar quién es Dios y qué es la salvación, algunos incluso ignoran a propósito este mensaje y aun así Dios les da su bondad en la creación. Ciertamente en estos tiempos no tenemos a alguien que nos persiga directamente, pero es probable que en un futuro no muy lejano si tengamos a personas que nos persigan. Sin embargo este principio se puede aplicar a nuestra vida de manera muy simple. Piensa en alguien que “te caiga mal”, en alguien que “aborrezcas en tu corazón” y que “no puedas soportar”. Si lograste pensar en alguien déjame decirte que estas maldiciéndolo con esos pensamientos. Déjame mostrarte que en tu corazón no lo amas, sino que lo odias, sería mejor para ti que tal persona no existiera y muriera. Te preguntas ¿Cómo puedo albergar tales pensamientos? ¿Cómo puedo desear eso para tal personas? Esto es porque eres pecador y necesitas arrepentirte de ello. El verdadero paso para amar a alguien que consideras enemigo es que debes comenzar a orar a Dios que te quite tal “sentir” y te guie a arrepentirte para comenzar a orar por él y pedirle que Dios lo bendiga. Pedro nos recuerda que el llamado como cristianos es al sufrimiento y a seguir las pisadas del maestro.
“Quien cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sin encomendaba la causa al que juzga justamente” 1 Pedro 2:23
Podríamos decir que una parte del “cristianismo” esta tan alejado de las Escrituras que tenemos a pastores “maldiciendo” y tenemos a cristianos “maldiciendo” ¿Es esto lo que el Señor nos enseño con su vida? Absolutamente no.
El cristiano no paga mal por mal (V17)
Entonces, es claro que por ser cristianos se nos va tratar mal. Pero nuestra respuesta como creyentes no debe ser la misma. Pero antes de explicar esta sencilla frase hay que sacarse de la mente la idea de que la Biblia “enseñaba la venganza en el Antiguo testamento”
“Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida,  ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe”  Éxodo 21:22-25

El propósito que tenia esta ley de Dios no era la venganza personal, sino que era la aplicación de la ley justa ante un daño realizado al prójimo. Su intención era asegurar que el castigo en los casos civiles sea adecuado según el crimen. Los que participaban en esta evaluación era los jueces, pues en ocasiones habían daños que no había sido intencionales y en otros casos donde si los eran por lo que pagarían con la muerte. Jesús explico el verdadero sentido de la ley:

“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses” Mateo 5:38-42

Fijémonos que Jesús corrige la de idea usar el “ojo por ojo y diente por diente” como si debería usarse para la venganza personal.  Esta frase se había convertido en un excusa para buscar venganza personal por tanto Jesús le da el verdadero sentido. Los 4 ejemplos que utiliza Jesús son muy humillantes para aquellos que los escuchan, por tanto fueron tan radicales en aquella época como lo son para nosotros.

El primer ejemplo es el golpe en la mejilla. El golpe sobre la mejilla derecha era el insulto más agraviante que existía en el mundo antiguo[5] (1 Rey 22.24; Isa 50.6) por lo que era un acto de vergüenza que alguien te golpeará de esa manera, era atentar contra la dignidad de la persona. Esto es como cuando nosotros expresamos ¡Pero qué indignante trato para con aquella persona! Pero ¿Qué es lo que dice Jesús sobre esto? Dice que si le pegan en la mejilla derecha ponga también la otra. 

El segundo ejemplo es el pleito por la túnica[6]. Las personas más pobres del imperio tenían solamente una prenda interior y una prenda exterior, y el robo de una túnica conduciría a un reclamo legal. Por tanto una persona podía reclamar legalmente si alguien intentaba quitarla la “túnica” y la “capa”, sin embargo Jesús dice que quien intenta hacer eso, déjale también la “capa”. Él le está diciendo no reclames tus derechos legales. 

El tercer ejemplo tiene que ver con llevar cargas. Aquel que obliga a llevar una milla probablemente se refiere a los romanos, pero quien quiera que sea la idea es simplemente que si alguien te pide llevar su carga una milla, las llevemos dos millas.

El cuarto ejemplo es sobre el préstamo[7]. Los mendigos estaban por todas partes y las Escrituras enseñaban a dar (Dt 15:11; Sal 112:5; Prov 21.13) habían personas que dudaban si prestar o no porque pensaban que los estaban engañando, sin embargo las Escrituras les llamaba a dar simplemente y lo defraudaban habría que dejarlo al Señor.

Por tanto estos principios nos están llamando a vivir de una forma en donde no deseemos el mal contra aquellos que atentan contra nuestra dignidad, pertenencias, libertad o propiedad. Nos está llamando a guardar rencor en nuestros corazones contra las personas que hacen mal contra nosotros. Ciertamente, solo podremos hacer esto si somos realmente personas transformadas por el Señor y si estamos llenos de su Santo Espíritu. Pues ¿Cómo sería posible hacerlo por nuestras propias fuerzas? Un ejemplo lo podemos ver el conocido hermano llamado Jim Eliott[8]. Jim Eliott fue un hermano que junto a otros 4 hermanos fueron a la selva del ecuador a predicarle a un pueblo llamado los “aucas”. Luego de establecer contacto con ellos y pensando que eran “amigables”, todos ellos en un momento que pensaban que todo iba bien fueron asesinados. Las esposas de estos misioneros continúan la labor y el hijo de Jim Eliott; Steven les acompaña. Con los años este pueblo poco a poco va aceptando el evangelio y hay varios convertidos. Entre esos se encuentra uno que se llama “Mincayani”. Steven y Mincayani se hicieron amigos y en algún momento Mincayani le confesó a Steven que el había sido quien mato a su padre, por tanto le ofreció que lo matará por hacer eso. Mincayani le puso la lanza en la mano de Steven para que lo matará, sin embargo el dijo en una escena impresionante que “nadie le había quitado la vida a su padre sino que él la entrego[9]”. Steven había aprendido a perdonar y a no pagar mal por mal. Es por eso que es solamente el Espíritu Santo es quien puede hacer esta obra en nosotros, porque nosotros por naturaleza simplemente actuaríamos devolviendo él mal. Es por eso que el Apóstol es bastante claro al decirnos que “procurad lo bueno delante de todos los hombres”. Lo cual quiere decir que nos esforcemos diligentemente en hacer lo bueno delante de todos los hombres porque así ellos verán que realmente somos luz y sal del mundo.

El cristiano es un hombre de paz (v18)

El cristiano es un hombre que promueve la paz. ¿Por qué? Porque Jesús nos dice:

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” Mateo 5:9

Un cristiano es una persona pacificadora porque es un hijo de Dios y su naturaleza que ha sido redimida no busca conflictos con los demás. El cristiano debe ser descrito como una persona que tiene sabiduría divina. Y la sabiduría divina es “primeramente pura, después pacifica, amable y benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre e hipocresía” (Stgo 3:17) Es por eso que el autor de Hebreos nos escribe que los cristianos debemos “Seguir la paz con todos” (Heb 12.14) Pero observemos que aunque el pasaje nos manda a que debemos ser personas pacificas con todos los hombres comienza con un condicional “Si”. Pablo nos dice que debemos mantener la paz con los hombres mientras dependa de nosotros. Esto quiere decir que hay circunstancias en las cuales la paz no depende de nosotros, sino que depende de la otra persona. Por ejemplo, el evangelio que nosotros predicamos, es el evangelio de la “paz” (Efe 6.15) Sin embargo quienes recepcionan este mensaje no lo perciben como un evangelio de paz porque trae conflictos contra ellos:

“No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa. El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;  y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.  El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará” Mateo 10:34-39

Cuando el mensaje del evangelio es predicado el trae conflicto y disensión entre la familia u amigos porque el Evangelio es odiado por el corazón humano y por tanto nosotros debemos enfrentar las consecuencias que ello significa confiando solamente en la gracia de Dios. Siempre he creído que un grave error fijarse en pecados particulares y hacer parecer que eso es el evangelio, como ser contra el aborto o la homosexualidad pero que no debe ser ese nuestro foco porque termina alejándonos de ser hombres de paz porque toda esa posición confrontacional trae conflictos innecesario. No me malinterprete, no estoy diciendo que el aborto o la homosexualidad no son pecados, pero díganme si Jesús y los apóstoles se enfocaban en eso cuando predicaban. No, no lo hacían, ellos predicaban el evangelio y llamaban al arrepentimiento y las personas comprendían que lo que estaban haciendo era pecado. Por lo que considero que quienes se involucran en esos conflictos no están considerando este mandamiento en serio.

Ahora esto se puede aplicar en diversas maneras en nuestra vida, pues si pensamos en nuestro matrimonio podemos decir que sabemos que hay cosas que le molestar al cónyuge por tanto tu no vas a ser lo que molesta para no traer conflictos innecesarios, pero si uno de los cónyuges está arrastrando al otro a un pecado, el simplemente debe confrontarlo con la verdad del evangelio y eso va a traer problemas. O si pensamos en el trabajo, uno puede realizar bien su trabajo y ver que aunque los demás no hacen bien su trabajo, uno lo hace bien para la gloria de Dios. Por tanto allí uno va a mantener la paz con todos, aunque no esté de acuerdo con lo que hacen. Pero cuando hay robo o mentira involucrado en el trabajo y eso afecta parte de lo que tú estás haciendo tú debes confrontar eso llamándole pecado y eso te traerá problemas. Esa es la idea de mantener la paz con todos, pero solamente si depende de nosotros.

El cristiano no busca la venganza (v19)

Pablo ya había dicho que el cristiano “no maldice”, “no paga a nadie mal por mal”, “si es posible busca estar en paz con todos los hombres”, pero ahora es mucho más explicito y nos dice que los cristianos no buscamos la venganza.  Los cristianos no solamente no debemos buscar el acto de la venganza sino que ni siquiera puede estar en las motivaciones de nuestro corazón. Esto fue algo que Jesús claramente condeno en el sermón del monte.

“Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego” Mateo 5:21-22

La motivación de odiar a alguien es algo tan pecaminoso como asesinarlo. Pero ¿Por qué no debemos vengarnos nosotros mismos? Porque debido a que somos pecadores nuestro juicio jamás seria imparcial. Pero si hay una venganza que es totalmente imparcial y justa, esta es la venganza de Dios. Es muy probable que nunca hayas oído hablar de la venganza de Dios, pero en verdad Dios se va vengar de todos los impíos y su juicio será totalmente imparcial, justo y bueno. Pablo refuerza su idea citando la Escritura:

“Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo su pie resbalará, porque el día de su aflicción esta cercano, y lo que les está preparado apresura” Deuteronomio 32:35

Desde el comienzo de la carta de los Romanos Pablo afirma que  “la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad” (Rom 1:18) Dios esta airado contra el pecador todos los días (Sal 7:11) y el va a juzgarlo. Dios es quien va a vengarse de la forma más sublime y justa contra el impío. ¿Alguna vez te has sentido con ganas de vengarte por ti mismo de alguien que te ha hecho mal? ¿Alguna vez has pensado al observar el mundo que es muy injusto? ¿Alguna vez has dicho que esa persona debería ser asesinada por su maldad? Pues la verdad es que el Señor va a vengarse de todos los impíos. Es por eso que tenemos los “Salmos imprecatorios”. Los salmos imprecatorios son los salmos donde el salmista pide a Dios que traiga juicio sobre sus adversarios. Por ejemplo:

“Jehová, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate.  Engrandécete, oh Juez de la tierra; Da el pago a los soberbios. ¿Hasta cuándo los impíos, Hasta cuándo, oh Jehová, se gozarán los impíos?” Salmos 94:1-3

“Pon sobre él al impío, Y Satanás esté a su diestra. Cuando fuere juzgado, salga culpable; Y su oración sea para pecado” Salmos 109: 6-7

“Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Apocalipsis 6:10

Esto nos muestra algo que no vemos comúnmente sobre Dios; es que Dios es un Dios airado contra el pecado porque él es Santo y aborrece el pecado. Él para ser un Dios justo debe castigar el pecado y por eso debe vengarse de todos los malvados. Es por eso que es tan terrible que caiga sobre aquellos que no conocen a Dios la ira de Dios. Ahora, los cristianos no podemos vengarnos porque Dios lo hará, pero si podemos orar estos salmos pidiendo al Señor que el juzgue justamente a los malvados como lo hacían los salmistas.

El cristiano hace el bien siempre (20-21)

Finalmente Pablo va a ilustrar con un ejemplo él como un cristiano siempre debe hacer el bien a su enemigo. El cita Proverbios 25:21-22:

“Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan y si tuviere sed, dale de beber agua; porque ascuas amontonarás sobre su cabeza y Jehová te lo pagará”

La idea de “ascuas sobre la cabeza” tenía que ver con una antigua costumbre egipcia en la que una persona que quisiera mostrar dolor públicamente coloca con sartén con carbones encendidos en su cabeza y eso representaba dolor, vergüenza y culpa. Por tanto lo que el pasaje nos quiere decir que si los cristianos le hacemos el bien a nuestros enemigos dándoles de comer y beber acumulamos más vergüenza y culpa para ellos en el día del juicio. Generalmente pienso en esto cuando personas vienen a mí pidiendo ayuda y pienso si realmente es cierto lo que dicen porque es obvio que en nuestra cultura la mentira es pan de cada día. Entonces finalmente después de reflexionar pienso que terrible será para ellos el día del juicio cuando todas las mentiras que usaron para conseguir caridad quedaran expuestas ante el juez justo. Será algo realmente escalofriante.

Por tanto nuestro deber como creyentes es simplemente hacer el bien incluso a nuestros enemigos y nos termina que “no debemos ser vendido por lo malo, sino vencer el mal con el bien” ¿Por qué? Porque así mismo lo hizo nuestro salvador, el cual fue maldecido, sufrió todo el mal y el odio de los hombres y fue llevado a la cruz del calvario, pero sin embargo estando allí el venció al pecado y a la muerte y ahora tenemos vida en él. ¿Ya has confiando en él?


[1] https://www.amazon.com/Railway-Man-Searing-Brutality-Forgiveness-ebook/dp/B0074V33MK/ref=la_B001KDJRXW_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1516732316&sr=1-1
[2] http://es.doblaje.wikia.com/wiki/Un_pasado_imborrable
[3] http://www.ibgrpereira.com/wp-content/uploads/John-Fox-Libro-de-los-m%C3%A1rtires.pdf                          
[4] http://dle.rae.es/srv/fetch?id=O0XKKDz
[5] Comentario del Contexto cultural de la Biblia. Craig S. Keener. Página 52.
[6] Comentario del Contexto cultural de la Biblia. Craig S. Keener. Página 53.
[7] Comentario del Contexto cultural de la Biblia. Craig S. Keener. Página 53.
[8] https://luisalberto.wordpress.com/2009/11/29/biografia-inspiradora-de-jim-elliot/
[9] Película “A punta de lanza” https://www.youtube.com/watch?v=l34_StJ1jfU

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