Pensar el mundo a través de las Escrituras...

lunes, 25 de diciembre de 2017

Hombre de Dios Padre


“Los estudios actuales demuestran que, de una lista de ocho razones para tener relaciones sexuales, tener hijos es el motivo menos frecuentemente mencionado (Hill, 1997). Esto parece haber sido igual en todas las épocas. Desde los comienzos de la historia, hombres y mujeres han deseado poder decidir si querían tener hijos y en qué momento querían hacerlo. Los métodos anticonceptivos se han usado de un modo u otro por miles de años a través de la historia humana e incluso la prehistoria. De hecho, la planificación familiar siempre se ha practicado ampliamente, incluso en sociedades dominadas por códigos sociales, políticos o religiosos que requieren que las personas “sean prolíferas y se multipliquen” — desde la era de Perícles en la antigua Atenas hasta la del Papa Benedicto XVI en la actualidad — (Blundell, 1995; Himes, 1963; Pomeroy, 1975; Wills, 2000)[1]

Así es como comienza el informe de “Plannedparenthood” (Paternidad planificada) la institución mundial para la paternidad planificada. El cual promueve la píldora para abortar y el aborto directo en una clínica[2]. Esta institución fue la colaboro con dinero para promover el aborto en Chile.[3] Pero más allá de esas malvadas practicas, este informe realizado por ellos tiene cosas que son ciertas. Las culturas del mundo siempre han intentado “evitar los hijos” o “planificar la planificación familiar”, en algunos casos ha sido exponiendo a los niños a la muerte por sus deformidades o votándoles a la basura porque no los quieren[4].

¿Cuál debe ser nuestra actitud frente a los métodos anticonceptivos? En el cristianismo hay diversas perspectivas. La iglesia Católica Romana condena estas prácticas[5] y llama al uso de los métodos naturales.[6] En el caso de la iglesia Evangélica están los que están en contra[7] y los que están a favor.[8] Finalmente este tema queda entre los temas de libertad de conciencia. Sin embargo, si hay motivaciones del corazón que pueden ser pecaminosas respecto porque no tener hijos como por el desarrollo personal de carrera, por la figura física, por disfrutar en pareja, por ver a los hijos como una carga.

La creación del matrimonio tiene múltiples propósitos, entre los cuales tan el compañerismo mutuo (Ecle 4:9-11), el deleite sexual (Prov 5:15-19) y la procreación de hijos (Gen 1:28) en el mundo antiguo no se podía evadir la idea de ser “Padre”. Incluso podríamos decir que era inconcebible ser “marido” sin ser “Padre”. Aun más, no tener hijos, era mal visto. Pero en nuestra época se puede (y se busca) en algunos casos “no ser Padre”. Como hombres cristianos esto es pecaminoso, porque busca anular la voluntad de Dios, donde los hijos son una bendición (Sal 127:3-5). Los hijos debían honrar a los padres (Exo 20:12; Deut 5:16) y sustentarlos (1 Tim 5:4).


La instrucción cotidiana

El Señor hace el llamado a los padres a instruir a sus hijos de forma constante, cotidiana y dinámica (Dt 6:6-9). Por ejemplo cuando los niños  pregunten acerca del rito de la Pascua, la consagración de los primogénitos o la liberación de Egipto se aprovechara esas ocasiones para enseñarles (Exodo 12:26-27; 13:8-16; Dt 6:20) Las Escrituras nos enseñan que al fracasar en la enseñanza de nuestros hijos es pecaminoso y trágico para las generaciones ya que se desvían en masa del Señor (Jueces 2:7,10-13) y cada cual hace lo que bien le parece (21:25) podríamos decir que la condición de la iglesia y de la sociedad actual radica en gran medida en los padres de la generación anterior.  ¿Qué debemos enseñarles a nuestros hijos? Debemos enseñarle quien es Dios, porque “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová” (Prov 1:7) Debemos enseñarle que Dios es Santo (Isa 6:3) que aborrece el pecado (Éxodo 20:5 Enseñarles los 10 mandamientos) y que los pecadores van a ser juzgados (Sal 1:5; 5:5; 7:11) que él es un pecador (Sal 51:5; 58:3; Rom 3:23) por tanto merece la muerte (Eze 18:4; Rom 6:23) y necesita salvación (2 Cor 5:21; Tito 2:14) En el fondo debes buscar todas las oportunidades apropiadas para predicarle el evangelio, porque tú eres su evangelista. En las Escrituras diversos ejemplos de padres que fallaron en esta instrucción como el sacerdote Eli (1 Samuel 2:12-17,22-36) padres que al parecer lo hicieron y sus hijos fueron malos como Samuel (1 Sam 8:1-5) y casos en los cuales el padre estuvo ausente como Timoteo (2 Tim 1:5; 3:15)


La instrucción formal

Tanto los judíos como los cristianos consideraron muy importante la instrucción a los hijos o niños, por lo que en la historia de la iglesia siempre existieron diversos catecismos[9]. La palabra catecismo viene de una palabra griega que quiere decir “instrucción oral[10]”. Al principio los adultos que querían bautizarse se les enseñaban la fe cristiana y eran conocidos como los catecúmenos. Luego con el tiempo se fue ampliando la idea para la enseñanza de los niños y allí fueron formulándose “catecismos para niños”.  Desde la reforma hacia adelante se hicieron catecismo para niños. Por ejemplo Martin Lutero preparo el catecismo menor para niños[11], la confesión de Westminster tiene un catecismo menor para niños[12] y los Bautistas tienen un catecismo que se usaba para adultos y niños.[13] La idea de los catecismos era que los padres les impartieran las enseñanzas a sus hijos en las reuniones o cultos familiares. Para los puritanos, la adoración familiar era tan importante que se disciplina al hombre que no estaba catequizando a sus hijos en el hogar.[14]

El Pastor Bautista Arthur Pink escribió un pequeño tratado sobre la “Culto Familiar” en el cual, después de argumentar bíblicamente porque debería practicarse, nos dice como debe realizarse:

“El culto familiar debe realizarse reverente, sincera y sencillamente. Es entonces que los pequeños recibirán sus primeras impresiones y formarán sus primeros conceptos del Señor Dios. Debe tenerse sumo cuidado a fin de no darles una idea falsa de la Persona Divina. Con este fin debe mantenerse un equilibrio entre comunicar su trascendencia y su inmanencia, su santidad y su misericordia, su poder y su ternura, su justicia y su gracia. La adoración debe empezar con unas pocas palabras de oración invocando la presencia y bendición de Dios. Debe seguirle un corto pasaje de su Palabra, con breves comentarios sobre el mismo. Pueden cantarse dos o tres estrofas de un salmo y luego concluir con una oración en que se encomienda a la familia a las manos de Dios. Aunque no podamos orar con elocuencia, hemos de hacerlo de todo corazón. Las oraciones que prevalecen son generalmente breves. Cuídese de no cansar a los pequeñitos. Los beneficios y las bendiciones del culto familiar son incalculables. Primero, el culto familiar evita muchos pecados. Maravilla el alma, comunica un sentido de la majestad y autoridad de Dios, presenta verdades solemnes a la mente, brinda beneficios de Dios sobre el hogar. La devoción personal en el hogar es un medio muy influyente, bajo Dios, para comunicar devoción a los pequeños. Los niños son mayormente criaturas que imitan, a quienes les encanta copiar lo que ven en los demás. “El estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificasen a sus hijos, para que lo sepa la generación venidera, los hijos que nacerán, y los que se levantarán, lo cuenten a sus hijos. A fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios, y guarden sus mandamientos” (Sal. 78:5-7). ¿Cuánto de la terrible condición moral y espiritual de las masas en la actualidad puede adjudicarse al descuido de este deber por parte de los padres de familia? ¿Cómo pueden los que descuidan la adoración a Dios en su familia pretender hallar paz y bienestar en el seno de su hogar? La oración cotidiana en el hogar es un medio bendito de gracia para disipar esas pasiones dolorosas a las cuales está sujeta nuestra naturaleza común. Por último, la oración familiar nos premia con la presencia y la bendición del Señor. Contamos con una promesa de su presencia que se aplica muy apropiadamente a este deber: vea Mat. 18:19, 20. Muchos han descubierto en el culto familiar aquella ayuda y comunión con Dios que anhelaban y que no habían logrado en la oración privada[15]

Es bueno que como Padres practiquemos la instrucción cotidiana e informal con nuestros hijos como la instrucción formal o cultos familiares con nuestros hijos.


Los deberes de los padres (Efesios 6:4; Col 3:21)

“No provocar a ira a nuestros hijos”

Como dijimos la vez pasada el “Pater familis” tenía toda la autoridad sobre su esposa e hijos. Por lo que como los padres eran los encargados de la educación de los hijos en muchas ocasiones ellos eran enseñados por medio de palizas. Otros gobernaban el hogar con rigidez y autoridad dominante. La palabra que usa Pablo aquí es “parorgizo” que significa “airar” o “encolerizar”. Puede referirse a una rebelión abierta o desatada o podría referirse a una irritación interna. Lo que se nos está diciendo aquí es que al “educar” a nuestros hijos de esta manera va a provocar enojo, desesperación y resentimiento.  Por tanto la educación a nuestros hijos comienza con comprender que nuestro rol como Padres debemos criar a los hijos “en el Señor” y no según nuestras maneras y formas egoístas. Un ejemplo común es cuando a un niño que desobedece se le dice que debe obedecer “porque soy tu Padre” o “porque yo lo digo”, pero en verdad se le debe mostrar que la desobediencia es pecado contra Dios. En el caso que un Padre pequé en enseñar o disciplinar a su hijo debe estar dispuesto a pedirle perdón porque él está también debajo de la autoridad de Cristo. Esto ayudará llegar realmente al corazón del niño porque verá el genuino deseo de guiarlo a Cristo.

Otras formas de “provocar a ira a nuestros hijos” es el exceso de protección (Labán Gen 29:26; 30:25-27; 31:14-17)  el exceso de indulgencia (Prov 13:24) favoritismo (Gen 25:28) la critica constante produce desaliento (Col 3:21) descuido (David sobre Absalón 2 Sam 18:33). Todos estos pecados son los que tenemos que evitar caer.


“Criarlos en disciplina y amonestación del Señor”

La palabra griega para disciplina aquí es “Paideia” la cual significa “tutoría, instrucción, educación”. Por tanto un Padre debe estar constantemente instruyendo y educando a su hijo. ¿Cuál debe ser la manera? En primer lugar, la enseñanza no debe ser solo verbal, sino que trasmitida por medio del ejemplo. Un ejemplo que los padres pueden mostrar a sus hijos es que realmente se aman. Si marido ama a su esposa como Cristo amo a la iglesia y la esposa se somete como Cristo amo a la iglesia, el hijo va a conocer el amor en su hogar (Efe 5:21-33).

En segundo lugar, los padres deben estar comunicándose constantemente con sus hijos. El libro de Proverbios[16] tiene mucho que enseñarnos sobre eso, ya que fue escrito para oír la sabiduría practica de que los padres le pueden dar a sus hijos (Prov 1:8-9; 2:1; 3.1; 4:1,10; 5:1; 6:20; 7:1) esto supone que hay una comunicación constante entre Padre e hijo. Por tanto el Padre debe estar dispuesto a escuchar a su hijo (Prov 18:13; Sant 1:19) en sus conversaciones el Padre debe enseñarle a su hijo el temor del Señor, en donde podrás hablar de sus temores. (Prov 1:7; 9:10-11; 10:27; 14:26-27; 15:16; 19:23) a guardar su corazón, en donde podrás conversar en sus pensamientos más profundos (Prov 4:23; 23:7) en cuidar sus palabras, en donde podrás enseñarle prudencia al hablar (Prov 4:24; 10:11, 20, 21, 32; 12:18, 22; 15:7; 16:23; 20:15) en escoger sus amigos, en donde podrás explicarle el peligro de los necios (Prov 1:10-18; 13:20) en cuidarse de la seducción de la mujer extraña, en lo cual podrás hablar de sexo. (Prov 2:16-19; 5:3-5; 6:23-33; 7:6-27) enseñarles a trabajar, en donde le exhortaras contra la pereza (Prov 6:6-11; 10:4-5; 22:29) enseñarles a administrar el dinero (Prov 3:9-10; 10: 4-5; 11:24-26, 28; 15:27; 19:27; 22:9,16; 23:4) enseñarle a amar al prójimo (Prov 3:27-29; 25:21-22).

En tercer lugar, el Padre debe “amonestar en el Señor” a su hijo. La palabra griega usaba aquí es “nouthesia” y alude a una reprensión o advertencia. Ambas palabras usadas por Pablo incluyen una connotación de disciplina y correctivos paternos. Por tanto, además comunicarse con su hijo y enseñarle, el debe corregirlo y disciplinarlo cuando sea necesario. El uso de la vara debe usarse cuando la comunicación y la advertencia ya se han usado. La vara era una herramienta utilizada para la disciplina, y que incluso fue utilizada como arma por los pastores o guerreros para atacar a sus enemigos (cp. Éx 21:20; Nú. 24:17; 2 S. 7:14; 2 S. 23:21; Sal. 2: 9; 23:4; Is. 10:15; 11:4; etc). La vara se puede utilizar para el castigo físico literal o para la guerra, o se puede utilizar en sentido figurado para hablar de castigo físico o la guerra. Por ejemplo, Dios utiliza el imperio asirio para castigar a la apóstata Israel y se refiere a Asiria como “la vara de mi ira” (Isaías 10: 5). Mientras que la vara es metafórica aquí, el castigo infligido no lo es.

Una desobediencia abierta de los hijos a los padres debe castigarse con la vara porque es un desobediencia a Dios (Prov 10:13; 13:24; 22:15; 23:13-14; 26:3; 29:15) Por supuesto el ejecutar el castigo de la vara no será agradable para nosotros ni para nuestros hijos (Hebreos 12: 7-11) pero es un acto de obediencia y fe en el Señor. Esta práctica debe llevarse a cabo cuando es una desobediencia a Dios (no a mis gustos personales) y en privado y sin ira.





[1] https://www.plannedparenthood.org/files/9913/9978/2156/bchistory_Spanish_2012.pdf
[2] https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/aborto
[3] https://www.eldemocrata.cl/noticias/931-millones-la-inyeccion-de-planned-parenthood-para-aprobar-el-aborto-en-chile/
[4] http://historiaintrepida.blogspot.cl/2010/03/los-ninos-en-esparta.html
[5] http://w2.vatican.va/content/paul-vi/es/encyclicals/documents/hf_p-vi_enc_25071968_humanae-vitae.html
[6] http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/apost_exhortations/documents/hf_jp-ii_exh_19811122_familiaris-consortio.html
[7] http://www.vidaeterna.org/esp/preguntas/anticonceptivos.htm
[8] http://www.gracia.org/recursos.aspx?p=a&article=571
[9] https://pabloeze.wordpress.com/2015/09/08/el-catecismo-y-los-catecismos-a-traves-del-tiempo-y-la-historia/
[10] http://etimologias.dechile.net/?catecismo
[11] http://www.iglesiareformada.com/Lutero_Catecismo_Menor.html
[12] http://www.iglesiareformada.com/CatecismoMenordeWestminster.html
[13] http://www.chapellibrary.org/files/archive/pdf-spanish/scats.pdf
[14] https://www.ibrnj.org/la-adoracion-familiar-y-la-santidad-entre-los-puritanos/
[15] http://www.chapellibrary.org/files/archive/pdf-spanish/fwo2s.pdf
[16] Hay que recordar que los Proverbios son principios sabios y no promesas inviolables (Prov 11:8; 22:6) 
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