Pensar el mundo a través de las Escrituras...

sábado, 3 de marzo de 2018

1 Corintios 13:1-7 El verdadero amor


¿Qué es el amor? ¿En qué consiste amar? ¿Cómo sé que verdaderamente amó? ¿Cómo se manifiesta concretamente ese amor? Esta son preguntas en la que los filósofos han reflexionado, los novelistas han escrito y los poetas han usado como su tema central. Para algunos filósofos el amor era un sentimiento necesario, para otros el amor era recibir al ser humano por sus faltas y para otros era simplemente una construcción social.[1] Los novelistas por otro lado han escrito famosas novelas inspirados en la idea de amor, de allí que William Shakespeare escriba “Romeo y Julieta” que Jane Austen escriba “Orgullo y prejuicio” y que Nicholas Sparks “El diario de Noah” y todas ellas han terminado siendo películas. Los poetas son conocidos por escribir acerca del amor y allí tenemos al famoso poeta chileno Pablo Neruda el cual escribe en uno de sus más famosos libros 20 poemas de amor y una canción desesperada (libro que leí bastante cuando joven) una descripción de amor (Poema 20):

“Es tan corto el amor y es tan largo el olvido[2]”.

Sin duda podríamos decir que esta idea romántica existe en nuestra sociedad sobre el “amor”. Incluso es muy interesante que la real academia española defina el amor como un sentimiento[3].

“Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”

“Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear”

 “Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo”

“Tendencia a la unión sexual”

Como podemos ver esta definición de “amor romántica” es la que predomina en nuestra cultura y también en ocasiones en la iglesia, cuando las personas conciben al Dios de amor lo hacen a partir de esta categoría o cuando dicen amar al hermano lo perciben a partir de esta categoría. Pueden expresar que “aman al hermano” sin embargo su actitud y su relación con él no reflejan el amor cristiano. Por  eso 1 Juan 4:20-21 dice:

Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

1 Corintios 13:1-3 Lo indispensable del amor

En la iglesia de Corinto no faltaba ningún don (1:7) pero en vez de eso hacerla una iglesia fuerte para la predicación del evangelio eso habría producido entre los hermanos divisiones (1:10)  celos, contiendas y disensiones (3:3)  llegando incluso a acusarse unos a otros delante de los incrédulos (6:5-6) ¿Porque estaba sucediendo esto? ¿Qué es lo que había en el fondo de todos estos problemas? ¿Cuál era la razón? Pablo ya había argumentado que hay diversidad de dones, ministerios y operaciones pero que el Señor era el mismo (12:4-6) y había repetido en reiteradas ocasiones que “El cuerpo es uno, pero los miembros son muchos” (1 Cor 12:12; 14, 20) pero había algo que ellos no habían estado comprendiendo y esto es el amor. El verdadero amor cristiano.

Comencemos aclarando que es el verdadero amor. Ya vimos lo que el mundo y lamentablemente algunos círculos cristianos definen como amor. Para ellos el amor es un sentimiento. Pero para nosotros como cristianos el amor no es eso, el amor es una decisión, una determinación, una convicción de amar. Miren lo que nos dice 1 Juan 4:10

“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados”

Dios decidió amarnos y enviar a su hijo. Con esto no descartamos los sentimientos, ya que sabemos que Jesús se enojo (Jn 2:13-22) tuvo compasión (Mt 9:36) en dos ocasiones lloro  (Lucas 19.41; Juan 11:35) y tuvo mucha angustia en el Getsemaní (22:39-46) pero ninguno de estos sentimientos cambio el plan que Jesús vino a cumplir a este mundo. La idea que tú tengas de amor determina completamente tu forma de actuar, por ejemplo si basas tu matrimonio en la idea del amor como sentimiento, cuando se acabe el sentimiento, entonces se acaba el “amor”. Pero si tú basas tu matrimonio en la determinación (pacto y promesa) delante de Dios, entonces tu matrimonio enfrentará muchas dificultades pero estará basado en el amor como una decisión.

Aclarando el concepto de amor, aclaremos que Pablo aquí no está hablando de amor romántico ni del amor del matrimonio. Por supuesto podría aplicarse como toda la Escritura, pero el contexto inmediato es la relación entre los hermanos en Corinto. Por lo que Pablo comienza a enumerar algunos de los dones que los hermanos tenían pero que los usaban sin amor.

13:1 Pablo comienza hablando aquí hipotéticamente por eso lo pone en condicional “si”. Es decir si esto fuera posible. Pablo alude a uno de los dones que había nombrado anteriormente (“Diversidad géneros de lenguas” 12:10) Se refiere en primer lugar a las lenguas humanas o lenguaje conocido, estas son las lenguas que hablaron en el Pentecostés. (Hechos 2:8-12) En segundo lugar se refiere a las “lenguas angelicales”. No tenemos ningún ejemplo en la Biblia de los ángeles hablando algún “lenguaje angelical”  sino más bien hablando en lenguaje humano (Luc 1:26-38) así que podemos decir que Pablo está hablando hipotéticamente así “imaginen que yo hablo todas las lenguas humanas y angélicas pero no tengo amor” ¿Qué es lo que vengo hacer? Simplemente me transformo en un metal que resuena o en un címbalo que retiñe. Algunos creen que hace referencia a los cultos paganos donde se incluían ruidos y sonidos extraños unidos a instrumentos.  Pero el punto de Pablo aquí es decirnos si alguien hablará todos los lenguajes humanos o angelicales y no tiene amor es solamente un sonido vacio, absurdo y superficial. Pablo desarrolla aun más este argumento más adelante (1 Cor 14:6-11,13-14) Esta misma critica que Pablo hizo a los hermanos de Corinto se puede aplicar hoy en día a los hermanos carismáticos que ponen énfasis sobre el hablar de lengua centrándose en sí mismo. Pero esto no solamente se puede aplicar para ellos sino a todo aquel que “provoca ruido” con sus dones buscando su propia vanagloria y no la gloria del Señor. Hacer eso de los dones por puro orgullo es destruir el propósito por el cual Dios da esos dones que es la edificación de los santos.

13:2 Pablo continua hablando hipotéticamente de que “si uno tuviera la profecía y entendiera todos los misterios y la ciencia y toda la fe” la alusión es a los dones que anteriormente había nombrado (12:8-9) Como en otras ocasiones los profetas del Nuevo testamento no deben igualarse a los del Antiguo testamento ya que la profecía del Nuevo testamento no era totalmente precisa (Hechos 11:27-38; 21:10-12) por eso mismo debía examinarse (1 Cor 14:29-33) y ellos estaban bajo la autoridad apostólica (1 Cor 14:37) Por que los hombres podían jactarse de las profecías. También Pablo supone aquí que si uno conociera todos los misterios, tuviera toda la ciencia y toda la fe de tal forma que trasladara los montes tal como Jesús dijo (Mt 17:20) pero no tuviera amor, de nada sirve todo eso. ¿Pueden imaginarse a un hermano con toda la profecía, misterio, ciencia y fe? ¿De qué le serviría todo eso sino tiene amor?

Hoy en día vivimos en una época sin comparación en la historia, donde la información y los libros son muy fáciles de conseguir. La información, los libros y la tecnología no es el problema, el problema es el corazón humano. Tenemos creyentes que usan el conocimiento que tienen para jactarse delante de otros hermanos. Creyentes que porque leyeron un libro de teología ya pueden mirar del hombro hacia abajo a los demás. O creyentes que después que pasan por un seminario se jactan de todo ese conocimiento. Pero el conocer más del Señor debería hacernos ¡más humildes! ¡Más dispuesto ayudar a los hermanos! El conocimiento sin amor del Señor es simplemente destructivo. ¿Has pensado que Satanás tiene doctorados en teología? Sin embargo eso no significa que el tenga amor en su corazón.

13:3 Pablo sigue hablando hipotéticamente y ahora toma el ejemplo de un creyente que sería capaz de dar todos sus bienes a los pobres dándoles de comer a todos ellos. Probablemente aluda al don de dar que Pablo cita en Romanos 12:8. Y luego sigue con un creyente que sea capaz de entregarse para ser quemado. Es imposible saber qué ejemplo tenía Pablo en mente, pues algunos han sugerido que tiene en mente a Daniel  (Daniel 3) a mártires judíos o cristianos que ya habían sido quemados por la fe en aquella época. Por lo que Pablo está diciendo que es posible que ayudes a los pobres del mundo pero sin amor verdadero, es posible que mueras por la causa de la fe pero sin amor verdadero ¿Qué tipo de locura es esta? Es la locura que produce el pecado del orgullo, la arrogancia y la vanagloria.

Es posible que tu corazón sea tan engañoso que ayudes a los hermanos por vanidad propia, es posible que estés dispuesto a dar la vida por un hermano por fama personal. ¿Sabían ustedes que las personas del mundo antiguo les gustaban morir con honor para obtener inmortalidad? Pues lo mismo puede haber en nuestro corazón. Buscamos hacer cosa porque queremos promovernos, exaltarnos a nosotros mismos y no a Dios. ¡Qué terrible engaño de nuestro corazón!  Si en todas estas cosas no está el amor verdadero del Señor, si nuestra motivación al usar los dones que Dios nos dio no es la gloria de Dios entonces estamos pecando.

1 Corintios 13:4-7 Las características del verdadero amor

Después que Pablo ha demostrado que es posible hacer cosas “espirituales”; Hablar en lenguas, profetizar, tener conocimiento, dar a los pobres, morir por la fe sin amor sin amor. Ahora pasa a mostrarnos cuales son las características del verdadero amor. 

La primera característica del amor es que es “sufrido”. La mayoría de las otras Biblias traduce en este verso[4] “El amor es paciente”. La razón es porque la palabra tiene el significado de alguien que es clemente y soporta las ofensas e injurias que otros hacen. Una creyente de esas características es alguien paciente y por ente sufrido (de allí la idea de Reina Valera) sufre en silencio cualquier ofensa. Seguramente los creyentes de Corintio simplemente no tenían paciencias con otros creyentes, por tanto si tú realmente amas a tu hermano serás capaz de soportarlo y sufrir las ofensas en silencio.

“Soportaos unos a otros y perdonaos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” Colosenses 3:13

La segunda característica es que el amor es benigno. En otras versiones se dice que el amor es bondadoso. El ser bondadoso viene de la mano con una persona que es “paciente” pues la paciencia produce esa benignidad (Gal 5:22) Una persona benigna es compresiva y de buena voluntad para con los demás creyentes.

“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia” Colosenses 3:12

La tercera característica es que el amor no tiene envidia. Algunas Biblias[5] traducen esta característica como “celoso”. Pero creo que es mejor entenderla la palabra como “envidia”. La envidia es algo peligroso pues tiene tristeza o pesar por no tener lo ajeno. Por la envidia los judíos se oponían al ministerio del Apóstol Pablo e incluso por envidia algunos predicaban (Fil 1:5) Es seguro que dentro de la comunidad de Corinto se estaban envidiando unos a otros por los dones que Dios había a dado. Pero Dios nos llama a desechar la envidia.

“Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones” 1 Pedro 2:1

Es posible que como creyente tengas envidia de algunos de tus hermanos, por algo que tiene y que tú no tienes. Guardar ese sentimiento es simplemente destruir lentamente tu vida espiritual, pues no te dejará servir en paz.

La cuarta característica es que el amor no es jactancioso. En algunas Biblias[6] se traduce como “fanfarrón”. Esta persona es alguien que hace alarde de poseer algo. Probablemente a estas personas se refirió Pablo en metáfora del cuerpo los cuales decían “no te necesito, ni tengo necesidad de vosotros” (12:21) Es claro que en Corintio habían muchos jactanciosos, y es para este tipo de personas que Pablo escribió.

“Porque ¿quién te distingue? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?” 1 Corintios 4:7

Un cristiano que haga alarde de cosas es realmente un insensato pues hemos recibido todo por gracia. Lo que es peor un creyente que hace alarde desprecia a su hermano y por tanto peca contra Cristo.

La quinta característica es que el amor no se envanece. Algunas Biblias[7] traducen esta palabra como “orgulloso” o “arrogante”. Por tanto una persona envanecida es una persona orgullosa y arrogante. Dentro de los Corintios había varias personas “envanecidas” (1 Cor 4:18-19; 5:2) Esta actitud es claramente contraria a la voluntad de Dios.

“Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune” Proverbios 16:5

La arrogancia y el orgullo de un creyente pecan contra el Señor porque no se humillan ante el Señor y además tiende a alejar a los hermanos de la iglesia porque los mira con desprecio.

La sexta característica es que el amor no hace nada indebido. Algunas Biblias[8] traducen “con rudeza”, “indecorosamente”, “ofensivo”, “impropio”. Ciertamente todos estos calificativos entran dentro de lo que se considera “indebido”. La persona que realmente ama busca comportarse de forma apropiada con los hermanos para no producir ninguna dificultad entre los hermanos. Esto alude a que seguramente algunos hermanos de Corinto en nombre de la “libertad  cristiana” estaban comportándose de forma inapropiada con los demás y creaban al final divisiones entre los hermanos.

La séptima característica es que el amor no busca lo suyo. Algunas Biblias[9] traducen “no es egoísta” o “No exige que las cosas se hagan a su manera”. Pero creo que la idea es correcta cuando se traduce que no es egoísta. Los miembros de la iglesia de Corinto mostraban constantemente egoísmo al pensar solamente “sus dones”. Pero Pablo mismo les había enseñado continuamente a no buscar su propio bien sino el del otro.

“ninguno busque su propio bien, sino el del otro” 1 Corintios 10:24

“Como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos” 1 Corintios 10:33

Nuestra naturaleza pecaminosa se inclina a buscar nuestro propio bien con facilidad, pero debemos esforzarnos en buscar el bien del otro antes que el propio.

La octava característica es que el amor no se irrita. Algunas Biblias[10] traducen “no se enoja fácilmente” o “no es de enojarse”. El irritarse supone enojarse. Uno primeramente se irrita interiormente y después el se exterioriza con el enojo. Hay un enojo que puede ser pecaminoso como el enojo de Moisés (Nm 20:2-11) el cual siente ira contra el hermano y por tanto peca. Pero también hay un enojo santo que es el enojo que sintió Jesús en el templo contra los cambistas (Jn 2:13-17) obviamente el sentido aquí es el sentido pecaminoso, por el cual Pablo advierte.

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo” Efesios 4:26

El sentir ira contra un hermano es algo muy grave, pues es sentir ira contra el cuerpo de Cristo. Eso es lo que estaba pasando en Corinto y lo que nos podría pasar a nosotros contra nuestros hermanos.

La novena característica es que el amor no guarda rencor. Algunas Biblias[11] traducen “No toma en cuenta el mal recibido” “Ni lleva un registro de las ofendas recibidas”. El guardar rencor tiene que ver con irritarse en su corazón, guardar el enojo y por tanto guardar cada ofensa en su corazón de tal forma que siento rencor contra el hermano. El rencor es algo muy peligroso porque vamos a querer ejecutar la justicia nosotros y eso solo le corresponde al Señor. Por tanto Pablo dice que si un hermano te hace algo perdónalo y déjaselo al Señor.

“Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudado?” 1 Corintios 6: 7

La actitud de los creyentes debe ser perdonar y dejar todo lo demás en las manos del Señor.

La decima característica es que al amor no se goza de la injusticia sino de la verdad. Algunas Biblias[12] traducen que “El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad” “No se alegra en la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa”. El amor verdadero jamás se deleita en la injusticia o maldad. Esto es dicho porque algunas personas en la iglesia de los Corintios mostraban deleitar en la injusticia que se cometía sobre algunos hermanos. Pablo aclara que deleitarse en eso es pecaminoso, pues toda fuente de injusticia y maldad proviene de Satanás (2 Cor 4:4). En cambio el deleitarse en la verdad es deleitarse en lo que es justo, verdadero y santo. Por tanto un creyente que anhele vivir conforme a la voluntad de Dios buscará vivir conforme a la verdad con su hermano.

13:7 Algunas Biblias[13] hacen una traducción diferente sobe el amor “Todo lo disculpa, todo lo cree, todo espera, todo lo soporta” “El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia”. Al igual que en la primera característica del amor que se traduce por sufrir,  en verdad tiene que ver con “soportar”. Pero también tiene relación con “cubrir” con un manto. O sea el amor es capaz de cubrir la falta de las personas.

“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados” 1 Pedro 4:8

Una persona que realmente ama es capaz de pasar por alto algunas cosas que lo ofenden porque ama al hermano. Ya que todo somos pecadores siempre encontraremos cosas que nos ofenden del otro, pero seremos capaz de “soportarlas” por amor.

En segundo lugar nos dice que “todo lo cree” esto no significa que el amor sea crédulo, sino que el verdadero amor permite que nunca pierda la fe en el Señor. O sea puede estar viendo un mundo lleno de pecado, puede estar viendo las divisiones entre los hermanos, pero no pierde la fe en que esto por las promesas de Dios va a cambiar. Por ejemplo ves a un hermano que dice creer en Cristo y ves que tiene ciertas cosas que no cambia. Si realmente es creyente tu crees que el Espíritu Santo hará la obra en él.

En tercer lugar nos dice que “Todo lo espera”. Con esta frase Pablo introduce la esperanza, que va hacer el tema que va a tratar versos más adelantes sobre la fe, la esperanza y el amor (13:13) Por tanto una persona que ama espera en el Señor.

Mi escondedero y mi escudo eres tú; En tu palabra he esperado. Salmos 119:114

En cuarto lugar nos dice “Todo lo soporta”. Esto significa persistir en tiempo de sufrimiento. Un creyente que ama al Señor soporta todas las dificultades que vienen por amor. Pablo decía:

Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna” 2 Timoteo 2:10

Después de ver toda esta característica de amor tal vez pienses ¿Es posible que yo logre amar de esta manera? Y la respuesta no, no puedes hacerlo. En tus fuerzas no puedes hacerlo porque eres un pecador, impaciente, malvado, envidioso, jactancioso, arrogante, egoísta y en ocasiones guardas rencor contra los hermanos y murmuras en tu corazón. Pero no te das cuenta que estas pecando contra Cristo. Estas características de amor están en una persona, en Jesús. Porque el realmente sufrió en la cruz, porque el es benigno y no tiene envidia, el no se jacta ni se envanece, el no busco lo suyo, no se irrito ni guardo rencor, no se gozo de la injusticia sino que murió por la verdad, todo lo sufrió, todo lo creyó, todo lo espero y todo lo soporto por amor de su pueblo. Por tanto, mira su obra, confía en ella y arrepiéntete constantemente porque en él está este verdadero amor. Este amor que el demostró en la cruz y por la cual tú tienes vida eterna en Cristo.












[1] https://culturacolectiva.com/estilo-de-vida/los-filosofos-y-su-concepto-del-amor/
[2] https://www.neruda.uchile.cl/obra/obra20poemas5.html
[3] http://dle.rae.es/srv/fetch?id=2PGmlay
[4] Reina Valera actualizada. Reina Valera actualizada. NVI. NTV. TLA. Las Américas.  Dios habla hoy traduce “soportar”.
[5] NTV.
[6] NTV
[7] NVI. NTV. Las Américas traduce “arrogante”.
[8] NVI rudeza. Las Américas indecorosamente. NTV Ofensivo. Reina Valera Contemporánea Impropio.
[9] NVI y Reina Valera contemporánea “No es egoísta”.  NTV “no exige que las cosas se hagan a su manera”
[10] NVI “no se enoja fácilmente”. Dios habla hoy “No es de enojarse”.
[11] Dios habla hoy “No toma en cuenta el mal recibido”. NTV “ni guarda registro de las ofensas recibidas”.
[12] NVI “El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad”. NTV “No se alegra en la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa”.
[13] La primera NVI. La segunda NTV.

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